Tras la intervención de esta mujer que sufría pérdidas de sangre y su curación, la situación empeoró por desgracia, lo que provocó la muerte de la niña enferma. Jairo habría podido creer que su hija seguiría con vida sin esa intervención, como María lamentaba que Jesús no hubiera llegado antes para salvar a Lázaro (Juan 11.21).
Los flautistas para el funeral ya estaban presentes, lo que muestra que se había previsto la muerte de esta niña. También observamos una iniciativa de Jairo, que decide superar las restricciones impuestas por su cargo para solicitar la intervención del Mesías Jesús.
Contexto
Jairo, un jefe de la , viene a ver al Mesías Jesús y se arroja a sus pies, suplicándole que vaya a sanar a su hija única, de unos doce años, que está a punto de morir.
La historia
Mientras el Mesías Jesús se dirige a casa de Jairo, una multitud lo sigue y lo rodea. Una mujer que sufre una pérdida de sangre lo toca y queda curada, lo que causa un retraso en el avance hacia la casa de Jairo. Mientras tanto, llegan unos mensajeros e informan a Jairo de que su hija ya ha muerto y de que no hay que molestar más al maestro.
El milagro
El Mesías Jesús, al oír esto, le dice a Jairo que no tema, sino que crea (Juan 11.40). Continúa hasta la casa de Jairo, lleva consigo a Pedro, Santiago y Juan, así como a los padres de la niña, y entra en la habitación donde yace la hija.
El Mesías Jesús toma la mano de la niña y dice: «Talitha cumi», que significa «Niña, levántate». Inmediatamente, la niña se levanta y comienza a andar, causando el asombro de todos los presentes.
Significado
Este milagro muestra el poder del Mesías Jesús sobre la muerte, su compasión y su capacidad de restaurar la vida. Anima a tener fe en él y subraya la importancia de creer incluso ante situaciones desesperadas.
Es una magnífica ilustración de la autoridad del Mesías Jesús y de la esperanza que ofrece.
Es importante subrayar que Jairo, un eminente responsable religioso, se distingue por su acto inusual de postrarse ante el Mesías Jesús, a pesar de las posibles críticas de sus colegas, los y . Aunque se pueda pensar que después pudo haber organizado una fiesta en honor del Mesías Jesús, ninguno de los Evangelios de Mateo, Marcos o Lucas menciona tal acontecimiento.
Diferencias entre los tres relatos:
San Mateo 9.18-26
Resumen: Mateo ofrece una versión más concisa del acontecimiento.
Interrupción: No incluye la historia de la curación de la mujer con flujo de sangre de manera tan detallada como Marcos y Lucas.
Detalles: El relato no menciona que la niña esté muerta al principio, sino que ya ha muerto cuando Jairo viene al Mesías Jesús.
Toque de la mano: El Mesías Jesús toca la mano de la niña para resucitarla, aunque la ley prohibía tocar un cadáver (Levítico 5.2).
Marcos 5.21-43
Detalles: Marcos, contrariamente a su costumbre, da el relato más largo y más detallado.
Interrupción: Incluye la curación de la mujer con flujo de sangre de manera detallada, interrumpiendo el relato de Jairo.
Emociones: Marcos describe las emociones de los personajes, incluidos el temor y la fe de Jairo y la reacción de los presentes.
Orden de los acontecimientos: El relato sigue un orden cronológico preciso, mostrando a Jesús llegar a casa de Jairo después de la curación de la mujer.
San Lucas 8.40-56
Detalles: Lucas ofrece una versión intermedia en cuanto a extensión y detalles.
Interrupción: Como Marcos, incluye la historia de la mujer con flujo de sangre.
Reacciones: Lucas pone el acento en las reacciones de los testigos, en particular la multitud y los padres de la niña.
Instrucciones del Mesías Jesús: Lucas menciona explícitamente que el Mesías Jesús pide a los padres que no cuenten lo sucedido. Queda claro que el Maestro daba prioridad a la proclamación de la salvación y al acceso al reino de los cielos, más que a destacar la curación.
Cada evangelista aporta una perspectiva única que enriquece nuestra comprensión del acontecimiento.