• El regreso ante Poncio Pilato

    La perícopa PER344 analiza el regreso de Jesús ante Poncio Pilato tras su comparecencia ante Herodes Antipas, episodio relatado únicamente por Lucas. Pilato, al no hallar ninguna falta punible con la muerte según el derecho romano, intenta resistir a la presión de los jefes religiosos judíos. El artículo propone una reconstrucción cronológica precisa de la mañana del viernes de la Pasión y plantea la cuestión lingüística de los intercambios entre Jesús y Pilato, probablemente mantenidos en griego.

    San Lucas 23.13-25 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados, y el pueblo,Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis.Y ni aun Herodes; porque os remití á él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho.Le soltaré, pues, castigado.Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:(El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
    Seguir leyendo
  • La liberación de un preso

    Durante el juicio de Jesús ante Poncio Pilato, el gobernador romano intenta aprovechar la costumbre pascual de liberar a un preso para evitar condenar a Jesús. Propone a la multitud elegir entre Jesús y Barrabás, un criminal famoso, convencido de que el pueblo hará la elección correcta. La intervención de su esposa refuerza sus vacilaciones. Esta escena, atestiguada por los cuatro evangelios, ilustra la manipulación de las autoridades religiosas y prefigura teológicamente la sustitución redentora.

    Juan 19.15 (Reina-Valera 1909) :
    Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.
    Seguir leyendo
  • El ensañamiento del Sanedrín, condena oficial

    PER346 analiza la condena oficial de Jesús por Poncio Pilato bajo la presión encarnizada del Sanedrín. En Jerusalén, el viernes por la mañana, la multitud, manipulada por los jefes religiosos, reclama la crucifixión. Pilato, atrapado políticamente, cede a pesar de la ausencia de un motivo válido. El estudio aborda las irregularidades del juicio y la cuestión cronológica de la «hora sexta» en Juan 19.14, a través de un enfoque sinóptico de los cuatro evangelios.

    Juan 4.6 (Reina-Valera 1909) :
    Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.
    Seguir leyendo
  • Los diversos malos tratos y la flagelación

    PER347 analiza la flagelación y los ultrajes infligidos a Jesús en el pretorio de Poncio Pilato, el viernes por la mañana de la Pasión. Práctica romana normalizada que precedía a la crucifixión, este suplicio va acompañado de las burlas de los soldados (corona de espinas, manto de púrpura). El artículo compara los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan con un enfoque sinóptico, subrayando la violencia institucional romana y la dignidad conservada por Jesús a pesar de los ultrajes.

    Juan 19.2-3 (Reina-Valera 1909) :
    Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéronla sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana;Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas.
    Seguir leyendo
  • Los esfuerzos de Pilato por salvar a Jesús

    La perícopa PER348 analiza los intentos repetidos de Poncio Pilato por salvar a Jesús durante el juicio ante el pretorio en Jerusalén, un viernes por la mañana. Basada principalmente en Juan 19.4-15, recorre las presiones políticas y religiosas que llevan a Pilato a condenar a Jesús a pesar de su convicción de que era inocente. Este pasaje revela la tensión entre la justicia, el poder político y la autoridad religiosa durante la Pasión de Cristo.

    San Lucas 23.23 (Reina-Valera 1909) :
    Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.
    Seguir leyendo
  • El titulus de Pilato

    El titulus de Pilato es el letrero colocado en la cruz de Jesús con la inscripción 'Jesús de Nazaret, el rey de los judíos', redactado en hebreo, latín y griego. Pilato impone esta fórmula a pesar de la protesta de los jefes de los sacerdotes, afirmando así una autoridad simbólica después de haber cedido en la condena. Este acto revela una ironía trágica: la inscripción proclama públicamente la realeza de Jesús en el mismo momento de su muerte.

    Juan 19.15 (Reina-Valera 1909) :
    Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.
    Seguir leyendo
  • La visita de los representantes del Sanedrín a Pilato

    Episodio exclusivo de Mateo, esta perícopa relata la visita de los representantes del Sanedrín a Pilato el sábado por la mañana para obtener una guardia para el sepulcro de Jesús. Temiendo un rumor de resurrección, hacen sellar el sepulcro. Pilato, pragmático, cede a su petición. Este episodio revela las tensiones entre el poder religioso judío y la autoridad romana, y prepara directamente el relato de la resurrección.

    Marcos 15.42-47 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando fué la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado,José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.Y Pilato se maravilló que ya fuese muerto; y haciendo venir al centurión, preguntóle si era ya muerto.Y enterado del centurión, dió el cuerpo á José:El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana: y le puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.Y María Magdalena, y María madre de José, miraban donde era puesto.
    Seguir leyendo