El encarcelamiento de Juan el Bautista marca un giro crucial en la vida de Jesús, el Mesías. Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, asume un riesgo político considerable al detener a Juan, pues este goza del favor y el respeto del pueblo como gran profeta de Yahvé. Sin embargo, esta acción no provoca una revuelta popular.
Cabe la posibilidad de que la noticia del encarcelamiento de Juan el Bautista se ocultara durante cierto tiempo, lo que podría explicar la ausencia de una reacción inmediata del pueblo.
Hoy resulta difícil fechar con precisión este acontecimiento. Se supone que ocurrió relativamente pronto, pues ni Mateo, ni Marcos, ni Lucas mencionan este período de la vida de Jesús, el Mesías, en Judea, que parece terminar con ese encarcelamiento.
Nos basamos en la información de Juan, que después precisa que Jesús, el Mesías, pasó por Sicar al subir a Galilea. Esto implica que los hechos tienen lugar en Betania, al sur de Sicar.
Este encarcelamiento señala el final de la actividad pública de Juan el Bautista. La situación se aclara: ahora solo hay un Maestro al que seguir, Jesús, el Mesías.
Sin embargo, el encarcelamiento de Juan el Bautista no provoca su muerte inmediata. Pese a ello, Herodes no podía mantenerlo indefinidamente preso en Maqueronte sin arriesgarse a una insurrección popular, dada la fama de Juan como gran profeta.
En el Evangelio según San Mateo 4.12 está escrito: «Cuando supo que Juan había sido encarcelado». Esto parece indicar que Jesús no estaba con Juan el Bautista cuando lo detuvieron.
Este detalle parece confirmar que Jesús y sus discípulos ya se habían separado de Juan y habían partido hacia Betania. Así, Juan el Bautista habría sido detenido en Enón mientras Jesús actuaba en Betania.
El Evangelio de Juan relata después que Jesús abandona la región para subir hacia el norte, en dirección a Galilea, pasando por Sicar en Samaria, situada en el camino entre Betania y Galilea.
Es posible que Juan el Bautista, después de su detención, fuera llevado a Tiberíades, ciudad que albergaba una guarnición romana, antes de ser trasladado a la fortaleza de Maqueronte, cerca de Jerusalén, para quedar allí encarcelado.