El ministerio de Juan el Bautista 4 estudios
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 16 estudios
- 5Regreso a Betsaida
- 6Salida hacia Jerusalén y partida definitiva de Galilea
- 7El viaje por Samaria
- 8La curiosidad del pueblo y los celos de los religiosos
- 9La parábola de la oveja perdida y hallada
Las contradicciones 5 estudios
El ministerio de Juan el Bautista
-
PER030
El bautismo de Jesús, el Mesías
El artículo detalla el bautismo de Jesús por Juan el Bautista, un acontecimiento significativo que marca el comienzo del ministerio mesiánico de Jesús. Celebrado en Betania al otro lado del Jordán, este bautismo expresa la continuidad entre las obras de Juan y Jesús, simbolizando su misión espiritual. La Trinidad se manifiesta durante este acto, lo que subraya su importancia teológica y su ejemplo para las generaciones futuras.
San Mateo 3.13-17 (Reina-Valera 1909) :Entonces Jesús vino de Galilea á Juan al Jordán, para ser bautizado de él.Mas Juan lo resistía mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de ti, ¿y tú vienes á mí?Empero respondiendo Jesús le dijo: Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entonces le dejó.Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER032
La delegación llegada de Jerusalén
El artículo explora el encuentro entre Juan el Bautista y los representantes del Sanedrín en Betania, destacando la notoriedad de Juan y las expectativas mesiánicas de las autoridades. Juan es interrogado sobre su papel mesiánico sin haber realizado milagros, lo que pone de relieve las expectativas de los fariseos respecto a un mesías real y sacerdotal. El análisis concilia los relatos evangélicos divergentes.
Juan 1.28 (Reina-Valera 1909) :Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER033
Los primeros discípulos
El artículo examina el primer encuentro entre Jesús y sus primeros discípulos, relatado únicamente por Juan. Andrés y Juan reconocen a Jesús como el Mesías y deciden seguirlo. Un momento significativo es la transformación de la identidad de Simón Pedro por Jesús, que marca su compromiso. Este relato ofrece una perspectiva única, ausente de los Evangelios sinópticos.
Juan 19.14 (Reina-Valera 1909) :Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER034
El encuentro con Felipe
PER034 relata el encuentro de Jesús con Felipe, narrado únicamente por Juan (Jn 1,43-46), en Betania al otro lado del Jordán, el 6 de octubre del año 29. Felipe, antiguo discípulo de Juan el Bautista como Andrés, Juan y Simón Pedro, se convierte en el cuarto discípulo de Jesús. El artículo explora la transición natural de estos discípulos hacia el Mesías, mientras Juan el Bautista se entiende como precursor y no como un maestro rival.
Juan 1.43-46 (Reina-Valera 1909) :El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme.Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret.Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
-
PER185
Regreso a Betsaida
Este artículo examina el regreso de Jesús a Betsaida tras los enfrentamientos con los fariseos y destaca su intención de privilegiar la fe frente a las discusiones estériles.
Marcos 8.22 (Reina-Valera 1909) :Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER208
Salida hacia Jerusalén y partida definitiva de Galilea
PER208 describe la partida definitiva de Jesús y sus discípulos de Galilea el 3 de octubre del año 32, camino de Jerusalén para la fiesta de Sucot. Siguiendo el relato de Lucas, atraviesan Samaria en lugar de tomar el camino habitual del Jordán. Llegan el viernes por la tarde, 8 de octubre, enseñan en la explanada del Templo, y Jesús pronuncia su discurso sobre el agua en Hoshana Rabá el 13 de octubre. El grupo permanecerá en la región de Jerusalén seis meses, hasta la Pascua del 1 de abril del año 33.
Juan 7.37 (Reina-Valera 1909) :Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí y beba.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER209
El viaje por Samaria
La perícopa 209 relata el viaje de Jesús y sus discípulos a través de Samaria, referido únicamente por Lucas. Al salir de Galilea el 3 de octubre del año 32 d. C., Jesús elige el camino samaritano, más corto, hacia Jerusalén. Algunas aldeas se niegan a acogerlo, lo que ilustra las tensiones entre judíos y samaritanos, mientras que otras lo aceptan. Este pasaje prefigura la misión universal y la futura evangelización de la región por los 70 discípulos.
San Lucas 9.56 (Reina-Valera 1909) :Porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron á otra aldea.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER242
La curiosidad del pueblo y los celos de los religiosos
El artículo explora cómo el pueblo, que acoge el mensaje de Jesús, contrasta con los celos y la oposición de las autoridades religiosas. Los fariseos, temiendo perder su influencia, eran con frecuencia antagonistas, a pesar de la apertura y la compasión de Jesús hacia los marginados y los pecadores.
Juan 7.46 (Reina-Valera 1909) :Los ministriles respondieron: Nunca ha hablado hombre así como este hombre.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER243
La parábola de la oveja perdida y hallada
Este artículo trata de la parábola de la oveja perdida en el Evangelio de Lucas, que subraya la alegría divina por la salvación de un pecador. Se integra en tres relatos parabólicos que ilustran diferentes matices de la búsqueda y de la salvación.
San Lucas 15.3-7 (Reina-Valera 1909) :Y él les propuso esta parábola, diciendo:¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?Y hallada, la pone sobre sus hombros gozoso;Y viniendo á casa, junta á los amigos y á los vecinos, diciéndoles: Dadme el parabién, porque he hallado mi oveja que se había perdido.Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER246
La parábola del administrador infiel
Este artículo explora la parábola del administrador infiel de Lucas, y señala que la astucia del administrador es elogiada por su sabiduría, no por su deshonestidad. La parábola invita a reflexionar sobre el uso de la sabiduría práctica en los asuntos espirituales.
San Lucas 16.1-13 (Reina-Valera 1909) :Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta.Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta.Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz.Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER247
La parábola del hombre rico y Lázaro
El artículo analiza la parábola del hombre rico y Lázaro en el Evangelio de Lucas. Singular por mencionar un nombre, Lázaro, explora la cuestión de la justicia divina y las repercusiones de las decisiones terrenales sobre el más allá. Lucas organiza el relato en torno a enseñanzas teológicas sobre el reino de los cielos, e invita a una reflexión profunda sobre la salvación y la compasión.
San Lucas 16.19-31 (Reina-Valera 1909) :Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas,Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno.Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre;Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento.Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos.El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER248
Instrucción sobre los escándalos, el perdón y la fe
El artículo examina las enseñanzas de Jesús sobre los tropiezos, el perdón y la fe en Lucas 17.1-6. Jesús exhorta a los discípulos a evitar provocar caídas espirituales y a perdonar sin límites. Esta instrucción pone de relieve la responsabilidad comunitaria y el compromiso de los discípulos con el reino de los cielos.
San Mateo 18.21-22 (Reina-Valera 1909) :Entonces Pedro, llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete?Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER250
La curación de los diez leprosos
Este artículo explora la curación de diez leprosos por Jesús, con énfasis en el agradecimiento y la inclusión, en particular a través de un samaritano. El acontecimiento subraya la gracia divina y la importancia de la fe más allá de las divisiones étnicas.
San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER251
El aspecto espiritual del reino
El artículo explora la interpretación del reino de Dios según Lucas, destacando una pregunta de los fariseos a Jesús sobre su llegada. A diferencia de una percepción condicional, el texto griego indica una pregunta en presente. Jesús explica que el reino se establece de manera discreta y solo es perceptible para los espiritualmente receptivos.
San Lucas 17.20-21 (Reina-Valera 1909) :Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia;Ni dirán: Helo aquí, ó helo allí: porque he aquí el reino de Dios entre vosotros está.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER252
El Mesías Jesús anuncia su segunda venida
El artículo analiza Lucas 17:22-37, donde Jesús anuncia su segunda venida. A diferencia del discurso del monte de los Olivos, esta enseñanza única advierte contra los falsos mesías e ilustra lo repentino de su venida con referencias a los tiempos de Noé y de Lot.
San Mateo 24.3-51 (Reina-Valera 1909) :Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á él los discípulos aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin.Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares.Y todas estas cosas, principio de dolores.Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y unos á otros se aborrecerán.Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán á muchos.Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará.Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;Y el que sobre el terrado, no descienda á tomar algo de su casa;Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.Entonces, si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, ó allí, no creáis.Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los escogidos.He aquí os lo he dicho antes.Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis.Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.Y luego después de la aflicción de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su lumbre, y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes de los cielos serán conmovidas.Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria.Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca.Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas.De cierto os digo, que no pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan.El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.Mas como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre.Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca,Y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó á todos, así será también la venida del Hijo del hombre.Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado:Dos mujeres moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será dejada.Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis.¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo?Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así.De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá.Y si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se tarda en venir:Y comenzare á herir á sus consiervos, y aun á comer y á beber con los borrachos;Vendrá el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe,Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER261
Salida hacia Betania, al otro lado del Jordán
El artículo relata el viaje de Jesús de Jerusalén a Betania, con etapas en Betania, al otro lado del Jordán, y en Jericó, donde realiza milagros. Retrasado deliberadamente, Jesús llega y resucita a Lázaro, lo que desencadena una reacción de las autoridades religiosas.
San Lucas 19.1-10 (Reina-Valera 1909) :Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó;Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER263
El Mesías Jesús bendice a los niños pequeños
El artículo examina cómo Jesús bendice a los niños, en Betania, después de la fiesta de la Dedicación. Este acontecimiento se describe en los evangelios sinópticos y muestra la importancia de los niños en el Reino de Dios, a pesar de las reticencias de los discípulos.
Juan 11.1-53 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían visto lo que había hecho Jesús, creyeron en él.Mas algunos de ellos fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús había hecho.Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación.Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER264
El joven rico
Este artículo analiza el encuentro del joven rico con Jesús, una perícopa de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Pone de relieve la enseñanza de Jesús sobre el desapego material y la fe, situando al mismo tiempo el acontecimiento en un contexto histórico entre Janucá y la Pascua.
Marcos 10.17-22 (Reina-Valera 1909) :Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER266
La recompensa de los apóstoles
El artículo explora las recompensas de los apóstoles según los Evangelios entre Janucá y Pascua. Jesús se desplaza a Jericó y cerca del Jordán, sanando y enseñando, y en particular resucitando a Lázaro. Estas acciones provocan una reacción hostil de las autoridades religiosas.
Marcos 10.28-31 (Reina-Valera 1909) :Entonces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido.Y respondiendo Jesús, dijo: De cierto os digo, que no hay ninguno que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades, por causa de mí y del evangelio,Que no reciba cien tantos ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER268
El Mesías Jesús anuncia de nuevo su muerte y su resurrección
Este artículo examina el período entre Janucá y Pésaj, destacando las enseñanzas de Jesús, su predicción de su muerte y resurrección, y milagros como la resurrección de Lázaro, que suscitaron esperanza y conflicto.
Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Las contradicciones
-
CTD013
¿El encuentro de Jesús y Pedro?
El artículo CTD013 responde a una objeción clásica: ¿dónde conoció Jesús a Pedro y a Andrés por primera vez? Mateo sitúa el encuentro en Galilea; Juan, a orillas del Jordán. El artículo demuestra que se trata de dos etapas distintas: un primer encuentro en Judea (Juan) y luego un llamamiento definitivo en Galilea (Mateo). Los dos relatos son complementarios, no contradictorios, e ilustran la progresión gradual de la vocación de los discípulos.
Juan 1.40-42 (Reina-Valera 1909) :Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido.Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo).Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra).Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD017
¿Jesús reconocido por Juan?
El artículo explora la cuestión del reconocimiento de Jesús por Juan el Bautista, confrontando los relatos de Mateo y de Juan, que parecen contradictorios pero son en realidad complementarios.
Juan 1.31-33 (Reina-Valera 1909) :Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua.Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD018
¿Las dudas de Juan el Bautista?
El artículo explora la supuesta contradicción entre los evangelios de Juan y de Mateo sobre el reconocimiento de Jesús como el Mesías por parte de Juan el Bautista. Concluye que no se trata de una contradicción, sino de una evolución de la comprensión ante unas expectativas mesiánicas no cumplidas.
San Lucas 7.33-34 (Reina-Valera 1909) :Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD059
Este es mi Hijo
Este artículo explora la percepción y el destinatario de la voz divina durante el bautismo de Jesús, comparando los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Cada autor propone una visión única que enriquece el acontecimiento, lo que sugiere no contradicciones sino perspectivas complementarias.
San Mateo 3.17 (Reina-Valera 1909) :Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD072
¿Palabra de Dios o palabra de Moisés?
El artículo examina una divergencia entre Mateo y Marcos sobre el divorcio. Explica que Jesús se dirige de manera distinta según su auditorio: los judíos, para quienes la ley divina está intrínsecamente ligada a Moisés, y los no judíos, para quienes la mención directa de Moisés es más comprensible. Ambos evangelios se consideran fieles a pesar de su enfoque distintivo.
San Lucas 16.18 (Reina-Valera 1909) :Cualquiera que repudia á su mujer, y se casa con otra, adultera: y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
-
ANN003
El nacimiento y el ministerio de Juan el Bautista
Este anexo estudia el nacimiento y el ministerio de Juan el Bautista a partir del Evangelio de Lucas. Presenta a sus padres Zacarías y…
-
ANN042
Los tiempos de desplazamiento
Este anexo estudia los medios y la duración de los desplazamientos en el siglo I. En la época de Jesús, se viajaba principalmente a pie, en caravana o…
-
ANN063
Enón y Betania al otro lado del Jordán
Este artículo explora Betania y Enón, lugares de bautismos importantes en los Evangelios según Juan, mientras que hipótesis modernas intentan localizar estos…
-
ANN064
Los «días siguientes» señalados por Juan
El artículo examina la cronología de los acontecimientos relacionados con el bautismo de Jesús en el evangelio de Juan, distinta de la de los Evangelios sinópticos. Busca armonizar estos…
-
ANN103
El arrepentimiento
Este estudio se centra en 'ANN103 - La repentance', examinando la palabra 'arrepentimiento' en sus orígenes latino y griego. Subraya la importancia de…