De la 3ème Pâque au début de la dernière semaine 13 études
- 1El Mesías Jesús en Betania, en casa de Marta y María
- 2Instrucción sobre la oración
- 3La invitación a casa de un fariseo
- 4Enseñanzas del Mesías Jesús en el camino a Jerusalén
- 5Salida hacia Betania, al otro lado del Jordán
La dernière semaine avant l'arrestation 3 études
Ministère de Pierre 1 étude
Miracles 1 étude
Parole d'un Ami 1 étude
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER223
El Mesías Jesús en Betania, en casa de Marta y María
Lucas 10.38-42 relata la visita del Mesías Jesús a Betania, a casa de Marta y María, hacia finales de noviembre o principios de diciembre del año 32. Situada a 3 km de Jerusalén, esta aldea acoge a Jesús en un contexto de relativa calma: los fariseos han cambiado de estrategia y prefieren reunir testimonios incriminatorios en lugar de actuar con violencia. Lucas es el único evangelista que menciona este episodio.
Juan 11.18 (Reina-Valera 1909) :Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER224
Instrucción sobre la oración
La perícopa PER224 presenta la instrucción de Jesús sobre la oración, dada en el monte de los Olivos en diciembre del año 32. Apoyándose en Mateo 6.9-13 y Lucas 11.1-4, examina el Padrenuestro en dos contextos distintos. Lucas sitúa el episodio cerca de Jerusalén, después de la visita a Betania y antes de la curación de un endemoniado. Los discípulos, algunos de los cuales habían seguido a Juan el Bautista, piden a Jesús que les enseñe a orar.
San Lucas 11.15 (Reina-Valera 1909) :Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER227
La invitación a casa de un fariseo
La perícopa 227 relata la invitación que un fariseo hizo al Mesías Jesús para una comida, referida únicamente por Lucas (Lc 11.37). Lejos de ser benévola, esta invitación parece una trampa urdida para recoger acusaciones contra Jesús ante testigos. Consciente de lo que estaba en juego, Jesús acepta no obstante la invitación, fortalecido por una certeza espiritual de que su hora aún no había llegado. El acontecimiento tiene lugar probablemente en Jerusalén, durante un viaje que Jesús emprende a pesar de las amenazas de las autoridades religiosas.
San Lucas 11.37 (Reina-Valera 1909) :Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se sentó á la mesa.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER233
Enseñanzas del Mesías Jesús en el camino a Jerusalén
La perícopa PER233 relata las enseñanzas de Jesús durante su viaje a Jerusalén, transmitidas únicamente por Lucas (Lc 13.22-33), en diciembre del año 32. Jesús recorre ciudades y aldeas enseñando sobre la puerta estrecha y el Reino de Dios. El artículo sitúa en su contexto estos múltiples viajes entre Betania y Jerusalén, en un clima de tensión creciente con los fariseos y Herodes Antipas.
San Lucas 13.22-33 (Reina-Valera 1909) :Y pasaba por todas las ciudades y aldeas, enseñando, y caminando á Jerusalem.Y díjole uno: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo:Porfiad á entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.Después que el padre de familia se levantare, y cerrare la puerta, y comenzareis á estar fuera, y llamar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos; y respondiendo os dirá: No os conozco de dónde seáis.Entonces comenzaréis á decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste;Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis; apartaos de mí todos los obreros de iniquidad.Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando viereis á Abraham, y á Isaac, y á Jacob, y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros excluídos.Y vendrán del Oriente y del Occidente, del Norte y del Mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios.Y he aquí, son postreros los que eran los primeros; y son primeros los que eran los postreros.Aquel mismo día llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.Y les dijo: Id, y decid á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y acabo sanidades hoy y mañana, y al tercer día soy consumado.Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana camine; porque no es posible que profeta muera fuera de Jerusalem.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER261
Salida hacia Betania, al otro lado del Jordán
El artículo relata el viaje de Jesús de Jerusalén a Betania, con etapas en Betania, al otro lado del Jordán, y en Jericó, donde realiza milagros. Retrasado deliberadamente, Jesús llega y resucita a Lázaro, lo que desencadena una reacción de las autoridades religiosas.
Juan 10.40-42 (Reina-Valera 1909) :Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado bautizando Juan; y estúvose allí.Y muchos venían á él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad.Y muchos creyeron allí en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER262
Enseñanza sobre el divorcio
El artículo analiza la enseñanza de Jesús sobre el divorcio, basándose en los evangelios de Mateo y Marcos. Sitúa esta enseñanza en el contexto cronológico del ministerio de Jesús entre Janucá y Pascua, y ofrece un análisis profundo de las implicaciones espirituales de sus enseñanzas más allá de los simples debates jurídicos.
Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER264
El joven rico
Este artículo analiza el encuentro del joven rico con Jesús, una perícopa de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Pone de relieve la enseñanza de Jesús sobre el desapego material y la fe, situando al mismo tiempo el acontecimiento en un contexto histórico entre Janucá y la Pascua.
San Lucas 18.18-23 (Reina-Valera 1909) :Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna?Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios.Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre.Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud.Y Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.Entonces él, oídas estas cosas, se puso muy triste, porque era muy rico.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER265
La salvación y las riquezas
Este artículo explora las enseñanzas de Jesús sobre la riqueza y la salvación, a partir de acontecimientos bíblicos entre Janucá y Pascua. Relatos de curaciones y llamamientos, como la historia de Bartimeo y Zaqueo, arrojan luz sobre la misión de Jesús en Jericó, marcada por la resurrección de Lázaro y sus profundas implicaciones.
Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER266
La recompensa de los apóstoles
El artículo explora las recompensas de los apóstoles según los Evangelios entre Janucá y Pascua. Jesús se desplaza a Jericó y cerca del Jordán, sanando y enseñando, y en particular resucitando a Lázaro. Estas acciones provocan una reacción hostil de las autoridades religiosas.
Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER268
El Mesías Jesús anuncia de nuevo su muerte y su resurrección
Este artículo examina el período entre Janucá y Pésaj, destacando las enseñanzas de Jesús, su predicción de su muerte y resurrección, y milagros como la resurrección de Lázaro, que suscitaron esperanza y conflicto.
Juan 11 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían visto lo que había hecho Jesús, creyeron en él.Mas algunos de ellos fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús había hecho.Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación.Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos.Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella tierra á Jerusalem antes de la Pascua, para purificarse;Y buscaban á Jesús, y hablaban los unos con los otros estando en el templo: ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta?Y los pontífices y los Fariseos habían dado mandamiento, que si alguno supiese dónde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER270
Curaciones de ciegos cerca de Jericó
El artículo trata de las curaciones de ciegos realizadas por Jesús cerca de Jericó. Situado en el contexto de los Evangelios sinópticos, explora la interpretación cronológica y teológica de estos acontecimientos, destacando el reconocimiento de Jesús como el Mesías y su camino hacia Jerusalén en el año 33 d. C.
Juan 10.22-23 (Reina-Valera 1909) :Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno;Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER271
Zaqueo quiere ver al Mesías Jesús
El artículo explora la historia de Zaqueo en Jericó, quien, deseoso de ver a Jesús, sube a un sicómoro. Jesús se fija en Zaqueo y se aloja en su casa, encarnando su misión de redención. Este relato se inserta en el período entre Janucá y Pascua, e incluye acontecimientos clave como el milagro de Lázaro. El artículo presenta un análisis exegético y teológico, subrayando la dimensión universal del mensaje de Jesús.
San Lucas 19.1-10 (Reina-Valera 1909) :Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó;Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER273
La resurrección de Lázaro
Jesús resucita a Lázaro en Betania, revelando su poder divino sobre la muerte, como preludio de la Pascua. Entre Janucá y Pésaj, tras dos días de reflexión, Jesús emprende el viaje significativo que incluye encuentros notables en Jericó, que anuncia la pasión inminente. La reacción de las autoridades religiosas ante este milagro acelera la crucifixión de Jesús.
Juan 11.14 (Reina-Valera 1909) :Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
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PER275
Llegada a casa de Lázaro, Marta y María
Este artículo explora la llegada de Jesús a Betania, destacando la importancia de ese momento antes de la Pasión. Betania, un lugar de calma y de amistad, contrasta con los acontecimientos tumultuosos de Jerusalén. El artículo se interesa por el simbolismo de esta última etapa en la misión de Jesús, tal como la relata el evangelio de Juan.
Juan 12.1 (Reina-Valera 1909) :Y JESÚS, seis días antes de la Pascua, vino á Bethania, donde estaba Lázaro, que había sido muerto, al cual había resucitado de los muertos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER281
El regreso a Betania
Tras su entrada triunfal en Jerusalén, Jesús sale de la ciudad al anochecer para regresar a Betania con sus doce discípulos, entre ellos Judas. Relatado principalmente por Marcos (11.11) y Mateo (21.17), este episodio, situado el domingo 27 de marzo del año 33, ilustra el ritmo de la última semana: los días en el Templo, las noches cerca de Betania. Los discípulos aprovechan estos trayectos para preguntar a su Maestro por el significado de sus actos mesiánicos.
Marcos 11.11 (Reina-Valera 1909) :Y entró Jesús en Jerusalem, y en el templo: y habiendo mirado alrededor todas las cosas, y siendo ya tarde, salióse á Bethania con los doce.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER287
El regreso de nuevo a Betania
PER287 describe el regreso de Jesús y sus discípulos a Betania tras una jornada en el Templo de Jerusalén, el lunes 28 de marzo del año 33. Atestiguado principalmente por Marcos 11.19, este episodio esclarece la rutina nocturna del grupo en torno a Marta, María y Lázaro. El artículo aborda la hospitalidad repartida, el papel de las mujeres, los viajes de ida y vuelta diarios entre Betania y Jerusalén, y la incomprensión de los discípulos ante los anuncios de la Pasión.
Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Pedro
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ADA003
L’ascension de Jésus
L'ascension de Jésus, survenue le 12 mai 33 sur le mont des Oliviers, clôt son ministère terrestre. Élevé dans une nuée, il est accueilli auprès du Père tandis que deux anges annoncent son retour glorieux. Cet événement, relaté uniquement par Luc, marque le passage vers le ministère céleste du Christ et fonde l'espérance eschatologique de l'Église primitive dans l'attente de la parousie.
Hechos 1.11 (Reina-Valera 1909) :Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
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MIR036
Resurrección de Lázaro
Jean 11:1-44 décrit la résurrection de Lazare, illustrant la puissance de Jésus sur la mort et sa compassion humaine. Ce miracle, en Béthanie, révèle le divin et l'humanité de Jésus, renforçant la foi de ses disciples. En ressuscitant Lazare après quatre jours dans le tombeau, Jésus montre qu'il est la résurrection et la vie, invitant à la foi pour la vie éternelle.
Juan 10.40 (Reina-Valera 1909) :Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado bautizando Juan; y estúvose allí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Palabra de un Amigo
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PDA015
No temas, cree solamente
El artículo enseña la importancia de la fe ante las dificultades, basándose en las palabras de Jesús a Jairo en Marcos 5.36: «No temas, cree solamente». Anima a los lectores a vencer sus miedos confiando en Dios y en sus promesas bíblicas.
Isaías 43.1-2 (Reina-Valera 1909) :Y AHORA, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org