Étude 1 sur 50 · Guérison de la belle-mère de l’Apôtre Pierre

  1. Étude 1 : Guérison de la belle-mère de l’Apôtre Pierre
  2. Étude 2 : La guérison d’un lépreux.
  3. Étude 3 : Guérison d’un paralytique
  4. Étude 4 : La guérison de l’infirme à la piscine de Bethesda
  5. Étude 5 : La guérison de l’homme à la main paralysée
  6. Étude 6 : La guérison d’un lépreux après le sermon sur la montagnes
  7. Étude 7 : La guérison du serviteur de l’officier romain
  8. Étude 8 : La guérison du démoniaque
  9. Étude 9 : La guérison du démoniaque de Gadara
  10. Étude 10 : La guérison de la fille de Jaïrus interrompue
  11. Étude 11 : La guérison de la femme à la perte de sang
  12. Étude 12 : La guérison de la fille de Jaïrus
  13. Étude 13 : Envoi des douze apôtres
  14. Étude 14 : Guérison de la fille de la femme syro-phénicienne
  15. Étude 15 : L'aveugle de Bethsaïda
  16. Étude 16 : Guérison d'une femme le jour du Sabbat
  17. Étude 17 : Guérison d'un homme atteint d'hydropisie
  18. Étude 18 : La guérison des dix lépreux
  19. Étude 19 : Guérison d'un aveugle de naissance
  20. Étude 20 : Le Messie Jésus affirme sa Divinité
  21. Étude 21 : Guérison d’aveugles et de boiteux
  22. Étude 22 : Guérison de l'homme possédé dans la synagogue de Capernaüm
  23. Étude 23 : Exorcisme à Capernaüm
  24. Estudio 24: Curación de un mudo poseído por un demonio
  25. Étude 25 : Guérison du fils d'un officiel royal
  26. Étude 26 : Guérison de la belle-mère de Pierre
  27. Étude 27 : La guérison d'un lépreux
  28. Étude 28 : Guérison du paralytique
  29. Étude 29 : Guérison du paralytique de Bethesda
  30. Étude 30 : Guérison de l’homme à la main desséchée
  31. Étude 31 : Guérison du lépreux
  32. Étude 32 : Guérison du serviteur du centurion
  33. Étude 33 : Guérison du démoniaque aveugle et muet
  34. Étude 34 : Guérison de l'homme possédé et muet
  35. Étude 35 : Résurrection de la fille de Jaïrus
  36. Étude 36 : Guérison de la femme hémorroïsse
  37. Étude 37 : Guérison de deux aveugles
  38. Étude 38 : Guérison à Génésareth
  39. Étude 39 : Guérison de la fille de la femme cananéenne
  40. Étude 40 : Guérison du sourd-muet
  41. Étude 41 : Guérison de l'aveugle de Bethsaïda
  42. Étude 42 : Guérison d'une femme le jour du Sabbat
  43. Étude 43 : Guérison d'un homme atteint d'hydropisie
  44. Étude 44 : Guérison des dix lépreux
  45. Étude 45 : Guérison de l'aveugle de naissance
  46. Étude 46 : Guérison de Bartimée l'aveugle
  47. Étude 47 : Guérison de Malchus
  48. Étude 48 : La belle-mère de Pierre
  49. Étude 49 : La guérison du boiteux
  50. Étude 50 : Veux-tu être guéri ?

El comienzo del ministerio en Galilea

  • Curación de la suegra del apóstol Pedro

    Este artículo examina la curación de la suegra de Pedro por Jesús en la ciudad de Cafarnaún, en Galilea. Este milagro, relatado por tres evangelios, esclarece el contexto familiar y social de Simón Pedro, ilustrando el poder de Jesús sobre las enfermedades y su coherencia con las prácticas religiosas judías.

    San Mateo 8.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino Jesús á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre.Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servía.
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  • La curación de un leproso.

    Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús, ilustrando su compasión y autoridad mesiánica, y aborda las tensiones con las autoridades religiosas en Galilea.

    Isaías 35.4 (Reina-Valera 1909) :
    Decid á los de corazón apocado: Confortaos, no temáis: he aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago; el mismo Dios vendrá, y os salvará.
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  • Curación de un paralítico

    El artículo aborda la curación de un paralítico por Jesús en Cafarnaún, destacando su divinidad proclamada mediante el perdón de los pecados, lo que escandaliza a los especialistas de la ley y ensancha el abismo entre Jesús y las autoridades religiosas.

    San Mateo 9.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.Y viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; ó decir: Levántate, y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.Entonces él se levantó y se fué á su casa.Y las gentes, viéndolo, se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los hombres.
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De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  • La curación del inválido en el estanque de Betesda

    El artículo analiza la curación del inválido por Jesús en el estanque de Betesda durante el sábado, mostrando que Jesús se afirma como señor del sábado y las tensiones con los fariseos. El relato de Juan describe este milagro como un acto deliberado para suscitar una reflexión sobre las leyes del judaísmo, revelando las desviaciones de su interpretación por las autoridades religiosas de la época.

    Juan 5.2-16 (Reina-Valera 1909) :
    Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.Y por esta causa los Judíos perseguían á Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado.
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  • La curación del hombre con la mano paralizada

    La perícopa 77 relata la curación de un hombre de la mano paralizada en la sinagoga de Cafarnaún, un sábado del año 31. Relatado por Mateo, Marcos y Lucas, este episodio revela la creciente tensión entre Jesús y los fariseos. Estos, buscando acusarlo, se niegan a ver los milagros realizados. El año 31 concluye con una ruptura entre Jesús y las autoridades religiosas judías.

    San Mateo 12.9-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y partiéndose de allí, vino á la sinagoga de ellos.Y he aquí había allí uno que tenía una mano seca: y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito curar en sábado? por acusarle.Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante?Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.
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  • La curación de un leproso después del sermón del monte

    Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús después del sermón del monte y examina los diversos relatos de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. La curación se describe como un desafío a las estrictas leyes sobre la purificación y se destaca la importancia de respetar la ley de Moisés. El artículo se pregunta por la continuidad entre los distintos relatos evangélicos.

    San Mateo 8.1-4 (Reina-Valera 1909) :
    Y COMO descendió del monte, le seguían muchas gentes.Y he aquí un leproso vino, y le adoraba, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme.Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y luego su lepra fué limpiada.Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas á nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos.
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  • La curación del siervo del oficial romano

    El artículo explora la curación por Jesús del siervo de un oficial romano en Cafarnaún, una demostración de fe extraordinaria y de la autoridad de Jesús sobre todos los pueblos.

    San Mateo 8.5-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y entrando Jesús en Capernaum, vino á él un centurión, rogándole,Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado.Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanará.Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.Y oyendo Jesús, se maravilló, y dijo á los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta.Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos:Mas los hijos del reino serán echados á las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creiste te sea hecho. Y su mozo fué sano en el mismo momento.
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  • La curación del endemoniado

    El artículo explora un episodio del ministerio de Jesús en Cafarnaún, donde cura a un endemoniado y se enfrenta a los fariseos que atribuyen su poder a Satanás. Jesús identifica esto como la blasfemia contra el Espíritu Santo, ilustrando su uso de las parábolas para instruir a sus discípulos.

    San Lucas 11.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y estaba él lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron.Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.
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  • La curación del endemoniado de Gadara

    La perícopa 152 relata la curación del endemoniado de Gadara, referida por Mateo (8.28-34), Marcos (5.1-20) y Lucas (8.26-40). Jesús llega al territorio de Gadara, se encuentra con hombres poseídos que viven entre los sepulcros y libera a los demonios enviándolos a una piara de cerdos que se ahogan en el lago. Este episodio manifiesta el poder soberano del Mesías sobre las fuerzas demoníacas y su ministerio que se extiende más allá de las fronteras de Israel.

    San Mateo 8.28-34 (Reina-Valera 1909) :
    Y como él hubo llegado en la otra ribera al país de los Gergesenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, fieros en gran manera, que nadie podía pasar por aquel camino.Y he aquí clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? ¿has venido acá á molestarnos antes de tiempo?Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquel hato de puercos.Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: y he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar, y murieron en las aguas.Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.Y he aquí, toda la ciudad salió á encontrar á Jesús: y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos.
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  • La curación de la hija de Jairo interrumpida

    La perícopa 153 relata el comienzo del episodio de la hija de Jairo en Cafarnaún (febrero-marzo del año 32 d. C.). Jairo, principal de la sinagoga, suplica a Jesús que sane a su hija única, de 12 años. Pero Jesús, retrasado por la multitud, no llega a tiempo: la niña muere. Este relato sinóptico (Mt 9.18-19; Mc 5.21-24; Lc 8.40-42) plantea la cuestión de la fe de Jairo ante la prueba de la muerte.

    San Mateo 9.18-19 (Reina-Valera 1909) :
    Hablando él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.
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  • La curación de la mujer con pérdida de sangre

    La perícopa 154 relata la curación de una mujer que sufría una hemorragia desde hacía doce años, según la narran Mateo, Marcos y Lucas. En Cafarnaún, ella toca discretamente el manto de Jesús, que iba de camino a casa de Jairo. Sanada al instante, es reconocida públicamente por Jesús, quien declara: «Tu fe te ha salvado». El artículo compara los tres relatos sinópticos y explora el alcance teológico, cristológico y social de este milagro de fe.

    Levítico 15.25-27 (Reina-Valera 1909) :
    Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, ó cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, será inmunda como en los días de su costumbre.Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre.Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.
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  • La curación de la hija de Jairo

    La perícopa 155 relata la resurrección de la hija de Jairo por el Mesías Jesús en Cafarnaún (feb.-marzo del 32). Jairo, jefe de la sinagoga, se postra ante Jesús para implorar la curación de su hija moribunda. A pesar del retraso causado por la curación de una mujer con flujo de sangre, Jesús se dirige a la casa, pronuncia «Talitha cumi» y resucita a la joven. Este milagro da testimonio de su autoridad sobre la muerte y llama a la fe incluso en las situaciones desesperadas.

    San Mateo 9.18-26 (Reina-Valera 1909) :
    Hablando él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.Y llegado Jesús á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacía bullicio,Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de él.Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.Y salió esta fama por toda aquella tierra.
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  • Envío de los doce apóstoles

    La perícopa 162 relata el envío de los doce apóstoles por Jesús en Galilea, unas semanas antes de la Pascua (marzo de 32 d. C.). Referido por Mateo (10.1-15), Marcos (6.6-13) y Lucas (9.1-6), este episodio muestra a los discípulos enviados de dos en dos para predicar el reino, sanar y expulsar demonios. Cada evangelista aporta su propia perspectiva sobre las instrucciones de viaje y la naturaleza de la misión.

    San Lucas 9.1-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos.Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid.Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes.
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Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • Curación de la hija de la mujer sirofenicia

    Este artículo examina la curación de la hija de la mujer sirofenicia y destaca la apertura del mensaje de Jesús a los gentiles. A partir de los Evangelios de Mateo y Marcos, pone de relieve la fe humana más allá de las fronteras étnicas y culturales. El relato subraya la misión prioritaria de Jesús hacia Israel, reconociendo al mismo tiempo la demostración de fe de los no judíos.

    San Mateo 15.21-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón.Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio.Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme.Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos.Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.
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  • El ciego de Betsaida

    El artículo explora el milagro único de la curación del ciego de Betsaida por Jesús, relatado solo en el Evangelio de Marcos. Esta curación progresiva en dos etapas simboliza el crecimiento espiritual y la comprensión gradual de los discípulos.

    Marcos 5.35-43 (Reina-Valera 1909) :
    Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.Y no permitió que alguno viniese tras él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho.Y entrando, les dice: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no es muerta, mas duerme.Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.Mas él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer.
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  • Curación de una mujer en sábado

    La percopa 231 relata la curación, por parte de Jesús, de una mujer enferma desde hacía dieciocho años, un sábado en una sinagoga de Jerusalén (Lucas 13.10-17). Este acto provoca la indignación de las autoridades religiosas, a las que Jesús confunde señalando sus contradicciones. La multitud, por su parte, admira y glorifica a Dios. El episodio ilustra la tensión entre la tradición farisaica y la aplicación auténtica de la ley divina, a la vez que pone de relieve la fe perseverante de esta mujer.

    San Lucas 14.1-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado á comer pan, ellos le acechaban.Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.Y respondiendo Jesús, habló á los doctores de la ley y á los Fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y despidióle.Y respondiendo á ellos dijo: ¿El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá en algún pozo, y no lo sacará luego en día de sábado?Y no le podían replicar á estas cosas.
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  • Curación de un hombre con hidropesía

    Un hombre con hidropesía es sanado por el Mesías Jesús durante una comida sabática en casa de un fariseo en Jerusalén. Ante los expertos de la ley, Jesús plantea una pregunta sobre la legalidad de sanar en sábado y luego actúa sin esperar su respuesta. Sus interlocutores, incapaces de replicar, guardan silencio. Lucas es el único evangelista que relata este episodio (Lucas 14.2-6), fechado el 4 de diciembre del año 32 d. C.

    San Lucas 14.2-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de él.Y respondiendo Jesús, habló á los doctores de la ley y á los Fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y despidióle.Y respondiendo á ellos dijo: ¿El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá en algún pozo, y no lo sacará luego en día de sábado?Y no le podían replicar á estas cosas.
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  • La curación de los diez leprosos

    Este artículo explora la curación de diez leprosos por Jesús, con énfasis en el agradecimiento y la inclusión, en particular a través de un samaritano. El acontecimiento subraya la gracia divina y la importancia de la fe más allá de las divisiones étnicas.

    San Lucas 9.51 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que, como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, él afirmó su rostro para ir á Jerusalem.
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  • Curación de un ciego de nacimiento

    Este artículo explora la curación de un ciego de nacimiento por Jesús en Jerusalén (Juan 9.1-34). La narración destaca la profundidad teológica del acontecimiento y vincula simbólicamente las fiestas judías con la misión de Jesús como luz del mundo. La curación subraya el mensaje espiritual y profético del Evangelio según Juan.

    Juan 8.12 (Reina-Valera 1909) :
    Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
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  • El Mesías Jesús afirma su Divinidad

    El artículo trata de la curación por Jesús de un hombre ciego de nacimiento, mencionada únicamente en el Evangelio de Juan. El hombre es transformado espiritualmente al reconocer a Jesús como el Mesías. Los fariseos, en cambio, permanecen en su ceguera espiritual al rechazar la luz de Jesús. Este contraste subraya que la verdadera visión nace de la humildad y de la apertura a la verdad divina.

    Juan 9.25 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
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La última semana antes del arresto

  • Curación de ciegos y cojos

    Después de la purificación del Templo, Jesús sana a ciegos y cojos en el atrio, el lunes 28 de marzo del año 33. Solo Mateo relata este episodio. La multitud y los niños lo aclaman como Hijo de David, mientras que los sumos sacerdotes y los escribas, cada vez más hostiles, se indignan ante estas manifestaciones mesiánicas. Este episodio ilustra el contraste entre la fe del pueblo sencillo y el rechazo de las autoridades religiosas.

    San Mateo 21.14 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó.
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Exorcismos

  • Curación del poseído en la sinagoga de Cafarnaún

    El artículo trata de la sanidad por Jesús de un hombre endemoniado en Cafarnaún, relatada en Marcos y Lucas. El espíritu inmundo reconoce a Jesús como el Santo de Dios y, por orden de Cristo, sale del hombre. Los testigos se asombran de la autoridad de Jesús y su fama se extiende. Estos relatos subrayan la autoridad divina y el poder sanador de Jesús.

    Marcos 1.23-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces,Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él.Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.
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  • Exorcismo en Cafarnaúm

    El artículo analiza los pasajes de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas en los que Jesús el Mesías sana y expulsa demonios después del sábado, cumpliendo profecías y revelando su identidad divina.

    San Lucas 4.40-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y poniéndose el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades, los traían á él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.
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  • Curación de un mudo poseído por un demonio

    El milagro de Mateo 9.32-33 describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús, que suscita el asombro de la multitud. Este texto pone de relieve el poder de Jesús sobre las fuerzas demoníacas.

    San Mateo 9.32-33 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.
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Curaciones

  • Curación del hijo de un funcionario real

    Juan 4,46-54 relata la sanidad del hijo de un oficial real en Caná. El milagro, realizado por Jesús con una simple palabra, ilustra la fe y el poder divino, y refuerza la convicción del oficial y de su familia. Esta historia destaca la importancia de la fe antes incluso de ver milagros.

    Juan 20.30-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
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  • Curación de la suegra de Pedro

    El artículo trata del milagro de la sanidad de la suegra de Pedro, relatado en Mateo, Marcos y Lucas. Pone de relieve el poder sanador de Jesús y su compasión hacia los enfermos, y los relatos subrayan diferentes aspectos de este acontecimiento. Jesús sana de inmediato a la suegra de Pedro, que luego se pone a servirles. Las perspectivas únicas de los Evangelios enriquecen nuestra comprensión de este acto milagroso.

    San Mateo 8.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino Jesús á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre.Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servía.
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  • La curación de un leproso

    El artículo analiza la sanidad de un leproso por Jesús en Marcos 1.40-44 y Lucas 5.12-14, subrayando la fe del leproso, la compasión de Jesús y su poder divino de sanar. Los relatos insisten en el respeto de las leyes religiosas de la época.

    San Lucas 5.12-14 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo á Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos.
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  • Curación del paralítico

    El artículo analiza el milagro de la sanidad del paralítico, presente en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Jesús, ante el escepticismo de los escribas, demuestra su autoridad divina al sanar a un paralítico bajado por un techo por sus amigos. Este relato subraya la fe de los portadores y la capacidad de Cristo para perdonar y sanar, lo que provoca el asombro y la alabanza de la multitud.

    Marcos 2.1-12 (Reina-Valera 1909) :
    Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones,Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
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  • Curación del paralítico de Betesda

    Este artículo trata de la sanidad del paralítico de Betesda por Jesús, que ilustra la compasión y la autoridad divina de Jesús. El milagro, ocurrido en sábado, provoca un conflicto con las autoridades judías, rígidas en cuanto a las leyes del sábado. Con este acto, Jesús subraya la importancia de la fe, de la sanidad espiritual y de la redención más allá de las restricciones legales.

    Juan 5.1-15 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.
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  • Sanidad del hombre de la mano seca

    El artículo explora el milagro de Jesús sanando a un hombre de la mano seca, que ilustra su confrontación con los fariseos sobre el sentido del sábado. Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas relatan cada uno este acontecimiento con matices, subrayando la compasión de Jesús y la rigidez de las autoridades religiosas.

    San Lucas 6.6-11 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca.Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen.Mas él sabía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él levantándose, se puso en pie.Entonces Jesús les dice: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla?Y mirándolos á todos alrededor, dice al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fué restaurada.Y ellos se llenaron de rabia; y hablaban los unos á los otros qué harían á Jesús.
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  • Curación del leproso

    El artículo trata de la sanidad de un leproso por Jesús, subrayando su compasión y el respeto de las leyes religiosas. Las variaciones entre los relatos evangélicos enriquecen la comprensión de este acontecimiento clave en el ministerio de Jesús.

    San Lucas 5.12-16 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo á Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos.Empero tanto más se extendía su fama: y se juntaban muchas gentes á oir y ser sanadas de sus enfermedades.Mas él se apartaba á los desiertos, y oraba.
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  • Curación del siervo del centurión

    El artículo explora la sanidad del siervo del centurión, relatada en los Evangelios de Mateo y de Lucas. El centurión demuestra una fe excepcional, esperando una sanidad por la palabra de Jesús. Los relatos difieren en los detalles de la interacción, poniendo de relieve la humildad y la respetabilidad del centurión y la compasión de Jesús.

    San Lucas 7.1-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.Y como oyó hablar de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
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  • Curación del endemoniado ciego y mudo

    El artículo explora un milagro de Jesús relatado en Mateo 12:22-23 y Lucas 11:14-15, en el que sana a un hombre endemoniado. La multitud se maravilla y se pregunta si Jesús es el Hijo de David, el Mesías esperado. En comparación con Lucas, Mateo destaca el reconocimiento mesiánico por parte de la multitud, mientras que Lucas relata las acusaciones de connivencia con Beelzebú.

    San Mateo 12.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David?
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  • Curación del poseído mudo

    El artículo describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús en Lucas 11.14-15, que muestra su poder sobre los demonios. La multitud reacciona con asombro y escepticismo. En comparación con Mateo 12.22-23, el artículo ilustra las percepciones divergentes de Jesús. Los relatos subrayan su autoridad divina y las tensiones de su ministerio.

    San Lucas 11.14-15 (Reina-Valera 1909) :
    Y estaba él lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron.Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.
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  • Resurrección de la hija de Jairo

    El artículo explora la resurrección de la hija de Jairo y la sanidad de una mujer enferma por Jesús, según los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Se subraya la importancia de la fe en estos relatos, así como las diferencias y similitudes en los detalles de los acontecimientos. Estos milagros ilustran la compasión de Jesús y su poder de sanar.

    San Lucas 8.40-56 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.Y he aquí un varón, llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga, vino, y cayendo á los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa;Porque tenía una hija única, como de doce años, y ella se estaba muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía.Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.Estando aún él hablando, vino uno del príncipe de la sinagoga á decirle: Tu hija es muerta, no des trabajo al Maestro.Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, y será salva.Y entrado en casa, no dejó entrar á nadie consigo, sino á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y al padre y á la madre de la moza.Y lloraban todos, y la plañían. Y él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme.Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta.Mas él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate.Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y él mandó que le diesen de comer.Y sus padres estaban atónitos; á los cuales él mandó, que á nadie dijesen lo que había sido hecho.
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  • Curación de la mujer con flujo de sangre

    El artículo explora la historia de una mujer que sufría hemorragias, sanada por su fe al tocar el manto de Jesús. Este acto manifiesta el poder sanador y la compasión de Jesús hacia quienes creen en él, como relatan los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.

    San Mateo 9.20-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.
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  • Curación de dos ciegos

    El artículo explora la sanidad de dos ciegos por Jesús (Mateo 9.27-31), destacando la importancia de la fe, el reconocimiento mesiánico y la difusión del milagro a pesar de una prohibición. Este relato, propio de Mateo, subraya la compasión y el poder de Jesús.

    San Mateo 9.27-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fe os sea hecho.Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.
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  • Sanación en Genesaret

    El artículo explora los relatos de Mateo 14.34-36 y Marcos 6.53-56, que describen las sanidades realizadas por Jesús en Genesaret. Los habitantes reconocen a Jesús y se apresuran a reunir a los enfermos para que puedan tocar su manto, demostrando su fe en su capacidad de sanar. Estos relatos subrayan el poder milagroso de Jesús y la importancia de la fe de los sanados.

    Marcos 6.53-56 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando estuvieron de la otra parte, vinieron á tierra de Genezaret, y tomaron puerto.Y saliendo ellos del barco, luego le conocieron.Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron á traer de todas partes enfermos en lechos, á donde oían que estaba.Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponían en las calles á los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el borde de su vestido; y todos los que le tocaban quedaban sanos.
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  • Curación de la hija de la cananea

    Este artículo analiza la sanidad de la hija de la mujer cananea por Jesús, poniendo de relieve su fe y la expansión del mensaje de Jesús a los gentiles.

    Marcos 7.24-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse.Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies.Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama.
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  • Sanidad del sordomudo

    Este artículo examina la sanidad del sordomudo por Jesús, mostrada en Marcos 7.31-37, que subraya su compasión, su poder divino y su misión universal. Mediante gestos simbólicos y la palabra «Efata», sana a un hombre, lo que ilustra la apertura a la revelación divina. La reacción fervorosa de la multitud, aunque contraria a su petición de silencio, atestigua el impacto de sus milagros.

    Marcos 7.31-37 (Reina-Valera 1909) :
    Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto.Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien.Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.
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  • Curación del ciego de Betsaida

    Jesús sana a un ciego en Betsaida mediante un proceso en dos etapas, que simboliza la progresión de la fe. El uso de la saliva y del contacto físico subraya la implicación directa de Jesús. El relato pone de relieve la compasión de Jesús y ofrece un profundo símbolo del crecimiento espiritual.

    Marcos 8.22-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó si veía algo.Y él mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles.Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.Y envióle á su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas á nadie en la aldea.
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  • Curación de una mujer en sábado

    El artículo examina Lucas 13.10-21, donde Jesús sana a una mujer en sábado, lo que provoca la crítica del principal de la sinagoga. Jesús subraya la hipocresía de los críticos, sosteniendo que hacer el bien es siempre apropiado. Las parábolas del grano de mostaza y de la levadura ilustran el crecimiento del reino de Dios. Este análisis pone de relieve el poder y la enseñanza de Jesús.

    Marcos 4.30-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y decía: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿ó con qué parábola le compararemos?Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las simientes que hay en la tierra;Mas después de sembrado, sube, y se hace la mayor de todas las legumbres, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.
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  • Curación de un hombre con hidropesía

    El artículo trata de la sanidad por Jesús de un hombre enfermo de hidropesía en sábado, conforme a Lucas 14:2-6. El texto subraya los conflictos sobre las sanidades en sábado y destaca la prioridad de la compasión y la misericordia sobre una interpretación estricta de la ley.

    San Lucas 13.10-17 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba en una sinagoga en sábado.Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.Y respondiendo el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía: Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en día de sábado.Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.
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  • Curación de los diez leprosos

    Lucas 17.11-19 relata la sanidad de diez leprosos por Jesús. Solo un samaritano vuelve a darle las gracias, lo que ilustra los temas de la fe, la obediencia, la gratitud y la inclusividad de la salvación.

    San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
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  • Curación del ciego de nacimiento

    Juan 9.1-12 relata la sanidad por Jesús de un hombre ciego de nacimiento, que demuestra las obras divinas. Jesús utiliza barro para sanar, lo que recuerda la creación en Génesis. La obediencia y la fe del hombre son esenciales para su sanidad. El asombro de la comunidad ante los milagros subraya el impacto y la misión de Jesús, que trae la luz espiritual al mundo.

    Juan 9.1-12 (Reina-Valera 1909) :
    Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.
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  • Curación del ciego Bartimeo

    Este artículo explora los relatos de la sanidad de Bartimeo en los Evangelios. Aunque los detalles varían (número de ciegos, identificación de Bartimeo, lugar exacto), lo esencial permanece: la fe de los ciegos y la compasión de Jesús al sanarlos.

    San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.
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  • Curación de Malco

    Este artículo explora los relatos de Lucas 22.50-51 y Juan 18.10, en los que Simón Pedro corta la oreja de Malco durante el arresto de Jesús. Jesús rechaza la violencia, acepta la voluntad divina y sana a Malco, mostrando compasión y paz.

    Juan 18.10 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.
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Las contradicciones

  • La suegra de Pedro

    El artículo analiza los relatos evangélicos de la sanidad de la suegra de Pedro, destacando las divergencias entre Mateo, Marcos y Lucas. Explora las implicaciones teológicas de las diferencias y subraya la riqueza que aporta cada relato.

    Marcos 1.29-31 (Reina-Valera 1909) :
    Y luego saliendo de la sinagoga, vinieron á casa de Simón y de Andrés, con Jacobo y Juan.Y la suegra de Simón estaba acostada con calentura; y le hablaron luego de ella.Entonces llegando él, la tomó de su mano y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servía.
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Ministerio de Pedro

  • La curación del cojo

    El artículo examina la sanidad del cojo en Hechos 3.1-11 por Pedro y Juan, situando el milagro en el contexto del templo de Jerusalén. Discute la importancia de esta sanidad como acto de testimonio y subraya la acción del Espíritu Santo tras Pentecostés en el ministerio de los apóstoles.

    Exodo 29.39 (Reina-Valera 1909) :
    Ofrecerás el un cordero á la mañana, y el otro cordero ofrecerás á la caída de la tarde:
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Palabra de un Amigo

  • ¿Quieres ser sanado?

    El artículo explora la pregunta de Jesús «¿Quieres ser sanado?» a un enfermo de 38 años, destacando cómo la fe en Dios supera las supersticiones locales. Jesús sana al hombre e insiste en el perdón de los pecados como la verdadera bendición, que supera incluso la curación física. El texto insiste en la importancia de la salvación del alma, central en el ministerio de Jesús.

    Juan 5.6 (Reina-Valera 1909) :
    Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?
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