Estudios 1 a 10
- 1La suegra de PedroMateo 8.14-15
- 2Un paralítico llevado por cuatro hombresMateo 9.2-8
- 3La mujer con hemorragiaMateo 9.20-22
- 4La hija de JairoMateo 9.18
- 5¿Qué le dice Jesús a la hija de Jairo?Mateo 9.25
- 6Los dos ciegosMateo 20.30
- 7Transformación del agua en vino en CanáJuan 2.1-11
- 8Curación del hijo de un funcionario realJuan 4.46-54
- 9Primera pesca milagrosaLucas 5.1-11
- 10Curación del poseído en la sinagoga de CafarnaúnMarcos 1.23-28
Estudios 11 a 20
- 11Curación de la suegra de PedroMateo 8.14-15
- 12La curación de un leprosoMarcos 1.40-44
- 13Curación del paralítico de BetesdaJuan 5.1-15
- 14Curación del leprosoMateo 8.1-4
- 15Curación del siervo del centuriónMateo 8.5-13
- 16Resurrección del hijo de la viuda de NaínLucas 7.11-17
- 17Curación del endemoniado ciego y mudoMateo 12.22-23
- 18Curación del poseído mudoLucas 11.14-15
- 19El Mesías Jesús calma la tempestadMateo 8.23-27
- 20Exorcismo del endemoniado de GadaraMateo 8.28-34
Estudios 21 a 30
- 21Resurrección de la hija de JairoMateo 9.18-26
- 22Curación de la mujer con flujo de sangreMateo 9.20-22
- 23Curación de dos ciegosMateo 9.27-31
- 24Curación de un mudo poseído por un demonioMateo 9.32-33
- 25Multiplicación de los panes y los pecesMateo 14.13-21
- 26Camina sobre el aguaMateo 14.22-33
- 27Sanación en GenesaretMateo 14.34-36
- 28Curación de la hija de la cananeaMateo 15.21-28
- 29Sanidad del sordomudoMarcos 7.31-37
- 30Alimentación de los 4000Mateo 15.32-39
Estudios 31 a 40
- 31Curación del ciego de BetsaidaMarcos 8.22-26
- 32La transfiguraciónMateo 17.1-13
- 33Exorcismo del muchacho epilépticoMateo 17.14-18
- 34Moneda en la boca de un pezMateo 17.24-27
- 35Curación de una mujer en sábadoLucas 13.10-21
- 36Curación de un hombre con hidropesíaLucas 14.2-6
- 37Curación de los diez leprososLucas 17.11-19
- 38Curación del ciego de nacimientoJuan 9.1-12
- 39Resurrección de LázaroJuan 11.1-44
- 40Curación del ciego BartimeoMateo 20.29-34
Estudios 41 a 50
- 41La higuera se secaMateo 21.18-22
- 42El funcionario del rey en Caná de GalileaJuan 4.46-54
- 43La primera pesca milagrosaLucas 5.1-11
- 44La curación de un leproso.Marcos 1.40-44
- 45Curación de un paralíticoMateo 9.1-8
- 46La curación del inválido en el estanque de BetesdaJuan 5.2-16
- 47La curación de un leproso después del sermón del monteMateo 8.1-4
- 48La curación del siervo del oficial romanoMateo 8.5-13
- 49La resurrección del hijo de la viuda de NaínLucas 7.11-17
- 50La curación del endemoniadoMateo 12.22-24
Estudios 51 a 60
- 51El Mesías Jesús apacigua la tempestadMateo 8.23-27
- 52La curación del endemoniado de GadaraMateo 8.28-34
- 53La curación de la hija de Jairo interrumpidaMateo 9.18-19
- 54La curación de la mujer con pérdida de sangreMateo 9.20-22
- 55La curación de la hija de JairoMateo 9.18-26
- 56La curación de dos ciegosMateo 9.27-31
- 57La curación de un endemoniadoMateo 9.32-33
- 58La multiplicación de los panes para las 5000 personasMateo 14.13-21
- 59El Mesías Jesús y Pedro caminan sobre las aguasMateo 14.22-32
- 60Curación de la hija de la mujer sirofeniciaMateo 15.21-28
Estudios 61 a 70
- 61Segunda multiplicación de los panes para 4000 personasMateo 15.32-38
- 62El ciego de BetsaidaMarcos 8.22-26
- 63El impuesto del Templo en la boca del pezMateo 17.24-27
- 64Curación de una mujer en sábadoLucas 13.10-17
- 65Curación de un hombre con hidropesíaLucas 14.2-6
- 66La curación de los diez leprososLucas 17.11-19
- 67Curación de un ciego de nacimientoJuan 9.1-34
- 68Curaciones de ciegos cerca de JericóMateo 20.29-34
- 69La resurrección de LázaroJuan 11.1-46
- 70Curación de ciegos y cojosMateo 21.14
Los milagros de Jesús
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CTD061
La suegra de Pedro
El artículo analiza los relatos evangélicos de la sanidad de la suegra de Pedro, destacando las divergencias entre Mateo, Marcos y Lucas. Explora las implicaciones teológicas de las diferencias y subraya la riqueza que aporta cada relato.
San Mateo 8.14-15 (Reina-Valera 1909) :Y vino Jesús á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre.Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servía.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD062
Un paralítico llevado por cuatro hombres
El artículo explora las diferencias en los relatos de Mateo y Marcos sobre la sanidad del paralítico por Jesús. Aunque los relatos varían, el artículo subraya que son complementarios, pues reflejan las perspectivas individuales de los autores bajo la inspiración divina, y ofrecen una visión rica de los acontecimientos.
Marcos 2.3-12 (Reina-Valera 1909) :Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones,Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD064
La mujer con hemorragia
El artículo explora el relato de la mujer que sufría una hemorragia en Mateo, Marcos y Lucas. Cada Evangelio presenta una versión ligeramente distinta del acontecimiento, destacando detalles variados pero subrayando la fe de la mujer y el poder sanador de Jesús. Los Evangelios se complementan para ofrecer una visión completa de este acontecimiento.
Marcos 5.25-34 (Reina-Valera 1909) :Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,Como oyó hablar de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD065
La hija de Jairo
El artículo trata de las divergencias aparentes en los relatos evangélicos de la resurrección de la hija de Jairo. Mateo, Marcos y Lucas ofrecen versiones ligeramente distintas, lo que conduce a un análisis sobre la cronología y la fe demostrada por Jairo. A pesar de estas diferencias, se pone el acento en el milagro de Jesús y en el mensaje de fe que transmite.
Marcos 5.35 (Reina-Valera 1909) :Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD066
¿Qué le dice Jesús a la hija de Jairo?
El artículo analiza el relato de la resurrección de la hija de Jairo por Jesús, tratado en tres Evangelios. Los relatos de Marcos, Mateo y Lucas, a menudo considerados contradictorios, se presentan como complementarios. Comparando los detalles de cada evangelio, el artículo muestra que no hay contradicción sino una diversidad de perspectivas sobre este acontecimiento milagroso.
San Lucas 8.54-55 (Reina-Valera 1909) :Mas él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate.Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y él mandó que le diesen de comer.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
CTD075
Los dos ciegos
El artículo explora las diferencias entre los relatos evangélicos de la sanidad de uno o de dos ciegos en Jericó por Jesús. Examina a Mateo, Marcos y Lucas, aclarando que la diversidad narrativa no implica una contradicción. Se subraya la importancia de la perspectiva individual de los autores.
San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR001
Transformación del agua en vino en Caná
Este artículo explora el primer milagro de Jesús relatado en Juan 2.1-11. En las bodas de Caná, Jesús transforma agua en vino, revelando su naturaleza divina e inaugurando su ministerio. María desempeña un papel clave al pedir la ayuda de Jesús. Este milagro simboliza la transición de una antigua a una nueva alianza de gracia, ilustra la generosidad divina y refuerza la fe de los discípulos.
Juan 2.1-11 (Reina-Valera 1909) :Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR002
Curación del hijo de un funcionario real
Juan 4,46-54 relata la sanidad del hijo de un oficial real en Caná. El milagro, realizado por Jesús con una simple palabra, ilustra la fe y el poder divino, y refuerza la convicción del oficial y de su familia. Esta historia destaca la importancia de la fe antes incluso de ver milagros.
Juan 2.1-11 (Reina-Valera 1909) :Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle.Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR003
Primera pesca milagrosa
El pasaje de Lucas 5.1-11 muestra la autoridad de Jesús y el llamamiento de Simón Pedro. Tras una pesca milagrosa, Jesús invita a Pedro a ser pescador de hombres, lo que ilustra la misión evangélica.
San Lucas 5.1-11 (Reina-Valera 1909) :Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.Y vió dos barcos que estaban cerca de la orilla del lago: y los pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes.Y entrado en uno de estos barcos, el cual era de Simón, le rogó que lo desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el barco á las gentes.Y como cesó de hablar, dijo á Simón: Tira á alta mar, y echad vuestras redes para pescar.Y respondiendo Simón, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado; mas en tu palabra echaré la red.Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se rompía.E hicieron señas á los compañeros que estaban en el otro barco, que viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos barcos, de tal manera que se anegaban.Lo cual viendo Simón Pedro, se derribó de rodillas á Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.Porque temor le había rodeado, y á todos los que estaban con él, de la presa de los peces que habían tomado;Y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo á Simón: No temas: desde ahora pescarás hombres.Y como llegaron á tierra los barcos, dejándolo todo, le siguieron.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR004
Curación del poseído en la sinagoga de Cafarnaún
El artículo trata de la sanidad por Jesús de un hombre endemoniado en Cafarnaún, relatada en Marcos y Lucas. El espíritu inmundo reconoce a Jesús como el Santo de Dios y, por orden de Cristo, sale del hombre. Los testigos se asombran de la autoridad de Jesús y su fama se extiende. Estos relatos subrayan la autoridad divina y el poder sanador de Jesús.
Marcos 1.23-28 (Reina-Valera 1909) :Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces,Diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.Y Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él.Y el espíritu inmundo, haciéndole pedazos, y clamando á gran voz, salió de él.Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?Y vino luego su fama por toda la provincia alrededor de Galilea.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR005
Curación de la suegra de Pedro
El artículo trata del milagro de la sanidad de la suegra de Pedro, relatado en Mateo, Marcos y Lucas. Pone de relieve el poder sanador de Jesús y su compasión hacia los enfermos, y los relatos subrayan diferentes aspectos de este acontecimiento. Jesús sana de inmediato a la suegra de Pedro, que luego se pone a servirles. Las perspectivas únicas de los Evangelios enriquecen nuestra comprensión de este acto milagroso.
San Lucas 4.38-39 (Reina-Valera 1909) :Y levantándose Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón: y la suegra de Simón estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella.E inclinándose hacia ella, riñó á la fiebre; y la fiebre la dejó; y ella levantándose luego, les servía.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR007
La curación de un leproso
El artículo analiza la sanidad de un leproso por Jesús en Marcos 1.40-44 y Lucas 5.12-14, subrayando la fe del leproso, la compasión de Jesús y su poder divino de sanar. Los relatos insisten en el respeto de las leyes religiosas de la época.
Marcos 1.40-44 (Reina-Valera 1909) :Y un leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.Y así que hubo él hablado, la lepra se fué luego de aquél, y fué limpio.Entonces le apercibió, y despidióle luego,Y le dice: Mira, no digas á nadie nada; sino ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó, para testimonio á ellos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR009
Curación del paralítico de Betesda
Este artículo trata de la sanidad del paralítico de Betesda por Jesús, que ilustra la compasión y la autoridad divina de Jesús. El milagro, ocurrido en sábado, provoca un conflicto con las autoridades judías, rígidas en cuanto a las leyes del sábado. Con este acto, Jesús subraya la importancia de la fe, de la sanidad espiritual y de la redención más allá de las restricciones legales.
Juan 5.1-15 (Reina-Valera 1909) :DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR011
Curación del leproso
El artículo trata de la sanidad de un leproso por Jesús, subrayando su compasión y el respeto de las leyes religiosas. Las variaciones entre los relatos evangélicos enriquecen la comprensión de este acontecimiento clave en el ministerio de Jesús.
San Lucas 5.12-16 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que estando en una ciudad, he aquí un hombre lleno de lepra, el cual viendo á Jesús, postrándose sobre el rostro, le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.Entonces, extendiendo la mano, le tocó diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego la lepra se fué de él.Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas ve, díjole, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para testimonio á ellos.Empero tanto más se extendía su fama: y se juntaban muchas gentes á oir y ser sanadas de sus enfermedades.Mas él se apartaba á los desiertos, y oraba.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR012
Curación del siervo del centurión
El artículo explora la sanidad del siervo del centurión, relatada en los Evangelios de Mateo y de Lucas. El centurión demuestra una fe excepcional, esperando una sanidad por la palabra de Jesús. Los relatos difieren en los detalles de la interacción, poniendo de relieve la humildad y la respetabilidad del centurión y la compasión de Jesús.
San Mateo 8.5-13 (Reina-Valera 1909) :Y entrando Jesús en Capernaum, vino á él un centurión, rogándole,Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado.Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanará.Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.Y oyendo Jesús, se maravilló, y dijo á los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta.Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos:Mas los hijos del reino serán echados á las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creiste te sea hecho. Y su mozo fué sano en el mismo momento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR013
Resurrección del hijo de la viuda de Naín
El artículo trata de la resurrección del hijo de la viuda de Naín por Jesús, que muestra su compasión y su poder divino, tal como se relata en Lucas 7.11-17. Este milagro suscita el reconocimiento de Jesús como profeta y de la presencia divina activa, y muestra su autoridad sobre la muerte.
San Lucas 7.11-17 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR014
Curación del endemoniado ciego y mudo
El artículo explora un milagro de Jesús relatado en Mateo 12:22-23 y Lucas 11:14-15, en el que sana a un hombre endemoniado. La multitud se maravilla y se pregunta si Jesús es el Hijo de David, el Mesías esperado. En comparación con Lucas, Mateo destaca el reconocimiento mesiánico por parte de la multitud, mientras que Lucas relata las acusaciones de connivencia con Beelzebú.
San Lucas 11.14-15 (Reina-Valera 1909) :Y estaba él lanzando un demonio, el cual era mudo: y aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron.Mas algunos de ellos decían: En Beelzebub, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR015
Curación del poseído mudo
El artículo describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús en Lucas 11.14-15, que muestra su poder sobre los demonios. La multitud reacciona con asombro y escepticismo. En comparación con Mateo 12.22-23, el artículo ilustra las percepciones divergentes de Jesús. Los relatos subrayan su autoridad divina y las tensiones de su ministerio.
San Mateo 12.22-23 (Reina-Valera 1909) :Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR016
El Mesías Jesús calma la tempestad
Este artículo examina cómo, a través de Mateo 8.23-27, Marcos 4.35-41 y Lucas 8.22-25, Jesús calma una tempestad, mostrando su poder divino. Los relatos subrayan la reacción asustada de los discípulos y la importancia de la fe, con variaciones que reflejan las perspectivas propias de cada evangelista.
San Mateo 8.23-27 (Reina-Valera 1909) :Y entrando él en el barco, sus discípulos le siguieron.Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía.Y llegándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos.Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza.Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y la mar le obedecen?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR017
Exorcismo del endemoniado de Gadara
El exorcismo de Gadara muestra a Jesús expulsando demonios de los gerasenos, según Mateo, Marcos y Lucas. Los demonios reconocen a Jesús como el Hijo de Dios y le piden entrar en una manada de cerdos que después se ahogará. Este acto demuestra la autoridad y el poder redentor de Jesús.
San Lucas 8.26-39 (Reina-Valera 1909) :Y navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea.Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes.(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él.Y le rogaban que no les mandase ir al abismo.Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse.Y los pastores, como vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por las heredades.Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo.Y les contaron los que lo habían visto, cómo había sido salvado aquel endemoniado.Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesús le despidió, diciendo:Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR018
Resurrección de la hija de Jairo
El artículo explora la resurrección de la hija de Jairo y la sanidad de una mujer enferma por Jesús, según los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Se subraya la importancia de la fe en estos relatos, así como las diferencias y similitudes en los detalles de los acontecimientos. Estos milagros ilustran la compasión de Jesús y su poder de sanar.
Marcos 5.21-43 (Reina-Valera 1909) :Y pasando otra vez Jesús en un barco á la otra parte, se juntó á él gran compañía; y estaba junto á la mar.Y vino uno de los príncipes de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vió, se postró á sus pies,Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.Y fué con él, y le seguía gran compañía, y le apretaban.Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,Como oyó hablar de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.Y no permitió que alguno viniese tras él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho.Y entrando, les dice: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no es muerta, mas duerme.Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.Mas él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR019
Curación de la mujer con flujo de sangre
El artículo explora la historia de una mujer que sufría hemorragias, sanada por su fe al tocar el manto de Jesús. Este acto manifiesta el poder sanador y la compasión de Jesús hacia quienes creen en él, como relatan los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas.
San Lucas 8.43-48 (Reina-Valera 1909) :Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR020
Curación de dos ciegos
El artículo explora la sanidad de dos ciegos por Jesús (Mateo 9.27-31), destacando la importancia de la fe, el reconocimiento mesiánico y la difusión del milagro a pesar de una prohibición. Este relato, propio de Mateo, subraya la compasión y el poder de Jesús.
San Mateo 9.27-31 (Reina-Valera 1909) :Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fe os sea hecho.Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR021
Curación de un mudo poseído por un demonio
El milagro de Mateo 9.32-33 describe la sanidad de un hombre mudo por Jesús, que suscita el asombro de la multitud. Este texto pone de relieve el poder de Jesús sobre las fuerzas demoníacas.
San Mateo 9.32-33 (Reina-Valera 1909) :Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR022
Multiplicación de los panes y los peces
La multiplicación de los panes y los peces es un milagro relatado en los Evangelios en el que Jesús alimenta a una multitud de miles de personas con solo cinco panes y dos peces. Esta historia simboliza la compasión y el poder divino de Jesús, y subraya la importancia de la fe y del reconocimiento de su verdadero papel espiritual.
San Mateo 14.13-21 (Reina-Valera 1909) :Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar descierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades.Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.Y Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.Y él les dijo: Traédmelos acá.Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes.Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR023
Camina sobre el agua
El artículo analiza cómo los evangelios describen a Jesús caminando sobre el agua, subrayando su divinidad y la fe de los discípulos. Mateo incluye el episodio de Pedro caminando también sobre el agua, mientras que Marcos y Juan describen el asombro de los discípulos. El acontecimiento ilustra el poder de Jesús sobre la naturaleza y la necesidad de creer en él.
Juan 6.16-21 (Reina-Valera 1909) :Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos.Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba.Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo.Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR024
Sanación en Genesaret
El artículo explora los relatos de Mateo 14.34-36 y Marcos 6.53-56, que describen las sanidades realizadas por Jesús en Genesaret. Los habitantes reconocen a Jesús y se apresuran a reunir a los enfermos para que puedan tocar su manto, demostrando su fe en su capacidad de sanar. Estos relatos subrayan el poder milagroso de Jesús y la importancia de la fe de los sanados.
San Mateo 14.34-36 (Reina-Valera 1909) :Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de Genezaret.Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos;Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR025
Curación de la hija de la cananea
Este artículo analiza la sanidad de la hija de la mujer cananea por Jesús, poniendo de relieve su fe y la expansión del mensaje de Jesús a los gentiles.
San Mateo 15.21-28 (Reina-Valera 1909) :Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón.Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio.Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme.Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos.Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR026
Sanidad del sordomudo
Este artículo examina la sanidad del sordomudo por Jesús, mostrada en Marcos 7.31-37, que subraya su compasión, su poder divino y su misión universal. Mediante gestos simbólicos y la palabra «Efata», sana a un hombre, lo que ilustra la apertura a la revelación divina. La reacción fervorosa de la multitud, aunque contraria a su petición de silencio, atestigua el impacto de sus milagros.
Marcos 7.31-37 (Reina-Valera 1909) :Y volviendo á salir de los términos de Tiro, vino por Sidón á la mar de Galilea, por mitad de los términos de Decápolis.Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima.Y tomándole aparte de la gente, metió sus dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua;Y mirando al cielo, gimió, y le dijo: Ephphatha: que es decir: Sé abierto.Y luego fueron abiertos sus oídos, y fué desatada la ligadura de su lengua, y hablaba bien.Y les mandó que no lo dijesen á nadie; pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.Y en gran manera se maravillaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á los sordos oir, y á los mudos hablar.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR027
Alimentación de los 4000
El artículo relata la multiplicación de los panes en la que Jesús alimenta milagrosamente a cuatro mil personas. Los relatos de Mateo y Marcos describen la compasión de Jesús por la multitud hambrienta, la multiplicación de siete panes y algunos peces, y la recogida de siete canastas de sobras. Las diferencias incluyen los destinos posteriores al acontecimiento: Magadán para Mateo y Dalmanuta para Marcos.
Marcos 8.1-10 (Reina-Valera 1909) :EN aquellos días, como hubo gran gentío, y no tenían qué comer, Jesús llamó á sus discípulos, y les dijo:Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer:Y si los enviare en ayunas á sus casas, desmayarán en el camino; porque algunos de ellos han venido de lejos.Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien hartar á estos de pan aquí en el desierto?Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete.Entonces mandó á la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, partió, y dió á sus discípulos que los pusiesen delante: y los pusieron delante á la multitud.Tenían también unos pocos pececillos: y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante.Y comieron, y se hartaron: y levantaron de los pedazos que habían sobrado, siete espuertas.Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los despidió.Y luego entrando en el barco con sus discípulos, vino á las partes de Dalmanutha.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR028
Curación del ciego de Betsaida
Jesús sana a un ciego en Betsaida mediante un proceso en dos etapas, que simboliza la progresión de la fe. El uso de la saliva y del contacto físico subraya la implicación directa de Jesús. El relato pone de relieve la compasión de Jesús y ofrece un profundo símbolo del crecimiento espiritual.
Marcos 8.22-26 (Reina-Valera 1909) :Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó si veía algo.Y él mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles.Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.Y envióle á su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas á nadie en la aldea.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR029
La transfiguración
La Transfiguración, relatada en Mateo, Marcos y Lucas, revela la divinidad de Jesús. Es transfigurado delante de Pedro, Jacobo y Juan en un monte. Aparecen Moisés y Elías, y una voz celestial declara que Jesús es el Hijo amado. Estos relatos subrayan la importancia de Jesús y de su enseñanza.
San Lucas 9.28-36 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía.Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR030
Exorcismo del muchacho epiléptico
Este artículo explica cómo los tres evangelios sinópticos relatan el exorcismo de un muchacho epiléptico por Jesús después de que sus discípulos fracasaran. Cada evangelio destaca aspectos únicos, a la vez que subraya el poder de Jesús sobre los demonios y la importancia de la fe y de la oración.
Marcos 9.14-29 (Reina-Valera 1909) :Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.Y Jesús preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.Entonces el espíritu clamando y desgarrándole mucho, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR031
Moneda en la boca de un pez
El artículo aborda el milagro de la moneda en la boca de un pez, que muestra la sabiduría de Jesús ante las exigencias religiosas. En Cafarnaún, para no ofender a los recaudadores del impuesto del templo, Jesús pide a Pedro que pesque una moneda para pagar el impuesto. Este relato subraya la doble naturaleza de Jesús como Hijo de Dios y enseña el equilibrio entre la libertad espiritual y el respeto de las tradiciones.
San Mateo 17.24-27 (Reina-Valera 1909) :Y como llegaron á Capernaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?El dice: Sí. Y entrando él en casa, Jesús le habló antes, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quién cobran los tributos ó el censo? ¿de sus hijos ó de los extraños?Pedro le dice: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos son francos.Mas porque no los escandalicemos, ve á la mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere, tómalo, y abierta su boca, hallarás un estatero: tómalo, y dáselo por mí y por ti.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR032
Curación de una mujer en sábado
El artículo examina Lucas 13.10-21, donde Jesús sana a una mujer en sábado, lo que provoca la crítica del principal de la sinagoga. Jesús subraya la hipocresía de los críticos, sosteniendo que hacer el bien es siempre apropiado. Las parábolas del grano de mostaza y de la levadura ilustran el crecimiento del reino de Dios. Este análisis pone de relieve el poder y la enseñanza de Jesús.
San Mateo 13.31-33 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:El cual á la verdad es la más pequeña de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR033
Curación de un hombre con hidropesía
El artículo trata de la sanidad por Jesús de un hombre enfermo de hidropesía en sábado, conforme a Lucas 14:2-6. El texto subraya los conflictos sobre las sanidades en sábado y destaca la prioridad de la compasión y la misericordia sobre una interpretación estricta de la ley.
San Lucas 13.10-17 (Reina-Valera 1909) :Y enseñaba en una sinagoga en sábado.Y he aquí una mujer que tenía espíritu de enfermedad dieciocho años, y andaba agobiada, que en ninguna manera se podía enhestar.Y como Jesús la vió, llamóla, y díjole: Mujer, libre eres de tu enfermedad.Y puso las manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.Y respondiendo el príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese curado en sábado, dijo á la compañía: Seis días hay en que es necesario obrar: en estos, pues, venid y sed curados, y no en día de sábado.Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en sábado su buey ó su asno del pesebre, y lo lleva á beber?Y á esta hija de Abraham, que he aquí Satanás la había ligado dieciocho años, ¿no convino desatarla de esta ligadura en día de sábado?Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo el pueblo se gozaba de todas las cosas gloriosas que eran por él hechas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR034
Curación de los diez leprosos
Lucas 17.11-19 relata la sanidad de diez leprosos por Jesús. Solo un samaritano vuelve a darle las gracias, lo que ilustra los temas de la fe, la obediencia, la gratitud y la inclusividad de la salvación.
San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR035
Curación del ciego de nacimiento
Juan 9.1-12 relata la sanidad por Jesús de un hombre ciego de nacimiento, que demuestra las obras divinas. Jesús utiliza barro para sanar, lo que recuerda la creación en Génesis. La obediencia y la fe del hombre son esenciales para su sanidad. El asombro de la comunidad ante los milagros subraya el impacto y la misión de Jesús, que trae la luz espiritual al mundo.
Juan 9.1-12 (Reina-Valera 1909) :Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR036
Resurrección de Lázaro
Juan 11:1-44 describe la resurrección de Lázaro, que ilustra el poder de Jesús sobre la muerte y su compasión humana. Este milagro, en Betania, revela lo divino y la humanidad de Jesús, y refuerza la fe de sus discípulos. Al resucitar a Lázaro después de cuatro días en el sepulcro, Jesús muestra que él es la resurrección y la vida, e invita a la fe para la vida eterna.
Juan 10.40 (Reina-Valera 1909) :Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado bautizando Juan; y estúvose allí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR037
Curación del ciego Bartimeo
Este artículo explora los relatos de la sanidad de Bartimeo en los Evangelios. Aunque los detalles varían (número de ciegos, identificación de Bartimeo, lugar exacto), lo esencial permanece: la fe de los ciegos y la compasión de Jesús al sanarlos.
San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR038
La higuera se seca
En Mateo y Marcos, Jesús maldice una higuera para enseñar la fe y la oración. Su palabra seca el árbol, lo que ilustra el poder de la fe. Marcos insiste también en la importancia del perdón. Los dos relatos, aunque divergen en el orden de los acontecimientos, comparten la misma enseñanza central: la fe y la oración pueden obrar maravillas si se viven sin dudar.
San Mateo 21.18-22 (Reina-Valera 1909) :Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre.Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.Y viendo esto los discípulos, maravillados decían: ¿Cómo se secó luego la higuera?Y respondiendo Jesús les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera: mas si á este monte dijereis: Quítate y échate en la mar, será hecho.Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER053
El funcionario del rey en Caná de Galilea
La perícopa 53 relata el milagro de Jesús en Caná de Galilea para el hijo enfermo de un funcionario del rey llegado de Cafarnaún (Juan 4,46-54). Fechado en febrero-marzo del año 31, es el segundo signo de Juan realizado en Caná. La identidad del funcionario sigue siendo incierta, pero el autor se inclina por un origen romano, ilustrando la universalidad de la salvación en Juan. No debe confundirse con el centurión de la perícopa 110.
Juan 4.46-54 (Reina-Valera 1909) :Vino pues Jesús otra vez á Caná de Galilea, donde había hecho el vino del agua. Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo.Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea, fué á él, y rogábale que descendiese, y sanase á su hijo, porque se comenzaba á morir.Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y milagros no creeréis.El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué.Y cuando ya él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre.El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le dijo: Tu hijo vive; y creyó él y toda su casa.Esta segunda señal volvió Jesús á hacer, cuando vino de Judea á Galilea.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER055
La primera pesca milagrosa
La perícopa 55 relata la primera pesca milagrosa, narrada únicamente por Lucas (Lc 5.1-11), al comienzo del ministerio de Jesús en Galilea. Tras una noche de pesca infructuosa, Jesús ordena a Simón Pedro que eche las redes, lo que provoca una captura extraordinaria. Este acto milagroso, distinto del de Juan 21, parece haber permitido a los discípulos atender las necesidades de sus familias antes de dejarlo todo para seguir a Jesús, y ilustra la providencia divina que acompaña a cada llamamiento.
1 Reyes 17.8 (Reina-Valera 1909) :Y fué á él palabra de Jehová, diciendo:Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER063
La curación de un leproso.
Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús, ilustrando su compasión y autoridad mesiánica, y aborda las tensiones con las autoridades religiosas en Galilea.
Levítico 14.1-32 (Reina-Valera 1909) :Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:Esta será la ley del leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote:Y el sacerdote saldrá fuera del real; y mirará el sacerdote, y viendo que está sana la plaga de la lepra del leproso,El sacerdote mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y palo de cedro, y grana, é hisopo;Y mandará el sacerdote matar la una avecilla en un vaso de barro sobre aguas vivas;Después tomará la avecilla viva, y el palo de cedro, y la grana, y el hisopo, y lo mojará con la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas vivas:Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le dará por limpio; y soltará la avecilla viva sobre la haz del campo.Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá todos sus pelos, y se ha de lavar con agua, y será limpio: y después entrará en el real, y morará fuera de su tienda siete días.Y será, que al séptimo día raerá todos sus pelos, su cabeza, y su barba, y las cejas de sus ojos; finalmente, raerá todo su pelo, y lavará sus vestidos, y lavará su carne en aguas, y será limpio.Y el día octavo tomará dos corderos sin defecto, y una cordera de un año sin tacha; y tres décimas de flor de harina para presente, amasada con aceite, y un log de aceite.Y el sacerdote que le purifica presentará con aquellas cosas al que se ha de limpiar delante de Jehová, á la puerta del tabernáculo del testimonio:Y tomará el sacerdote el un cordero, y ofrecerálo por la culpa, con el log de aceite, y lo mecerá como ofrenda agitada delante de Jehová:Y degollará el cordero en el lugar donde degüellan la víctima por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario: porque como la víctima por el pecado, así también la víctima por la culpa es del sacerdote: es cosa muy sagrada.Y tomará el sacerdote de la sangre de la víctima por la culpa, y pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.Asimismo tomará el sacerdote del log de aceite, y echará sobre la palma de su mano izquierda:Y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová:Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, sobre la sangre de la expiación por la culpa:Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá sobre la cabeza del que se purifica: y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado, y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia, y después degollará el holocausto:Y hará subir el sacerdote el holocausto y el presente sobre el altar. Así hará el sacerdote expiación por él, y será limpio.Mas si fuere pobre, que no alcanzare su mano á tanto, entonces tomará un cordero para ser ofrecido como ofrenda agitada por la culpa, para reconciliarse, y una décima de flor de harina amasada con aceite para presente, y un log de aceite;Y dos tórtolas, ó dos palominos, lo que alcanzare su mano: y el uno será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto;Las cuales cosas traerá al octavo día de su purificación al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová.Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación por la culpa, y el log de aceite, y mecerálo el sacerdote como ofrenda agitada delante de Jehová;Luego degollará el cordero de la culpa, y tomará el sacerdote de la sangre de la culpa, y pondrá sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho.Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su mano izquierda;Y con su dedo derecho rociará el sacerdote del aceite que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.También pondrá el sacerdote del aceite que tiene en su mano sobre la ternilla de la oreja derecha del que se purifica, y sobre el pulgar de su mano derecha, y sobre el pulgar de su pie derecho, en el lugar de la sangre de la culpa.Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote tiene en su mano, pondrálo sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo delante de Jehová.Asimismo ofrecerá la una de las tórtolas, ó de los palominos, lo que alcanzare su mano:El uno de lo que alcanzare su mano, en expiación por el pecado, y el otro en holocausto, además del presente: y hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.Esta es la ley del que hubiere tenido plaga de lepra, cuya mano no alcanzare lo prescrito para purificarse.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER065
Curación de un paralítico
El artículo aborda la curación de un paralítico por Jesús en Cafarnaún, destacando su divinidad proclamada mediante el perdón de los pecados, lo que escandaliza a los especialistas de la ley y ensancha el abismo entre Jesús y las autoridades religiosas.
San Lucas 5.17-26 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció un día, que él estaba enseñando, y los Fariseos y doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalem: y la virtud del Señor estaba allí para sanarlos.Y he aquí unos hombres, que traían sobre un lecho un hombre que estaba paralítico; y buscaban meterle, y ponerle delante de él.Y no hallando por donde meterle á causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho en medio, delante de Jesús;El cual, viendo la fe de ellos, le dice: Hombre, tus pecados te son perdonados.Entonces los escribas y los Fariseos comenzaron á pensar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, ó decir: Levántate y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice al paralítico): A ti digo, levántate, toma tu lecho, y vete á tu casa.Y luego, levantándose en presencia de ellos, y tomando aquel en que estaba echado, se fué á su casa, glorificando á Dios.Y tomó espanto á todos, y glorificaban á Dios; y fueron llenos de temor, diciendo: Hemos visto maravillas hoy.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER070
La curación del inválido en el estanque de Betesda
El artículo analiza la curación del inválido por Jesús en el estanque de Betesda durante el sábado, mostrando que Jesús se afirma como señor del sábado y las tensiones con los fariseos. El relato de Juan describe este milagro como un acto deliberado para suscitar una reflexión sobre las leyes del judaísmo, revelando las desviaciones de su interpretación por las autoridades religiosas de la época.
Juan 5.2-16 (Reina-Valera 1909) :Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.Y por esta causa los Judíos perseguían á Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER109
La curación de un leproso después del sermón del monte
Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús después del sermón del monte y examina los diversos relatos de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. La curación se describe como un desafío a las estrictas leyes sobre la purificación y se destaca la importancia de respetar la ley de Moisés. El artículo se pregunta por la continuidad entre los distintos relatos evangélicos.
Levítico 13 (Reina-Valera 1909) :Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos:Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo.Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días;Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga á su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días.Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio.Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote:Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra.Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote;Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio.Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo.Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra.Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare,Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote:Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema.Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días:Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga.Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio.Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca,El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra.Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días;Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra.Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es.Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba,El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba.Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días:Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez,Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días.Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio.Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación,Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo.Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas,El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona.Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio.Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio.Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva.Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne,Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga.Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo!Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino;O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel;Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días.Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será.Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es: al fuego será quemada.Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles;Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa.Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama.Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga.Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia.Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER110
La curación del siervo del oficial romano
El artículo explora la curación por Jesús del siervo de un oficial romano en Cafarnaún, una demostración de fe extraordinaria y de la autoridad de Jesús sobre todos los pueblos.
San Mateo 8.5-13 (Reina-Valera 1909) :Y entrando Jesús en Capernaum, vino á él un centurión, rogándole,Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado.Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.Y respondió el centurión, y dijo: Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techado; mas solamente di la palabra, y mi mozo sanará.Porque también yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mí soldados: y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.Y oyendo Jesús, se maravilló, y dijo á los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fe tanta.Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos:Mas los hijos del reino serán echados á las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creiste te sea hecho. Y su mozo fué sano en el mismo momento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER111
La resurrección del hijo de la viuda de Naín
Jesús resucita al hijo de una viuda en Naín, mostrando su poder divino y su función de profeta. El acontecimiento, relatado en Lucas 7:11-17, tiene lugar después del sermón del monte y atrae a una gran multitud. Los habitantes ven en Jesús a un gran profeta, y la noticia se extiende por Galilea y Judea.
San Lucas 7.11-17 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.Y acercándose, tocó el féretro: y los que lo llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER119
La curación del endemoniado
El artículo explora un episodio del ministerio de Jesús en Cafarnaún, donde cura a un endemoniado y se enfrenta a los fariseos que atribuyen su poder a Satanás. Jesús identifica esto como la blasfemia contra el Espíritu Santo, ilustrando su uso de las parábolas para instruir a sus discípulos.
San Mateo 12.22-24 (Reina-Valera 1909) :Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David?Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER151
El Mesías Jesús apacigua la tempestad
Tras una intensa jornada de enseñanza, Jesús cruza el lago de Tiberíades con sus discípulos. Estalla una violenta tempestad que amenaza con hundir la barca. Despertado por los discípulos presas del pánico, Jesús ordena a los elementos que callen y enseguida se instala una gran calma. Este episodio, relatado por Mateo, Marcos y Lucas, revela la autoridad divina de Jesús sobre la naturaleza y enseña la importancia de una fe inquebrantable incluso en medio de las pruebas.
San Lucas 8.22-25 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció un día que él entró en un barco con sus discípulos, y les dijo: Pasemos á la otra parte del lago. Y partieron.Pero mientras ellos navegaban, él se durmió. Y sobrevino una tempestad de viento en el lago; y henchían de agua, y peligraban.Y llegándose á él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza.Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, diciendo los unos á los otros: ¿Quién es éste, que aun á los vientos y al agua manda, y le obedecen?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER152
La curación del endemoniado de Gadara
La perícopa 152 relata la curación del endemoniado de Gadara, referida por Mateo (8.28-34), Marcos (5.1-20) y Lucas (8.26-40). Jesús llega al territorio de Gadara, se encuentra con hombres poseídos que viven entre los sepulcros y libera a los demonios enviándolos a una piara de cerdos que se ahogan en el lago. Este episodio manifiesta el poder soberano del Mesías sobre las fuerzas demoníacas y su ministerio que se extiende más allá de las fronteras de Israel.
San Lucas 8.26-40 (Reina-Valera 1909) :Y navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea.Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios ya de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes.(Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él.Y le rogaban que no les mandase ir al abismo.Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse.Y los pastores, como vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por las heredades.Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo.Y les contaron los que lo habían visto, cómo había sido salvado aquel endemoniado.Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesús le despidió, diciendo:Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER153
La curación de la hija de Jairo interrumpida
La perícopa 153 relata el comienzo del episodio de la hija de Jairo en Cafarnaún (febrero-marzo del año 32 d. C.). Jairo, principal de la sinagoga, suplica a Jesús que sane a su hija única, de 12 años. Pero Jesús, retrasado por la multitud, no llega a tiempo: la niña muere. Este relato sinóptico (Mt 9.18-19; Mc 5.21-24; Lc 8.40-42) plantea la cuestión de la fe de Jairo ante la prueba de la muerte.
San Mateo 9.18-19 (Reina-Valera 1909) :Hablando él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER154
La curación de la mujer con pérdida de sangre
La perícopa 154 relata la curación de una mujer que sufría una hemorragia desde hacía doce años, según la narran Mateo, Marcos y Lucas. En Cafarnaún, ella toca discretamente el manto de Jesús, que iba de camino a casa de Jairo. Sanada al instante, es reconocida públicamente por Jesús, quien declara: «Tu fe te ha salvado». El artículo compara los tres relatos sinópticos y explora el alcance teológico, cristológico y social de este milagro de fe.
San Lucas 8.43-48 (Reina-Valera 1909) :Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER155
La curación de la hija de Jairo
La perícopa 155 relata la resurrección de la hija de Jairo por el Mesías Jesús en Cafarnaún (feb.-marzo del 32). Jairo, jefe de la sinagoga, se postra ante Jesús para implorar la curación de su hija moribunda. A pesar del retraso causado por la curación de una mujer con flujo de sangre, Jesús se dirige a la casa, pronuncia «Talitha cumi» y resucita a la joven. Este milagro da testimonio de su autoridad sobre la muerte y llama a la fe incluso en las situaciones desesperadas.
San Mateo 9.23-26 (Reina-Valera 1909) :Y llegado Jesús á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacía bullicio,Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de él.Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.Y salió esta fama por toda aquella tierra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER156
La curación de dos ciegos
La curación de dos ciegos en Cafarnaún, relatada únicamente por Mateo (Mt 9.27-31), ilustra la fe mesiánica: los dos hombres reconocen a Jesús como ‘Hijo de David’. Jesús los cura conforme a su fe y les pide silencio, deseando orientar a las multitudes hacia la salvación eterna más que hacia las curaciones físicas. Este relato prepara la respuesta de Jesús a Juan el Bautista en Mateo 11.5.
San Mateo 11.5 (Reina-Valera 1909) :Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciado el evangelio.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER157
La curación de un endemoniado
La perícopa 157 relata la curación de un endemoniado mudo por Jesús en Cafarnaún, narrada únicamente por Mateo (Mt 9,32-33). Este episodio pone de relieve la autoridad de Jesús sobre las fuerzas demoníacas, el papel de la fe intercesora y el contraste entre el asombro de la multitud y la incredulidad de los fariseos. Mateo construye aquí una argumentación mesiánica progresiva, presentando a Jesús como aquel cuyos milagros no tienen precedente en Israel.
San Mateo 9.32-33 (Reina-Valera 1909) :Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER169
La multiplicación de los panes para las 5000 personas
La multiplicación de los panes para 5000 hombres es un milagro atestiguado por los cuatro evangelistas, situado cerca de Betsaida en abril del año 32. Con solo cinco panes y dos peces, Jesús alimenta a una inmensa multitud, lo que ilustra su poder divino y su compasión de pastor, y prefigura la Eucaristía. Las doce cestas sobrantes simbolizan la abundancia del Reino de Dios.
Marcos 6.30-44 (Reina-Valera 1909) :Y los apóstoles se juntaron con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho, y lo que habían enseñado.Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.Y se fueron en un barco al lugar desierto aparte.Y los vieron ir muchos, y le conocieron; y concurrieron allá muchos á pie de las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron á él.Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.Y como ya fuese el día muy entrado, sus discípulos llegaron á él, diciendo: El lugar es desierto, y el día ya muy entrado;Envíalos para que vayan á los cortijos y aldeas de alrededor, y compren para sí pan; porque no tienen qué comer.Y respondiendo él, les dijo: Dadles de comer vosotros. Y le dijeron: ¿Que vayamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer?Y él les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo. Y sabiéndolo, dijeron: Cinco, y dos peces.Y les mandó que hiciesen recostar á todos por partidas sobre la hierba verde.Y se recostaron por partidas, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dió á sus discípulos para que los pusiesen delante: y repartió á todos los dos peces.Y comieron todos, y se hartaron.Y alzaron de los pedazos doce cofines llenos, y de los peces.Y los que comieron eran cinco mil hombres.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER171
El Mesías Jesús y Pedro caminan sobre las aguas
La perícopa 171 analiza el milagro de Jesús caminando sobre las aguas del lago de Genesaret (abril del año 32), incluido el episodio de Pedro. Una comparación rigurosa de los relatos de Mateo 14.22-32, Marcos 6.45-52 y Juan 6.16-21 pone de relieve coincidencias y diferencias, y revela el poder divino del Mesías y la tensión entre fe y duda en los discípulos.
Marcos 6.45-52 (Reina-Valera 1909) :Y luego dió priesa á sus discípulos á subir en el barco, é ir delante de él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedía la multitud.Y después que los hubo despedido, se fué al monte á orar.Y como fué la tarde, el barco estaba en medio de la mar, y él solo en tierra.Y los vió fatigados bogando, porque el viento les era contrario: y cerca de la cuarta vigilia de la noche, vino á ellos andando sobre la mar, y quería precederlos.Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que era fantasma, y dieron voces;Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis.Y subió á ellos en el barco, y calmó el viento: y ellos en gran manera estaban fuera de sí, y se maravillaban:Porque aun no habían considerado lo de los panes, por cuanto estaban ofuscados sus corazones.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER180
Curación de la hija de la mujer sirofenicia
Este artículo examina la curación de la hija de la mujer sirofenicia y destaca la apertura del mensaje de Jesús a los gentiles. A partir de los Evangelios de Mateo y Marcos, pone de relieve la fe humana más allá de las fronteras étnicas y culturales. El relato subraya la misión prioritaria de Jesús hacia Israel, reconociendo al mismo tiempo la demostración de fe de los no judíos.
Marcos 7.24-30 (Reina-Valera 1909) :Y levantándose de allí, se fué á los términos de Tiro y de Sidón; y entrando en casa, quiso que nadie lo supiese; mas no pudo esconderse.Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego que oyó de él, vino y se echó á sus pies.Y la mujer era Griega, Sirofenisa de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija al demonio.Mas Jesús le dijo: Deja primero hartarse los hijos, porque no es bien tomar el pan de los hijos y echarlo á los perrillos.Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.Entonces le dice: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.Y como fué á su casa, halló que el demonio había salido, y á la hija echada sobre la cama.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER182
Segunda multiplicación de los panes para 4000 personas
El artículo analiza la segunda multiplicación de los panes por Jesús para cuatro mil personas, con referencia a los Evangelios de Mateo y Marcos. Explora los matices entre los dos relatos y subraya la compasión de Jesús y su capacidad para atender las necesidades de la multitud.
Marcos 8.1-9 (Reina-Valera 1909) :EN aquellos días, como hubo gran gentío, y no tenían qué comer, Jesús llamó á sus discípulos, y les dijo:Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer:Y si los enviare en ayunas á sus casas, desmayarán en el camino; porque algunos de ellos han venido de lejos.Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien hartar á estos de pan aquí en el desierto?Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete.Entonces mandó á la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, partió, y dió á sus discípulos que los pusiesen delante: y los pusieron delante á la multitud.Tenían también unos pocos pececillos: y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante.Y comieron, y se hartaron: y levantaron de los pedazos que habían sobrado, siete espuertas.Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los despidió.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER187
El ciego de Betsaida
El artículo explora el milagro único de la curación del ciego de Betsaida por Jesús, relatado solo en el Evangelio de Marcos. Esta curación progresiva en dos etapas simboliza el crecimiento espiritual y la comprensión gradual de los discípulos.
Marcos 5.35-43 (Reina-Valera 1909) :Hablando aún él, vinieron de casa del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija es muerta; ¿para qué fatigas más al Maestro?Mas luego Jesús, oyendo esta razón que se decía, dijo al príncipe de la sinagoga: No temas, cree solamente.Y no permitió que alguno viniese tras él sino Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que lloraban y gemían mucho.Y entrando, les dice: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La muchacha no es muerta, mas duerme.Y hacían burla de él: mas él, echados fuera todos, toma al padre y á la madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde la muchacha estaba.Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo interpretares: Muchacha, á ti digo, levántate.Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenía doce años. Y se espantaron de grande espanto.Mas él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que le diesen de comer.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER199
El impuesto del Templo en la boca del pez
El artículo relata la cuestión del impuesto del Templo, tratada por Jesús en Cafarnaún. Al afirmar su filiación divina, Jesús paga no obstante el tributo para evitar el escándalo, demostrando así su sabiduría. El milagro del pez subraya la providencia divina y el compromiso de Jesús con las leyes sociales y religiosas.
Nehemías 10.31 (Reina-Valera 1909) :Asimismo, que si los pueblos de la tierra trajesen á vender mercaderías y comestibles en día de sábado, nada tomaríamos de ellos en sábado, ni en día santificado; y que dejaríamos el año séptimo, con remisión de toda deuda.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER231
Curación de una mujer en sábado
La percopa 231 relata la curación, por parte de Jesús, de una mujer enferma desde hacía dieciocho años, un sábado en una sinagoga de Jerusalén (Lucas 13.10-17). Este acto provoca la indignación de las autoridades religiosas, a las que Jesús confunde señalando sus contradicciones. La multitud, por su parte, admira y glorifica a Dios. El episodio ilustra la tensión entre la tradición farisaica y la aplicación auténtica de la ley divina, a la vez que pone de relieve la fe perseverante de esta mujer.
Exodo 20.8-10 (Reina-Valera 1909) :Acordarte has del día del reposo, para santificarlo:Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER236
Curación de un hombre con hidropesía
Un hombre con hidropesía es sanado por el Mesías Jesús durante una comida sabática en casa de un fariseo en Jerusalén. Ante los expertos de la ley, Jesús plantea una pregunta sobre la legalidad de sanar en sábado y luego actúa sin esperar su respuesta. Sus interlocutores, incapaces de replicar, guardan silencio. Lucas es el único evangelista que relata este episodio (Lucas 14.2-6), fechado el 4 de diciembre del año 32 d. C.
San Lucas 14.6 (Reina-Valera 1909) :Y no le podían replicar á estas cosas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER250
La curación de los diez leprosos
Este artículo explora la curación de diez leprosos por Jesús, con énfasis en el agradecimiento y la inclusión, en particular a través de un samaritano. El acontecimiento subraya la gracia divina y la importancia de la fe más allá de las divisiones étnicas.
San Lucas 17.11-19 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria y de Galilea.Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos,Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros.Y como él los vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios.Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz;Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano.Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?Y díjole: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER255
Curación de un ciego de nacimiento
Este artículo explora la curación de un ciego de nacimiento por Jesús en Jerusalén (Juan 9.1-34). La narración destaca la profundidad teológica del acontecimiento y vincula simbólicamente las fiestas judías con la misión de Jesús como luz del mundo. La curación subraya el mensaje espiritual y profético del Evangelio según Juan.
Juan 9.1-34 (Reina-Valera 1909) :Y PASANDO Jesús, vió un hombre ciego desde su nacimiento.Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él.Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar.Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo.Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo sobre los ojos del ciego,Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si lo interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo.Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la vista.Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé.Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego.Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.Entonces unos de los Fariseos decían: Este hombre no es de Dios, que no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la vista;Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?Respondiéronles sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego:Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí.Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese fuera de la sinagoga.Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él.Así que, volvieron á llamar al hombre que había sido ciego, y dijéronle: Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador.Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?Respondióles: Ya os lo he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos?Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos.Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de dónde es.Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y á mí me abrió los ojos.Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, á éste oye.Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que nació ciego.Si éste no fuera de Dios, no pudiera hacer nada.Respondieron, y dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿y tú nos enseñas? Y echáronle fuera.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER270
Curaciones de ciegos cerca de Jericó
El artículo trata de las curaciones de ciegos realizadas por Jesús cerca de Jericó. Situado en el contexto de los Evangelios sinópticos, explora la interpretación cronológica y teológica de estos acontecimientos, destacando el reconocimiento de Jesús como el Mesías y su camino hacia Jerusalén en el año 33 d. C.
San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER273
La resurrección de Lázaro
Jesús resucita a Lázaro en Betania, revelando su poder divino sobre la muerte, como preludio de la Pascua. Entre Janucá y Pésaj, tras dos días de reflexión, Jesús emprende el viaje significativo que incluye encuentros notables en Jericó, que anuncia la pasión inminente. La reacción de las autoridades religiosas ante este milagro acelera la crucifixión de Jesús.
Juan 11.14 (Reina-Valera 1909) :Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER285
Curación de ciegos y cojos
Después de la purificación del Templo, Jesús sana a ciegos y cojos en el atrio, el lunes 28 de marzo del año 33. Solo Mateo relata este episodio. La multitud y los niños lo aclaman como Hijo de David, mientras que los sumos sacerdotes y los escribas, cada vez más hostiles, se indignan ante estas manifestaciones mesiánicas. Este episodio ilustra el contraste entre la fe del pueblo sencillo y el rechazo de las autoridades religiosas.
Marcos 11.15-18 (Reina-Valera 1909) :Vienen, pues, á Jerusalem; y entrando Jesús en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendían y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo.Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Y lo oyeron los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
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ANN072
Los milagros realizados por Jesús, el Mesías
El artículo examina los milagros de Jesús en los Evangelios, su significado, su recepción y la cuestión de su autenticidad. Confronta la perspectiva histórica…