De la 2ème à la 3ème fête de Pâque 3 études
Ministère de Jésus : appels, miracles et enseignements 1 étude
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
-
PER138
La parábola del sembrador
El artículo analiza la parábola del sembrador predicada por Jesús. Compara los relatos de Mateo, Marcos y Lucas, cada uno adaptado a su público. También aborda el uso de las parábolas por parte de Jesús y su estrategia para comunicarse con grandes multitudes, y sugiere apéndices para profundizar en el tema.
San Mateo 13.1-23 (Reina-Valera 1909) :Y AQUEL día, saliendo Jesús de casa, se sentó junto á la mar.Y se allegaron á él muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí el que sembraba salió á sembrar.Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra:Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenía raíz.Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, cuál á ciento, cuál á sesenta, y cuál á treinta.Quien tiene oídos para oir, oiga.Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido.Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.Porque el corazón de este pueblo está engrosado, y de los oídos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron: y oir lo que oís, y no lo oyeron.Oid, pues, vosotros la parábola del que siembra:Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndola, viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazón: éste es el que fué sembrado junto al camino.Y el que fué sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo.Mas no tiene raíz en sí, antes es temporal: que venida la aflicción ó la persecución por la palabra, luego se ofende.Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa.Mas el que fué sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER143
La parábola del grano de mostaza
La parábola del grano de mostaza (Mt 13.31-32; Mc 4.30-32; Lc 13.18-19) ilustra el Reino de Dios mediante una semilla diminuta que se convierte en un gran árbol. Pronunciada cerca de Cafarnaún en el año 31 d. C., enseña que el Reino comienza humildemente pero experimenta un crecimiento extraordinario, ofreciendo refugio y acogida a todos. Invita a la fe, a la paciencia y a confiar en Dios para el crecimiento espiritual.
San Mateo 13.24-30 (Reina-Valera 1909) :Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo:Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró cizaña entre el trigo, y se fué.Y como la hierba salió é hizo fruto, entonces apareció también la cizaña.Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde, pues, tiene cizaña?Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la cojamos?Y él dijo: No; porque cogiendo la cizaña, no arranquéis también con ella el trigo.Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER146
Explicación por la noche de distintas parábolas (la cizaña)
PER146 recoge la explicación que Jesús dio a sus discípulos sobre la parábola de la cizaña (Mt 13.36-43), testimonio exclusivo de Mateo. Jesús revela allí un método de interpretación en tres ejes: identificación simbólica de los elementos, dimensión escatológica y aplicación práctica. Este pasaje se inscribe en el discurso de las siete parábolas del Reino de Dios reunidas por Mateo en el capítulo 13.
San Mateo 13.45-46 (Reina-Valera 1909) :También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
-
PAR001
El sembrador
La parabole du semeur, racontée par Jésus au bord du lac de Galilée, illustre comment la Parole de Dieu est reçue différemment selon la disposition du cœur. Elle montre quatre types de réceptivité à travers les sols variés où tombent les graines. Les disciples apprennent que les paraboles révèlent le Royaume à ceux qui écoutent avec des cœurs ouverts, mais restent cachées à ceux qui sont endurcis. Cette méthode pédagogique unique de Jésus souligne l'importance de la foi et de l'écoute spirituelle.
San Lucas 8.4-15 (Reina-Valera 1909) :Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola:Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven.Y los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org