Le ministère de Jean le baptiste 1 étude
Le début du ministère en Galilée 1 étude
De la 2ème à la 3ème fête de Pâque 3 études
De la 3ème Pâque au début de la dernière semaine 1 étude
La dernière semaine avant l'arrestation 2 études
Guérisons 1 étude
Les contradictions 1 étude
Miracles 2 études
El ministerio de Juan el Bautista
-
PER040
Los resultados en Jerusalén
La perícopa 40 analiza los resultados de la primera predicación de Jesús en Jerusalén durante la Pascua del año 30, según Juan 2,23-25. Aunque muchos creyeron gracias a los milagros, Jesús se muestra reservado ante esa fe superficial, basada en lo espectacular y no en un arrepentimiento sincero. Juan destaca la capacidad divina de Jesús para conocer el corazón humano. El artículo señala dos puntos clave: la prolongación de la estancia en Jerusalén y la naturaleza divina del discernimiento del Mesías.
Juan 2.23-25 (Reina-Valera 1909) :Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
El comienzo del ministerio en Galilea
-
PER062
Predicación en Galilea
El artículo detalla la predicación de Jesús en Galilea, destacando sus enseñanzas en las sinagogas y el impacto de sus milagros en las multitudes. Los discípulos lo acompañan, mientras las autoridades religiosas siguen preguntándose por su identidad.
Marcos 1.38-39 (Reina-Valera 1909) :Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
-
PER109
La curación de un leproso después del sermón del monte
Este artículo explora la curación de un leproso por Jesús después del sermón del monte y examina los diversos relatos de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. La curación se describe como un desafío a las estrictas leyes sobre la purificación y se destaca la importancia de respetar la ley de Moisés. El artículo se pregunta por la continuidad entre los distintos relatos evangélicos.
Levítico 13 (Reina-Valera 1909) :Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:Cuando el hombre tuviere en la piel de su carne hinchazón, ó postilla, ó mancha blanca, y hubiere en la piel de su carne como llaga de lepra, será traído á Aarón el sacerdote, ó á uno de los sacerdotes sus hijos:Y el sacerdote mirará la llaga en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más hundida que la tez de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le reconocerá, y le dará por inmundo.Y si en la piel de su carne hubiere mancha blanca, pero no pareciere más hundida que la tez, ni su pelo se hubiere vuelto blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días;Y al séptimo día el sacerdote lo mirará; y si la llaga á su parecer se hubiere estancado, no habiéndose extendido en la piel, entonces el sacerdote le volverá á encerrar por otros siete días.Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido en la piel, entonces el sacerdote lo dará por limpio: era postilla; y lavará sus vestidos, y será limpio.Mas si hubiere ido creciendo la postilla en la piel, después que fué mostrado al sacerdote para ser limpio, será visto otra vez del sacerdote:Y si reconociéndolo el sacerdote, ve que la postilla ha crecido en la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es lepra.Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si pareciere tumor blanco en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo la carne viva,Lepra es envejecida en la piel de su carne; y le dará por inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.Mas si brotare la lepra cundiendo por el cutis, y ella cubriere toda la piel del llagado desde su cabeza hasta sus pies, á toda vista de ojos del sacerdote;Entonces el sacerdote le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto toda su carne, dará por limpio al llagado: hase vuelto toda ella blanca; y él es limpio.Mas el día que apareciere en él la carne viva, será inmundo.Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo dará por inmundo. Es inmunda la carne viva: es lepra.Mas cuando la carne viva se mudare y volviere blanca, entonces vendrá al sacerdote;Y el sacerdote mirará, y si la llaga se hubiere vuelto blanca, el sacerdote dará por limpio al que tenía la llaga, y será limpio.Y cuando en la carne, en su piel, hubiere apostema, y se sanare,Y sucediere en el lugar de la apostema tumor blanco, ó mancha blanca embermejecida, será mostrado al sacerdote:Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más baja que su piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, darálo el sacerdote por inmundo: es llaga de lepra que se originó en la apostema.Y si el sacerdote la considerare, y no pareciere en ella pelo blanco, ni estuviere más baja que la piel, sino oscura, entonces el sacerdote lo encerrará por siete días:Y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga.Empero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, que no haya cundido, es la costra de la apostema; y el sacerdote lo dará por limpio.Asimismo cuando la carne tuviere en su piel quemadura de fuego, y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, bermejiza ó blanca,El sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto blanco en la mancha, y pareciere estar más hundida que la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote declarará al sujeto inmundo, por ser llaga de lepra.Mas si el sacerdote la mirare, y no pareciere en la mancha pelo blanco, ni estuviere más baja que la tez, sino que está oscura, le encerrará el sacerdote por siete días;Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá: si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo dará por inmundo: es llaga de lepra.Empero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido en la piel, sino que está oscura, hinchazón es de la quemadura: darálo el sacerdote por limpio; que señal de la quemadura es.Y al hombre ó mujer que le saliere llaga en la cabeza, ó en la barba,El sacerdote mirará la llaga; y si pareciere estar más profunda que la tez, y el pelo en ella fuera rubio y adelgazado, entonces el sacerdote lo dará por inmundo: es tiña, es lepra de la cabeza ó de la barba.Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña, y no pareciere estar más profunda que la tez, ni fuere en ella pelo negro, el sacerdote encerrará al llagado de la tiña por siete días:Y al séptimo día el sacerdote mirará la llaga: y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en ella pelo rubio, ni pareciere la tiña más profunda que la tez,Entonces lo trasquilarán, mas no trasquilarán el lugar de la tiña: y encerrará el sacerdote al que tiene la tiña por otros siete días.Y al séptimo día mirará el sacerdote la tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere estar más profunda que la tez, el sacerdote lo dará por limpio; y lavará sus vestidos, y será limpio.Empero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel después de su purificación,Entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo rubio, es inmundo.Mas si le pareciere que la tiña está detenida, y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada; él está limpio, y por limpio lo dará el sacerdote.Asimismo el hombre ó mujer, cuando en la piel de su carne tuviere manchas, manchas blancas,El sacerdote mirará: y si en la piel de su carne parecieren manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel, está limpia la persona.Y el hombre, cuando se le pelare la cabeza, es calvo, mas limpio.Y si á la parte de su rostro se le pelare la cabeza, es calvo por delante, pero limpio.Mas cuando en la calva ó en la antecalva hubiere llaga blanca rojiza, lepra es que brota en su calva ó en su antecalva.Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón de la llaga blanca rojiza en su calva ó en su antecalva, como el parecer de la lepra de la tez de la carne,Leproso es, es inmundo; el sacerdote lo dará luego por inmundo; en su cabeza tiene su llaga.Y el leproso en quien hubiere llaga, sus vestidos serán deshechos y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo!Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro: habitará solo; fuera del real será su morada.Y cuando en el vestido hubiere plaga de lepra, en vestido de lana, ó en vestido de lino;O en estambre ó en trama, de lino ó de lana, ó en piel, ó en cualquiera obra de piel;Y que la plaga sea verde, ó bermeja, en vestido ó en piel, ó en estambre ó en trama, ó en cualquiera obra de piel; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote.Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días.Y al séptimo día mirará la plaga: y si hubiere cundido la plaga en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en piel, ó en cualquiera obra que se hace de pieles, lepra roedora es la plaga; inmunda será.Será quemado el vestido, ó estambre ó trama, de lana ó de lino, ó cualquiera obra de pieles en que hubiere tal plaga; porque lepra roedora es: al fuego será quemada.Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya extendido en el vestido, ó estambre, ó en la trama, ó en cualquiera obra de pieles;Entonces el sacerdote mandará que laven donde está la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere lavada; y si pareciere que la plaga no ha mudado su aspecto, bien que no haya cundido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; corrosión es penetrante, esté lo raído en la haz ó en el revés de aquella cosa.Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha oscurecido después que fué lavada, la cortará del vestido, ó de la piel, ó del estambre, ó de la trama.Y si apareciere más en el vestido, ó estambre, ó trama, ó en cualquiera cosa de pieles, reverdeciendo en ella, quemarás al fuego aquello donde estuviere la plaga.Empero el vestido, ó estambre, ó trama, ó cualquiera cosa de piel que lavares, y que se le quitare la plaga, lavarse ha segunda vez, y entonces será limpia.Esta es la ley de la plaga de la lepra del vestido de lana ó de lino, ó del estambre, ó de la trama, ó de cualquiera cosa de piel, para que sea dada por limpia ó por inmunda.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER115
Jesús, el Mesías, reprende a varias ciudades
Jesús reprende a las ciudades de Corazín, Betsaida y Cafarnaún por su falta de conversión a pesar de los numerosos milagros realizados en ellas. Las compara desfavorablemente con las ciudades paganas de Tiro, Sidón e incluso Sodoma, afirmando que estas se habrían arrepentido. Este pasaje subraya la responsabilidad proporcional a la revelación recibida y las consecuencias eternas del rechazo del Evangelio.
San Mateo 8.14-15 (Reina-Valera 1909) :Y vino Jesús á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre.Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servía.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER121
Enseñanza sobre los demonios
El artículo analiza cómo Jesús refuta las acusaciones de los fariseos según las cuales expulsa a los demonios por medio de Satanás, destacando su autoridad divina superior.
San Mateo 12.19 (Reina-Valera 1909) :No contenderá, ni voceará: ni nadie oirá en las calles su voz.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
-
PER185
Regreso a Betsaida
Este artículo examina el regreso de Jesús a Betsaida tras los enfrentamientos con los fariseos y destaca su intención de privilegiar la fe frente a las discusiones estériles.
Marcos 8.13 (Reina-Valera 1909) :Y dejándolos, volvió á entrar en el barco, y se fué de la otra parte.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
-
PER285
Curación de ciegos y cojos
Después de la purificación del Templo, Jesús sana a ciegos y cojos en el atrio, el lunes 28 de marzo del año 33. Solo Mateo relata este episodio. La multitud y los niños lo aclaman como Hijo de David, mientras que los sumos sacerdotes y los escribas, cada vez más hostiles, se indignan ante estas manifestaciones mesiánicas. Este episodio ilustra el contraste entre la fe del pueblo sencillo y el rechazo de las autoridades religiosas.
Juan 11.47-53 (Reina-Valera 1909) :Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación.Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER300
La incredulidad de los judíos
La perícopa 300 trata de la incredulidad de los judíos ante las señales realizadas por Jesús, episodio relatado únicamente por Juan (Jn 12,37-50), situado en el Templo de Jerusalén el miércoles 30 de marzo del año 33. En contraste, la ofrenda de la pobre viuda ilustra la fe auténtica. Jesús invierte los criterios humanos: la verdadera generosidad no se mide por la cantidad dada, sino por la disposición del corazón, que ofrece a Dios todo lo que uno es.
San Lucas 21.1-4 (Reina-Valera 1909) :Y MIRANDO, vió á los ricos que echaban sus ofrendas en el gazofilacio.Y vió también una viuda pobrecilla, que echaba allí dos blancas.Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:Porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios; mas ésta de su pobreza echó todo el sustento que tenía.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Curaciones
-
MIR018
Resurrección de la hija de Jairo
L'article explore la résurrection de la fille de Jaïrus et la guérison d'une femme malade par Jésus, selon les évangiles de Matthieu, Marc et Luc. L'importance de la foi dans ces récits est soulignée, ainsi que les différences et similitudes dans les détails des événements. Ces miracles illustrent la compassion de Jésus et sa puissance de guérison.
San Lucas 8.40-56 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.Y he aquí un varón, llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga, vino, y cayendo á los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa;Porque tenía una hija única, como de doce años, y ella se estaba muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía.Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.Estando aún él hablando, vino uno del príncipe de la sinagoga á decirle: Tu hija es muerta, no des trabajo al Maestro.Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, y será salva.Y entrado en casa, no dejó entrar á nadie consigo, sino á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y al padre y á la madre de la moza.Y lloraban todos, y la plañían. Y él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme.Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta.Mas él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate.Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y él mandó que le diesen de comer.Y sus padres estaban atónitos; á los cuales él mandó, que á nadie dijesen lo que había sido hecho.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Las contradicciones
-
CTD075
Los dos ciegos
L'article explore les différences entre les récits évangéliques de la guérison d'un ou de deux aveugles à Jéricho par Jésus. Il examine Matthieu, Marc et Luc, clarifiant que la diversité narrative n'implique pas une contradiction. L'importance de la perspective individuelle des auteurs est soulignée.
San Lucas 18.35-43 (Reina-Valera 1909) :Y aconteció que acercándose él á Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;El cual como oyó la gente que pasaba, preguntó qué era aquello.Y dijéronle que pasaba Jesús Nazareno.Entonces dió voces, diciendo: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.Y los que iban delante, le reñían que callase; mas él clamaba mucho más: Hijo de David, ten misericordia de mí.Jesús entonces parándose, mandó traerle á sí: y como él llegó, le preguntó,Diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea.Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha hecho salvo.Y luego vió, y le seguía, glorificando á Dios: y todo el pueblo como lo vió, dió á Dios alabanza.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
-
MIR036
Resurrección de Lázaro
Jean 11:1-44 décrit la résurrection de Lazare, illustrant la puissance de Jésus sur la mort et sa compassion humaine. Ce miracle, en Béthanie, révèle le divin et l'humanité de Jésus, renforçant la foi de ses disciples. En ressuscitant Lazare après quatre jours dans le tombeau, Jésus montre qu'il est la résurrection et la vie, invitant à la foi pour la vie éternelle.
Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
MIR038
La higuera se seca
Dans Matthieu et Marc, Jésus maudit un figuier pour enseigner la foi et la prière. Sa parole dessèche l'arbre, illustrant la puissance de la foi. Marc insiste aussi sur l'importance du pardon. Les deux récits, bien que divergents dans l'ordre des événements, partagent le même enseignement central : la foi et la prière peuvent accomplir des merveilles si elles sont vécues sans douter.
Marcos 11.12-25 (Reina-Valera 1909) :Y el día siguiente, como salieron de Bethania, tuvo hambre.Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, se acercó, si quizá hallaría en ella algo: y como vino á ella, nada halló sino hojas; porque no era tiempo de higos.Entonces Jesús respondiendo, dijo á la higuera: Nunca más coma nadie fruto de ti para siempre. Y lo oyeron sus discípulos.Vienen, pues, á Jerusalem; y entrando Jesús en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendían y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;Y no consentía que alguien llevase vaso por el templo.Y les enseñaba diciendo: ¿No está escrito que mi casa, casa de oración será llamada por todas las gentes? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.Y lo oyeron los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarían; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina.Mas como fué tarde, Jesús salió de la ciudad.Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí la higuera que maldijiste, se ha secado.Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar, y no dudare en su corazón, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá.Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
-
ANN072
Los milagros realizados por Jesús, el Mesías
L'article examine les miracles de Jésus dans les Évangiles, leur signification, leur réception et la question de leur authenticité. Il confronte la perspective historique…