PER154

La curación de la mujer con pérdida de sangre

La perícopa 154 relata la curación de una mujer que sufría una hemorragia desde hacía doce años, según la narran Mateo, Marcos y Lucas. En Cafarnaún, ella toca discretamente el manto de Jesús, que iba de camino a casa de Jairo. Sanada al instante, es reconocida públicamente por Jesús, quien declara: «Tu fe te ha salvado». El artículo compara los tres relatos sinópticos y explora el alcance teológico, cristológico y social de este milagro de fe.

8 min curación mujer con hemorragia fe milagro pureza ritual 7 versículos 4 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 9.20-22 (Reina-Valera 1909)

Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:

Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.

Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.

Marcos
Marcos 5.24-34 (Reina-Valera 1909)

Y fué con él, y le seguía gran compañía, y le apretaban.

Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,

Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,

Como oyó hablar de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.

Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.

Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?

Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?

Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.

Lucas
San Lucas 8.43-48 (Reina-Valera 1909)

Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,

Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.

Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.

Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Año 32

Lugar: Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Febrero o marzo del año 32 d. C.

Procedimiento: Continuamos con Marcos

Nota sobre el procedimiento: La cronología de Marcos parece ser la más probable

Mapa de Capernaúm

El Mesías Jesús sigue a Jairo, pero una mujer lo va a interrumpir.

La curación de la mujer con pérdida de sangre

La mujer con pérdida de sangre

Mateo 9.20-22

Esta mujer padecía una hemorragia crónica desde hacía doce años, lo que la hacía no solo estar físicamente enferma, sino también marginada socialmente a causa de las leyes de pureza del Antiguo Testamento (Levítico 15.25-27). Es evidente que Pedro habló con esta mujer, pues los detalles que ofrece en el relato de Marcos no podrían conocerse únicamente observando el milagro.

Marcos se apoyó en los recuerdos del apóstol Pedro para redactar su Evangelio.

Cuando el Mesías Jesús atravesaba la densa multitud para ir a casa de Jairo, ella se acercó discretamente y tocó el borde de su manto. Pensaba para sí: «Si tan solo toco su manto, seré sanada». En el momento en que tocó el manto de Jesús, quedó sanada al instante.

Sin embargo, el Mesías Jesús sintió que un poder salía de él y, volviéndose hacia la mujer, le dijo: «Ten ánimo, hija, tu fe te ha sanado». Este milagro muestra no solo el poder del Mesías Jesús para sanar, sino también la importancia de la fe y la perseverancia.

Este milagro se cita a menudo como un ejemplo de la compasión infinita del Mesías Jesús y del poder de la fe. Muestra que incluso en situaciones desesperadas, la fe puede obrar milagros.

Hay algunas diferencias sutiles entre los relatos de la curación de la mujer con flujo de sangre tal como los narran los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Aquí tienes un resumen de las variaciones:

San Mateo 9.20-22

Descripción: Mateo ofrece una versión escueta del acontecimiento.

Interacción: La mujer toca el borde del manto de Jesús y es sanada de inmediato.

Diálogo: Jesús se vuelve y le dice: «Ten ánimo, hija, tu fe te ha sanado».

Enfoque: Mateo se centra en el acto de fe de la mujer y en la curación inmediata.

Marcos 5.25-34

Descripción: Marcos ofrece una descripción más detallada de la situación de la mujer y de su sufrimiento.

Interacción: La mujer toca el manto de Jesús, siente de inmediato que está sanada, y Jesús percibe que un poder ha salido de él.

Diálogo: Jesús pregunta: «¿Quién ha tocado mis vestidos?». Los discípulos y la multitud reaccionan, y la mujer confiesa temblando. Jesús le dice entonces: «Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz, y queda sana de tu azote».

Enfoque: Marcos subraya el poder de Jesús y el temor reverente de la mujer.

San Lucas 8.43-48

Descripción: Lucas también destaca los detalles de la enfermedad de la mujer y menciona que no había encontrado curación en ningún médico.

Interacción: La mujer toca el manto de Jesús y es sanada inmediatamente. Jesús percibe que un poder ha salido de él y pregunta a la multitud quién lo ha tocado.

Diálogo: Como en Marcos, Jesús pregunta: «¿Quién me ha tocado?». Pedro responde, y la mujer confiesa delante de todos. Jesús le dice entonces: «Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz».
Enfoque: Lucas pone de relieve el reconocimiento público de la curación y la importancia de la fe.

Diferencias clave

Detalles de la enfermedad: Marcos y Lucas ofrecen más detalles sobre la duración y el sufrimiento de la enfermedad de la mujer.

Reacciones: Los diálogos y las interacciones con Jesús varían ligeramente, en particular la reacción de Jesús y la manera en que identifica a la mujer.

Perspectiva: Cada evangelista destaca aspectos diferentes, como la fe de la mujer (Mateo), el poder de Jesús (Marcos) y el reconocimiento público (Lucas).

Estas variaciones muestran las diferentes perspectivas de los evangelistas, cada uno de los cuales pone de relieve aspectos específicos del acontecimiento y de su significado espiritual.