Arresto de Jesús

  • ¿El beso de Judas?

    El artículo trata de las diferencias narrativas sobre el beso de Judas a Jesús entre los Evangelios. Mateo, Marcos y Lucas relatan el acontecimiento explícitamente, mientras que Juan lo omite, ofreciendo otra perspectiva. Esta divergencia se ve como complementaria y enriquece la comprensión del arresto de Jesús.

    Juan 18.3-12 (Reina-Valera 1909) :
    Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas.Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre él, salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis?Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.Volvióles, pues, á preguntar: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús Nazareno.Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mí buscáis, dejad ir á éstos.Para que se cumpliese la palabra que había dicho: De los que me diste, ninguno de ellos perdí.Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, prendieron á Jesús y le ataron,
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  • Curación de Malco

    Este artículo explora los relatos de Lucas 22.50-51 y Juan 18.10, en los que Simón Pedro corta la oreja de Malco durante el arresto de Jesús. Jesús rechaza la violencia, acepta la voluntad divina y sana a Malco, mostrando compasión y paz.

    San Lucas 22.50-51 (Reina-Valera 1909) :
    Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.
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  • Las autoridades buscan al Mesías Jesús para arrestarlo

    Durante la fiesta de los Tabernáculos en Jerusalén, la multitud se pregunta por la identidad mesiánica de Jesús. A pesar de la confusión sobre su origen y de los intentos de las autoridades religiosas por arrestarlo, Jesús enseña públicamente en el Templo, reafirma su divinidad y anuncia su próxima partida. Como su hora aún no ha llegado, los guardias no pueden apresarlo. Este episodio, exclusivo del evangelio de Juan (7.25-36), ilustra la creciente oposición entre Jesús y las autoridades religiosas.

    Miqueas 5.2 (Reina-Valera 1909) :
    Mas tú, Beth-lehem Ephrata, pequeña para ser en los millares de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.
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  • Intento de arresto

    El artículo examina el intento de arresto de Jesús por parte de las autoridades religiosas judías, según Juan 10.31-39. Acusado de blasfemia por sus declaraciones divinas, Jesús defiende sus obras como prueba de su misión divina. Cita la Escritura para demostrar la legitimidad de su papel y finalmente escapa al arresto porque su hora aún no había llegado.

    Juan 10.31-39 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle.Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál obra de esas me apedreáis?Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses sois?Si dijo, dioses, á aquellos á los cuales fué hecha palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada);¿A quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?Si no hago obras de mi Padre, no me creáis.Mas si las hago, aunque á mí no creáis, creed á las obras; para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre.Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos;
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  • Parada en Getsemaní

    El artículo «PER328 - Parada en Getsemaní» explora el significado del episodio de Getsemaní en los Evangelios. Subraya el sufrimiento y la oración de Jesús antes de su arresto e interpreta este momento como una enseñanza sobre la oración y la sumisión a la voluntad divina.

    San Mateo 26.36 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.
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  • El arresto

    Este artículo trata del arresto de Jesús en el huerto de Getsemaní, tal como lo relatan los Evangelios. Destaca la traición de Judas y la reacción de los soldados ante la declaración de Jesús, que revela su dominio de la situación.

    San Lucas 22.47-53 (Reina-Valera 1909) :
    Estando él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos á cuchillo?Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
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  • Las palabras del Mesías Jesús a la multitud durante el arresto

    Este artículo examina el arresto de Jesús en el huerto de Getsemaní, destacando su serenidad y su voluntad de cumplir el plan divino. Mediante sus palabras, pone de manifiesto las contradicciones de las autoridades religiosas y subraya su dominio de la situación, revelando su misión redentora por amor a la humanidad.

    San Mateo 26.55 (Reina-Valera 1909) :
    En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.
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