Étude 1 sur 12 · Le titulus de Pilate

  1. Étude 1 : Le titulus de Pilate
  2. Étude 2 : Le chemin jusqu’au Mont Golgotha, aide de Simon de Cyrène
  3. Étude 3 : Paroles aux femmes
  4. Étude 4 : La crucifixion
  5. Étude 5 : Le partage des vêtements et les moqueries
  6. Étude 6 : Le dialogue avec les deux malfaiteurs qui l’entouraient
  7. Étude 7 : Le dialogue de Jésus avec Jean et les femmes
  8. Étude 8 : La nuit à midi
  9. Étude 9 : La réaction de Pierre et de Jean
  10. Étude 10 : Marie de Magdala reste au tombeau
  11. Étude 11 : Première apparition du Messie Jésus à Marie de Magdala
  12. Étude 12 : Seconde apparition du Messie Jésus aux autres femmes

El último día hasta la crucifixión

  • El titulus de Pilato

    El titulus de Pilato es el letrero colocado en la cruz de Jesús con la inscripción 'Jesús de Nazaret, el rey de los judíos', redactado en hebreo, latín y griego. Pilato impone esta fórmula a pesar de la protesta de los jefes de los sacerdotes, afirmando así una autoridad simbólica después de haber cedido en la condena. Este acto revela una ironía trágica: la inscripción proclama públicamente la realeza de Jesús en el mismo momento de su muerte.

    Marcos 15.20-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama á Elías.Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
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  • El camino hasta el monte Gólgota, ayuda de Simón de Cirene

    PER350 analiza el camino de Jesús hacia el monte Gólgota, desde el pretorio de Pilato. Debilitado por la flagelación, Jesús ya no puede llevar solo su cruz. Los soldados obligan a Simón de Cirene a ayudarle. Lucas menciona a unas mujeres que lloran entre la multitud, y Mateo refiere que Jesús rechaza una bebida anestésica. Marcos identifica a Simón como padre de Alejandro y Rufo, figuras conocidas de las primeras comunidades cristianas. Una sinopsis de Mateo, Marcos y Lucas ilumina este episodio que precede inmediatamente a la crucifixión, fechada el viernes por la mañana hacia las 9 horas.

    San Lucas 23.26-27 (Reina-Valera 1909) :
    Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.
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  • Palabras a las mujeres

    En el camino al Gólgota, Jesús se dirige a las mujeres de Jerusalén que lloran por él. Lejos de centrarse en su propio sufrimiento, les advierte proféticamente de un juicio terrible que vendrá sobre la ciudad. Episodio exclusivo de Lucas, revela a Jesús como gran profeta, preocupado hasta el final por la salvación de los demás, y anuncia la destrucción de Jerusalén en el año 70.

    Marcos 15.20-41 (Reina-Valera 1909) :
    Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó.Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama á Elías.Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.Mas Jesús, dando una grande voz, espiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había espirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
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  • La crucifixión

    La perícopa PER352 analiza la crucifixión de Jesús en el monte Gólgota a través de los cuatro evangelios. Sitúa el acontecimiento hacia las 9 h de una mañana de viernes, examina el cumplimiento de las profecías (Isaías 53,12; Salmo 22,19), los detalles técnicos de la crucifixión, la inscripción real y las burlas de los testigos. Una lectura sinóptica rigurosa que articula historia, cronología y teología.

    Marcos 15.34 (Reina-Valera 1909) :
    Y á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
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  • El reparto de las vestiduras y las burlas

    La perícopa PER353 analiza el reparto de las vestiduras de Jesús y las burlas durante su crucifixión en el Gólgota. Los cuatro Evangelios coinciden en este episodio: los soldados echan suertes sobre la túnica sin costura, cumpliendo el Salmo 22.19. Lucas relata la oración de perdón de Jesús por sus verdugos, Marcos su grito de abandono y Mateo las burlas de los transeúntes y de los jefes religiosos. Este artículo sinóptico pone de relieve la riqueza teológica de cada relato evangélico.

    San Lucas 23.26-49 (Reina-Valera 1909) :
    Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos.Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no criaron.Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros: y á los collados: Cubridnos.Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda.Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.Escarnecían de él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre,Y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á ti mismo.Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación?Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo.Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.Y cuando era como la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.Y el sol se obscureció: y el velo del templo se rompió por medio.Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.Y como el centurión vió lo que había acontecido, dió gloria á Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían hiriendo sus pechos.Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.
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  • El diálogo con los dos malhechores que lo rodeaban

    La perícopa 354 analiza el diálogo único que Lucas refiere entre Jesús y los dos malhechores crucificados a su lado (Lc 23,39-43). Uno se burla de Jesús; el otro reconoce su culpa, afirma la inocencia de Jesús y pide ser acogido en su reino. Jesús le promete el paraíso «hoy». Este pasaje revela una paradoja teológica central: Jesús salva desde la cruz, manifestando una autoridad espiritual allí donde todo parece contradecirla.

    San Lucas 23.42 (Reina-Valera 1909) :
    Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
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  • El diálogo de Jesús con Juan y las mujeres

    Al pie de la cruz, Jesús encomienda a su madre María a Juan, el discípulo amado (Juan 19.25-27). Único evangelio que relata esta escena, Juan subraya la valiente presencia de las mujeres y de Juan en el Gólgota. Este diálogo revela un doble alcance: humano, pues Jesús asume sus responsabilidades filiales, y espiritual, pues instituye una nueva familia fundada en la fe y no en la sangre. Juan obedece de inmediato, dando testimonio de su fidelidad.

    Juan 18.15 (Reina-Valera 1909) :
    Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice;
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  • La noche a mediodía

    La perícopa 356 analiza la aparición de tinieblas durante la crucifixión de Jesús, desde el mediodía hasta las 15 h, relatada por los tres evangelios sinópticos. Este acontecimiento cósmico se estudia en sus dimensiones cronológicas y teológicas: señal de juicio divino, cumplimiento profético (Amós 8.9, Isaías 53) y velo pudoroso sobre la ignominia de la cruz. Precede a las últimas palabras de Jesús y a su muerte.

    Joel 2.10 (Reina-Valera 1909) :
    Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos: el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
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La resurrección y las diversas apariciones

  • La reacción de Pedro y de Juan

    La perícopa 368 analiza la reacción de Pedro y Juan tras el testimonio de María Magdalena sobre el sepulcro vacío. Los dos apóstoles corren al sepulcro, descubren allí las vendas y el sudario doblado, pero aún no comprenden la realidad de la resurrección. El artículo armoniza los relatos de Lucas 24.12 y Juan 20.3-12, distingue dos anuncios sucesivos a los discípulos y subraya la incomprensión inicial ante las profecías de Jesús sobre su resurrección.

    San Mateo 17.22-23 (Reina-Valera 1909) :
    Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres,Y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.
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  • María Magdalena permanece junto al sepulcro

    Episodio exclusivo de Juan (Juan 20.11), este pasaje describe a María Magdalena quedándose sola junto al sepulcro después de la partida de Pedro y Juan. Testigo fiel desde el ministerio de Jesús, interpreta primero la desaparición del cuerpo como un robo, antes de convertirse en la primera persona a quien el Resucitado se aparece personalmente. El artículo propone un análisis cronológico y una armonización de los relatos evangélicos de la resurrección.

    San Lucas 24.1-3 (Reina-Valera 1909) :
    Y EL primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.Y hallaron la piedra revuelta del sepulcro.Y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
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  • Primera aparición del Mesías Jesús a María Magdalena

    La perícopa PER370 analiza la primera aparición de Cristo resucitado a María Magdalena, el domingo 3 de abril del año 33 por la mañana, cerca del sepulcro en Jerusalén. Relatada principalmente por Juan (Jn 20,11-18) y confirmada por Marcos (Mc 16,9), este encuentro revela la ignorancia inicial de María acerca de la resurrección, su confusión al tomar a Jesús por el hortelano y la naturaleza particular de las apariciones pascuales. El artículo adopta un método sinóptico riguroso, confrontando los evangelios.

    Juan 20.2-10 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro.Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro.Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró.Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos echados,Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vió, y creyó.Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.Y volvieron los discípulos á los suyos.
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  • Segunda aparición del Mesías Jesús a las otras mujeres

    La perícopa PER371 analiza la segunda aparición de Jesús resucitado a las mujeres (Mt 28.9-10), el domingo por la mañana cerca del sepulcro en Jerusalén. El artículo armoniza la aparente tensión entre Marcos (silencio y temor de las mujeres) y Mateo (encuentro con Jesús), mostrando que estos relatos son complementarios: Marcos describe la reacción inmediata de estupor, y Mateo añade la alegría. Solo Mateo relata esta aparición específica.

    San Lucas 24.13-35 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día á una aldea que estaba de Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús.E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acaecido.Y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo Jesús se llegó, é iba con ellos juntamente.Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.Y díjoles: ¿Qué pláticas son estas que tratáis entre vosotros andando, y estáis tristes?Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Tú sólo peregrino eres en Jerusalem, y no has sabido las cosas que en ella han acontecido estos días?Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;Y cómo le entregaron los príncipes de los sacerdotes y nuestros príncipes á condenación de muerte, y le crucificaron.Mas nosotros esperábamos que él era el que había de redimir á Israel: y ahora sobre todo esto, hoy es el tercer día que esto ha acontecido.Aunque también unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales antes del día fueron al sepulcro:Y no hallando su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, los cuales dijeron que él vive.Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho; mas á él no le vieron.Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían.Y llegaron á la aldea á donde iban: y él hizo como que iba más lejos.Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró pues á estarse con ellos.Y aconteció, que estando sentado con ellos á la mesa, tomando el pan, bendijo, y partió, y dióles.Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas él se desapareció de los ojos de ellos.Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem, y hallaron á los once reunidos, y á los que estaban con ellos.Que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á Simón.Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo había sido conocido de ellos al partir el pan.
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