Etapa 1 de 102 · Jesús, el Mesías, anuncia el reino de Dios con sus discípulos

  1. Etapa 1: Jesús, el Mesías, anuncia el reino de Dios con sus discípulos
  2. Etapa 2: Las contradicciones de los fariseos denunciadas
  3. Etapa 3: Enseñanza del Mesías Jesús sobre la preocupación
  4. Etapa 4: Parábola y advertencia sobre el regreso del Mesías Jesús
  5. Etapa 5: Segunda pesca milagrosa después de la resurrección
  6. Etapa 6: El Mesías Jesús anuncia sus sufrimientos futuros, reacción de Pedro
  7. Etapa 7: El discurso escatológico en el monte de los Olivos
  8. Etapa 8: Resurrección del Mesías Jesús
  9. Etapa 9: Apariciones después de la resurrección
  10. Etapa 10: ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Jesús antes de su muerte?
  11. Etapa 11: Instrucciones diversas del Mesías Jesús
  12. Etapa 12: La verdadera familia del Mesías Jesús
  13. Etapa 13: Pregunta de los discípulos sobre el profeta Elías
  14. Etapa 14: El regreso a Enón, al sur de Galilea
  15. Etapa 15: El encarcelamiento de Juan el Bautista
  16. Etapa 16: De Judea a Galilea
  17. Etapa 17: ¿Jesús reconocido por Juan?
  18. Etapa 18: ¿Las dudas de Juan el Bautista?
  19. Etapa 19: Este es mi Hijo
  20. Etapa 20: La curación de un leproso después del sermón del monte
  21. Etapa 21: La curación del siervo del oficial romano
  22. Etapa 22: La resurrección del hijo de la viuda de Naín
  23. Etapa 23: La curación del endemoniado
  24. Etapa 24: Enseñanza sobre los demonios
  25. Etapa 25: La señal de Jonás
  26. Etapa 26: La señal de la reina de Sabá
  27. Etapa 27: La parábola de la lámpara debajo del almud
  28. Etapa 28: La parábola del sembrador
  29. Etapa 29: Curación de un mudo poseído por un demonio
  30. Etapa 30: Curación del ciego de Betsaida
  31. Etapa 31: Moneda en la boca de un pez
  32. Etapa 32: Curación de una mujer en sábado
  33. Etapa 33: Curación de un hombre con hidropesía
  34. Etapa 34: Curación de los diez leprosos
  35. Etapa 35: Curación del ciego de nacimiento
  36. Etapa 36: Curación del ciego Bartimeo
  37. Etapa 37: La tentación de Jesús
  38. Etapa 38: Arrojar la piedra
  39. Etapa 39: Curación de la hija de la mujer sirofenicia
  40. Etapa 40: Numerosas curaciones al anochecer
  41. Etapa 41: Salida en barca hacia la ciudad de Magdala
  42. Etapa 42: Regreso a Betsaida
  43. Etapa 43: Segunda declaración de Pedro
  44. Etapa 44: El precio de la consagración
  45. Etapa 45: Una palabra muy extraña de Jesús, el Mesías
  46. Etapa 46: El Mesías Jesús anuncia de nuevo su muerte
  47. Etapa 47: El buen grano y la cizaña
  48. Etapa 48: La parábola de la oveja perdida y hallada
  49. Etapa 49: El aspecto espiritual del reino
  50. Etapa 50: El Mesías Jesús afirma su Divinidad
  51. Etapa 51: El Mesías Jesús es el buen pastor
  52. Etapa 52: Preguntas de los religiosos sobre la mesianidad de Jesús
  53. Etapa 53: La salvación y las riquezas
  54. Etapa 54: La parábola de los obreros de la hora undécima
  55. Etapa 55: La petición de Salomé, la mujer de Zebedeo, para sus hijos
  56. Etapa 56: Parábola de los siervos y las recompensas, de los talentos
  57. Etapa 57: El Mesías Jesús lava los pies de sus discípulos
  58. Etapa 58: Transformación del agua en vino en Caná
  59. Etapa 59: Primera pesca milagrosa
  60. Etapa 60: Las parábolas
  61. Etapa 61: La samaritana y el agua de vida
  62. Etapa 62: Curación del hijo de un funcionario real
  63. Etapa 63: El regreso a Galilea
  64. Etapa 64: Llegada a Cafarnaún, en Galilea
  65. Etapa 65: La parábola de la levadura
  66. Etapa 66: Las dificultades en Nazaret
  67. Etapa 67: ¿Quieres ser sano?
  68. Etapa 68: La predicación en la sinagoga de Cafarnaún
  69. Etapa 69: El hombre con un espíritu impuro
  70. Etapa 70: La parábola de la red echada al mar
  71. Etapa 71: Curación de la suegra del apóstol Pedro
  72. Etapa 72: Numerosas curaciones al anochecer
  73. Etapa 73: El Mesías Jesús se retira a orar
  74. Etapa 74: Predicación en Galilea
  75. Etapa 75: La curación de un leproso.
  76. Etapa 76: Los dos hijos
  77. Etapa 77: La fama del Mesías Jesús se extiende por Galilea
  78. Etapa 78: Curación de un paralítico
  79. Etapa 79: El llamamiento de otro discípulo, Mateo
  80. Etapa 80: Curación del poseído mudo
  81. Etapa 81: No temas, cree solamente
  82. Etapa 82: La higuera que brota
  83. Etapa 83: El banquete ofrecido por Leví
  84. Etapa 84: Pregunta sobre el trato con los pecadores
  85. Etapa 85: La catástrofe del funicular de Gloria
  86. Etapa 86: El Mesías Jesús afirma su igualdad con el Padre
  87. Etapa 87: Testimonios que confirman el del Mesías Jesús
  88. Etapa 88: Curación de dos ciegos
  89. Etapa 89: La pregunta de los discípulos de Juan el Bautista sobre el ayuno
  90. Etapa 90: La misión de los 12 Apóstoles
  91. Etapa 91: Advertencia sobre las persecuciones futuras
  92. Etapa 92: Reunión de los discípulos y la multitud
  93. Etapa 93: El sermón del monte (11), Las ofrendas
  94. Etapa 94: Curación de la hija de la cananea
  95. Etapa 95: Curación del sordomudo
  96. Etapa 96: Exorcismo del muchacho epiléptico
  97. Etapa 97: Jesús, el Mesías, en casa del fariseo
  98. Etapa 98: La multitud numerosa
  99. Etapa 99: Elogio de Pedro por el Mesías Jesús
  100. Etapa 100: Las recomendaciones del Maestro
  101. Etapa 101: La explicación del fracaso de los discípulos
  102. Etapa 102: Zaqueo quiere ver al Mesías Jesús

Artículos del recorrido

  1. Jesús, el Mesías, anuncia el reino de Dios con sus discípulos

    El artículo explora cómo Jesús anunciaba el reino de Dios con sus discípulos, subrayando la importancia de las mujeres que apoyaban estas misiones y la distinción entre predicar y anunciar según Lucas.

    Marcos 15.40-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
    Seguir leyendo
  2. Las contradicciones de los fariseos denunciadas

    Este artículo trata de las contradicciones de los fariseos denunciadas por Jesús mediante el uso de metáforas. Jesús compara a las personas con árboles, exhorta a cada uno a tomar posición y subraya que las palabras revelan el corazón. Advierte de que todos serán juzgados por sus palabras y destaca la importancia de una vida regenerada.

    Josué 24.15 (Reina-Valera 1909) :
    Y si mal os parece servir á Jehová, escogeos hoy á quién sirváis; si á los dioses á quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, ó á los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos á Jehová.
    Seguir leyendo
  3. Enseñanza del Mesías Jesús sobre la preocupación

    Jesús enseña a no preocuparse por las necesidades materiales, ilustrando la providencia divina con ejemplos de la naturaleza e insistiendo en la prioridad del Reino de Dios.

    San Mateo 6.25-34 (Reina-Valera 1909) :
    Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
    Seguir leyendo
  4. Parábola y advertencia sobre el regreso del Mesías Jesús

    El artículo examina una parábola sobre el regreso del Mesías Jesús y destaca la preparación y la vigilancia de los discípulos. A través de Lucas, Mateo y Marcos, explora la necesidad de una vida orientada espiritualmente ante la incertidumbre del momento del regreso del Mesías.

    San Mateo 24.36-44 (Reina-Valera 1909) :
    Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.
    Seguir leyendo
  5. Segunda pesca milagrosa después de la resurrección

    Juan 21.1-14 relata la pesca milagrosa después de la resurrección, en la que Jesús resucitado reaparece en la orilla del mar de Tiberíades y aconseja a sus discípulos sobre la pesca. Es reconocido por Juan cuando la red rebosa de peces. Pedro, transportado de alegría, nada hasta él, mientras Jesús prepara una comida simbólica.

    Juan 21.1-14 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús.Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo á Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba desnudo, y echóse á la mar.Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió.Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.
    Seguir leyendo
  6. Jesús, el Mesías, anuncia sus futuros sufrimientos, reacción de Pedro

    Jesús anuncia sus sufrimientos inminentes en Cesarea de Filipo. Pedro, al rechazar esta idea, ilustra la incomprensión de los discípulos sobre la misión espiritual del Mesías. El anuncio de Jesús reorienta el objetivo hacia el Reino de Dios, anticipando la crucifixión.

    San Lucas 24.21 (Reina-Valera 1909) :
    Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.
    Seguir leyendo
  7. El discurso escatológico en el Monte de los Olivos

    Análisis del discurso escatológico de Jesús en el Monte de los Olivos, basado en los Evangelios. Jesús habla de la destrucción del Templo y de la llegada del fin de los tiempos, revelando sus capacidades proféticas y la continuidad de su misión después de la crucifixión. Dirigido a lectores que desean profundizar en su comprensión teológica.

    Marcos 13.1-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés:Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal habrá cuando todas estas cosas han de cumplirse?Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán á muchos.Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así; mas aun no será el fin.Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos.Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes.Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días!Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno.Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días.Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis.Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo.Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor;Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas;Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca:
    Seguir leyendo
  8. Resurrección del Mesías Jesús

    Análisis comparativo de los cuatro relatos evangélicos de la resurrección de Jesús (Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-18). El artículo identifica los puntos comunes —tumba vacía, presencia de las mujeres, anuncio angélico— y las divergencias —número de mujeres y de ángeles, reacciones, cronología—. Las diferencias se explican por las perspectivas teológicas, los estilos literarios y los públicos distintos de cada evangelista, subrayando la centralidad de la resurrección en la fe cristiana.

    San Mateo 28.1-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.Y he aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella.Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué crucificado.No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho.Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y mientras iban á dar las nuevas á sus discípulos,He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.Entonces Jesús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán.
    Seguir leyendo
  9. Apariciones después de la resurrección

    El artículo presenta las diez apariciones de Jesús después de su resurrección, tal como se relatan en el Nuevo Testamento. Desde María Magdalena en el sepulcro hasta los apóstoles antes de la Ascensión, pasando por los discípulos de Emaús y más de quinientos hermanos, estos encuentros atestiguan la realidad de la resurrección y fundamentan la fe cristiana. Es probable que los autores de los Evangelios hayan hecho una selección entre todas estas manifestaciones.

    Juan 21.1-14 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús.Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo á Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba desnudo, y echóse á la mar.Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió.Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.
    Seguir leyendo
  10. ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Jesús antes de su muerte?

    Este artículo examina la supuesta contradicción entre Lucas y Juan sobre las últimas palabras de Jesús. Lucas menciona «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu», mientras que Juan relata «Consumado es». El análisis revela que estas declaraciones son complementarias e ilustran dos dimensiones de la muerte de Jesús: el cumplimiento de la salvación y la entrega del espíritu al Padre. Las diferencias subrayan las perspectivas teológicas únicas de cada evangelista.

    Juan 4.34 (Reina-Valera 1909) :
    Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
    Seguir leyendo
  11. Instrucciones diversas del Mesías Jesús

    El artículo analiza Lucas 12.1-12, donde Jesús enseña sobre la hipocresía, el temor de Dios y la importancia de la confesión pública. Advierte contra la blasfemia contra el Espíritu y promete la ayuda del Espíritu Santo en tiempos de persecución. El mensaje central es la fidelidad y la integridad en la fe.

    San Mateo 7.29 (Reina-Valera 1909) :
    Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
    Seguir leyendo
  12. La verdadera familia del Mesías Jesús

    Este artículo explora cómo Jesús redefine el concepto de familia, centrando su discurso en la importancia del vínculo espiritual frente a los lazos de sangre, como ilustran sus palabras en Mateo, Marcos y Lucas.

    Marcos 3.31-35 (Reina-Valera 1909) :
    Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole.Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera.Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos.Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
    Seguir leyendo
  13. Pregunta de los discípulos sobre el profeta Elías

    Después de la transfiguración, los discípulos interrogan a Jesús sobre la profecía de Elías. Jesús revela que Juan el Bautista cumple esta profecía, un vínculo que los Evangelios desarrollan progresivamente.

    Marcos 9.11-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
    Seguir leyendo
Complementos
  • ANN088 Las dos unciones de Jesús, el Mesías

    El artículo analiza las unciones del Mesías Jesús en los Evangelios, ilustrando el contraste de valores entre Jesús y Simón el fariseo. Subraya el…

  • ANN078 Las parábolas

    El artículo analiza el uso de las parábolas por Jesús, definidas como relatos simbólicos espirituales. Utilizadas para enseñar verdades profundas, las parábolas servían también para…

  • ANN039 Los decepcionados del Mesías Jesús

    El artículo discute cómo Jesús decepcionó a algunos de sus discípulos a causa de sus expectativas del Mesías como libertador político y no como salvador…

Ministerio de Juan el Bautista

Juan el Bautista ocupa un lugar singular en los relatos evangélicos: figura de transición entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, es quien prepara el camino del Mesías. Su ministerio, situado en el desierto de Judea, a orillas del Jordán, marca el comienzo de la vida pública de Jesús y constituye un punto de entrada ineludible para comprender el contexto en el que este entra en escena.

Los artículos reunidos en este recorrido se apoyan en particular en la sinopsis de los Evangelios, confrontando los relatos paralelos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan para captar mejor los matices propios de cada autor. En ellos se exploran la predicación de Juan, su llamado a la conversión, la práctica del bautismo que administra, así como sus declaraciones proféticas que anuncian la venida de Aquel que bautizará en el Espíritu y en fuego.

Este recorrido aborda también el bautismo de Jesús por Juan, momento fundacional marcado por la voz del Padre y el descenso del Espíritu Santo, así como las dudas de Juan desde su prisión y su trágico destino. Estos episodios se sitúan de nuevo en su contexto histórico y geopolítico, esclareciendo las tensiones religiosas y políticas de la Palestina del siglo I.

Leer este recorrido es comprender por qué Juan el Bautista es mucho más que un precursor: es el testigo que señala al Cordero de Dios y cuyo ministerio da todo su sentido a la irrupción de Jesús en la historia.

  1. El regreso a Enón, al sur de Galilea

    Este artículo explora el regreso de Jesús a Enón después de la Pascua y destaca la complementariedad de los ministerios de Jesús y Juan el Bautista. Juan, único evangelista que documenta esta fase, subraya la relación entre sus ministerios. Mediante este episodio, el artículo demuestra que sus funciones no eran rivales, sino armoniosas, y que cada uno desempeñaba un papel esencial en el plan divino.

    Hechos 1.21 (Reina-Valera 1909) :
    Conviene, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,
    Seguir leyendo
  2. El encarcelamiento de Juan el Bautista

    El artículo explora el encarcelamiento de Juan el Bautista por Herodes Antipas e ilustra una transición importante del ministerio de Juan al de Jesús como único Mesías reconocido. El acontecimiento, probablemente ocurrido en el año 30 d. C., constituye un giro crucial en el contexto religioso de la época, destacado mediante referencias a los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

    Marcos 1.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios,Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio.
    Seguir leyendo
  3. De Judea a Galilea

    Jesús deja Judea por Galilea tras el encarcelamiento de Juan, no por miedo, sino para comenzar plenamente su ministerio. Esto marca una transición hacia Galilea, donde recibe una acogida más favorable.

    San Mateo 4.12 (Reina-Valera 1909) :
    Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió á Galilea;
    Seguir leyendo
  4. ¿Jesús reconocido por Juan?

    El artículo explora la cuestión del reconocimiento de Jesús por Juan el Bautista, confrontando los relatos de Mateo y de Juan, que parecen contradictorios pero son en realidad complementarios.

    Juan 1.31-33 (Reina-Valera 1909) :
    Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua.Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo.
    Seguir leyendo
  5. ¿Las dudas de Juan el Bautista?

    El artículo explora la supuesta contradicción entre los evangelios de Juan y de Mateo sobre el reconocimiento de Jesús como el Mesías por parte de Juan el Bautista. Concluye que no se trata de una contradicción, sino de una evolución de la comprensión ante unas expectativas mesiánicas no cumplidas.

    Isaías 61.1 (Reina-Valera 1909) :
    EL espíritu del Señor Jehová es sobre mí, porque me ungió Jehová; hame enviado á predicar buenas nuevas á los abatidos, á vendar á los quebrantados de corazón, á publicar libertad á los cautivos, y á los presos abertura de la cárcel;
    Seguir leyendo
  6. Este es mi Hijo

    Este artículo explora la percepción y el destinatario de la voz divina durante el bautismo de Jesús, comparando los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Cada autor propone una visión única que enriquece el acontecimiento, lo que sugiere no contradicciones sino perspectivas complementarias.

    Marcos 1.11 (Reina-Valera 1909) :
    Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento.
    Seguir leyendo

Ministerio de Jesús

Este recorrido reúne los artículos dedicados a la vida pública y a la enseñanza de Jesús, desde los inicios de su misión hasta los acontecimientos que marcan su itinerario por Galilea, Judea y más allá. Se apoya en una lectura sinóptica de los Evangelios, es decir, una confrontación de los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, a fin de restituir la coherencia y la riqueza de lo que Jesús llevó a cabo y proclamó.

Los artículos abordan momentos fundacionales como el Sermón del Monte, la formación de los discípulos o las distintas fiestas de Pascua que marcan el calendario de su ministerio. Algunos contenidos se ocupan también del contexto histórico y geopolítico de Israel, de las costumbres del Nuevo Testamento y de las perícopas sinópticas, a fin de esclarecer el sentido profundo de las palabras y los actos de Jesús en su entorno de la época.

Este recorrido interesará tanto al lector que descubre los Evangelios como a quien desea profundizar en una perícopa precisa o comprender la estructura de conjunto del relato evangélico. La dimensión sinóptica permite, en particular, percibir cómo cada evangelista destaca un aspecto particular de la misión de Jesús.

Al explorar estos artículos, se invita al lector a seguir paso a paso el camino del Mesías, a captar el alcance de sus enseñanzas y a comprender mejor por qué este ministerio sigue estando en el corazón de la fe y de la reflexión bíblica cristianas.

  1. La curación de un leproso después del sermón del monte

    Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús después del sermón del monte y examina los diversos relatos de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. La curación se describe como un desafío a las estrictas leyes sobre la purificación y se destaca la importancia de respetar la ley de Moisés. El artículo se pregunta por la continuidad entre los distintos relatos evangélicos.

    Levítico 13 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos:Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo.Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días;Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga á su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días.Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio.Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote:Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra.Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote;Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio.Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo.Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra.Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare,Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote:Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema.Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días:Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga.Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio.Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca,El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra.Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días;Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra.Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es.Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba,El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba.Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días:Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez,Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días.Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio.Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación,Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo.Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas,El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona.Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio.Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio.Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva.Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne,Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga.Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo!Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino;O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel;Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días.Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será.Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es: al fuego será quemada.Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles;Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa.Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama.Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga.Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia.Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.
    Seguir leyendo
  2. La curación del siervo del oficial romano

    El artículo explora la curación por Jesús del siervo de un oficial romano en Cafarnaún, una demostración de fe extraordinaria y de la autoridad de Jesús sobre todos los pueblos.

    San Lucas 7.1-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.Y como oyó hablar de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
    Seguir leyendo
  3. La resurrección del hijo de la viuda de Naín

    Jesús resucita al hijo de una viuda en Naín, mostrando su poder divino y su función de profeta. El acontecimiento, relatado en Lucas 7:11-17, tiene lugar después del sermón del monte y atrae a una gran multitud. Los habitantes ven en Jesús a un gran profeta, y la noticia se extiende por Galilea y Judea.

    San Lucas 7.11-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
    Seguir leyendo
  4. La curación del endemoniado

    El artículo explora un episodio del ministerio de Jesús en Cafarnaún, donde cura a un endemoniado y se enfrenta a los fariseos que atribuyen su poder a Satanás. Jesús identifica esto como la blasfemia contra el Espíritu Santo, ilustrando su uso de las parábolas para instruir a sus discípulos.

    Marcos 3.20-71 (Reina-Valera 1909) :
    Y agolpóse de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan.Y como lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decían: Está fuera de sí.Y los escribas que habían venido de Jerusalem, decían que tenía á Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á Satanás?Y si algún reino contra sí mismo fuere dividido, no puede permanecer el tal reino.Y si alguna casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la tal casa.Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede permanecer; antes tiene fin.Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa.De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados á los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren;Mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, mas está expuesto á eterno juicio.Porque decían: Tiene espíritu inmundo.Vienen después sus hermanos y su madre, y estando fuera, enviaron á él llamándole.Y la gente estaba sentada alrededor de él, y le dijeron: He aquí, tu madre y tus hermanos te buscan fuera.Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?Y mirando á los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos.Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
    Seguir leyendo
  5. Enseñanza sobre los demonios

    El artículo analiza cómo Jesús refuta las acusaciones de los fariseos según las cuales expulsa a los demonios por medio de Satanás, destacando su autoridad divina superior.

    Marcos 3.27 (Reina-Valera 1909) :
    Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si antes no atare al valiente y entonces saqueará su casa.
    Seguir leyendo
  6. La señal de Jonás

    Jesús cita la señal de Jonás para responder a los fariseos que piden un milagro. Destaca el arrepentimiento y la fe, y critica la incredulidad en Cafarnaún a pesar de sus numerosos milagros. Este texto ilustra la misión evangelizadora de Jesús y su relación con las autoridades religiosas.

    Jonás 3.5 (Reina-Valera 1909) :
    Y los hombres de Nínive creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos.
    Seguir leyendo
  7. La señal de la reina de Sabá

    Jesús utiliza el relato de la reina de Sabá, que recorrió grandes distancias para escuchar a Salomón, para criticar a quienes se niegan a reconocerlo a pesar de sus enseñanzas y milagros.

    San Mateo 12.42 (Reina-Valera 1909) :
    La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.
    Seguir leyendo
  8. La parábola de la lámpara bajo el celemín

    La parábola de la lámpara bajo el celemín enseña a los discípulos de Jesús a hacer brillar su luz espiritual llevando vidas ejemplares. Esto significa vivir de manera que se intensifique la luz divina y animar a los demás a hacer lo mismo, inspirándose en los evangelios.

    San Lucas 11.33-36 (Reina-Valera 1909) :
    Nadie pone en oculto la antorcha encendida, ni debajo del almud, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.La antorcha del cuerpo es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, también todo tu cuerpo será resplandeciente; mas si fuere malo, también tu cuerpo será tenebroso.Mira pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas.Así que, siendo todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una antorcha de resplandor te alumbra.
    Seguir leyendo
  9. La parábola del sembrador

    El artículo analiza la parábola del sembrador predicada por Jesús. Compara los relatos de Mateo, Marcos y Lucas, cada uno adaptado a su público. También aborda el uso de las parábolas por parte de Jesús y su estrategia para comunicarse con grandes multitudes, y sugiere apéndices para profundizar en el tema.

    San Mateo 13.1-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto á la mar.Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.Quien tiene oídos para oir, oiga.Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.
    Seguir leyendo
  10. Curación de un mudo poseído por un demonio

    El milagro de Mateo 9.32-33 describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús, que suscita el asombro de la multitud. Este texto pone de relieve el poder de Jesús sobre las fuerzas demoníacas.

    San Mateo 9.32-33 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.
    Seguir leyendo
  11. Curación del ciego de Betsaida

    Jesús sana a un ciego en Betsaida mediante un proceso en dos etapas, que simboliza la progresión de la fe. El uso de la saliva y del contacto físico subraya la implicación directa de Jesús. El relato pone de relieve la compasión de Jesús y ofrece un profundo símbolo del crecimiento espiritual.

    Marcos 8.22-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó si veía algo.Y él mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles.Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.Y envióle á su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas á nadie en la aldea.
    Seguir leyendo
  12. Moneda en la boca de un pez

    El artículo aborda el milagro de la moneda en la boca de un pez, que muestra la sabiduría de Jesús ante las exigencias religiosas. En Cafarnaún, para no ofender a los recaudadores del impuesto del templo, Jesús pide a Pedro que pesque una moneda para pagar el impuesto. Este relato subraya la doble naturaleza de Jesús como Hijo de Dios y enseña el equilibrio entre la libertad espiritual y el respeto de las tradiciones.

    San Mateo 17.24-27 (Reina-Valera 1909) :
    Y como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti.
    Seguir leyendo
  13. Curación de una mujer en sábado

    El artículo examina Lucas 13.10-21, donde Jesús sana a una mujer en sábado, lo que provoca la crítica del principal de la sinagoga. Jesús subraya la hipocresía de los críticos, sosteniendo que hacer el bien es siempre apropiado. Las parábolas del grano de mostaza y de la levadura ilustran el crecimiento del reino de Dios. Este análisis pone de relieve el poder y la enseñanza de Jesús.

    San Lucas 13.10-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba en una sinagoga en sábado.Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.Y respondiendo el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía: Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en día de sábado.Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé?Semejante es al grano de la mostaza, que tomándolo un hombre lo metió en su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron nidos en sus ramas.Y otra vez dijo: ¿A qué compararé el reino de Dios?Semejante es á la levadura, que tomó una mujer, y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.
    Seguir leyendo
  14. Curación de un hombre con hidropesía

    El artículo trata de la sanidad por Jesús de un hombre enfermo de hidropesía en sábado, conforme a Lucas 14:2-6. El texto subraya los conflictos sobre las sanidades en sábado y destaca la prioridad de la compasión y la misericordia sobre una interpretación estricta de la ley.

    San Lucas 13.10-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba en una sinagoga en sábado.Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.Y respondiendo el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía: Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en día de sábado.Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.
    Seguir leyendo
  15. Curación de los diez leprosos

    Lucas 17.11-19 relata la sanidad de diez leprosos por Jesús. Solo un samaritano vuelve a darle las gracias, lo que ilustra los temas de la fe, la obediencia, la gratitud y la inclusividad de la salvación.

    San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
    Seguir leyendo
  16. Curación del ciego de nacimiento

    Juan 9.1-12 relata la sanidad por Jesús de un hombre ciego de nacimiento, que demuestra las obras divinas. Jesús utiliza barro para sanar, lo que recuerda la creación en Génesis. La obediencia y la fe del hombre son esenciales para su sanidad. El asombro de la comunidad ante los milagros subraya el impacto y la misión de Jesús, que trae la luz espiritual al mundo.

    Juan 9.1-12 (Reina-Valera 1909) :
    Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.
    Seguir leyendo
  17. Curación del ciego Bartimeo

    Este artículo explora los relatos de la sanidad de Bartimeo en los Evangelios. Aunque los detalles varían (número de ciegos, identificación de Bartimeo, lugar exacto), lo esencial permanece: la fe de los ciegos y la compasión de Jesús al sanarlos.

    San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.
    Seguir leyendo
  18. La tentación de Jesús

    El artículo analiza las divergencias de los relatos bíblicos sobre la tentación de Jesús, poniendo de relieve las diferencias entre los evangelios de Marcos, Mateo y Lucas. El autor invita a explorar las perspectivas únicas de cada texto para una mejor comprensión de este acontecimiento central.

    Marcos 1.12-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y luego el Espíritu le impele al desierto.Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
    Seguir leyendo
  19. Tirar la piedra

    El artículo trata del episodio bíblico en el que Jesús se enfrenta a los acusadores de una mujer adúltera, enseñando el perdón en lugar del juicio. Jesús declara que solo quien esté sin pecado puede arrojar la primera piedra, una respuesta que dispersa a los acusadores. Este relato subraya la compasión de Jesús y su papel de salvador, y aboga por el perdón y la redención en lugar de la condenación.

    San Lucas 19.10 (Reina-Valera 1909) :
    Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.
    Seguir leyendo
  20. Curación de la hija de la mujer sirofenicia

    Este artículo examina la curación de la hija de la mujer sirofenicia y destaca la apertura del mensaje de Jesús a los gentiles. A partir de los Evangelios de Mateo y Marcos, pone de relieve la fe humana más allá de las fronteras étnicas y culturales. El relato subraya la misión prioritaria de Jesús hacia Israel, reconociendo al mismo tiempo la demostración de fe de los no judíos.

    San Mateo 15.21-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón.Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio.Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme.Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos.Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.
    Seguir leyendo
  21. Numerosas curaciones al anochecer

    El artículo explora las curaciones de Jesús, especialmente en Galilea tras su regreso de Fenicia. Mateo describe los numerosos milagros realizados, mientras que Marcos se centra en un caso singular que involucra a un hombre sordo, lo que muestra el método único de Jesús ya observado en otros pasajes de los Evangelios.

    San Mateo 15.29-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y partido Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sentó allí.Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios de Israel.
    Seguir leyendo
  22. Salida en barca hacia la ciudad de Magdala

    El artículo trata de la salida de Jesús en barca hacia Magdala después de la multiplicación de los panes, explorando las variaciones entre los relatos de Mateo y de Marcos y subrayando la importancia del estudio histórico para comprender estas diferencias.

    San Mateo 15.39 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de Magdalá.
    Seguir leyendo
  23. Regreso a Betsaida

    Este artículo examina el regreso de Jesús a Betsaida tras los enfrentamientos con los fariseos y destaca su intención de privilegiar la fe frente a las discusiones estériles.

    Marcos 8.22 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.
    Seguir leyendo
  24. Segunda declaración de Pedro

    El artículo aborda la segunda declaración de Pedro, que reconoce a Jesús como el Mesías. Examina los relatos bíblicos que sitúan este acontecimiento en Cesarea de Filipo, destacando la dificultad del público judío para aceptar la filiación divina. Jesús pide a sus discípulos que no declaren abiertamente su mesianidad.

    Marcos 8.27-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y salió Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó á sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?Y ellos respondieron: Juan Bautista; y otros, Elías; y otros, Alguno de los profetas.Entonces él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo.Y les apercibió que no hablasen de él á ninguno.
    Seguir leyendo
  25. El precio de la consagración

    El artículo «PER191 - El precio de la consagración» describe las palabras de Jesús sobre el verdadero discipulado en Cesarea de Filipo. Los pasajes bíblicos de Mateo, Marcos y Lucas subrayan la importancia de la renuncia personal para la salvación eterna. Invitan a llevar la cruz cada día y a permanecer fieles a la enseñanza de Cristo, ofreciendo una perspectiva radical del discipulado, en oposición a las prácticas religiosas de la época.

    Marcos 8.34-38 (Reina-Valera 1909) :
    Y llamando á la gente con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que quisiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.Porque el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de él, cuando vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
    Seguir leyendo
  26. Una palabra muy extraña de Jesús, el Mesías

    El artículo analiza la declaración de Jesús sobre la venida del Reino de Dios, interpretada por algunos como la Transfiguración, la resurrección o el crecimiento de la Iglesia. Concluye que Jesús se refería a la Transfiguración, un acontecimiento que manifiesta su gloria divina.

    Marcos 9.1 (Reina-Valera 1909) :
    TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.
    Seguir leyendo
  27. El Mesías Jesús anuncia de nuevo su muerte

    Jesús anuncia a sus discípulos su muerte y resurrección inminentes. Este momento marca el final de su ministerio en Galilea, donde evita a las multitudes para preparar a sus discípulos. Referencias a Mateo 17.22-23, Marcos 9.30-32 y Lucas 9.43-45.

    San Lucas 9.43-45 (Reina-Valera 1909) :
    Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.
    Seguir leyendo
  28. El buen grano y la cizaña

    El artículo analiza la parábola del trigo y la cizaña, en la que Jesús explica la coexistencia del bien y del mal en el mundo. Esta historia subraya la paciencia divina y la idea de un juicio final. Las lecciones que se extraen ofrecen perspectivas espirituales importantes para los creyentes.

    San Mateo 13.24-30 (Reina-Valera 1909) :
    Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.
    Seguir leyendo
  29. La parábola de la oveja perdida y hallada

    Este artículo trata de la parábola de la oveja perdida en el Evangelio de Lucas, que subraya la alegría divina por la salvación de un pecador. Se integra en tres relatos parabólicos que ilustran diferentes matices de la búsqueda y de la salvación.

    San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.
    Seguir leyendo
  30. El aspecto espiritual del reino

    El artículo explora la interpretación del reino de Dios según Lucas, destacando una pregunta de los fariseos a Jesús sobre su llegada. A diferencia de una percepción condicional, el texto griego indica una pregunta en presente. Jesús explica que el reino se establece de manera discreta y solo es perceptible para los espiritualmente receptivos.

    San Lucas 17.20-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia;Ni dirán: Helo aquí, ó helo allí: porque he aquí el reino de Dios entre vosotros está.
    Seguir leyendo
  31. El Mesías Jesús afirma su Divinidad

    El artículo trata de la curación por Jesús de un hombre ciego de nacimiento, mencionada únicamente en el Evangelio de Juan. El hombre es transformado espiritualmente al reconocer a Jesús como el Mesías. Los fariseos, en cambio, permanecen en su ceguera espiritual al rechazar la luz de Jesús. Este contraste subraya que la verdadera visión nace de la humildad y de la apertura a la verdad divina.

    Juan 9.25 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
    Seguir leyendo
  32. El Mesías Jesús es el buen pastor

    El artículo examina cómo Jesús se presenta como el buen pastor en Juan 10. Es el guía espiritual auténtico, en contraste con los falsos guías. Jesús anuncia una salvación universal e invita a cada uno a escuchar su voz para encontrar la vida espiritual.

    Juan 10.1-21 (Reina-Valera 1909) :
    DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador.Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama por nombre, y las saca.Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz de los extraños.Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que les decía.Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas.Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas.Así que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas.Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á tomar.Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.Y volvió á haber disensión entre los Judíos por estas palabras.Y muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿para qué le oís?Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio abrir los ojos de los ciegos?
    Seguir leyendo
  33. Preguntas de los religiosos sobre la condición mesiánica de Jesús

    El artículo analiza la interacción entre Jesús y los religiosos sobre su mesianidad. A pesar de sus intenciones acusatorias, Jesús afirma ser el Mesías, y sus obras así lo atestiguan. Promete seguridad y vida eterna a sus discípulos, subrayando su unidad con el Padre.

    Levítico 24.16 (Reina-Valera 1909) :
    Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto: toda la congregación lo apedreará: así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.
    Seguir leyendo
  34. La salvación y las riquezas

    Este artículo explora las enseñanzas de Jesús sobre la riqueza y la salvación, a partir de acontecimientos bíblicos entre Janucá y Pascua. Relatos de curaciones y llamamientos, como la historia de Bartimeo y Zaqueo, arrojan luz sobre la misión de Jesús en Jericó, marcada por la resurrección de Lázaro y sus profundas implicaciones.

    Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.
    Seguir leyendo
  35. La parábola de los obreros de la hora undécima

    Este artículo explora la parábola de Mateo 20:1-16, que describe la igualdad de salario que un amo concede a los obreros contratados a diferentes horas, símbolo de la gracia divina.

    San Mateo 20.1-16 (Reina-Valera 1909) :
    PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á ajustar obreros para su viña.Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día, los envió á su viña.Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza ociosos;Y les dijo: Id también vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y ellos fueron.Salió otra vez cerca de las horas sexta y nona, é hizo lo mismo.Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?Dícenle: Porque nadie nos ha ajustado. Díceles: Id también vosotros á la viña, y recibiréis lo que fuere justo.Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.Y tomándolo, murmuraban contra el padre de la familia,Diciendo: Estos postreros sólo han trabajado una hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.Y él respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te concertaste conmigo por un denario?Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero, como á ti.¿No me es lícito á mí hacer lo que quiero con lo mío? ó ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno?Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros: porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.
    Seguir leyendo
  36. La petición de Salomé, la mujer de Zebedeo, para sus hijos

    El artículo trata de la petición de Salomé para sus hijos y del recorrido geográfico de Jesús. Este relato se sitúa en febrero del año 33, durante el viaje de Jesús de Jericó a Betania. El acontecimiento marca la tensión entre la comprensión humana y las profecías. Jesús anuncia su muerte inminente al responder a Salomé, lo que revela los valores espirituales del reino de Dios.

    Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.
    Seguir leyendo
  37. Parábola de los siervos y las recompensas, de los talentos

    El artículo trata de la parábola de los talentos de Jesús, que ilustra la importancia de administrar fielmente los dones al servicio de Dios mientras se espera su regreso.

    San Mateo 25.14-30 (Reina-Valera 1909) :
    Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.
    Seguir leyendo
  38. El Mesías Jesús lava los pies de sus discípulos

    Este artículo analiza el lavamiento de los pies por Jesús, acto singular relatado por Juan, que simboliza la inversión de los valores humanos e ilustra el mensaje central de Jesús: servir por amor. Este acontecimiento, situado en Jerusalén durante la última cena de Pascua, revela a sus discípulos la verdadera misión de Jesús al anticipar su crucifixión.

    San Lucas 22.19-20 (Reina-Valera 1909) :
    Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
    Seguir leyendo
  39. Transformación del agua en vino en Caná

    Este artículo explora el primer milagro de Jesús relatado en Juan 2.1-11. En las bodas de Caná, Jesús transforma agua en vino, revelando su naturaleza divina e inaugurando su ministerio. María desempeña un papel clave al pedir la ayuda de Jesús. Este milagro simboliza la transición de una antigua a una nueva alianza de gracia, ilustra la generosidad divina y refuerza la fe de los discípulos.

    Juan 2.1-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
    Seguir leyendo
  40. Primera pesca milagrosa

    El pasaje de Lucas 5.1-11 muestra la autoridad de Jesús y el llamamiento de Simón Pedro. Tras una pesca milagrosa, Jesús invita a Pedro a ser pescador de hombres, lo que ilustra la misión evangélica.

    San Lucas 5.1-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado;Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres.Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.
    Seguir leyendo
  41. Las parábolas

    El artículo analiza el uso de las parábolas por Jesús para transmitir verdades espirituales mediante relatos simbólicos. Examina las dificultades de comprensión que estas historias plantean a los discípulos y la cuestión de un acceso equitativo a la verdad de Dios.

    San Mateo 13.13 (Reina-Valera 1909) :
    Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.
    Seguir leyendo
  42. La samaritana y el agua de vida

    El artículo examina el encuentro de Jesús con una samaritana en el pozo de Sicar, descrito en Juan 4,4-26, y destaca el significado espiritual del agua viva que Jesús ofrece.

    Juan 4.4-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y era menester que pasase por Samaria.Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad que Jacob dió á José su hijo.Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesús le dice: Dame de beber.(Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos.Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva.La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacarla.Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá.Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos.Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas.Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
    Seguir leyendo
  43. Curación del hijo de un funcionario real

    Juan 4,46-54 relata la sanidad del hijo de un oficial real en Caná. El milagro, realizado por Jesús con una simple palabra, ilustra la fe y el poder divino, y refuerza la convicción del oficial y de su familia. Esta historia destaca la importancia de la fe antes incluso de ver milagros.

    Juan 20.30-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
    Seguir leyendo
  44. El regreso a Galilea

    El artículo detalla el regreso de Jesús a Galilea a partir de los Evangelios y lugares clave como Cafarnaún y Nazaret. Explica cómo estos desplazamientos marcaron el comienzo de un ministerio más estratégico y eficaz.

    Juan 4.43-45 (Reina-Valera 1909) :
    Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.Y como vino á Galilea, los Galileos le recibieron, vistas todas las cosas que había hecho en Jerusalem en el día de la fiesta: porque también ellos habían ido á la fiesta.
    Seguir leyendo
  45. Llegada a Cafarnaún, en Galilea

    El artículo explora el ministerio de Jesús en Cafarnaún, su base en Galilea, mencionada frecuentemente en los Evangelios. La ciudad, donde vivían varios discípulos, servía de punto de partida para su actividad evangelizadora.

    Marcos 1.29-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan.Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
    Seguir leyendo
  46. La parábola de la levadura

    La parábola de la levadura (Mt 13.33-35; Lc 13.20-21) ilustra el crecimiento discreto pero poderoso del reino de Dios. Como la levadura transforma toda la masa, el reino actúa progresivamente en los corazones. Mateo relaciona esta enseñanza con el cumplimiento del Salmo 78.2. Cada creyente está llamado a desempeñar un papel activo en esta difusión. Pronunciada cerca de Cafarnaún hacia noviembre o diciembre del año 31, es la cuarta parábola del gran discurso de Mateo 13.

    San Lucas 13.20-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y otra vez dijo: ¿A qué compararé el reino de Dios?Semejante es á la levadura, que tomó una mujer, y la escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.
    Seguir leyendo
  47. Las dificultades en Nazaret

    El artículo explora el regreso de Jesús a Nazaret y la incredulidad de sus compatriotas. Aunque es percibido como Mesías tras sus milagros en Cafarnaún, es rechazado, ilustrando el proverbio «nadie es profeta en su tierra».

    San Lucas 4.16-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer.Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito:El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; para poner en libertad á los quebrantados:Para predicar el año agradable del Señor.Y rollando el libro, lo dió al ministro, y sentóse: y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos.Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?Y les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra.Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra.Mas en verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo una grande hambre en toda la tierra;Pero á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidón, á una mujer viuda.Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Siro.Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas;Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle.Mas él, pasando por medio de ellos, se fué.
    Seguir leyendo
  48. ¿Quieres ser sanado?

    El artículo explora la pregunta de Jesús «¿Quieres ser sanado?» a un enfermo de 38 años, destacando cómo la fe en Dios supera las supersticiones locales. Jesús sana al hombre e insiste en el perdón de los pecados como la verdadera bendición, que supera incluso la curación física. El texto insiste en la importancia de la salvación del alma, central en el ministerio de Jesús.

    Juan 5.14 (Reina-Valera 1909) :
    Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.
    Seguir leyendo
  49. La predicación en la sinagoga de Cafarnaún

    Este artículo relata la predicación de Jesús en la sinagoga de Cafarnaún, describiendo el impacto de su enseñanza y la reacción de los oyentes. Destaca cómo Jesús integra sus discursos en el contexto judío sin provocar rechazo.

    San Lucas 4.31-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendió á Capernaum, ciudad de Galilea. Y los enseñaba en los sábados.Y se maravillaban de su doctrina, porque su palabra era con potestad.
    Seguir leyendo
  50. El hombre con un espíritu impuro

    El artículo examina el episodio en el que Jesús encuentra a un hombre poseído en la sinagoga de Cafarnaún. Mediante su palabra, libera al hombre, lo que impresiona a los testigos y refuerza el reconocimiento de su autoridad divina. El acontecimiento marca un punto de inflexión en su fama en la región, ilustrando su dominio sobre los espíritus impuros.

    San Lucas 4.33-36 (Reina-Valera 1909) :
    Y estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó á gran voz,Diciendo: Déjanos, ¿qué tenemos contigo, Jesús Nazareno? ¿has venido á destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios.Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, y no le hizo daño alguno.Y hubo espanto en todos, y hablaban unos á otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta, que con autoridad y potencia manda á los espíritus inmundos, y salen?
    Seguir leyendo
  51. La parábola de la red echada al mar

    La parábola de la red (Mt 13,47-50), exclusiva de Mateo, compara el Reino de los cielos con una red que recoge toda clase de peces. En la selección final, los buenos se conservan y los malos se descartan, lo que ilustra el juicio escatológico. Enseña la universalidad del Evangelio, la realidad del juicio final llevado a cabo por los ángeles y la urgencia de que los creyentes vivan de acuerdo con las enseñanzas de Jesús.

    San Mateo 13.47-50 (Reina-Valera 1909) :
    Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.
    Seguir leyendo
  52. Curación de la suegra del apóstol Pedro

    Este artículo examina la curación de la suegra de Pedro por Jesús en la ciudad de Cafarnaún, en Galilea. Este milagro, relatado por tres evangelios, esclarece el contexto familiar y social de Simón Pedro, ilustrando el poder de Jesús sobre las enfermedades y su coherencia con las prácticas religiosas judías.

    Marcos 1.29-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan.Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
    Seguir leyendo
  53. Numerosas curaciones al anochecer

    Este artículo explica un episodio de los Evangelios en el que Jesús cura a varias personas en Cafarnaún, ilustrando su poder y autoridad divinos. Este acontecimiento tiene lugar después del sábado y atrae a una multitud admirada e intrigada por sus actos.

    San Mateo 8.16-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados; y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos;Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
    Seguir leyendo
  54. El Mesías Jesús se retira a orar

    El artículo trata del retiro de Jesús para orar, destacando el equilibrio entre su mensaje espiritual y las expectativas de curación de la multitud. El relato de Marcos y Lucas muestra la importancia de la oración para Jesús ante las presiones externas. La misión espiritual seguía siendo central.

    Marcos 1.35-37 (Reina-Valera 1909) :
    Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.Y le siguió Simón, y los que estaban con él;Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
    Seguir leyendo
  55. Predicación en Galilea

    El artículo detalla la predicación de Jesús en Galilea, destacando sus enseñanzas en las sinagogas y el impacto de sus milagros en las multitudes. Los discípulos lo acompañan, mientras las autoridades religiosas siguen preguntándose por su identidad.

    San Lucas 4.43-44 (Reina-Valera 1909) :
    Mas él les dijo: Que también á otras ciudades es necesario que anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado.Y predicaba en las sinagogas de Galilea.
    Seguir leyendo
  56. La curación de un leproso.

    Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús, ilustrando su compasión y autoridad mesiánica, y aborda las tensiones con las autoridades religiosas en Galilea.

    Levítico 14.1-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:Esta será la ley del leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote:Y el sacerdote saldrá fuera del real; y mirará el sacerdote, y viendo que está sana la plaga de la lepra del leproso,El sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y palo de cedro, y grana, é hisopo;Y mandará el sacerdote matar la una avecilla en un vaso de barro sobre aguas vivas;Después tomará la avecilla viva, y el palo de cedro, y la grana, y el hisopo, y lo mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas vivas:Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dará por limpio; y soltará la avecilla viva sobre la haz del campo.Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todos sus pelos, y se ha de lavar con agua, y será limpio: y después entrará en el real, y morará fuera de su tienda siete días.Y será, que al séptimo día raerá todos sus pelos, su cabeza, y su barba, y las cejas de sus ojos; finalmente, raerá todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su carne en aguas, y será limpio.Y el día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha; y tres décimas de flor de harina para presente, amasada con aceite, y un log de aceite.Y el sacerdote que le purifica presentará con aquellas cosas al que se ha de limpiar delante de Jehová, á la puerta del tabernáculo del testimonio:Y tomará el sacerdote el un cordero, y ofrecerálo por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda agitada delante de Jehová:Y degollará el cordero en el lugar donde degüellan la víctima por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario: porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote: es cosa muy sagrada.Y tomará el sacerdote de la sangre de la víctima por la culpa, y pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.Asimismo tomará el sacerdote del log de aceite, y echará sobre la palma de su mano izquierda:Y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová:Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, sobre la sangre de la expiación por la culpa:Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá sobre la cabeza del que se purifica: y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia, y después degollará el holocausto:Y hará subir el sacerdote el holocausto y el presente sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio.Mas si fuere pobre, que no alcanzare su mano á tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda agitada por la culpa, para reconciliarse, y una décima de flor de harina amasada con aceite para presente, y un log de aceite;Y dos tórtolas, ó dos palominos, lo que alcanzare su mano: y el uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto;Las cuales cosas traerá al octavo día de su purificación al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová.Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa, y el log de aceite, y mecerálo el sacerdote como ofrenda agitada delante de Jehová;Luego degollará el cordero de la culpa, y tomará el sacerdote de la sangre de la culpa, y pondrá sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano izquierda;Y con su dedo derecho rociará el sacerdote del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.También pondrá el sacerdote del aceite que tiene en su mano sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote tiene en su mano, pondrálo sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehová.Asimismo ofrecerá la una de las tórtolas, ó de los palominos, lo que alcanzare su mano:El uno de lo que alcanzare su mano, en expiación por el pecado, y el otro en holocausto, además del presente: y hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.Esta es la ley del que hubiere tenido plaga de lepra, cuya mano no alcanzare lo prescrito para purificarse.
    Seguir leyendo
  57. Los dos hijos

    El artículo analiza la parábola de los dos hijos de Mateo 21.28-32. Esta parábola ilustra que la verdadera obediencia a Dios importa más que las simples palabras. El arrepentimiento sincero, aun tardío, abre el acceso al Reino de Dios, a diferencia de las promesas incumplidas. Jesús utiliza este relato para confrontar a las autoridades religiosas de su tiempo y subraya la importancia de la acción sincera.

    San Mateo 21.28-32 (Reina-Valera 1909) :
    Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué.¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.
    Seguir leyendo
  58. La fama del Mesías Jesús se extiende por Galilea

    El artículo trata del aumento de la popularidad de Jesús en Galilea, acentuado por su declaración de perdonar los pecados a un paralítico, afirmando así su divinidad y provocando tensiones con las autoridades religiosas.

    Marcos 1.45 (Reina-Valera 1909) :
    Mas él salido, comenzó á publicarlo mucho, y á divulgar el hecho, de manera que ya Jesús no podía entrar manifiestamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos; y venían á él de todas partes.
    Seguir leyendo
  59. Curación de un paralítico

    El artículo aborda la curación de un paralítico por Jesús en Cafarnaún, destacando su divinidad proclamada mediante el perdón de los pecados, lo que escandaliza a los especialistas de la ley y ensancha el abismo entre Jesús y las autoridades religiosas.

    Marcos 2.1-12 (Reina-Valera 1909) :
    Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones,Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
    Seguir leyendo
  60. El llamamiento de otro discípulo, Mateo

    El artículo examina el llamamiento de Mateo por Jesús y destaca su papel singular entre los discípulos como futuro autor del Evangelio. Mateo deja su oficio de recaudador de impuestos para seguir a Cristo, a quien ya conocía, probablemente por medio de Juan el Bautista. Este llamamiento es significativo porque convierte a Mateo en un portavoz fundamental de los apóstoles.

    San Lucas 5.27-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y después de estas cosas salió, y vió á un publicano llamado Leví, sentado al banco de los públicos tributos, y le dijo: Sígueme.Y dejadas todas las cosas, levantándose, le siguió.
    Seguir leyendo
  61. Curación del poseído mudo

    El artículo describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús en Lucas 11.14-15, que muestra su poder sobre los demonios. La multitud reacciona con asombro y escepticismo. En comparación con Mateo 12.22-23, el artículo ilustra las percepciones divergentes de Jesús. Los relatos subrayan su autoridad divina y las tensiones de su ministerio.

    San Mateo 12.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David?
    Seguir leyendo
  62. No temas, cree solamente

    El artículo enseña la importancia de la fe ante las dificultades, basándose en las palabras de Jesús a Jairo en Marcos 5.36: «No temas, cree solamente». Anima a los lectores a vencer sus miedos confiando en Dios y en sus promesas bíblicas.

    Isaías 43.1-2 (Reina-Valera 1909) :
    Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
    Seguir leyendo
  63. La higuera que brota

    Este artículo explora la parábola de la higuera que brota, una lección de vigilancia espiritual dada por Jesús en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Este relato anima a los creyentes a discernir las señales del Reino de Dios como se observan las estaciones, subrayando la certeza de las palabras de Jesús.

    San Lucas 21.29-33 (Reina-Valera 1909) :
    Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:Cuando ya brotan, viéndolo, de vosotros mismos entendéis que el verano está ya cerca.Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, entended que está cerca el reino de Dios.De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo sea hecho.El cielo y la tierra pasarán; mas mis palabras no pasarán.
    Seguir leyendo
  64. El banquete ofrecido por Leví

    Mateo, también llamado Leví, organiza un banquete para celebrar su llamamiento por Jesús. Este banquete pone de relieve la misión inclusiva de Jesús, acogido por quienes suelen ser rechazados. El acontecimiento aparece en los Evangelios sinópticos y simboliza la influencia de Mateo en su entorno.

    Marcos 2.15 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido.
    Seguir leyendo
  65. Pregunta sobre el trato con los pecadores

    El artículo analiza las críticas de los fariseos a Jesús por su tolerancia hacia los pecadores, mostrando su empeño en desacreditarlo ante su creciente popularidad.

    Marcos 2.16-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores?Y oyéndolo Jesús, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, mas los que tienen mal. No he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores.
    Seguir leyendo
  66. La catástrofe del funicular de Gloria

    El artículo analiza la catástrofe del funicular de Gloria a la luz de un relato bíblico similar, subrayando la necesidad de arrepentimiento y la importancia de la salvación del alma según las enseñanzas de Jesús.

    Marcos 6.34 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.
    Seguir leyendo
  67. El Mesías Jesús afirma su igualdad con el Padre

    El artículo analiza la proclamación de Jesús de su igualdad con Dios a partir de la curación de un inválido, y destaca la repercusión de sus afirmaciones teológicas en Jerusalén durante la Pascua.

    Juan 5.14 (Reina-Valera 1909) :
    Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.
    Seguir leyendo
  68. Testimonios que confirman el del Mesías Jesús

    El artículo examina los testimonios que confirman que Jesús es el Mesías, especialmente los de Juan el Bautista y los milagros divinos, según el relato de Juan. La escena tiene lugar en Jerusalén después de la Pascua de marzo del año 31. Jesús critica a las autoridades religiosas que no lo reconocen y presenta a Moisés como precursor. Algunos, como Nicodemo, se convertirán.

    Juan 5.31-47 (Reina-Valera 1909) :
    Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero.Vosotros enviasteis á Juan, y él dió testimonio á la verdad.Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis recrearos por un poco á su luz.Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer.Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, á éste vosotros no creéis.Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida.Gloria de los hombres no recibo.Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis.¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene?No penséis que yo os tengo de acusar delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis.Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí escribió él.Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?
    Seguir leyendo
  69. Curación de dos ciegos

    El artículo explora la sanidad de dos ciegos por Jesús (Mateo 9.27-31), destacando la importancia de la fe, el reconocimiento mesiánico y la difusión del milagro a pesar de una prohibición. Este relato, propio de Mateo, subraya la compasión y el poder de Jesús.

    San Mateo 9.27-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fe os sea hecho.Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.
    Seguir leyendo
  70. La pregunta de los discípulos de Juan el Bautista sobre el ayuno

    Este artículo explora la pregunta sobre el ayuno planteada por los discípulos de Juan el Bautista y la respuesta de Jesús, destacando el paso del judaísmo tradicional a una relación personal con Dios, característica del cristianismo.

    Marcos 2.18-20 (Reina-Valera 1909) :
    Y los discípulos de Juan, y de los Fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?Y Jesús les dice: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, cuando el esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al esposo no pueden ayunar.Mas vendrán días, cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán.
    Seguir leyendo
  71. La misión de los 12 Apóstoles

    El artículo analiza la misión de los doce apóstoles según Mateo, Marcos y Lucas, destacando la prioridad de los judíos en el plan de salvación y las instrucciones dadas por Jesús para proclamar el reino de Dios.

    Génesis 12.3 (Reina-Valera 1909) :
    Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
    Seguir leyendo
  72. Advertencia sobre las persecuciones venideras

    Jesús advierte a sus discípulos de las persecuciones futuras, revelando la naturaleza espiritual y difícil de su misión. Esta enseñanza, basada en el Evangelio de Mateo, busca preparar a los apóstoles para los desafíos espirituales y físicos del ministerio.

    San Mateo 10.24-42 (Reina-Valera 1909) :
    El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.Pues aun vuestros cabellos están todos contados.Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.Cualquiera pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.Porque he venido para hacer disensión del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.Y los enemigos del hombre serán los de su casa.El que ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa.
    Seguir leyendo
  73. Reunión de los discípulos y la multitud

    El artículo trata de la reunión de los discípulos y la multitud en Galilea, donde Jesús pronuncia el Sermón de la Montaña después de elegir a los doce apóstoles. La multitud se siente atraída principalmente por las curaciones milagrosas, pero este momento también es esencial para enseñar el mensaje de Jesús. Lucas y Mateo ofrecen dos perspectivas complementarias del acontecimiento.

    San Lucas 6.17-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano, y la compañía de sus discípulos, y una grande multitud de pueblo de toda Judea y de Jerusalem, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido á oirle, y para ser sanados de sus enfermedades;Y los que habían sido atormentados de espíritus inmundos: y estaban curados.Y toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, y sanaba á todos.
    Seguir leyendo
  74. El sermón del monte (11), Las ofrendas

    Este artículo explora la enseñanza de Jesús sobre los donativos durante el sermón del monte. Al insistir en una relación personal con Dios, critica las prácticas ostentosas de los fariseos. El escenario es Galilea, poco después de la Pascua del año 31, lo que pone de relieve un momento crucial del ministerio de Jesús.

    San Mateo 6.6 (Reina-Valera 1909) :
    Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
    Seguir leyendo
  75. Curación de la hija de la cananea

    Este artículo analiza la sanidad de la hija de la mujer cananea por Jesús, poniendo de relieve su fe y la expansión del mensaje de Jesús a los gentiles.

    Marcos 7.24-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse.Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies.Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama.
    Seguir leyendo
  76. Sanidad del sordomudo

    Este artículo examina la sanidad del sordomudo por Jesús, mostrada en Marcos 7.31-37, que subraya su compasión, su poder divino y su misión universal. Mediante gestos simbólicos y la palabra «Efata», sana a un hombre, lo que ilustra la apertura a la revelación divina. La reacción fervorosa de la multitud, aunque contraria a su petición de silencio, atestigua el impacto de sus milagros.

    Marcos 7.31-37 (Reina-Valera 1909) :
    Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto.Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien.Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.
    Seguir leyendo
  77. Exorcismo del muchacho epiléptico

    Este artículo explica cómo los tres evangelios sinópticos relatan el exorcismo de un muchacho epiléptico por Jesús después de que sus discípulos fracasaran. Cada evangelio destaca aspectos únicos, a la vez que subraya el poder de Jesús sobre los demonios y la importancia de la fe y de la oración.

    Marcos 9.14-29 (Reina-Valera 1909) :
    Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
    Seguir leyendo
  78. Jesús, el Mesías, en casa del fariseo

    En Cafarnaún, Jesús acepta la invitación de un fariseo llamado Simón. Durante la comida, una mujer pecadora unge sus pies con lágrimas y perfume. Ante el desprecio de Simón, Jesús expone una parábola sobre el perdón y declara que la mujer ha sido salvada por su fe. Este episodio, relatado únicamente por Lucas (7,36-50), ilustra la oposición entre el orgullo religioso de los fariseos y la humildad arrepentida que abre el camino a la salvación.

    San Lucas 7.44-46 (Reina-Valera 1909) :
    Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
    Seguir leyendo
  79. La multitud numerosa

    El artículo analiza las multitudes que siguen a Jesús y sus implicaciones sociales y religiosas, especialmente frente a las autoridades. Explora la influencia creciente de Jesús y las oposiciones que suscita.

    San Lucas 12.13 (Reina-Valera 1909) :
    Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.
    Seguir leyendo
  80. Elogio de Pedro por el Mesías Jesús

    El artículo destaca la importancia del reconocimiento de Jesús como el Mesías por parte de Pedro, ocurrido en Cesarea de Filipo, y la expresión de esta verdad divinamente inspirada, y no de una revelación humana, a partir del texto de Mateo 16:17-20.

    San Mateo 16.17-20 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.Y á ti daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesús el Cristo.
    Seguir leyendo
  81. Las recomendaciones del Maestro

    El artículo explora el mandato de Jesús a sus discípulos de guardar en secreto su transfiguración, destacando la importancia de la fe y de la preparación de los apóstoles para sus futuras responsabilidades.

    Marcos 9.9-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.
    Seguir leyendo
  82. La explicación del fracaso de los discípulos

    El artículo analiza el fracaso de los discípulos al exorcizar a un demonio, subrayado por Jesús. Según Mateo y Marcos, prácticas espirituales como la fe, la oración y el ayuno son esenciales para superar los obstáculos espirituales.

    Marcos 9.28-29 (Reina-Valera 1909) :
    Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
    Seguir leyendo
  83. Zaqueo quiere ver al Mesías Jesús

    El artículo explora la historia de Zaqueo en Jericó, quien, deseoso de ver a Jesús, sube a un sicómoro. Jesús se fija en Zaqueo y se aloja en su casa, encarnando su misión de redención. Este relato se inserta en el período entre Janucá y Pascua, e incluye acontecimientos clave como el milagro de Lázaro. El artículo presenta un análisis exegético y teológico, subrayando la dimensión universal del mensaje de Jesús.

    Juan 11.38-44 (Reina-Valera 1909) :
    Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
    Seguir leyendo
Complementos
  • ANN017 Los bautismos

    El artículo examina los diferentes bautismos del Nuevo Testamento, desde Juan el Bautista hasta Jesús y Pablo. Pone de relieve cómo cada bautismo marca…

  • ANN063 Enón y Betania al otro lado del Jordán

    Este artículo explora Betania y Enón, lugares de bautismos importantes en los Evangelios según Juan, mientras que hipótesis modernas intentan localizar estos…

  • ANN064 Los «días siguientes» señalados por Juan

    El artículo examina la cronología de los acontecimientos relacionados con el bautismo de Jesús en el evangelio de Juan, distinta de la de los Evangelios sinópticos. Busca armonizar estos…

  • ANN075 Los vendedores expulsados del Templo

    El artículo examina el incidente en que Jesús expulsa a los mercaderes del Templo, un acontecimiento relatado de manera distinta en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Mientras que…

  • ANN072 Los milagros realizados por Jesús, el Mesías

    El artículo examina los milagros de Jesús en los Evangelios, su significado, su recepción y la cuestión de su autenticidad. Confronta la perspectiva histórica…

  • ANN070 La tentación de Jesús, el Mesías

    Este artículo explora la tentación de Jesús, su ayuno de 40 días y los relatos evangélicos de este período en Judea. Los Evangelios sinópticos…