El ministerio de Juan el Bautista 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
El último día hasta la crucifixión 2 estudios
Palabra de un Amigo 1 estudio
El ministerio de Juan el Bautista
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PER041
La conversación de Jesús, el Mesías, con Nicodemo
La conversación entre Jesús y Nicodemo en Jerusalén, evocada en Juan 3, representa un giro esencial hacia una espiritualidad cristiana personal, alejada de los rituales judíos, que pone el énfasis en la relación interior con Dios.
Juan 3.1-21 (Reina-Valera 1909) :Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Porque no envió Dios á su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER216
La apreciación contradictoria del pueblo
En el último día de la fiesta de Sucot en Jerusalén (octubre del año 32), Jesús proclama ser fuente de agua viva. La multitud se divide: unos lo reconocen como el Mesías, otros rechazan lo evidente. Los guardias enviados para arrestarlo desobedecen, impresionados por sus palabras. Nicodemo defiende un juicio justo, mientras que los fariseos presentan argumentos frágiles. La oposición de las autoridades religiosas se vuelve fanática, y la muerte de Jesús pasa a ser su único objetivo.
Juan 7.46 (Reina-Valera 1909) :Los ministriles respondieron: Nunca ha hablado hombre así como este hombre.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
El último día hasta la crucifixión
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PER361
José de Arimatea pide el cuerpo de Jesús
José de Arimatea, miembro destacado del Sanedrín y discípulo secreto de Jesús, pide con valentía a Pilato la entrega del cuerpo del Crucificado. Acompañado de Nicodemo, organiza una sepultura digna en su propio sepulcro nuevo, antes de que comience el sábado. Este episodio, atestiguado por los cuatro evangelios, ilustra el paso de la discreción a un acto público de fe en el momento en que los discípulos más cercanos permanecen ocultos.
San Lucas 23.50-56 (Reina-Valera 1909) :Y he aquí un varón llamado José, el cual era senador, varón bueno y justo,(El cual no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos), de Arimatea, ciudad de la Judea, el cual también esperaba el reino de Dios;Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto.Y era día de la víspera de la Pascua; y estaba para rayar el sábado.Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo.Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER362
José de Arimatea y Nicodemo colocan el cuerpo de Jesús en el sepulcro
José de Arimatea y Nicodemo, dos miembros del Sanedrín favorables a Jesús, sepultan su cuerpo el viernes 1 de abril del año 33, antes del sábado. Nicodemo trae una gran cantidad de aromas y José pone a disposición su sepulcro nuevo. Su gesto valiente y público, realizado según los ritos judíos, confiere a la sepultura del Mesías una dimensión real y honorífica, y marca su salida de la discreción tras la crucifixión.
Juan 19.41 (Reina-Valera 1909) :Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Palabra de un Amigo
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PDA002
La búsqueda de Nicodemo
El artículo se centra en la historia de Nicodemo, un fariseo que se encuentra con Jesús de noche según Juan 3:1-21. Nicodemo busca comprender la idea bíblica de nacer de nuevo para acceder al reino de Dios. Pasa del miedo a una fe valiente, ayudando en la sepultura de Jesús después de su crucifixión. Este relato muestra cómo un encuentro auténtico con Jesús puede transformar una vida. La experiencia de Nicodemo simboliza el paso de la curiosidad intelectual a una fe auténtica y comprometida.
Juan 7.50-52 (Reina-Valera 1909) :Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos):¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?Respondieron y dijéronle: ¿Eres tú también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó profeta.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org