Étude 1 sur 52 · Le baptême du Messie Jésus

  1. Étude 1 : Le baptême du Messie Jésus
  2. Étude 2 : La députation venue de Jérusalem
  3. Estudio 3: Los primeros discípulos
  4. Estudio 4: El encuentro con Felipe
  5. Étude 5 : Le retour à Enon au sud de la Galilée
  6. Étude 6 : Les conflits entre les disciples
  7. Étude 7 : L’arrestation de Jean le baptiste
  8. Étude 8 : De la Judée à la Galilée
  9. Étude 9 : La confirmation de l’appel des disciples
  10. Étude 10 : Le Messie Jésus à Béthanie chez Marthe et Marie
  11. Étude 11 : Instruction sur la prière
  12. Étude 12 : L’invitation chez un pharisien
  13. Étude 13 : Enseignements du Messie Jésus sur la route de Jérusalem
  14. Étude 14 : La parabole de la tour
  15. Étude 15 : La curiosité du peuple et la jalousie des religieux
  16. Étude 16 : La parabole de la brebis perdue et retrouvée
  17. Étude 17 : La parabole de la drachme perdue
  18. Étude 18 : La parabole de l'intendant infidèle
  19. Étude 19 : La parabole de l'homme riche et de Lazare
  20. Étude 20 : Instruction sur les scandales, le pardon et la foi
  21. Étude 21 : Parabole des serviteurs inutiles
  22. Étude 22 : La guérison des dix lépreux
  23. Étude 23 : L'aspect spirituel du royaume
  24. Étude 24 : Le Messie Jésus annonce sa seconde venue
  25. Étude 25 : La parabole du juge inique
  26. Étude 26 : Départ pour Béthanie au-delà du Jourdain
  27. Étude 27 : Le Messie Jésus bénit des petits enfants
  28. Étude 28 : Le jeune homme riche
  29. Étude 29 : Le salut et les richesses
  30. Estudio 30: La recompensa de los apóstoles
  31. Étude 31 : Le Messie Jésus annonce à nouveau sa mort et sa résurrection
  32. Étude 32 : La requête de Salomé, la femme de Zébédée, pour ses fils
  33. Étude 33 : Guérisons des aveugles près de Jéricho
  34. Étude 34 : Zachée veut voir le Messie Jésus
  35. Étude 35 : La résurrection de Lazare
  36. Étude 36 : Complot contre le Messie Jésus qui se retire à Ephraïm
  37. Étude 37 : Arrivée chez Lazare, Marthe et Marie
  38. Étude 38 : L'arrivée des Juifs de la ville de Jérusalem
  39. Étude 39 : Marie de Béthanie oint le Messie Jésus
  40. Étude 40 : La trahison de Judas l'Iscariote
  41. Étude 41 : Retour à Jérusalem et arrêt à Bethphagé
  42. Étude 42 : Le retour à Béthanie
  43. Étude 43 : Malédiction du figuier stérile
  44. Étude 44 : Enseignement journalier dans le Temple
  45. Étude 45 : Le retour de nouveau à Béthanie
  46. Étude 46 : Le figuier est sec
  47. Étude 47 : Les doutes de Jean le baptiste ?
  48. Étude 48 : La purification du temple ?
  49. Étude 49 : Celui-ci est mon Fils
  50. Étude 50 : L’ascension de Jésus
  51. Estudio 51: Resurrección de Lázaro
  52. Estudio 52: La higuera se seca

El ministerio de Juan el Bautista

  • El bautismo de Jesús, el Mesías

    El artículo detalla el bautismo de Jesús por Juan el Bautista, un acontecimiento significativo que marca el comienzo del ministerio mesiánico de Jesús. Celebrado en Betania al otro lado del Jordán, este bautismo expresa la continuidad entre las obras de Juan y Jesús, simbolizando su misión espiritual. La Trinidad se manifiesta durante este acto, lo que subraya su importancia teológica y su ejemplo para las generaciones futuras.

    San Lucas 3.21-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fué bautizado; y orando, el cielo se abrió,Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.Y el mismo Jesús comenzaba á ser como de treinta años, hijo de José, como se creía; que fué hijo de Elí,
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  • La delegación llegada de Jerusalén

    El artículo explora el encuentro entre Juan el Bautista y los representantes del Sanedrín en Betania, destacando la notoriedad de Juan y las expectativas mesiánicas de las autoridades. Juan es interrogado sobre su papel mesiánico sin haber realizado milagros, lo que pone de relieve las expectativas de los fariseos respecto a un mesías real y sacerdotal. El análisis concilia los relatos evangélicos divergentes.

    Juan 1.19-28 (Reina-Valera 1909) :
    Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo.Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.Dijéronle: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta á los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos.Y preguntáronle, y dijéronle: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis.Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato.Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.
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  • Los primeros discípulos

    El artículo examina el primer encuentro entre Jesús y sus primeros discípulos, relatado únicamente por Juan. Andrés y Juan reconocen a Jesús como el Mesías y deciden seguirlo. Un momento significativo es la transformación de la identidad de Simón Pedro por Jesús, que marca su compromiso. Este relato ofrece una perspectiva única, ausente de los Evangelios sinópticos.

    Juan 1.35-42 (Reina-Valera 1909) :
    El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.Y mirando á Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús.Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguirle, díceles: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras?Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse con él aquel día: porque era como la hora de las diez.Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y le habían seguido.Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al Mesías (que declarado es, el Cristo).Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra).
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  • El encuentro con Felipe

    PER034 relata el encuentro de Jesús con Felipe, narrado únicamente por Juan (Jn 1,43-46), en Betania al otro lado del Jordán, el 6 de octubre del año 29. Felipe, antiguo discípulo de Juan el Bautista como Andrés, Juan y Simón Pedro, se convierte en el cuarto discípulo de Jesús. El artículo explora la transición natural de estos discípulos hacia el Mesías, mientras Juan el Bautista se entiende como precursor y no como un maestro rival.

    Juan 1.43-46 (Reina-Valera 1909) :
    El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual dijo: Sígueme.Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro.Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de Nazaret.Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven y ve.
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  • El regreso a Enón, al sur de Galilea

    Este artículo explora el regreso de Jesús a Enón después de la Pascua y destaca la complementariedad de los ministerios de Jesús y Juan el Bautista. Juan, único evangelista que documenta esta fase, subraya la relación entre sus ministerios. Mediante este episodio, el artículo demuestra que sus funciones no eran rivales, sino armoniosas, y que cada uno desempeñaba un papel esencial en el plan divino.

    Hechos 1.21 (Reina-Valera 1909) :
    Conviene, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,
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  • Los conflictos entre los discípulos

    El artículo «PER043 - Los conflictos entre los discípulos» explora la rivalidad entre los discípulos de Juan el Bautista y los de Jesús. En este período clave del comienzo del ministerio de Jesús en Judea, algunos discípulos de Juan pasan a seguir a Jesús, lo que causa tensiones. Juan el Bautista destaca el carácter transitorio de su función y la naturaleza mesiánica de Jesús, en unos acontecimientos probablemente situados en Enón, en Judea.

    Juan 3.25-36 (Reina-Valera 1909) :
    Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación.Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos vienen á él.Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del cielo.Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo es cumplido.A él conviene crecer, mas á mí menguar.El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es.Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero.Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida.El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano.El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
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  • El encarcelamiento de Juan el Bautista

    El artículo explora el encarcelamiento de Juan el Bautista por Herodes Antipas e ilustra una transición importante del ministerio de Juan al de Jesús como único Mesías reconocido. El acontecimiento, probablemente ocurrido en el año 30 d. C., constituye un giro crucial en el contexto religioso de la época, destacado mediante referencias a los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

    Juan 3.24 (Reina-Valera 1909) :
    Porque Juan no había sido aún puesto en la carcel.
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El comienzo del ministerio en Galilea

  • De Judea a Galilea

    Jesús deja Judea por Galilea tras el encarcelamiento de Juan, no por miedo, sino para comenzar plenamente su ministerio. Esto marca una transición hacia Galilea, donde recibe una acogida más favorable.

    San Mateo 4.12 (Reina-Valera 1909) :
    Mas oyendo Jesús que Juan era preso, se volvió á Galilea;
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  • La confirmación del llamamiento de los discípulos

    A orillas del mar de Galilea, hacia marzo del año 31, Jesús confirma el llamamiento de cuatro pescadores: Simón Pedro, Andrés, Santiago y Juan. A diferencia de un primer llamamiento en Betania, ahora los invita a abandonarlo todo para dedicarse exclusivamente a la evangelización. Su respuesta inmediata y total refleja una confianza construida a lo largo de los meses pasados a su lado. Mateo (4.18-22) y Marcos (1.16-20) relatan este episodio fundacional del ministerio en Galilea.

    Marcos 1.16-20 (Reina-Valera 1909) :
    Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes.Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.
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Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • El Mesías Jesús en Betania, en casa de Marta y María

    Lucas 10.38-42 relata la visita del Mesías Jesús a Betania, a casa de Marta y María, hacia finales de noviembre o principios de diciembre del año 32. Situada a 3 km de Jerusalén, esta aldea acoge a Jesús en un contexto de relativa calma: los fariseos han cambiado de estrategia y prefieren reunir testimonios incriminatorios en lugar de actuar con violencia. Lucas es el único evangelista que menciona este episodio.

    San Lucas 10.38-42 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa.Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.
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  • Instrucción sobre la oración

    La perícopa PER224 presenta la instrucción de Jesús sobre la oración, dada en el monte de los Olivos en diciembre del año 32. Apoyándose en Mateo 6.9-13 y Lucas 11.1-4, examina el Padrenuestro en dos contextos distintos. Lucas sitúa el episodio cerca de Jerusalén, después de la visita a Betania y antes de la curación de un endemoniado. Los discípulos, algunos de los cuales habían seguido a Juan el Bautista, piden a Jesús que les enseñe a orar.

    San Lucas 11.1 (Reina-Valera 1909) :
    Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.
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  • La invitación a casa de un fariseo

    La perícopa 227 relata la invitación que un fariseo hizo al Mesías Jesús para una comida, referida únicamente por Lucas (Lc 11.37). Lejos de ser benévola, esta invitación parece una trampa urdida para recoger acusaciones contra Jesús ante testigos. Consciente de lo que estaba en juego, Jesús acepta no obstante la invitación, fortalecido por una certeza espiritual de que su hora aún no había llegado. El acontecimiento tiene lugar probablemente en Jerusalén, durante un viaje que Jesús emprende a pesar de las amenazas de las autoridades religiosas.

    Juan 8.59 (Reina-Valera 1909) :
    Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.
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  • Enseñanzas del Mesías Jesús en el camino a Jerusalén

    La perícopa PER233 relata las enseñanzas de Jesús durante su viaje a Jerusalén, transmitidas únicamente por Lucas (Lc 13.22-33), en diciembre del año 32. Jesús recorre ciudades y aldeas enseñando sobre la puerta estrecha y el Reino de Dios. El artículo sitúa en su contexto estos múltiples viajes entre Betania y Jerusalén, en un clima de tensión creciente con los fariseos y Herodes Antipas.

    San Lucas 13.31 (Reina-Valera 1909) :
    Aquel mismo día llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.
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  • La parábola de la torre

    La parábola de la torre (Lucas 14.28-30), transmitida únicamente por Lucas, se inscribe en un discurso de Jesús sobre el costo del discipulado. Con la imagen de un constructor que calcula sus recursos antes de edificar, Jesús invita a sus discípulos a un compromiso reflexivo, lúcido y perseverante, y advierte contra una fe superficial o emocional, sin madurez espiritual.

    San Lucas 14.30 (Reina-Valera 1909) :
    Diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.
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  • La curiosidad del pueblo y los celos de los religiosos

    El artículo explora cómo el pueblo, que acoge el mensaje de Jesús, contrasta con los celos y la oposición de las autoridades religiosas. Los fariseos, temiendo perder su influencia, eran con frecuencia antagonistas, a pesar de la apertura y la compasión de Jesús hacia los marginados y los pecadores.

    San Lucas 7.34 (Reina-Valera 1909) :
    Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
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  • La parábola de la oveja perdida y hallada

    Este artículo trata de la parábola de la oveja perdida en el Evangelio de Lucas, que subraya la alegría divina por la salvación de un pecador. Se integra en tres relatos parabólicos que ilustran diferentes matices de la búsqueda y de la salvación.

    San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :
    Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.
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  • La parábola de la dracma perdida

    Esta parábola, exclusiva de Lucas, muestra a Dios, representado bajo los rasgos de una mujer, buscando y encontrando una dracma perdida. Simboliza al alma extraviada pero preciosa a los ojos de Dios, y subraya Su misericordia y Su alegría por el regreso del que se había perdido.

    San Lucas 15.8-10 (Reina-Valera 1909) :
    ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Dadme el parabién, porque he hallado la dracma que había perdido.Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
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  • La parábola del administrador infiel

    Este artículo explora la parábola del administrador infiel de Lucas, y señala que la astucia del administrador es elogiada por su sabiduría, no por su deshonestidad. La parábola invita a reflexionar sobre el uso de la sabiduría práctica en los asuntos espirituales.

    San Lucas 16.1-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y DIJO también á sus discípulos: Había un hombre rico, el cual tenía un mayordomo, y éste fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.Y le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza.Yo sé lo que haré para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me reciban en sus casas.Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: ¿Cuánto debes á mi señor?Y él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu obligación, y siéntate presto, y escribe cincuenta.Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta.Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz.Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas.El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?Ningún siervo puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir á Dios y á las riquezas.
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  • La parábola del hombre rico y Lázaro

    El artículo analiza la parábola del hombre rico y Lázaro en el Evangelio de Lucas. Singular por mencionar un nombre, Lázaro, explora la cuestión de la justicia divina y las repercusiones de las decisiones terrenales sobre el más allá. Lucas organiza el relato en torno a enseñanzas teológicas sobre el reino de los cielos, e invita a una reflexión profunda sobre la salvación y la compasión.

    San Lucas 16.19-31 (Reina-Valera 1909) :
    Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas,Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado.Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno.Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama.Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.Y además de todo esto, una grande sima está constituída entre nosotros y vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi padre;Porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no vengan ellos también á este lugar de tormento.Y Abraham le dice: A Moisés y á los profetas tienen: óiganlos.El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.
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  • Instrucción sobre los escándalos, el perdón y la fe

    El artículo examina las enseñanzas de Jesús sobre los tropiezos, el perdón y la fe en Lucas 17.1-6. Jesús exhorta a los discípulos a evitar provocar caídas espirituales y a perdonar sin límites. Esta instrucción pone de relieve la responsabilidad comunitaria y el compromiso de los discípulos con el reino de los cielos.

    San Lucas 17.1-6 (Reina-Valera 1909) :
    Y Á SUS discípulos dice: Imposible es que no vengan escándalos; mas ¡ay de aquél por quien vienen!Mejor le fuera, si le pusiesen al cuello una piedra de molino, y le lanzasen en el mar, que escandalizar á uno de estos pequeñitos.Mirad por vosotros: si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día se volviere á ti, diciendo, pésame, perdónale.Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, diréis á este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecerá.
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  • Parábola de los siervos inútiles

    El artículo explora la parábola de los siervos inútiles de Lucas 17.7-10, subrayando la importancia de la humildad y de la gratitud en la vida del discípulo. Jesús enseña que el servicio fiel no espera reconocimiento del amo y que toda capacidad es un don de Dios. La obediencia no confiere ningún derecho, promoviendo así una actitud de gratitud, no de reclamación.

    Filipenses 2.13 (Reina-Valera 1909) :
    Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
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  • La curación de los diez leprosos

    Este artículo explora la curación de diez leprosos por Jesús, con énfasis en el agradecimiento y la inclusión, en particular a través de un samaritano. El acontecimiento subraya la gracia divina y la importancia de la fe más allá de las divisiones étnicas.

    San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
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  • El aspecto espiritual del reino

    El artículo explora la interpretación del reino de Dios según Lucas, destacando una pregunta de los fariseos a Jesús sobre su llegada. A diferencia de una percepción condicional, el texto griego indica una pregunta en presente. Jesús explica que el reino se establece de manera discreta y solo es perceptible para los espiritualmente receptivos.

    San Lucas 17.20-21 (Reina-Valera 1909) :
    Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia;Ni dirán: Helo aquí, ó helo allí: porque he aquí el reino de Dios entre vosotros está.
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  • El Mesías Jesús anuncia su segunda venida

    El artículo analiza Lucas 17:22-37, donde Jesús anuncia su segunda venida. A diferencia del discurso del monte de los Olivos, esta enseñanza única advierte contra los falsos mesías e ilustra lo repentino de su venida con referencias a los tiempos de Noé y de Lot.

    Marcos 13.1-26 (Reina-Valera 1909) :
    Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés:Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal habrá cuando todas estas cosas han de cumplirse?Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán á muchos.Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así; mas aun no será el fin.Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos.Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes.Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días!Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno.Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días.Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis.Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo.Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor;Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas;Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.
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  • La parábola del juez injusto

    El artículo examina la parábola del juez injusto (Lucas 18,1-8), centrada en la perseverancia en la oración y en la espera del Reino. Subraya la estructura narrativa única de Lucas, que reúne parábolas para profundizar su teología sobre la fe y la justicia divina.

    San Lucas 18.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre.Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario.Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre,Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela.Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto.¿Y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?
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  • Salida hacia Betania, al otro lado del Jordán

    El artículo relata el viaje de Jesús de Jerusalén a Betania, con etapas en Betania, al otro lado del Jordán, y en Jericó, donde realiza milagros. Retrasado deliberadamente, Jesús llega y resucita a Lázaro, lo que desencadena una reacción de las autoridades religiosas.

    San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.
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  • El Mesías Jesús bendice a los niños pequeños

    El artículo examina cómo Jesús bendice a los niños, en Betania, después de la fiesta de la Dedicación. Este acontecimiento se describe en los evangelios sinópticos y muestra la importancia de los niños en el Reino de Dios, a pesar de las reticencias de los discípulos.

    Marcos 10.13-16 (Reina-Valera 1909) :
    Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reñían á los que los presentaban.Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios.De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
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  • El joven rico

    Este artículo analiza el encuentro del joven rico con Jesús, una perícopa de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Pone de relieve la enseñanza de Jesús sobre el desapego material y la fe, situando al mismo tiempo el acontecimiento en un contexto histórico entre Janucá y la Pascua.

    Marcos 10.17-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre.El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones.
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  • La salvación y las riquezas

    Este artículo explora las enseñanzas de Jesús sobre la riqueza y la salvación, a partir de acontecimientos bíblicos entre Janucá y Pascua. Relatos de curaciones y llamamientos, como la historia de Bartimeo y Zaqueo, arrojan luz sobre la misión de Jesús en Jericó, marcada por la resurrección de Lázaro y sus profundas implicaciones.

    Marcos 10.23-27 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas!Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.Y ellos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse?Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
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  • La recompensa de los apóstoles

    El artículo explora las recompensas de los apóstoles según los Evangelios entre Janucá y Pascua. Jesús se desplaza a Jericó y cerca del Jordán, sanando y enseñando, y en particular resucitando a Lázaro. Estas acciones provocan una reacción hostil de las autoridades religiosas.

    Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :
    ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
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  • El Mesías Jesús anuncia de nuevo su muerte y su resurrección

    Este artículo examina el período entre Janucá y Pésaj, destacando las enseñanzas de Jesús, su predicción de su muerte y resurrección, y milagros como la resurrección de Lázaro, que suscitaron esperanza y conflicto.

    San Mateo 20.17-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte;Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnezcan, y azoten, y crucifiquen; mas al tercer día resucitará.
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  • La petición de Salomé, la mujer de Zebedeo, para sus hijos

    El artículo trata de la petición de Salomé para sus hijos y del recorrido geográfico de Jesús. Este relato se sitúa en febrero del año 33, durante el viaje de Jesús de Jericó a Betania. El acontecimiento marca la tensión entre la comprensión humana y las profecías. Jesús anuncia su muerte inminente al responder a Salomé, lo que revela los valores espirituales del reino de Dios.

    Juan 11.14 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;
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  • Curaciones de ciegos cerca de Jericó

    El artículo trata de las curaciones de ciegos realizadas por Jesús cerca de Jericó. Situado en el contexto de los Evangelios sinópticos, explora la interpretación cronológica y teológica de estos acontecimientos, destacando el reconocimiento de Jesús como el Mesías y su camino hacia Jerusalén en el año 33 d. C.

    Juan 11.53 (Reina-Valera 1909) :
    Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.
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  • Zaqueo quiere ver al Mesías Jesús

    El artículo explora la historia de Zaqueo en Jericó, quien, deseoso de ver a Jesús, sube a un sicómoro. Jesús se fija en Zaqueo y se aloja en su casa, encarnando su misión de redención. Este relato se inserta en el período entre Janucá y Pascua, e incluye acontecimientos clave como el milagro de Lázaro. El artículo presenta un análisis exegético y teológico, subrayando la dimensión universal del mensaje de Jesús.

    Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.
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  • La resurrección de Lázaro

    Jesús resucita a Lázaro en Betania, revelando su poder divino sobre la muerte, como preludio de la Pascua. Entre Janucá y Pésaj, tras dos días de reflexión, Jesús emprende el viaje significativo que incluye encuentros notables en Jericó, que anuncia la pasión inminente. La reacción de las autoridades religiosas ante este milagro acelera la crucifixión de Jesús.

    Juan 11.38-44 (Reina-Valera 1909) :
    Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
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  • Conspiración contra el Mesías Jesús, que se retira a Efraín

    Este artículo describe la conspiración de las autoridades judías contra Jesús tras la resurrección de Lázaro. Ante la amenaza que perciben en los milagros de Jesús, deciden matarlo. Jesús se retira a Efraín en previsión de la crucifixión, mientras que la conspiración se alinea paradójicamente con el plan divino.

    Juan 11.54 (Reina-Valera 1909) :
    Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos.
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La última semana antes del arresto

  • Llegada a casa de Lázaro, Marta y María

    Este artículo explora la llegada de Jesús a Betania, destacando la importancia de ese momento antes de la Pasión. Betania, un lugar de calma y de amistad, contrasta con los acontecimientos tumultuosos de Jerusalén. El artículo se interesa por el simbolismo de esta última etapa en la misión de Jesús, tal como la relata el evangelio de Juan.

    Juan 12.1 (Reina-Valera 1909) :
    Y JESÚS, seis días antes de la Pascua, vino á Bethania, donde estaba Lázaro, que había sido muerto, al cual había resucitado de los muertos.
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  • La llegada de los judíos de la ciudad de Jerusalén

    El artículo aborda la llegada de judíos a Betania para ver a Jesús, a medida que se acerca la Pasión. Ante su creciente popularidad, las autoridades religiosas contemplan su arresto, mientras se prepara la traición de Judas.

    Juan 12.9-11 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces mucha gente de los Judíos entendió que él estaba allí; y vinieron no solamente por causa de Jesús, mas también por ver á Lázaro, al cual había resucitado de los muertos.Consultaron asimismo los príncipes de los sacerdotes, de matar también á Lázaro;Porque muchos de los Judíos iban y creían en Jesús por causa de él.
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  • María de Betania unge al Mesías Jesús

    María de Betania unge a Jesús con un perfume costoso en Betania, simbolizando su próxima sepultura. Este acto, criticado por Judas Iscariote y otros discípulos, es defendido por Jesús y puesto de relieve en el análisis de los Evangelios según Mateo, Marcos y Juan. El texto también examina las implicaciones cronológicas y comunitarias de este acontecimiento bíblico.

    Marcos 14.3-9 (Reina-Valera 1909) :
    Y estando él en Bethania en casa de Simón el leproso, y sentado á la mesa, vino una mujer teniendo un alabastro de ungüento de nardo espique de mucho precio; y quebrando el alabastro, derramóselo sobre su cabeza.Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de ungüento?Porque podía esto ser vendido por más de trescientos denarios, y darse á los pobres. Y murmuraban contra ella.Mas Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la fatigáis? buena obra me ha hecho;Que siempre tendréis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les podréis hacer bien; mas á mí no siempre me tendréis.Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado á ungir mi cuerpo para la sepultura.De cierto os digo que donde quiera que fuere predicado este evangelio en todo el mundo, también esto que ha hecho ésta, será dicho para memoria de ella.
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  • La traición de Judas Iscariote

    El artículo explora la traición de Judas Iscariote a Jesús, un acto motivado por un sentimiento de incompatibilidad y de frustración. Judas, sabiendo que las autoridades buscan arrestar a Jesús, colabora con ellas para denunciar a Jesús a cambio de 30 monedas de plata. El artículo analiza los relatos evangélicos de Mateo, Marcos y Lucas, que describen las acciones de Judas y su repercusión en los acontecimientos que llevaron al arresto de Jesús.

    San Mateo 26.2 (Reina-Valera 1909) :
    Sabéis que dentro de dos días se hace la pascua, y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado.
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  • Regreso a Jerusalén y parada en Betfagé

    El artículo analiza la llegada de Jesús a Betfagé, una parada estratégica antes de Jerusalén. Jesús envía a dos discípulos a buscar un borriquillo para cumplir una profecía mesiánica. Betfagé, la «casa de los higos», es crucial en la narración de los evangelios.

    Zacarías 9.9 (Reina-Valera 1909) :
    Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalem: he aquí, tu rey vendrá á ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, así sobre un pollino hijo de asna.
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  • El regreso a Betania

    Tras su entrada triunfal en Jerusalén, Jesús sale de la ciudad al anochecer para regresar a Betania con sus doce discípulos, entre ellos Judas. Relatado principalmente por Marcos (11.11) y Mateo (21.17), este episodio, situado el domingo 27 de marzo del año 33, ilustra el ritmo de la última semana: los días en el Templo, las noches cerca de Betania. Los discípulos aprovechan estos trayectos para preguntar a su Maestro por el significado de sus actos mesiánicos.

    Marcos 11.11 (Reina-Valera 1909) :
    Y entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.
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  • Maldición de la higuera estéril

    El lunes 28 de marzo del año 33, en el camino de Betania a Jerusalén, el Mesías Jesús maldice una higuera cubierta de hojas pero sin fruto, que se seca de inmediato. Este acto, relatado por Mateo y Marcos, es un milagro-parábola que simboliza a Israel: mucha apariencia religiosa, pero ninguna fecundidad real. Al enmarcar la purificación del Templo en Marcos, este episodio anuncia el juicio divino sobre una piedad estéril.

    San Mateo 21.18-19 (Reina-Valera 1909) :
    Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
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  • Enseñanza diaria en el Templo

    La perícopa 286 describe la enseñanza diaria de Jesús en el Templo de Jerusalén durante la semana de la Pascua (lunes 28 de marzo del año 33). Basada principalmente en Lucas 19,47-48, presenta la creciente oposición entre las multitudes admiradas y las autoridades religiosas hostiles — escribas, sumos sacerdotes, saduceos y fariseos — que buscan acallar a Jesús, cuyo mensaje del Reino de Dios amenaza su poder establecido.

    San Lucas 19.47-48 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba cada día en el templo; mas los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los principales del pueblo procuraban matarle.Y no hallaban qué hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.
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  • El regreso de nuevo a Betania

    PER287 describe el regreso de Jesús y sus discípulos a Betania tras una jornada en el Templo de Jerusalén, el lunes 28 de marzo del año 33. Atestiguado principalmente por Marcos 11.19, este episodio esclarece la rutina nocturna del grupo en torno a Marta, María y Lázaro. El artículo aborda la hospitalidad repartida, el papel de las mujeres, los viajes de ida y vuelta diarios entre Betania y Jerusalén, y la incomprensión de los discípulos ante los anuncios de la Pasión.

    Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :
    ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
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  • La higuera está seca

    Al día siguiente de la maldición de la higuera, los discípulos descubren el árbol completamente seco. Jesús aprovecha para enseñar el poder de la fe y la importancia del perdón. Más allá de esta enseñanza, la higuera simboliza a Israel en las Escrituras, y su sequedad prefigura el juicio que caería sobre la nación cuarenta años después con la destrucción del Templo. La fe y el perdón siguen siendo los valores inquebrantables que Jesús destaca.

    San Mateo 21.18-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
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Las contradicciones

  • ¿Las dudas de Juan el Bautista?

    El artículo explora la supuesta contradicción entre los evangelios de Juan y de Mateo sobre el reconocimiento de Jesús como el Mesías por parte de Juan el Bautista. Concluye que no se trata de una contradicción, sino de una evolución de la comprensión ante unas expectativas mesiánicas no cumplidas.

    Isaías 35.5-6 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.
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  • ¿La purificación del templo?

    El artículo explora la divergencia aparente entre Mateo y Marcos sobre la purificación del templo por Jesús. Mateo presenta una acción inmediata, mientras que Marcos distingue dos jornadas. El análisis revela que Mateo utiliza un enfoque temático para mostrar la autoridad de Jesús, sin contradecir a Marcos. Por tanto, no hay una contradicción real entre los relatos.

    San Mateo 21.12 (Reina-Valera 1909) :
    Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendían palomas;
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  • Este es mi Hijo

    Este artículo explora la percepción y el destinatario de la voz divina durante el bautismo de Jesús, comparando los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Cada autor propone una visión única que enriquece el acontecimiento, lo que sugiere no contradicciones sino perspectivas complementarias.

    Juan 1.26-34 (Reina-Valera 1909) :
    Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis.Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato.Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba.El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: porque era primero que yo.Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado á Israel, por eso vine yo bautizando con agua.Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y reposó sobre él.Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es el que bautiza con Espíritu Santo.Y yo le vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios.
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Ministerio de Pedro

  • La ascensión de Jesús

    La ascensión de Jesús, ocurrida el 12 de mayo del año 33 en el monte de los Olivos, pone fin a su ministerio terrenal. Elevado en una nube, es recibido junto al Padre mientras dos ángeles anuncian su regreso glorioso. Este acontecimiento, relatado únicamente por Lucas, marca el paso al ministerio celestial de Cristo y funda la esperanza escatológica de la Iglesia primitiva a la espera de la parusía.

    San Lucas 21.37 (Reina-Valera 1909) :
    Y enseñaba de día en el templo; y de noche saliendo, estábase en el monte que se llama de las Olivas.
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Milagros

  • Resurrección de Lázaro

    Juan 11:1-44 describe la resurrección de Lázaro, que ilustra el poder de Jesús sobre la muerte y su compasión humana. Este milagro, en Betania, revela lo divino y la humanidad de Jesús, y refuerza la fe de sus discípulos. Al resucitar a Lázaro después de cuatro días en el sepulcro, Jesús muestra que él es la resurrección y la vida, e invita a la fe para la vida eterna.

    Juan 10.40 (Reina-Valera 1909) :
    Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado bautizando Juan; y estúvose allí.
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  • La higuera se seca

    En Mateo y Marcos, Jesús maldice una higuera para enseñar la fe y la oración. Su palabra seca el árbol, lo que ilustra el poder de la fe. Marcos insiste también en la importancia del perdón. Los dos relatos, aunque divergen en el orden de los acontecimientos, comparten la misma enseñanza central: la fe y la oración pueden obrar maravillas si se viven sin dudar.

    San Mateo 21.18-22 (Reina-Valera 1909) :
    Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
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Complementos
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