Étude 1 sur 3 · Le retour devant Ponce Pilate

  1. Étude 1 : Le retour devant Ponce Pilate
  2. Étude 2 : L’acharnement du Sanhédrin, condamnation officielle
  3. Étude 3 : Les efforts de Pilate pour sauver Jésus
  • El regreso ante Poncio Pilato

    La perícopa PER344 analiza el regreso de Jesús ante Poncio Pilato tras su comparecencia ante Herodes Antipas, episodio relatado únicamente por Lucas. Pilato, al no hallar ninguna falta punible con la muerte según el derecho romano, intenta resistir a la presión de los jefes religiosos judíos. El artículo propone una reconstrucción cronológica precisa de la mañana del viernes de la Pasión y plantea la cuestión lingüística de los intercambios entre Jesús y Pilato, probablemente mantenidos en griego.

    San Lucas 23.6-12 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Pilato, oyendo de Galilea, preguntó si el hombre era Galileo.Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió á Herodes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días.Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal.Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió:Y estaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas acusándole con gran porfía.Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa rica; y volvióle á enviar á Pilato.Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Herodes en el mismo día; porque antes eran enemigos entre sí.
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  • El ensañamiento del Sanedrín, condena oficial

    PER346 analiza la condena oficial de Jesús por Poncio Pilato bajo la presión encarnizada del Sanedrín. En Jerusalén, el viernes por la mañana, la multitud, manipulada por los jefes religiosos, reclama la crucifixión. Pilato, atrapado políticamente, cede a pesar de la ausencia de un motivo válido. El estudio aborda las irregularidades del juicio y la cuestión cronológica de la «hora sexta» en Juan 19.14, a través de un enfoque sinóptico de los cuatro evangelios.

    San Lucas 23.23-25 (Reina-Valera 1909) :
    Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
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  • Los esfuerzos de Pilato por salvar a Jesús

    La perícopa PER348 analiza los intentos repetidos de Poncio Pilato por salvar a Jesús durante el juicio ante el pretorio en Jerusalén, un viernes por la mañana. Basada principalmente en Juan 19.4-15, recorre las presiones políticas y religiosas que llevan a Pilato a condenar a Jesús a pesar de su convicción de que era inocente. Este pasaje revela la tensión entre la justicia, el poder político y la autoridad religiosa durante la Pasión de Cristo.

    San Mateo 27.15-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.Y juntos ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás, ó á Jesús que se dice el Cristo?Porque sabía que por envidia le habían entregado.Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: veréislo vosotros.Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla;Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana;Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.
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