Estudios 1 a 6
Misión de los Apóstoles
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PDA010
Cree en el Señor Jesús y serás salvo
El artículo trata de la salvación en Jesucristo, a partir de Hechos 16.31. Con metáforas de rescate, el autor compara la fe con acciones de rescate físico. Sostiene que creer en Jesús es esencial para la salvación eterna, aunque este enfoque parezca simple o ingenuo. Al advertir de los peligros invisibles, el artículo recuerda la importancia de elegir la fe para asegurar una vida después de la muerte.
Deuteronomio 30.19-20 (Reina-Valera 1909) :A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente:Que ames á Jehová tu Dios, que oigas su voz, y te allegues á él; porque él es tu vida, y la longitud de tus días; á fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les había de dar.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER081
La misión de los 12 Apóstoles
El artículo analiza la misión de los doce apóstoles según Mateo, Marcos y Lucas, destacando la prioridad de los judíos en el plan de salvación y las instrucciones dadas por Jesús para proclamar el reino de Dios.
Marcos 6.6-13 (Reina-Valera 1909) :Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y rodeaba las aldeas de alrededor, enseñando.Y llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos.Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente báculo; no alforja, ni pan, ni dinero en la bolsa;Mas que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.Y les decía: Donde quiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de allí.Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren, saliendo de allí, sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, en testimonio á ellos. De cierto os digo que más tolerable será el castigo de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad.Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite á muchos enfermos, y sanaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER162
Envío de los doce apóstoles
La perícopa 162 relata el envío de los doce apóstoles por Jesús en Galilea, unas semanas antes de la Pascua (marzo de 32 d. C.). Referido por Mateo (10.1-15), Marcos (6.6-13) y Lucas (9.1-6), este episodio muestra a los discípulos enviados de dos en dos para predicar el reino, sanar y expulsar demonios. Cada evangelista aporta su propia perspectiva sobre las instrucciones de viaje y la naturaleza de la misión.
Marcos 6.6-13 (Reina-Valera 1909) :Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos. Y rodeaba las aldeas de alrededor, enseñando.Y llamó á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos: y les dió potestad sobre los espíritus inmundos.Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente báculo; no alforja, ni pan, ni dinero en la bolsa;Mas que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas.Y les decía: Donde quiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de allí.Y todos aquellos que no os recibieren ni os oyeren, saliendo de allí, sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, en testimonio á ellos. De cierto os digo que más tolerable será el castigo de los de Sodoma y Gomorra el día del juicio, que el de aquella ciudad.Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite á muchos enfermos, y sanaban.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER166
El regreso de los apóstoles
Tras su misión de evangelización en Galilea, los apóstoles regresan junto a Jesús y le rinden cuentas de su actividad. Marcos subraya su agotamiento y la necesidad de descanso en un lugar desierto, mientras que Lucas precisa que el retiro se efectúa hacia Betsaida. Esta perícopa pone de relieve la compasión de Jesús hacia sus discípulos, la importancia del descanso en el ministerio y la práctica de rendir cuentas apostólicamente. El acontecimiento tiene lugar en Galilea en marzo del año 32.
San Lucas 9.10 (Reina-Valera 1909) :Y vueltos los apóstoles, le contaron todas las cosas que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama Bethsaida.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER220
El Mesías Jesús envía a 70 discípulos
Jesús envía a setenta discípulos en misión de evangelización (Lucas 10.1-16), un acontecimiento único en los evangelios. Desde Betania, al otro lado del Jordán, hacia noviembre del año 32, extiende su misión más allá de los Doce. Las instrucciones recuerdan las dadas a los apóstoles, con un alcance más universal. Jesús advierte del riesgo del rechazo y condena la ceguera de las ciudades galileas de Corazín, Betsaida y Cafarnaún.
San Lucas 9.1-6 (Reina-Valera 1909) :Y JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los demonios, y que sanasen enfermedades.Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen á los enfermos.Y les dice: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos vestidos cada uno.Y en cualquiera casa en que entrareis, quedad allí, y de allí salid.Y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el polvo sacudid de vuestros pies en testimonio contra ellos.Y saliendo, rodeaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio, y sanando por todas partes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER266
La recompensa de los apóstoles
El artículo explora las recompensas de los apóstoles según los Evangelios entre Janucá y Pascua. Jesús se desplaza a Jericó y cerca del Jordán, sanando y enseñando, y en particular resucitando a Lázaro. Estas acciones provocan una reacción hostil de las autoridades religiosas.
Juan 11.1-44 (Reina-Valera 1909) :ESTABA entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.Mas esto decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.(Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.Y lloró Jesús.Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org