PER371

Segunda aparición del Mesías Jesús a las otras mujeres

La perícopa PER371 analiza la segunda aparición de Jesús resucitado a las mujeres (Mt 28.9-10), el domingo por la mañana cerca del sepulcro en Jerusalén. El artículo armoniza la aparente tensión entre Marcos (silencio y temor de las mujeres) y Mateo (encuentro con Jesús), mostrando que estos relatos son complementarios: Marcos describe la reacción inmediata de estupor, y Mateo añade la alegría. Solo Mateo relata esta aparición específica.

29 min resurrección aparición mujeres en el sepulcro Mateo Marcos 46 versículos 5 libros

Consulta

Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 28.9-10 (Reina-Valera 1909)

He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.

Entonces Jesús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán.

Marcos
Marcos 16.8 (Reina-Valera 1909)

Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.

Lucas
San Lucas (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Año 33

Lugar: El sepulcro cerca del monte Gólgota, en Jerusalén

Fecha: el domingo 3 de abril, por la mañana

Procedimiento: Pasamos a Mateo

Nota sobre el procedimiento: Entre los evangelistas, solo Mateo refiere esta aparición, mientras que el relato de Marcos puede dar la impresión de una divergencia en este punto

Mapa de Jerusalén y su región
Gráfico de barras del domingo

Tras salir del sepulcro, las mujeres se alejan todavía sumidas en la turbación y la aflicción. Es entonces cuando Jesús resucitado se les aparece en el camino y sale a su encuentro.

Detalles cronológicos, según nuestras conclusiones:

_29 Queda por tratar un último detalle: el Mesías Jesús había hablado de resurrección, por lo que es más prudente poner guardias ante el sepulcro. Esa es la petición formulada a Pilato el mismo día del ; nada detiene a estos fervientes religiosos. San Mateo 27.62-66.

_30 La resurrección tiene lugar el domingo por la mañana, al amanecer. Tenemos, pues, los 3 días y 3 noches según el cómputo inclusivo judío. San Mateo 28.2-4 ; Marcos 16.2-4 ; San Lucas 24.1-3. Tenemos en cuenta la noche en pleno mediodía.

_31 Ahora vienen las diversas apariciones del Mesías Jesús, vivo, a partir del domingo 3 de abril del año 33, muy de mañana. Juan 20.11-18 ; San Mateo 28.8-10 ; Marcos 16.8 ; Juan 20.24-34 ; Marcos 16.13-14 ; San Lucas 24.13-35 ; Marcos 16.14 ; San Lucas 24.36-49 ; Juan 20.26-31 ; Juan 21.1-14.

Puede consultar la cronología completa en el estudio ANN026 : La hora de la crucifixión.

Comentario:

1- Una dificultad aparente entre Marcos y Mateo

La declaración de Marcos según la cual las mujeres «salieron huyendo del sepulcro, porque les había tomado temblor y espanto; y nada dijeron a nadie, porque tenían miedo» (Marcos 16.8) puede, a primera vista, parecer difícil de conciliar con el relato de Mateo, que refiere que después se encontraron con el mismo Jesús (San Mateo 28.9-10).

Sin embargo, una lectura atenta muestra que estos dos relatos parecen más complementarios que contradictorios. Los evangelistas describen momentos distintos de una misma sucesión de acontecimientos y ponen el acento en aspectos particulares de la experiencia de las mujeres.

2- La reacción inmediata de las mujeres

Marcos describe ante todo la reacción espontánea de las mujeres en el momento en que salen del sepulcro. Acaban de descubrir el sepulcro vacío y de oír el extraordinario anuncio del joven vestido de blanco: «Ha resucitado, no está aquí» (Marcos 16.5-7).

Ante un acontecimiento tan inesperado, las mujeres son presas de temblor y espanto (Marcos 16.8). Este temor no es incompatible con la fe; corresponde al sentimiento que se experimenta con frecuencia en las Escrituras ante una manifestación del poder divino (San Lucas 1.12 ; San Lucas 2.9 ; San Lucas 24.37).

La expresión «nada dijeron a nadie» parece, pues, describir su reacción inmediata. Probablemente no significa que guardaran silencio para siempre, sino que no se detuvieron a contar lo que acababan de ver a las personas con quienes pudieron cruzarse en su camino.

3- Un temor mezclado con alegría

Esta interpretación parece confirmada por el relato paralelo de Mateo. Este precisa que las mujeres salieron del sepulcro «con temor y gran gozo» (San Mateo 28.8).

Lejos de contradecirse, Mateo y Marcos describen la misma experiencia desde ángulos diferentes. El temor mencionado por Mateo corresponde al que subraya Marcos, mientras que Mateo pone más de relieve la alegría que acompaña progresivamente este extraordinario anuncio.

La mezcla de miedo, asombro y alegría aparece como una reacción natural ante un acontecimiento que supera toda expectativa humana.

4- El encuentro con el Resucitado

Es precisamente en el transcurso de su camino hacia Jerusalén cuando Jesús sale a su encuentro: «Y he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve!» (San Mateo 28.9).

Las mujeres se acercan entonces a él, le abrazan los pies y se postran ante él (San Mateo 28.9). Este detalle reviste una importancia particular, pues subraya el carácter corporal de la resurrección. Las mujeres no están ante una simple visión o una aparición espiritual, sino ante el Señor verdaderamente resucitado (San Lucas 24.39 ; Juan 20.27).

Jesús les renueva entonces la misión que ya les habían confiado los ángeles y les anuncia que los discípulos lo volverán a ver en Galilea (San Mateo 28.10).

5- Una sucesión de acontecimientos coherente

La cronología más natural parece ser la siguiente:

1- Las mujeres descubren el sepulcro vacío y reciben el mensaje de los ángeles (Marcos 16.5-7 ; San Mateo 28.5-7 ; San Lucas 24.4-7).

2- Se alejan del lugar con una mezcla de temor y alegría (Marcos 16.8 ; San Mateo 28.8).

3- Por efecto de su emoción, no se detienen a contar su experiencia a las personas que encuentran en su camino (Marcos 16.8).

4- Mientras se dirigen hacia los discípulos, Jesús se les aparece personalmente (San Mateo 28.9-10).

5- Tras este encuentro, cumplen su misión y refieren los hechos a los once apóstoles y a los demás discípulos (San Lucas 24.9-10).

Sin poder demostrarse con absoluta certeza, esta reconstrucción ofrece una armonización satisfactoria de los distintos relatos.

6- El silencio de Marcos no es definitivo

La interpretación según la cual las mujeres habrían permanecido silenciosas para siempre tropieza con varias dificultades.

Sería, en primer lugar, incompatible con la orden dada por los ángeles de avisar a los discípulos (Marcos 16.7). Contradiría también los testimonios de Mateo y de Lucas, que indican explícitamente que las mujeres terminaron por referir lo que habían visto y oído (San Mateo 28.8 ; San Lucas 24.9-10).

El silencio mencionado por Marcos parece, pues, ser temporal y corresponder a la conmoción inicial provocada por los acontecimientos.

7- Del temor a la adoración

El encuentro con Jesús marca una transformación progresiva del estado de ánimo de las mujeres. El espanto que dominaba su primera reacción deja paso a la alegría y luego a la adoración.

Esta progresión constituye un tema recurrente de los relatos de la resurrección. Los discípulos mismos pasarán del miedo y la duda a la certeza y la alegría (San Lucas 24.41 ; Juan 20.20). Unas semanas más tarde, los que se habían encerrado por miedo a las (Juan 20.19) proclamarán públicamente la resurrección del Cristo con una seguridad notable (Hechos 2.22-24 ; Hechos 4.19-20).

Así, Marcos describe principalmente la primera reacción de las mujeres, mientras que Mateo prosigue el relato mostrando cómo el encuentro con el Resucitado transforma progresivamente su temor en alegría y adoración (San Mateo 28.9).

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