REP002

La última generación

Las palabras de Jesús, el Mesías, que declaró: «De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca» suscitan desde hace mucho tiempo numerosas preguntas...

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Introducción

Esta respuesta se apoya en el conjunto de nuestra serie dedicada a la cronología de la vida de Jesús, el Mesías, establecida en particular a partir de la profecía de las setenta semanas de Daniel (Daniel 9.24-27).
La demostración completa de nuestra tesis sobre la fecha de la muerte del Mesías se desarrolla allí con detalle, a través de ocho estudios complementarios que integran datos bíblicos, históricos y calendarios.
Para evitar largas repeticiones, esta argumentación no se retomará, por tanto, íntegramente en la presente respuesta.

Las palabras de Jesús, el Mesías, que declaró: «De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca» (San Mateo 24.34 ; Marcos 13.30 ; San Lucas 21.32) suscitan desde hace mucho tiempo numerosas preguntas. Un amigo nos interpeló recientemente sobre este asunto, deseando obtener aclaraciones sobre el sentido exacto de esta afirmación enigmática.

han dado lugar a numerosas interpretaciones a lo largo de la historia de la exégesis bíblica. La dificultad principal proviene de que el discurso parece asociar:

La cuestión es, en efecto, importante: ¿de qué generación habla Jesús exactamente? ¿Se trata de sus contemporáneos, de la generación que vivirá los acontecimientos del fin de los tiempos, o de una realidad más simbólica? Si esta palabra concierne a los últimos tiempos, ¿qué acontecimiento debe considerarse el punto de partida de esta generación? Por último, ¿cuántos años representa una generación en el lenguaje bíblico?

Estas preguntas son tanto más legítimas cuanto que el discurso profético de Jesús entrelaza varios temas estrechamente ligados: la destrucción del Templo de Jerusalén (San Mateo 24.1-2), las señales que anuncian el fin (San Lucas 21.25-28) y la venida del Hijo del Hombre en su gloria (San Mateo 24.30). Esta superposición de acontecimientos cercanos y lejanos hace a veces delicada la interpretación.

Nuestro objetivo, en esta introducción, no es entrar de inmediato en una demostración detallada ni en un debate contradictorio, sino simplemente sentar las bases de la reflexión. Los capítulos siguientes estarán dedicados a un estudio a fondo de este versículo y de las diferentes interpretaciones propuestas a lo largo de la historia de la exégesis bíblica. Examinaremos el contexto del discurso, el sentido del término griego traducido por «generación», así como las implicaciones cronológicas y proféticas de esta declaración de Jesús, el Mesías.

I. El contexto de este versículo

El versículo: «De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca» aparece en el marco del gran discurso profético pronunciado por Jesús, el Mesías, en el . Para comprender bien esta declaración, es indispensable examinar su contexto inmediato y los acontecimientos que conducen a esta palabra.

El relato comienza cuando Jesús sale del Templo de Jerusalén. Jesús y sus discípulos se encuentran en el , frente a Jerusalén (San Mateo 24.3, Marcos 13.3, San Lucas 21.37).

Los discípulos llaman entonces su atención sobre la magnificencia de los edificios (San Mateo 24.1 ; Marcos 13.1 ; San Lucas 21.5). En respuesta, Jesús anuncia un acontecimiento sobrecogedor:

San Mateo 24.2 (Reina-Valera 1909) :
Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruída.

Véanse también Marcos 13.2 y San Lucas 21.6.

Esta profecía sobre la destrucción del Templo inquieta a los discípulos. Una vez llegados al , frente al Templo (Marcos 13.3), interrogan a Jesús en privado:

  • «Dinos, ¿cuándo sucederá esto?»
  • «¿Cuál será la señal de tu venida?»
  • «¿Y del fin del mundo?» (San Mateo 24.3).

Lucas formula la pregunta de manera ligeramente distinta, poniendo más énfasis en Jerusalén y en los acontecimientos históricos cercanos (San Lucas 21.7).

A partir de ese momento, Jesús desarrolla un largo discurso profético en el que menciona:

  • los falsos cristos y los engaños religiosos (San Mateo 24.4-5),
  • las guerras, las hambrunas y los terremotos (San Mateo 24.6-8),
  • las persecuciones de los creyentes (San Mateo 24.9-13),
  • la proclamación del Evangelio (San Mateo 24.14),
  • la abominación desoladora anunciada por Daniel (San Mateo 24.15 ; Daniel 9.27),
  • la angustia de Jerusalén (San Lucas 21.20-24),
  • las señales cósmicas (San Lucas 21.25-26),
  • y, por último, la venida del Hijo del Hombre en gloria (San Mateo 24.29-31).

Es después de haber dado la de la , símbolo que permite reconocer la proximidad de los acontecimientos anunciados (San Mateo 24.32-33 ; Marcos 13.28-29 ; San Lucas 21.29-31), cuando Jesús pronuncia esta declaración:

El sentido inmediato de la parábola

San Mateo 24.34 (Reina-Valera 1909) :
De cierto os digo, que no pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan.

El contexto muestra, pues, que esta frase está directamente ligada a las señales proféticas descritas anteriormente. Toda la dificultad consiste entonces en determinar:

  • a qué se refiere exactamente «esta generación»;
  • y qué acontecimientos incluye la expresión «todo esto».

El discurso parece, en efecto, mezclar acontecimientos cercanos, como la destrucción de Jerusalén en el año 70, y acontecimientos escatológicos más lejanos vinculados al regreso glorioso de Jesús, el Mesías (San Mateo 24.29-31). Es precisamente esta articulación entre un cumplimiento cercano y un cumplimiento futuro la que explica la diversidad de interpretaciones propuestas por los comentaristas a lo largo de la historia.

II. Las diversas interpretaciones

Se trata probablemente de la interpretación más antigua y más extendida.

En esta lectura, «esta generación» designa a los contemporáneos de Jesús, es decir, a las personas que viven en el momento en que pronuncia estas palabras. La palabra griega genea se emplea con frecuencia en este sentido en los Evangelios:

  • «generación mala y adúltera» (San Mateo 12.39),
  • «esta generación» (San Lucas 11.29).

Selon cette approche, une partie importante des prophéties de s'accomplit avant la disparition de cette génération, notamment :

  • la destrucción del Templo,
  • el sitio de Jerusalén,
  • los disturbios previos al año 70.

Esta interpretación se apoya en el hecho de que Jerusalén y el Templo fueron efectivamente destruidos unos cuarenta años después de las palabras de Jesús.

Sin embargo, esta lectura plantea una dificultad: ciertos elementos del discurso parecen sobrepasar ampliamente los acontecimientos del año 70, en particular:

  • las señales cósmicas (San Mateo 24.29),
  • la venida visible del Hijo del Hombre (San Mateo 24.30).

Algunos proponen entonces un doble cumplimiento: un cumplimiento cercano en el año 70 y un cumplimiento final todavía futuro.

2. El preterismo completo

Una variante más radical de la interpretación anterior es el preterismo completo. Según esta escuela de pensamiento, la totalidad del discurso del , incluidas las señales cósmicas y la venida del Hijo del Hombre, se cumplió de manera simbólica en los acontecimientos del año 70.

En esta lectura:

  • las señales cósmicas representan el trastorno del antiguo orden,
  • la «venida» del Hijo del Hombre designa su juicio sobre Jerusalén y no un regreso físico visible,
  • el «fin del mundo» (sunteleia tou aiōnos) significa el fin de la era del Templo y del antiguo pacto.

Los partidarios de este enfoque se apoyan en particular en el lenguaje profético del Antiguo Testamento, donde expresiones semejantes describen juicios históricos (Isaías 13.10 ; Ezequiel 32.7).

Esta interpretación tiene el mérito de tomar en serio el carácter inmediato de la expresión «esta generación». Sin embargo, se enfrenta a varias dificultades:

  • la tradición cristiana ha entendido mayoritariamente el regreso de Cristo como un acontecimiento futuro y visible (Hechos 1.11 ; 1 Tesalonicenses 4.16-17),
  • ciertos elementos del discurso difícilmente pueden reducirse a una realidad puramente simbólica.

No retenemos esta lectura, pero merece mencionarse por afán de exhaustividad.

3. La generación de los últimos tiempos

En esta segunda interpretación, «esta generación» designa a la generación que verá aparecer las señales proféticas anunciadas por Jesús.

El razonamiento se apoya en particular en la de la :

San Mateo 24.33 (Reina-Valera 1909) :
Así también vosotros, cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, á las puertas.

Así, Jesús no hablaría de sus contemporáneos inmediatos, sino de la generación que viva en el momento en que los acontecimientos escatológicos comiencen realmente.

Desde esta perspectiva:

  • el punto de partida sería la aparición de las señales,
  • y esta generación vería el cumplimiento completo de las profecías.

Esta lectura es frecuente en ciertos medios evangélicos y dispensacionalistas.

Sin embargo, supone que la expresión «esta generación» pueda designar a una generación futura todavía desconocida en el momento en que Jesús habla. Esta interpretación sigue siendo discutida en el plano lingüístico.

4. La palabra «generación» en el sentido de «pueblo» o «raza»

Algunos comentaristas proponen traducir la palabra griega genea no por «generación» en sentido cronológico, sino por:

  • «pueblo»,
  • «raza»,
  • o «linaje».

En esta lectura, Jesús anunciaría que el pueblo judío no desaparecerá antes del cumplimiento de todas las profecías.

Esta interpretación busca resolver las dificultades cronológicas del pasaje. Subraya que el pueblo de Israel ha sobrevivido efectivamente a lo largo de los siglos a pesar de las persecuciones y las dispersiones (Jeremías 31.35-37).

Sin embargo, esta comprensión sigue siendo discutida porque, en los Evangelios, la palabra genea designa con mayor frecuencia a los contemporáneos de una época que a un pueblo entero.

5. Una generación caracterizada moralmente

Otros exegetas consideran que Jesús habla de una categoría espiritual o moral:

  • una generación incrédula,
  • rebelde,
  • opuesta a Dios.

La expresión «esta generación» designaría entonces a una humanidad marcada por la incredulidad hasta el cumplimiento final de los acontecimientos proféticos.

Esta idea se apoya en varios pasajes en los que Jesús condena:

  • «una generación mala» (San Mateo 12.45),
  • «una generación incrédula y perversa» (San Mateo 17.17).

En este caso, Jesús anunciaría la permanencia de esta oposición espiritual hasta el fin.

6. Una combinación de varios niveles de cumplimiento

Muchos investigadores adoptan hoy un enfoque mixto.

Según esta lectura:

  • una parte de las profecías concierne directamente a Jerusalén y al Templo,
  • mientras que otra parte se refiere a los acontecimientos previos al regreso final del Mesías.

El discurso funcionaría entonces como una profecía de varios horizontes:

1- un cumplimiento histórico cercano,

2- y luego un cumplimiento escatológico más lejano.

Este enfoque intenta explicar por qué ciertos detalles parecen corresponder perfectamente al año 70, mientras que otros parecen todavía futuros.

Una cuestión todavía debatida

El versículo sigue siendo difícil porque Jesús asocia en un mismo discurso:

  • realidades históricas,
  • advertencias espirituales,
  • y anuncios proféticos sobre el fin.

La comprensión de la expresión «esta generación» depende, por tanto, en gran medida:

  • de la manera de estructurar el discurso profético,
  • del sentido dado a la palabra genea,
  • y de la articulación entre el cumplimiento cercano y el cumplimiento futuro.

III. Nuestra interpretación

Los detalles cronológicos permanecen parcialmente velados en el discurso de Jesús, el Mesías, en el . Sin embargo, este discurso presenta una estructura comparable a la observada en la profecía de las setenta semanas de Daniel (Daniel 9.24-27). En efecto, Daniel menciona sucesivamente acontecimientos ligados al Mesías y luego otros asociados a un gobernante futuro hostil a Dios. Ya hemos abordado esta cuestión en el estudio CHR001 dedicado al profeta Daniel.

En su discurso del , Jesús, el Mesías, asocia también acontecimientos contemporáneos y relativamente cercanos con otros mucho más lejanos. Parece, pues, concebible que un primer cumplimiento se refiera a los acontecimientos destacados del año 70 d. C., cuando Tito, hijo del emperador Vespasiano, destruyó Jerusalén y su Templo conforme a las palabras proféticas (San Lucas 21.20-24). Desde esta perspectiva, el «príncipe que ha de venir» mencionado por Daniel (Daniel 9.26) podría hallar un primer cumplimiento histórico en la persona de Tito.

Sin embargo, ciertas declaraciones de Jesús parecen sobrepasar el marco de los acontecimientos del siglo I, en particular cuando menciona las señales celestes y la venida gloriosa del Hijo del Hombre (San Mateo 24.29-31). En estas condiciones, estimamos que el discurso posee también una dimensión escatológica todavía futura. Como en la profecía de Daniel, Jesús no detalla el período intermedio correspondiente a la era de la Iglesia.

He aquí las principales interpretaciones propuestas.

1. La generación contemporánea de Jesús

Según este enfoque, la de la (San Mateo 24.32-34) podría entenderse como una imagen del restablecimiento nacional de Israel. Algunos intérpretes ven así en la proclamación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, un acontecimiento profético de primer orden que correspondería a la « que reverdece». Esta interpretación se relaciona a veces con las palabras del profeta:

Isaías 66.8 (Reina-Valera 1909) :
¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vió cosa tal? ¿parirá la tierra en un día? ¿nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sión estuvo de parto, parió sus hijos.

Precisemos de inmediato los límites de este acercamiento. El contexto de Isaías 66 se refiere a la restauración final de Sion y al nacimiento espiritual de un pueblo en el marco del reino mesiánico. La aplicación directa a la creación de un Estado político moderno en 1948 constituye, por tanto, una lectura posible, pero no una evidencia profética. Otros comentaristas consideran que el cumplimiento de Isaías 66.8 sigue siendo futuro o que se realizará en un contexto espiritual diferente.

Del mismo modo, el texto evangélico no dice explícitamente que la represente a Israel. Esta identificación se basa en un conjunto de indicios (el uso simbólico de la en otros lugares de la Escritura, el contexto del discurso), pero sigue siendo una interpretación, no una afirmación directa del texto.

Esta lectura plantea varios interrogantes adicionales. Si la «generación» mencionada por Jesús designa a las personas ya vivas en 1948, resulta necesario definir qué representa exactamente una generación en el lenguaje bíblico. Las Escrituras utilizan duraciones variables, a veces cercanas a los cuarenta años (Números 32.13), a veces de setenta u ochenta años (Salmos 90.10). Ahora bien, hasta hoy han transcurrido ya más de setenta y ocho años desde la proclamación del Estado de Israel.

Varias cuestiones siguen abiertas:

  • ¿Qué acontecimiento constituye exactamente el «brote»? ¿La proclamación del Estado (1948)? ¿La reunificación de Jerusalén (1967)? ¿Otro momento?
  • ¿Quién forma parte de «esta generación»? ¿Las personas nacidas antes de 1948? ¿Las que tenían uso de razón? ¿Los testigos conscientes del acontecimiento?
  • Si se toma 80 años como límite superior de una generación, el plazo estaría casi agotado. ¿No constituye esto una forma de predicción con fecha?

Estas incertidumbres nos invitan a la prudencia. Si esta interpretación es correcta, sería concebible que el cumplimiento final de los acontecimientos anunciados por Jesús ocurriera en un futuro próximo. Pero no podemos afirmarlo con certeza.

Jesús, el Mesías, recuerda él mismo que nadie conoce con precisión el día ni la hora de estos acontecimientos (San Mateo 24.36). Nuestro objetivo no es, pues, fijar una fecha, sino examinar una interpretación que nos parece coherente con el conjunto de los datos proféticos, reconociendo honestamente sus límites.

IV. La parábola de la higuera

La de la aparece inmediatamente antes de la declaración:

Desempeña, por tanto, un papel esencial en la interpretación del discurso profético de Jesús, el Mesías.

En su sentido más directo, la ilustra simplemente la idea de las señales que anuncian.

Así como las hojas nuevas de la anuncian la llegada próxima del verano, los acontecimientos descritos anteriormente deben señalar la proximidad del cumplimiento profético.

El acento principal recae en:

  • la observación de las señales,
  • y la certeza de la proximidad de los acontecimientos anunciados.

El paralelo es sencillo: hojas → verano cercano; señales proféticas → cumplimiento cercano.

En este marco, Jesús invita a sus discípulos a discernir los tiempos (San Lucas 21.28-31).

1. La higuera como simple ilustración natural

Muchos comentaristas consideran que la no tiene aquí ningún valor simbólico particular.

Jesús utilizaría simplemente una imagen familiar en Palestina: la echa brotes en primavera, y este fenómeno anuncia naturalmente el verano.

Esta lectura sigue siendo la más prudente desde el punto de vista exegético. Evita convertir cada elemento de la en un símbolo profético complejo.

Desde esta perspectiva, el tema principal no es Israel, sino el reconocimiento de las señales. Lucas parece además ir en este sentido cuando amplía la imagen:

San Lucas 21.29 (Reina-Valera 1909) :
Y díjoles una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles:

Esta precisión («y todos los árboles») muestra que la enseñanza puede ir más allá de la sola .

2. La higuera como posible símbolo de Israel

Otros intérpretes ven en la una representación simbólica de Israel. Esta idea se apoya en varios pasajes del Antiguo Testamento en los que Israel es comparado con una o con higos (Oseas 9.10, Joel 1.7, Jeremías 24.1-10).

Algunos relacionan también esta con la maldición de la estéril (San Mateo 21.18-19), símbolo posible del juicio sobre el Israel incrédulo.

En ciertas interpretaciones modernas, sobre todo dispensacionalistas, el «reverdecer» de la representaría la restauración nacional de Israel, asociada a veces a la creación del Estado de Israel en 1948.

Toutefois, cette identification n'est pas explicite dans le texte. Le peut symboliser Israël dans d'autres contextes bibliques, mais rien dans ne l'affirme directement. L'ajout de Luc (« et tous les arbres ») affaiblit d'ailleurs cette lecture : si le représentait Israël de manière univoque, pourquoi ajouter les autres arbres ?

Algunos responden que la conservaría su valor simbólico tradicional asociado a Israel, mientras que «todos los árboles» evocarían a las demás naciones. En las Escrituras, los árboles sirven a veces para representar simbólicamente reinos o pueblos (Ezequiel 31.3-6 ; Daniel 4.13-25). Desde esta perspectiva, Jesús no hablaría únicamente del despertar de Israel, sino también de un movimiento que afecta al conjunto de las naciones en el contexto de los tiempos del fin.

Esta interpretación permitiría explicar por qué los acontecimientos escatológicos parecen concernir simultáneamente a Israel, a los pueblos de la tierra y a las conmociones mundiales anunciadas por los profetas (Zacarías 12.2-3 ; San Lucas 21.25-26).

Sin embargo, esta lectura sigue siendo interpretativa. Otros exegetas consideran que Lucas añade simplemente «todos los árboles» para subrayar el carácter universal y fácilmente comprensible de la ilustración.

3. Una exhortación a la vigilancia

La se inscribe también en un conjunto de exhortaciones a la vigilancia.

Tras esta imagen, Jesús insiste en:

  • la necesidad de velar (San Mateo 24.42),
  • la incertidumbre sobre el día exacto (San Mateo 24.36),
  • la fidelidad de los siervos en la espera del regreso del amo (San Mateo 24.45-51).

Así, el objetivo del discurso no es solo cronológico o profético, sino también espiritual.

Los discípulos deben reconocer las señales, permanecer preparados y perseverar en la fe.

El vínculo con «esta generación»

La de la prepara directamente la frase siguiente:

«Cuando veáis todas estas cosas…» (San Mateo 24.33)

Luego:

«Esta generación no pasará…» (San Mateo 24.34)

El vínculo lógico parece ser:

1- aparición de las señales,

2- reconocimiento de la proximidad del cumplimiento,

3- cumplimiento antes de que desaparezca «esta generación».

Toda la dificultad consiste entonces en determinar cuáles son exactamente «todas estas cosas» y de qué generación se trata.

Esto es precisamente lo que explica las numerosas interpretaciones de este pasaje profético.

V. Argumentos bíblicos a favor de nuestra lectura

1- El discurso de Jesús posee varios horizontes proféticos

El discurso del mezcla manifiestamente acontecimientos cercanos con otros mucho más lejanos.

A- La destrucción del Templo concierne claramente al siglo I

El discurso comienza con el anuncio:

San Mateo 24.2 (Reina-Valera 1909) :
Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruída.

Luego Jesús, el Mesías, menciona varios acontecimientos precisos: Jerusalén rodeada por ejércitos (San Lucas 21.20), la necesidad de huir rápidamente de Judea (San Mateo 24.16) y un período de gran angustia. Estos elementos corresponden claramente al contexto de la guerra judía contra entre los años 66 y 70 d. C.

Estos datos respaldan la idea de un primer cumplimiento histórico de las palabras de Jesús, durante el conflicto que condujo a la destrucción de Jerusalén y de su Templo en el año 70 por Tito.

B- Otros elementos parecen sobrepasar el año 70

Varios pasajes parecen difícilmente limitables al sitio de Jerusalén:

señales cósmicas (San Mateo 24.29),

aparición visible del Hijo del Hombre (San Mateo 24.30),

reunión de los elegidos (San Mateo 24.31).

Estos elementos se asemejan más a las profecías escatológicas de Daniel 7.13-14 o a los textos del Apocalipsis.

Según nuestra interpretación, Jesús habla, pues, a la vez de un juicio histórico cercano y de un cumplimiento final más lejano. Como Daniel, no menciona el período intermedio de la Iglesia.

2- Daniel presenta ya una estructura profética semejante

Encontramos un excelente paralelo con Daniel 9.26-27, donde varios acontecimientos parecen fusionados:

el rechazo del Mesías,

la destrucción de Jerusalén,

las acciones de un gobernante futuro hostil a Dios.

El texto pasa del Mesías cortado al pueblo de un príncipe que ha de venir, y luego a un pacto final y a la abominación. Esto crea un efecto de «telescopaje profético».

Jesús parece retomar esta misma lógica profética en su discurso.

3- La higuera puede simbolizar a Israel

A- Israel es comparado a veces con una higuera

Ejemplos: Oseas 9.10, Joel 1.7, Jeremías 24.1-10.

Cela permet de dire que le peut posséder une valeur symbolique liée à Israël. Mais rappelons que cette identification n'est pas explicite dans .

B- Jesús ya había utilizado la higuera en un contexto espiritual

La estéril (San Mateo 21.18-19) se interpreta a menudo como una imagen del juicio sobre el Israel incrédulo.

Esto puede reforzar la idea de que la en San Mateo 24.32-35 posee también un alcance simbólico, pero sin certeza.

4- Israel debía conocer un restablecimiento futuro

En la lectura que proponemos, la que vuelve a florecer simbolizaría a la nación de Israel proclamada el 14 de mayo de 1948. He aquí los argumentos bíblicos que respaldan esta lectura.

A- Profecías de regreso y de restauración

Ezequiel 36–37: regreso a la tierra, renacimiento nacional, valle de los huesos secos.

Amós 9.14-15 (Reina-Valera 1909) :
Y tornaré el cautiverio de mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos, y comerán el fruto de ellos.Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les dí, ha dicho Jehová Dios tuyo.

Isaías 66.8 (Reina-Valera 1909) :
¿Quién oyó cosa semejante? ¿quién vió cosa tal? ¿parirá la tierra en un día? ¿nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sión estuvo de parto, parió sus hijos.

Este último texto se invoca de manera particular en esta perspectiva. Sin embargo, como hemos señalado, su contexto inmediato se refiere a la restauración final de Sion en el marco del reino mesiánico. La aplicación a 1948 sigue siendo una interpretación posible, no una correspondencia directa y cierta.

5- El regreso de Israel precede a ciertos acontecimientos del fin

En varias profecías, Israel está de nuevo presente en su tierra antes de los conflictos finales.

Ejemplos: Zacarías 12.1-13, Ezequiel 38-39.

Esto puede respaldar la idea de que el restablecimiento nacional de Israel posee una importancia profética.

6- La noción de generación puede ser flexible

En esta interpretación, han transcurrido más de 78 años desde la proclamación del Estado de Israel. El significado del término «generación» requiere, por tanto, una explicación.

A- Una generación no tiene siempre una duración fija

Ejemplos:

40 años en el desierto (Números 32.13),

70–80 años (Salmos 90.10).

Jesús quizá no da una duración matemática estricta al término que emplea.

B- Jesús prohíbe las dataciones precisas

Es esencial recordar este punto para evitar toda confusión.

San Mateo 24.36 (Reina-Valera 1909) :
Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo.

Hechos 1.7 (Reina-Valera 1909) :
Y les dijo: No toca á vosotros saber los tiempos ó las sazones que el Padre puso en su sola potestad;

Esto confirma que nadie conoce esta fecha, aunque sea posible discernir un período. No buscamos fijar un calendario, sino proponer una lectura coherente de los textos proféticos.

Conclusión

El versículo «Esta generación no pasará hasta que todo esto acontezca» sigue siendo uno de los pasajes más debatidos del discurso profético de Jesús. Al término de este estudio, se imponen varias constataciones.

Lo que el texto afirma claramente:

  • El discurso del asocia acontecimientos cercanos (destrucción del Templo, sitio de Jerusalén) y acontecimientos más lejanos (señales cósmicas, venida gloriosa del Hijo del Hombre).
  • La estructura de este discurso presenta similitudes con la profecía de Daniel 9, donde se superponen diferentes horizontes temporales.
  • Jesús prohíbe formalmente todo intento de fijar el día y la hora de su regreso.

Lo que el texto permite inferir:

  • Le peut symboliser Israël, comme dans d'autres passages de l'Ancien Testament.
  • La de la higuera podría tener un alcance profético ligado al restablecimiento nacional de Israel.

Lo que pertenece a la interpretación:

  • La identificación del «brote de la higuera» con la proclamación del Estado de Israel en 1948 constituye una lectura posible, pero no una evidencia textual.
  • El cálculo de una generación a partir de 1948 se basa en varias hipótesis no verificables (duración exacta de una generación, punto de partida preciso, criterios de pertenencia a esta generación).

Nuestra interpretación privilegia una lectura escatológica del pasaje, en la que el restablecimiento de Israel señalaría la proximidad de los acontecimientos finales. Esta lectura nos parece coherente con el conjunto de los datos proféticos estudiados. No obstante, reconocemos que conlleva incertidumbres y que no puede constituir una predicción con fecha.

Jesús, el Mesías, quiso dejar a sus discípulos en una actitud de vigilancia activa, ni en la indiferencia ni en la especulación cronológica. En este espíritu proponemos esta reflexión: no para fijar fechas, sino para animar al discernimiento de los tiempos y a la fidelidad en la espera.