El comienzo del ministerio en Galilea 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 15 estudios
- 2La parábola del sembrador
- 3La parábola de la lámpara bajo el celemín
- 4La parábola de la medida
- 5La parábola de la cizaña y el trigo
- 6La comparación con el crecimiento de la semilla
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 2 estudios
Milagros 1 estudio
El comienzo del ministerio en Galilea
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PER054
La confirmación del llamamiento de los discípulos
A orillas del mar de Galilea, hacia marzo del año 31, Jesús confirma el llamamiento de cuatro pescadores: Simón Pedro, Andrés, Santiago y Juan. A diferencia de un primer llamamiento en Betania, ahora los invita a abandonarlo todo para dedicarse exclusivamente a la evangelización. Su respuesta inmediata y total refleja una confianza construida a lo largo de los meses pasados a su lado. Mateo (4.18-22) y Marcos (1.16-20) relatan este episodio fundacional del ministerio en Galilea.
Marcos 1.16-20 (Reina-Valera 1909) :Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.Y pasando de allí un poco más adelante, vió á Jacobo, hijo de Zebedeo, y á Juan su hermano, también ellos en el navío, que aderezaban las redes.Y luego los llamó: y dejando á su padre Zebedeo en el barco con los jornaleros, fueron en pos de él.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
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PER138
La parábola del sembrador
El artículo analiza la parábola del sembrador predicada por Jesús. Compara los relatos de Mateo, Marcos y Lucas, cada uno adaptado a su público. También aborda el uso de las parábolas por parte de Jesús y su estrategia para comunicarse con grandes multitudes, y sugiere apéndices para profundizar en el tema.
San Lucas 8.4-15 (Reina-Valera 1909) :Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola:Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven.Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER139
La parábola de la lámpara bajo el celemín
Este artículo analiza la parábola de la lámpara debajo del almud, explorada en los Evangelios. Destaca la importancia de la luz divina para el discípulo y muestra cómo el Mesías Jesús utiliza esta metáfora para iluminar la verdad divina y exhortar a los discípulos a ser testigos visibles de su fe, permaneciendo ellos mismos iluminados por la luz de Cristo.
Marcos 4.21-23 (Reina-Valera 1909) :También les dijo: ¿Tráese la antorcha para ser puesta debajo del almud, ó debajo de la cama? ¿No es para ser puesta en el candelero?Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya de descubrirse.Si alguno tiene oídos para oir, oiga.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER140
La parábola de la medida
La parábola sobre la medida (PER140) enseña que la forma en que juzgamos y tratamos a los demás determina cómo nos medirá Dios a su vez. Jesús llama a la escucha activa, la reciprocidad, la justicia y la generosidad. Este principio, común a Marcos 4.24-25, Mateo 7.1-2 y Lucas 6.38, enlaza con la regla de oro y constituye el núcleo de la ética cristiana.
San Lucas 6.31 (Reina-Valera 1909) :Y como queréis que os hagan los hombres, así hacedles también vosotros:Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER141
La parábola de la cizaña y el trigo
La parábola de la cizaña y el trigo (Mateo 13.24-30), exclusiva de Mateo, enseña la coexistencia del bien y del mal en el mundo hasta el juicio final. Jesús ilustra en ella la paciencia de Dios, que aplaza la separación entre justos y malvados hasta la cosecha escatológica, confiada a los ángeles. Esta parábola forma parte de una profunda reflexión bíblica sobre la aparente prosperidad de los malvados, compartida por Habacuc, Asaf, Jeremías y Job.
San Mateo 13.47-50 (Reina-Valera 1909) :Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER142
La comparación con el crecimiento de la semilla
La perícopa 142 analiza la comparación con el crecimiento de la semilla (Marcos 4.26-29), única parábola exclusiva de Marcos. Pronunciada cerca de Cafarnaún, en Galilea, hacia noviembre o diciembre del año 31, enseña el misterio del Reino de Dios: crecimiento divino incomprensible, papel del sembrador humano, progresión gradual de la vida espiritual y perspectiva escatológica de la cosecha final.
Marcos 4.26-29 (Reina-Valera 1909) :Decía más: Así es el reino de Dios, como si un hombre echa simiente en la tierra;Y duerme, y se levanta de noche y de día, y la simiente brota y crece como él no sabe.Porque de suyo fructifica la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;Y cuando el fruto fuere producido, luego se mete la hoz, porque la siega es llegada.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER143
La parábola del grano de mostaza
La parábola del grano de mostaza (Mt 13.31-32; Mc 4.30-32; Lc 13.18-19) ilustra el Reino de Dios mediante una semilla diminuta que se convierte en un gran árbol. Pronunciada cerca de Cafarnaún en el año 31 d. C., enseña que el Reino comienza humildemente pero experimenta un crecimiento extraordinario, ofreciendo refugio y acogida a todos. Invita a la fe, a la paciencia y a confiar en Dios para el crecimiento espiritual.
Marcos 4.30-32 (Reina-Valera 1909) :Y decía: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿ó con qué parábola le compararemos?Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en tierra, es la más pequeña de todas las simientes que hay en la tierra;Mas después de sembrado, sube, y se hace la mayor de todas las legumbres, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER144
Otras parábolas no recogidas
La perícopa PER144 examina Marcos 4.33-34, donde se reconoce que Jesús pronunció numerosas parábolas que los evangelistas no recogieron. Situado cerca de Cafarnaún en noviembre o diciembre del año 31, este pasaje revela la pedagogía progresiva de Jesús: revelación adaptada a los oyentes, formación profunda de los discípulos e importancia de la comprensión espiritual. El propio Juan reconoce (Jn 20.30; 21.25) que los Evangelios solo contienen una parte de las enseñanzas de Jesús.
Juan 21.25 (Reina-Valera 1909) :Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER145
La parábola de la levadura
La parábola de la levadura (Mt 13.33-35; Lc 13.20-21) ilustra el crecimiento discreto pero poderoso del reino de Dios. Como la levadura transforma toda la masa, el reino actúa progresivamente en los corazones. Mateo relaciona esta enseñanza con el cumplimiento del Salmo 78.2. Cada creyente está llamado a desempeñar un papel activo en esta difusión. Pronunciada cerca de Cafarnaún hacia noviembre o diciembre del año 31, es la cuarta parábola del gran discurso de Mateo 13.
San Mateo 13.33-35 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.Todo esto habló Jesús por parábolas á las gentes, y sin parábolas no les hablaba:Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER146
Explicación por la noche de distintas parábolas (la cizaña)
PER146 recoge la explicación que Jesús dio a sus discípulos sobre la parábola de la cizaña (Mt 13.36-43), testimonio exclusivo de Mateo. Jesús revela allí un método de interpretación en tres ejes: identificación simbólica de los elementos, dimensión escatológica y aplicación práctica. Este pasaje se inscribe en el discurso de las siete parábolas del Reino de Dios reunidas por Mateo en el capítulo 13.
San Mateo 13.45-46 (Reina-Valera 1909) :También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER147
La parábola del tesoro escondido
La parábola del tesoro escondido (Mt 13,44), relatada únicamente por Mateo, enseña que el reino de los cielos tiene un valor incomparable. Un hombre descubre un tesoro enterrado, lo vuelve a cubrir y luego vende todo para comprar el campo. Esta parábola ilustra la alegría y la determinación de quien reconoce el valor supremo del Reino, dispuesto a sacrificarlo todo para obtenerlo. Resuena de manera especial con el recorrido personal de Mateo, quien había dejado todo para seguir a Jesús.
San Mateo 13.44 (Reina-Valera 1909) :Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER148
La parábola de la perla de gran precio
La parábola de la perla de gran precio (Mt 13,45-46), relatada únicamente por Mateo, presenta a un comerciante que lo vende todo para adquirir una perla poco común. Enseña que el reino de los cielos supera en valor a todo bien terrenal y llama a un sacrificio libremente aceptado, vivido en la alegría del descubrimiento espiritual.
San Mateo 13.45-46 (Reina-Valera 1909) :También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER149
La parábola de la red echada al mar
La parábola de la red (Mt 13,47-50), exclusiva de Mateo, compara el Reino de los cielos con una red que recoge toda clase de peces. En la selección final, los buenos se conservan y los malos se descartan, lo que ilustra el juicio escatológico. Enseña la universalidad del Evangelio, la realidad del juicio final llevado a cabo por los ángeles y la urgencia de que los creyentes vivan de acuerdo con las enseñanzas de Jesús.
San Mateo 13.47-50 (Reina-Valera 1909) :Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes de peces:La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER150
Conclusión del Mesías Jesús
La perícopa 150 cierra el discurso en parábolas de Mateo 13. Jesús pregunta a sus discípulos si han comprendido y luego describe al discípulo ideal como un escriba instruido en el reino, capaz de sacar de su tesoro cosas nuevas y viejas. Este pasaje subraya la complementariedad del Antiguo y del Nuevo Testamento y la responsabilidad de los maestros de transmitir fielmente la enseñanza del Mesías.
San Mateo 13.51-53 (Reina-Valera 1909) :Díceles Jesús: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, Señor.Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.Y aconteció que acabando Jesús estas parábolas, pasó de allí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER151
El Mesías Jesús apacigua la tempestad
Tras una intensa jornada de enseñanza, Jesús cruza el lago de Tiberíades con sus discípulos. Estalla una violenta tempestad que amenaza con hundir la barca. Despertado por los discípulos presas del pánico, Jesús ordena a los elementos que callen y enseguida se instala una gran calma. Este episodio, relatado por Mateo, Marcos y Lucas, revela la autoridad divina de Jesús sobre la naturaleza y enseña la importancia de una fe inquebrantable incluso en medio de las pruebas.
Marcos 4.35-41 (Reina-Valera 1909) :Y les dijo aquel día cuando fué tarde: Pasemos de la otra parte.Y despachando la multitud, le tomaron como estaba, en el barco; y había también con él otros barquitos.Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía.Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos?Y levantándose, increpó al viento, y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y fué hecha grande bonanza.Y á ellos dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?Y temieron con gran temor, y decían el uno al otro. ¿Quién es éste, que aun el viento y la mar le obedecen?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER152
La curación del endemoniado de Gadara
La perícopa 152 relata la curación del endemoniado de Gadara, referida por Mateo (8.28-34), Marcos (5.1-20) y Lucas (8.26-40). Jesús llega al territorio de Gadara, se encuentra con hombres poseídos que viven entre los sepulcros y libera a los demonios enviándolos a una piara de cerdos que se ahogan en el lago. Este episodio manifiesta el poder soberano del Mesías sobre las fuerzas demoníacas y su ministerio que se extiende más allá de las fronteras de Israel.
Marcos 5.1-20 (Reina-Valera 1909) :Y VINIERON de la otra parte de la mar á la provincia de los Gadarenos.Y salido él del barco, luego le salió al encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo,Que tenía domicilio en los sepulcros, y ni aun con cadenas le podía alguien atar;Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y los grillos desmenuzados; y nadie le podía domar.Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, é hiriéndose con las piedras.Y como vió á Jesús de lejos, corrió, y le adoró.Y clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos.Y le rogaba mucho que no le enviase fuera de aquella provincia.Y estaba allí cerca del monte una grande manada de puercos paciendo.Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos á los puercos para que entremos en ellos.Y luego Jesús se lo permitió. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, y la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; y en la mar se ahogaron.Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era aquello que había acontecido.Y vienen á Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y que había tenido la legión, sentado y vestido, y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.Y les contaron los que lo habían visto, cómo había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los puercos.Y comenzaron á rogarle que se fuese de los términos de ellos.Y entrando él en el barco, le rogaba el que había sido fatigado del demonio, para estar con él.Mas Jesús no le permitió, sino le dijo: Vete á tu casa, á los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.Y se fué, y comenzó á publicar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho con él: y todos se maravillaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER181
Numerosas curaciones al anochecer
El artículo explora las curaciones de Jesús, especialmente en Galilea tras su regreso de Fenicia. Mateo describe los numerosos milagros realizados, mientras que Marcos se centra en un caso singular que involucra a un hombre sordo, lo que muestra el método único de Jesús ya observado en otros pasajes de los Evangelios.
San Mateo 15.29-31 (Reina-Valera 1909) :Y partido Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea: y subiendo al monte, se sentó allí.Y llegaron á él muchas gentes, que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos: y los echaron á los pies de Jesús, y los sanó:De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios de Israel.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER182
Segunda multiplicación de los panes para 4000 personas
El artículo analiza la segunda multiplicación de los panes por Jesús para cuatro mil personas, con referencia a los Evangelios de Mateo y Marcos. Explora los matices entre los dos relatos y subraya la compasión de Jesús y su capacidad para atender las necesidades de la multitud.
Marcos 8.1-9 (Reina-Valera 1909) :EN aquellos días, como hubo gran gentío, y no tenían qué comer, Jesús llamó á sus discípulos, y les dijo:Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer:Y si los enviare en ayunas á sus casas, desmayarán en el camino; porque algunos de ellos han venido de lejos.Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien hartar á estos de pan aquí en el desierto?Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete.Entonces mandó á la multitud que se recostase en tierra; y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, partió, y dió á sus discípulos que los pusiesen delante: y los pusieron delante á la multitud.Tenían también unos pocos pececillos: y los bendijo, y mandó que también los pusiesen delante.Y comieron, y se hartaron: y levantaron de los pedazos que habían sobrado, siete espuertas.Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los despidió.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
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MIR022
Multiplicación de los panes y los peces
La multiplicación de los panes y los peces es un milagro relatado en los Evangelios en el que Jesús alimenta a una multitud de miles de personas con solo cinco panes y dos peces. Esta historia simboliza la compasión y el poder divino de Jesús, y subraya la importancia de la fe y del reconocimiento de su verdadero papel espiritual.
Juan 6.1-15 (Reina-Valera 1909) :PASADAS estas cosas, fuése Jesús de la otra parte de la mar de Galilea, que es de Tiberias.Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos.Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos.Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro:Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones.Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, repartió á los discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los peces, cuanto querían.Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido.Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
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ANN008
El Evangelio de Mateo
El Evangelio según Mateo es obra del apóstol, antiguo recaudador de impuestos de Cafarnaún, designado por los Doce para poner por escrito su testimonio colectivo. Quiere mostrar…
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ANN071
La ciudad de Cafarnaún
El artículo explora Cafarnaún, ciudad de Galilea situada a orillas del lago de Tiberíades, conocida por haber sido el "cuartel general" de Jesús después de…