El artículo explora las divergencias horarias de los Evangelios sobre la crucifixión de Jesús. Los Evangelios sinópticos y Juan dan horas diferentes, lo que ha suscitado debates sobre la coherencia de los relatos. El artículo propone un análisis de los sistemas horarios de la época para conciliar estos relatos.
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CrucifixiónEvangeliosJesúsHorarios
144 versículos
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Los cuatro Evangelios relatan la crucifixión de Jesús con una precisión notable para la época. Sin embargo, una aparente contradicción sobre la hora exacta de los acontecimientos ha suscitado numerosos debates desde la Antigüedad. Los Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) indican que Jesús fue crucificado a la hora tercera, mientras que Juan menciona la hora sexta durante el juicio ante Pilato (Juan 19.14).
¿Merece esta divergencia sacudir la fiabilidad de los testimonios evangélicos? ¿O existe una explicación coherente que concilie estos datos?
Para responder a esta pregunta, conviene examinar los sistemas de medición del tiempo vigentes en el siglo I, el contexto cultural y litúrgico judío, así como las intenciones redaccionales de cada autor. Nuestro análisis demostrará que estos relatos, lejos de contradecirse, se complementan armoniosamente.
I. Los datos de los Evangelios sinópticos
1 - La hora de la crucifixión
Marcos ofrece la indicación más explícita sobre el comienzo de la crucifixión:
Marcos 15.25 (Reina-Valera 1909) :
Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
¡Vea la traducción Darby!
En el sistema horario judío, el día comienza al amanecer, hacia las 6 de la mañana. La hora tercera corresponde, pues, a las 9 de la mañana. Esta indicación sitúa el momento en que los soldados clavaron a Jesús en la cruz.
2 - Las tinieblas sobrenaturales
Los tres Evangelios sinópticos relatan un fenómeno extraordinario ocurrido durante la crucifixión:
San Mateo 27.45 (Reina-Valera 1909) :
Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
¡Vea la traducción Darby! (Marcos 15.33, San Lucas 23.44-45)
Según el sistema judío:
La hora sexta corresponde al mediodía
La hora novena corresponde a las 15 h
Estas tinieblas a plena luz del día constituyen una señal cósmica mayor. Lucas precisa que «el sol se oscureció» (San Lucas 23.45), lo que indica un acontecimiento sobrenatural y no un simple eclipse, astronómicamente imposible durante la luna llena de la Pascua.
3 - La hora de la muerte
La muerte de Jesús ocurrió a la hora novena, es decir, hacia las 15 h:
«A la hora novena, Jesús exclamó con fuerte voz: “Eloí, Eloí, lamá sabactaní”, que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” [...] Y Jesús, habiendo dado un gran grito, expiró.» (Marcos 15.34-37; San Mateo 27.46-50; San Lucas 23.44-46). ¡Vea la traducción Darby!
4 - Síntesis cronológica de los sinópticos
Acontecimiento
Hora judía
Hora moderna
Crucifixión
3.ª hora
~9h00
Comienzo de las tinieblas
6.ª hora
~12h00
Muerte de Jesús
9.ª hora
~15h00
II. Comparación de las informaciones de los Evangelios
III. La dificultad que plantea Juan
1 - El versículo problemático
Juan introduce un dato que parece contradecir a los sinópticos:
Juan 19.14 (Reina-Valera 1909) :
Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
¡Vea la traducción Darby o NEG!
Si Juan utilizara el sistema judío, la hora sexta correspondería al mediodía. Ahora bien, según los sinópticos, Jesús llevaba ya tres horas en la cruz en ese momento, y las tinieblas empezaban a cubrir la tierra. ¿Cómo habría podido Pilato pronunciar su sentencia cuando la crucifixión estaba en curso desde hacía mucho tiempo?
2- Las soluciones propuestas
Se han presentado varias hipótesis para resolver esta dificultad:
a - El error de copista
Desde el siglo II, algunos manuscritos presentan «hora tercera» en lugar de «hora sexta» en Juan 19.14. Esta variante se explica por la semejanza entre las letras griegas gamma (Γ = 3) y digamma/estigma (ϛ = 6). Eusebio de Cesarea menciona esta posibilidad en sus escritos.
Sin embargo, la mayoría de los manuscritos antiguos conservan «hora sexta», lo que hace insuficiente esta solución.
b - El sistema de los cuartos del día
Algunos comentaristas proponen que los Evangelios utilizan un sistema de «vigilias» o cuartos del día, cubriendo cada período tres horas:
1.ª vigilia: 6 h-9 h
2.ª vigilia: 9 h-12 h
3.ª vigilia: 12 h-15 h
4.ª vigilia: 15 h-18 h
En este sistema, todo acontecimiento ocurrido entre las 6 h y las 9 h se fecharía en la «hora tercera», y todo acontecimiento entre las 9 h y las 12 h en la «hora sexta». Las dos indicaciones (Marcos y Juan) podrían entonces designar momentos cercanos.
Esta hipótesis explica el uso del término «hacia» (ὡς/hōs), que indica una aproximación y no una precisión de reloj.
c - La utilización del sistema romano por Juan (hipótesis preferida)
La solución más satisfactoria se basa en que Juan utiliza el sistema horario romano, distinto del sistema judío.
IV. Juan utiliza el sistema romano
1 - Los dos sistemas de medición del tiempo
Sistema
Comienzo del día
6ᵉ heure =
Judío
Amanecer (~6 h)
Mediodía
romanos
Medianoche
6 h de la mañana
El sistema romano contaba las horas a partir de la medianoche, como hacemos hoy. La hora sexta romana corresponde, pues, a las 6 de la mañana.
2 - Pruebas del uso romano por Juan
a - La mención de «la tarde del domingo»
En Juan 20.19, el autor escribe: «Al anochecer de aquel día, el primero de la semana...». Para un judío estricto, el «primer día de la semana» habría comenzado ya la víspera, a la puesta del sol (sábado por la tarde). Al presentar la tarde del domingo como perteneciente todavía al primer día, Juan adopta la convención romana.
b - El público al que se dirige
Juan escribe desde Éfeso, en Asia Menor, para un público mayoritariamente helenístico-romano. El uso del sistema horario local facilita la comprensión de sus lectores.
c - La coherencia narrativa
Si Juan indica las 6 de la mañana para la comparecencia final ante Pilato, esto concuerda perfectamente con los sinópticos:
~6h00 : Sentencia de Pilato (Juan)
~9h00 : Crucifixión (Marcos)
El intervalo de tres horas permite el desarrollo de los acontecimientos intermedios: flagelación, burlas de los soldados, camino hacia el Gólgota y preparativos de la crucifixión.
V. El paréntesis de Juan 19.14
La estructura gramatical del versículo merece atención. Varias traducciones, entre ellas la de Darby, colocan la indicación temporal entre paréntesis:
«(Era la Preparación de la Pascua, y era como la hora sexta;) y dijo a los judíos: “¡Aquí tenéis a vuestro rey!”» (Juan 19.14, Darby)
Este paréntesis sugiere que Juan inserta una nota contextual más que una indicación cronológica estrictamente vinculada a la frase siguiente. Precisa el momento en que Pilato comenzó a sentarse en el tribunal ese día, no la hora exacta de cada palabra.
VI. El contexto litúrgico: las horas de oración
1 - Las tres oraciones diarias
La tradición judía establece tres momentos de oración diarios:
Shajarit (oración de la mañana): hacia la 3.ª hora (9 h)
Min'ha (oración de la tarde): hacia la 9.ª hora (15 h)
Ma'ariv (oración de la noche): después de la puesta del sol
Estas horas estructuraban la vida religiosa en Jerusalén. El shofar resonaba desde el Templo para llamar a los fieles a la oración.
2 - Correspondencia con los acontecimientos de la Pasión
Hora de oración
Acontecimiento correspondiente
3.ª hora (9 h) - Shajarit
Crucifixión
6.ª hora (12 h)
Comienzo de las tinieblas
9.ª hora (15 h) - Min'ha
Muerte de Jesús
Esta correspondencia probablemente no es fortuita. Mateo, testigo ocular y judío piadoso, asoció naturalmente los acontecimientos a los puntos de referencia temporales que marcaban el ritmo de su jornada. El sonido del shofar que llamaba a la oración de Min'ha pudo coincidir con el último grito de Jesús.
3 - Confirmación en los Hechos de los Apóstoles
El libro de los Hechos confirma la importancia de estas horas:
Hechos 3.1 (Reina-Valera 1909) :
PEDRO y Juan subían juntos al templo á la hora de oración, la de nona.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Hechos 10.9 (Reina-Valera 1909) :
Y al día siguiente, yendo ellos su camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro subió á la azotea á orar, cerca de la hora de sexta;
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Hechos 10.30 (Reina-Valera 1909) :
Entonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí, un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
VII. El significado de «Preparación de la Pascua»
1 - Aclaración terminológica
La expresión «Preparación de la Pascua» (Juan 19.14) se ha interpretado a veces como una referencia al jueves, víspera de la comida pascual. Esta lectura situaría la crucifixión un día antes que en los sinópticos.
Sin embargo, esta interpretación desconoce el uso lingüístico del siglo I. En tiempos de Jesús, el término «Pascua» abarcaba a menudo toda la semana festiva, incluidos los siete días de los Panes sin levadura que seguían inmediatamente a la comida pascual (San Lucas 22.1; Exodo 12.15-20).
2 - El viernes como día de preparación
La palabra griega paraskeuē (παρασκευή), traducida por «preparación», designa técnicamente el viernes, día anterior al . Marcos lo confirma explícitamente:
Marcos 15.42 (Reina-Valera 1909) :
Y cuando fué la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado,
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
El propio Juan utiliza esta terminología:
Juan 19.31 (Reina-Valera 1909) :
Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados.
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
)
La «Preparación de la Pascua» designa, pues, el viernes de la semana pascual, no el jueves anterior a la comida.
VIII. La precisión temporal en la Antigüedad
1 - La aproximación como norma
Sería anacrónico exigir a los autores antiguos la precisión de reloj de nuestra época. Los instrumentos de medición —relojes de sol, clepsidras— eran escasos e imprecisos. La mayoría de la gente se orientaba por la posición del sol, las comidas, las horas de oración o las vigilias nocturnas.
El término «hacia» (ὡς o ὡσεί en griego) aparece con frecuencia en las indicaciones temporales evangélicas, señalando una estimación y no una medida exacta (Juan 19.14, San Lucas 23.44).
2 - El valor de las indicaciones horarias
A pesar de esta aproximación, los datos temporales de los Evangelios presentan una coherencia notable. Permiten reconstruir el desarrollo de los acontecimientos en un período de unas doce horas, desde el arresto nocturno hasta la sepultura antes del .
IX. Reconstrucción cronológica del viernes 1 de abril del año 33
1 - Del alba a la crucifixión
Hora estimada
Acontecimiento
Referencias
~3h00-4h00
Arresto en el huerto de Getsemaní
San Mateo 26.47-56 ; Marcos 14.43-52 ; Juan 18.2-12
~4h00-4h30
Comparecencia ante Anás
Juan 18.12-14,19-24
~4h30-6h00
Juicio ante Caifás y el
San Mateo 26.57-68 ; Marcos 14.53-65
~6h00-6h15
Canto del gallo, negación de Pedro
San Mateo 26.74-75 ; Marcos 14.72 ; San Lucas 22.60-62
~6h00-6h30
Condena oficial al amanecer
San Mateo 27.1 ; Marcos 15.1 ; San Lucas 22.66-71
~6h00
Comparution devant Pilate (6ᵉ heure romaine)
Juan 19.14
~7h00-7h30
Envío a Herodes Antipas
San Lucas 23.6-12
~7h30-8h30
Regreso a Pilato, flagelación
San Mateo 27.15-30 ; Juan 19.1-16
~8h30-9h00
Camino hacia el Gólgota
San Mateo 27.32 ; Marcos 15.21 ; San Lucas 23.26
2 - De la crucifixión a la sepultura
Hora estimada
Acontecimiento
Referencias
~9h00
Mise en croix (3ᵉ heure juive)
Marcos 15.25
9h00-12h00
Jesús en la cruz, palabras, burlas
San Mateo 27.35-44 ; San Lucas 23.33-43 ; Juan 19.18-27
~12h00
Début des ténèbres (6ᵉ heure juive)
San Mateo 27.45 ; Marcos 15.33
12h00-15h00
Tinieblas sobre la tierra
San Lucas 23.44-45
~15h00
Mort de Jésus (9ᵉ heure juive)
San Mateo 27.46-50 ; Marcos 15.34-37
~15h00-17h00
Gestiones de José de Arimatea
San Mateo 27.57-58 ; Marcos 15.42-45
~17h00-18h00
Sepultura antes del
San Mateo 27.59-60 ; Juan 19.38-42
X. Argumentos adicionales a favor de la armonización
1 - La fiabilidad de los testigos
Los autores de los Evangelios eran testigos directos (Mateo, Juan) o colaboradores cercanos de testigos (Marcos con Pedro, Lucas como investigador minucioso). Escribían en una época en que otros testigos podían impugnar sus afirmaciones. Una contradicción flagrante sobre un acontecimiento tan público habría sido señalada de inmediato.
San Lucas 1.1-3 (Reina-Valera 1909) :
HABIENDO muchos tentado á poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;Me ha parecido también á mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo,
Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
2 - La complementariedad de las perspectivas
Cada evangelista escribe para un público específico con preocupaciones distintas:
Mateo se dirige a los judíos y utiliza naturalmente el sistema judío
Marcos, influido por Pedro, conserva los puntos de referencia judíos
Lucas, médico griego, mantiene el sistema judío por fidelidad a sus fuentes
Juan, que escribe tardíamente desde Asia Menor para un público helenístico-romano, adopta sus convenciones
Esta diversidad enriquece el testimonio en lugar de comprometerlo.
3 - La ausencia de intento de armonización
Si los autores hubieran inventado o copiado mecánicamente, probablemente habrían uniformado los detalles. La presencia de estas variaciones indica testimonios independientes que relatan auténticamente sus observaciones.
XI. Recapitulación de los hechos
Le proponemos un desarrollo de los hechos que se desprende de las conclusiones de nuestros diversos estudios, desarrollados en la sinopsis y en diversos anexos.
_1 La matanza de los corderos comienza el jueves y continúa el viernes. – anexo ANN027: La última cena de Pascua.
_2 La búsqueda y la preparación del lugar para la Pascua tienen lugar el jueves por la tarde. Marcos 14.12-16; San Mateo 26.17-19; San Lucas 22.7-13.
_3 La casa es, según nosotros, la de María, la madre de Juan, apodado Marcos. Hechos 12.12.
_4 La comida de Pascua comienza el jueves por la noche, después de las 18 h. Para los judíos ya es viernes. Marcos 14.17; San Mateo 26.20; San Lucas 22.14-18. No es, pues, el Séder oficial, que se celebrará la noche del viernes Juan 18.28.
_5 La comida termina el viernes por la mañana antes del alba, entre la medianoche y las 2 h 30.
_6 Judas Iscariote se fue antes del final de esta cena. Juan 13.30.
_7 El Mesías Jesús y los discípulos salen hacia el huerto de los Olivos entre la medianoche y las 2 h 30, antes del alba del viernes. El joven Marcos los sigue. Marcos 14.26; Marcos 14.32-42; San Mateo 26.30; San Mateo 26.36-46; San Lucas 22.39-46; Juan 18.1.
_8 Se detienen al pie del , en el huerto de Getsemaní. San Mateo 26.36; Marcos 14.32.
_9 Pasan una hora en oración, de las 2 a las 3 h. San Mateo 26.40.
_10 Llega la tropa dirigida por Judas Iscariote. Seguimos en la noche del jueves, antes del amanecer del viernes, hacia las 3 h. Marcos 14.43-52; San Mateo 26.47-56; San Lucas 22.47-53; Juan 18.2-12.
_11 El arresto tiene lugar en ese momento, hacia las 3 h 30. Estamos a unos 1 km del Templo. San Mateo 26.47; Marcos 14.43; San Lucas 22.47; Juan 18.3.
_12 La comparecencia ante el sumo sacerdote Ana, que posee esta distinción a título honorífico porque ya no está en funciones, se desarrolla rápidamente antes del amanecer del viernes, hacia las 4 h. Su residencia está cerca del Templo. Juan 18.12-14.
_13 Varios discípulos, y en particular Simón Pedro y Juan, siguen el cortejo de lejos. Entran en el patio de la casa del sumo sacerdote Caifás. San Mateo 26.58; Marcos 14.54.
_14 El Mesías Jesús es llevado a casa del sumo sacerdote en funciones, Caifás, que también vive cerca del Templo, hacia las 4 h 30. Lucas señala que Pedro y Juan permanecieron más de una hora en el patio. Marcos 14.53-72; San Mateo 26.57-75; San Lucas 22.54-62; Juan 18.15-27.
_15 El Mesías Jesús es interrogado durante dos horas, de las 4 h 30 a las 6 h 30. San Mateo 26.59-68; Marcos 14.55-65; San Lucas 22.67-71; Juan 18.19-24.
_16 El gallo canta hacia las 6 h 15, poco antes de la salida del sol. San Mateo 26.74; Marcos 14.72; San Lucas 22.61-62; Juan 18.27.
_17 La comparecencia ante el debería tener lugar después de la salida del sol, a las 6 h 38. Pero no fue así, pues en el momento en que canta el gallo el Maestro es llevado, según nuestra interpretación del texto de Lucas, ante Pilato justo después de la sentencia del , que por tanto esperó a que amaneciera para pronunciarla. San Lucas 22.66-71; Marcos 15.1; San Mateo 27.1-2.
_18 La primera comparecencia ante Poncio Pilato comienza hacia las 6:45 h. Marcos 15.1-5; San Mateo 27.2-14; San Lucas 23.1-5; Juan 18.28-38.
_19 Situamos la comparecencia ante Herodes Antipas hacia las 7:30 h. San Lucas 23.6-12.
_20 El regreso ante Poncio Pilato ocurre hacia las 8 h. Marcos 15.6-19; San Mateo 27.15-30; San Lucas 23.13-25; Juan 18.39-40; Juan 19.1-16.
_21 La multitud, reunida ante el palacio de Poncio Pilato, exige la crucifixión. San Mateo 27.22 ; Marcos 14.11-15 ; San Lucas 23.23 ; Juan 19.15.
_22 La salida hacia el monte Gólgota comienza antes de las 9 h. San Mateo 27.32 ; Marcos 15.21-22 ; San Lucas 23.26-33 ; Juan 19.17.
_23 La colocación en la cruz tiene lugar, pues, hacia las 9 h según el texto de Marcos. La imprecisión de la medida permite intercalar el tiempo del desplazamiento hasta el monte Gólgota. Marcos 15.20-41 ; San Mateo 27.31-56 ; San Lucas 23.26-49 ; Juan 18.17-30.
_24 Todos estos miembros del pueden ahora participar en la fiesta familiar de la Pascua, con el ánimo sereno tras lo que consideran una magnífica victoria. ¡Pero los acontecimientos no van a desarrollarse como ellos imaginaban!
_25 Desde aproximadamente el mediodía hasta las 15 h, hay tinieblas sobre la región de Jerusalén. San Mateo 27.45 ; Marcos 15.33 ; San Lucas 23.44.
_26 La muerte en la cruz tiene lugar el viernes 1 de abril del año 33, hacia las 15 h, según los Evangelios. Ocurre antes del final de esta noche extraordinaria. Los tres días y tres noches comienzan con esta noche, como lo establece el calendario judío.
_27 Se calcula que la sepultura tuvo lugar hacia las 17 h, todavía es de día. Seguimos en viernes, que para los judíos termina hacia las 18 h. El comienza normalmente un poco antes, hacia las 17:50. Todo ha terminado en el momento en que comienza el . San Mateo 27.57-61 ; Marcos 15.42-47 ; San Lucas 23.50-56 ; Juan 19.31-42.
_28 A los ojos de todos, este asunto queda ahora definitivamente resuelto y el balance es bastante positivo para estos dirigentes; no ha habido ningún tumulto.
_29 Queda por tratar un último detalle: el Mesías Jesús había hablado de resurrección, por lo que es más prudente poner guardias ante el sepulcro. Esa es la petición formulada a Pilato el mismo día del ; nada detiene a estos fervientes religiosos. San Mateo 27.62-66.
_30 La resurrección tiene lugar el domingo por la mañana, al amanecer. Tenemos, pues, los 3 días y 3 noches según el cómputo inclusivo judío. San Mateo 28.2-4 ; Marcos 16.2-4 ; San Lucas 24.1-3. Tenemos en cuenta la noche en pleno mediodía.
_31 Ahora vienen las diversas apariciones del Mesías Jesús, vivo, a partir del domingo 3 de abril del año 33, muy de mañana. Juan 20.11-18 ; San Mateo 28.8-10 ; Marcos 16.8 ; Juan 20.24-34 ; Marcos 16.13-14 ; San Lucas 24.13-35 ; Marcos 16.14 ; San Lucas 24.36-49 ; Juan 20.26-31 ; Juan 21.1-14.
Esta lista constituye un breve resumen de la sinopsis, en la que profundizamos en estos acontecimientos para facilitar su comprensión. Todos los detalles que respaldan nuestra hipótesis se exponen bien directamente en la sinopsis, bien en diversos anexos.
La aparente contradicción entre Juan y los sinópticos sobre la hora de la crucifixión encuentra una resolución satisfactoria en la distinción de los sistemas horarios utilizados. Juan, que escribe para un público romano, emplea su convención (hora sexta = 6 de la mañana), mientras que los sinópticos utilizan el sistema judío (hora tercera = 9 de la mañana).
Esta explicación permite establecer una cronología coherente:
~6h00 : Sentencia final de Pilato (Juan, sistema romano)
~9h00 : Crucifixión efectiva (sinópticos, sistema judío)
~12h00-15h00 : Tinieblas sobrenaturales
~15h00 : Muerte de Jesús
Lejos de invalidar la fiabilidad de los Evangelios, esta diversidad de perspectivas atestigua la autenticidad de relatos procedentes de testigos distintos, cada uno de los cuales relata los acontecimientos según sus propios puntos de referencia culturales y temporales.
Las tinieblas ocurridas en pleno mediodía, referidas unánimemente por los tres sinópticos, constituyen una señal cósmica que subraya el alcance universal de este acontecimiento. La muerte del Mesías a de la tarde (Min'ha), en el mismo momento en que se terminaba de sacrificar a los corderos pascuales en el Templo, revela la profunda coherencia teológica de estos relatos históricos.
La condena de Jesús no fue obra del pueblo judío en su conjunto, sino de dirigentes religiosos apegados a sus tradiciones y privilegios. Muchos de ellos reconocerán más tarde en este «peligroso revolucionario» al Mesías anunciado por sus profetas (Hechos 6.7).
Un título, un personaje, un lugar, una referencia («Lucas 15»)…
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Referencia bíblica
INF328
Nota informativa
INF328 - La hora de la oración
La hora de la oración
Probablemente existía en el Templo de Jerusalén un sistema de señales sonoras que marcaba el ritmo de las principales actividades religiosas de la jornada. Varios indicios bíblicos, históricos y rabínicos apuntan en este sentido.
La Ley ya prescribía el uso de las trompetas de plata para convocar a la congregación y marcar ciertos acontecimientos del culto (Números 10.1-10). Los sacerdotes las tocaban durante los sacrificios y las grandes fiestas (2 Crónicas 29.26-28).
El historiador judío Flavio Josefo refiere que un sacerdote se situaba en lo alto del Templo para anunciar, mediante toques de trompeta, el comienzo y el fin del sábado. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz, por cierto, una piedra con la inscripción «lugar del toque de trompeta», que parece corresponder al sitio donde se colocaba ese sacerdote.
La literatura rabínica, en particular la Misná (Sucá 5.5), menciona también varias series de toques que acompañaban la apertura de las puertas del Templo, las libaciones y ciertos momentos del culto diario. Un judío piadoso que frecuentaba regularmente el Templo podía así conocer los principales momentos del día gracias a estas señales.
Las horas de oración estaban estrechamente asociadas a los sacrificios diarios: el sacrificio de la mañana se realizaba hacia la hora tercera, es decir, aproximadamente a las nueve (Hechos 2.15), mientras que el sacrificio de la tarde tenía lugar hacia la hora novena, es decir, hacia las quince horas (Hechos 3.1). Los fieles se congregaban naturalmente en torno a estos momentos importantes del culto (San Lucas 1.10).
Es, pues, muy probable que Pedro y Juan, al subir al Templo «a la hora de la oración» (Hechos 3.1), se guiaran no solo por su conocimiento del ritmo litúrgico, sino también por las señales sonoras emitidas en el Templo. Cuando Lucas precisa que subían al Templo «a la hora novena», probablemente no se trata de una simple estimación, sino de una hora conocida por todos y marcada regularmente por el desarrollo del culto y por los toques de las trompetas sacerdotales.
Estas referencias litúrgicas y horarias explican también por qué los evangelistas pudieron precisar las distintas horas en que se desarrollaron los principales acontecimientos del día de la crucifixión, el 1 de abril del año 33.
INF305
Nota informativa
INF305 - El monte de los Olivos
El monte de los Olivos
El monte de los Olivos constituye uno de los lugares más importantes de la geografía bíblica. Situado al este de Jerusalén, está separado de la ciudad por el valle del Cedrón (2 Samuel 15.30 ; Juan 18.1). Su nombre procede de los numerosos olivos que cubrían antaño sus laderas.
Situación geográfica
El monte de los Olivos forma una larga cresta orientada de norte a sur, que culmina a unos 820 metros de altitud, es decir, ligeramente más alto que Jerusalén. Desde su cima se disfruta de una vista notable de la ciudad y del emplazamiento del Templo.
Su cercanía a Jerusalén explica por qué Jesús y sus discípulos acudían allí con frecuencia (San Lucas 21.37). Según Lucas, el lugar de la ascensión se encontraba a una distancia de aproximadamente un «camino de sábado» de Jerusalén, es decir, alrededor de un kilómetro (Hechos 1.12).
Un lugar asociado a numerosos acontecimientos bíblicos
En el Antiguo Testamento
David cruzó el torrente Cedrón y subió llorando al monte de los Olivos cuando huía de su hijo Absalón (2 Samuel 15.30).
El profeta Ezequiel describe la gloria de Dios abandonando Jerusalén y deteniéndose en el monte situado al este de la ciudad, generalmente identificado con el monte de los Olivos (Ezequiel 11.23).
El profeta Zacarías anuncia que, en el día del Señor, los pies del Eterno se posarán sobre el monte de los Olivos (Zacarías 14.4).
En la vida del Mesías Jesús
El monte de los Olivos ocupa un lugar especial en los Evangelios:
Jesús se queda allí con frecuencia (San Lucas 22.39);
contempla Jerusalén y llora por la ciudad (San Lucas 19.41-44);
pronuncia allí el discurso escatológico sobre el fin de los tiempos (San Mateo 24.3 ; Marcos 13.3);
pasa sus noches en este monte durante los últimos días antes de su muerte (San Lucas 21.37);
al pie del monte se encuentra el huerto de Getsemaní, donde ora antes de su arresto (San Mateo 26.36 ; San Lucas 22.39-46);
también es desde los alrededores de Betania, en la ladera oriental del monte, desde donde bendice a sus discípulos y es elevado al cielo (San Lucas 24.50-51 ; Hechos 1.9-12).
El monte de los Olivos y la ascensión
Los Hechos indican que los discípulos regresaron a Jerusalén «del monte llamado de los Olivos» después de la ascensión (Hechos 1.12). Lucas precisa en su Evangelio que Jesús los condujo hasta cerca de Betania antes de dejarlos (San Lucas 24.50).
Estas dos indicaciones son perfectamente compatibles, puesto que Betania se sitúa en la ladera oriental del monte de los Olivos, a unos tres kilómetros de Jerusalén (Juan 11.18).
Una dimensión profética
Para varios intérpretes, la elección del monte de los Olivos como lugar de la ascensión probablemente no es fortuita. El profeta Zacarías ya anunciaba que, en el día del Eterno, este se alzaría sobre ese monte (Zacarías 14.4). Así, el lugar desde el cual Jesús deja a sus discípulos podría ser también el asociado a su regreso glorioso, conforme a la palabra de los ángeles:
«Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo» (Hechos 1.11).
Así, el monte de los Olivos aparece como un lugar cargado de historia y de simbolismo. Es a la vez el escenario de los sufrimientos del Mesías, de su enseñanza sobre los tiempos futuros, de su ascensión y, según varias interpretaciones proféticas, del lugar asociado a su futuro regreso.
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INF003 - El Sanedrín
El Sanedrín
El Sanedrín fue una institución clave en el judaísmo antiguo, con funciones legislativas, judiciales y religiosas. Estos son algunos puntos clave sobre él:
El Sanedrín (o Sanedrín judío) designa, en la época del Segundo Templo (aprox. siglo II a. C. – 70 d. C.), la instancia suprema de autoridad religiosa, jurídica y a veces política del judaísmo en Judea.
Puntos esenciales
Composición y sede: tradicionalmente 71 miembros (el Nasi/presidente, el Av Beit Din/vicepresidente, y jueces/sabios). Se reunía en Jerusalén, cerca del Templo, probablemente en una sala llamada la «Sala de las Piedras Talladas».
Competencias: interpretación de la Ley (Torá), fijación de normas religiosas, arbitraje de litigios importantes, supervisión del calendario (santificación de los meses e intercalaciones), validación de ordenanzas comunitarias y, en teoría, juicio de los asuntos más graves. Bajo el dominio romano, sus poderes penales eran limitados.
Fuentes históricas: se encuentran ecos de él en los Evangelios (el juicio de Jesús, que menciona un consejo judío) y sobre todo en la literatura rabínica (Mishná, Talmud), que describe su funcionamiento ideal y sus reglas de procedimiento.
Funcionamiento procesal: testimonios examinados por un colegio, fuerte exigencia de credibilidad de los testigos, quórum necesario, votaciones que comenzaban por los jueces más jóvenes para evitar la influencia de los más antiguos, preferencia por la absolución en caso de duda; para los casos capitales, reglas aún más estrictas.
Después del año 70: la destrucción del Templo por los romanos puso fin al Sanedrín tal como existía en Jerusalén. Se reconstituyó una autoridad rabínica en Galilea (Yavné, luego Usha, Séforis, Tiberíades), llamada a veces «Sanedrín» por analogía, centrada en el estudio, la halajá y la organización comunitaria; declina hacia los siglos IV–V.
Legado: el Sanedrín simboliza el ideal de una autoridad colegiada y erudita en el judaísmo. Los tratados talmúdicos (en particular Sanedrín, Makkot) conservan sus reglas teóricas, que han influido en el pensamiento jurídico judío. En la época moderna, el término se retomó por analogía (por ejemplo, el «Gran Sanedrín» convocado por Napoleón en 1807), sin continuidad institucional con la Antigüedad.
Términos clave
Nasi: presidente del Sanedrín; algunas tradiciones atribuyen este papel a Hilel el Anciano y a sus descendientes durante el período tardío.
Av Beit Din: «padre del tribunal», segundo del Nasi.
Beit Din: tribunal rabínico; en plural, designa también las cortes locales de 23 jueces (para asuntos graves) o de 3 (para asuntos civiles).
Límites y debates
Historia frente a ideal normativo: las descripciones talmúdicas mezclan recuerdos históricos y modelos jurídicos; los historiadores discuten el alcance real de sus poderes en cada período.
Competencia penal bajo Roma: la capacidad de aplicar la pena capital es especialmente debatida; probablemente fue muy restringida al final del período.
En resumen: el Sanedrín fue la máxima instancia erudita y judicial del judaísmo del Segundo Templo, con un papel central en la interpretación de la ley y en la cohesión comunitaria; su forma antigua desaparece después del año 70, pero su modelo sigue inspirando la organización rabínica y el pensamiento jurídico judío.
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INF004 - Los romanos
Los romanos
En el año 63 a. C., el general romano Pompeyo invadió el territorio de Israel y tomó Jerusalén. Gracias a Julio César, el judaísmo se convirtió en el año 45 a. C. en una religión legal.
Cinco años después, en el 40 a. C., el emperador Augusto puso fin a la dinastía asmonea y nombró rey de los judíos a Herodes el Grande, un idumeo, es decir, sin linaje real.
Pocos años después de la muerte de Herodes el Grande, en el año 6 d. C., Roma cambió el estatus de Judea, así como de Samaria e Idumea (el Edom bíblico), para transformarlas en provincias romanas puestas bajo la responsabilidad de procuradores romanos.
Los hijos del monarca Herodes fueron promovidos por la autoridad romana a tetrarcas y gobernaron estas diversas provincias bajo la égida de los procuradores.
Por consiguiente, durante el ministerio del Mesías Jesús, un prefecto, Poncio Pilato, y un tetrarca, Herodes Antipas, se repartían el poder. Los dos hombres se odiaban hasta el día de la condena del Mesías Jesús (San Lucas 23.12).
Cuarenta años después de la crucifixión del Mesías Jesús, la insurrección de los judíos, iniciada en el año 66, fue sofocada; Tito destruyó el templo de Jerusalén en el año 70 y todo terminó con la caída de Masada el 2 de mayo del año 73.
Otras revueltas seguirían hasta el año 135.
En el año 130, el emperador Adriano cambió de nuevo el estatus del país de Israel al crear una nueva colonia romana; el nombre de Jerusalén fue sustituido por Aelia Capitolina.
El Mesías Jesús ejerció su ministerio en un territorio ocupado por los romanos, con un gobernador designado por Roma.
Tres hombres se repartían, pues, en ese momento de la historia, la dirección del país de Israel:
Poncio Pilato, el prefecto romano, poseía todos los poderes, en particular sobre Judea.
Herodes Antipas reinaba sobre Galilea y Perea.
El sumo sacerdote Caifás, responsable de los asuntos religiosos.
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INF089 - El sábado
El sábado
El sábado es un día de reposo y de santificación en la tradición judía, observado desde el viernes por la noche hasta el sábado por la noche. Estos son algunos elementos importantes que conviene conocer sobre el sábado:
Orígenes y significado
Mandamiento bíblico: El sábado es uno de los Diez Mandamientos dados por Dios a Moisés en el monte Sinaí. Se menciona en varias ocasiones en la Torá, en particular en Éxodo 20.8-11 y Deuteronomio 5.12-15. Creación: El sábado conmemora el día de reposo de Dios después de los seis días de la creación, tal como se describe en Génesis 2.2-3. Liberación de Egipto: Además de la creación, el sábado es también un recordatorio de la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, símbolo de libertad y de santificación.
Observancia y prácticas
Reposo: El sábado es un día de reposo completo en el que están prohibidos los trabajos creativos (llamados «melajot»). Esto incluye actividades como cocinar, escribir, encender un fuego y más. Celebración: El sábado comienza el viernes por la noche con una comida festiva, a menudo precedida por el encendido de las velas del sábado. Se recitan oraciones especiales, como el Kidush (santificación). Servicios religiosos: Los judíos practicantes asisten a los servicios religiosos en las sinagogas, donde se hacen lecturas especiales de la Torá y se elevan oraciones.
Tiempo en familia y espiritualidad: El sábado es también un momento de reunión familiar, de estudio de la Torá y de reflexión espiritual.
Importancia espiritual
Vínculo con Dios: El sábado es un tiempo dedicado a la espiritualidad y al fortalecimiento del vínculo con Dios, un tiempo de reposo físico y espiritual. Comunidad: El sábado fomenta la reunión comunitaria y familiar, fortaleciendo los lazos sociales y religiosos.
Significado del sábado para los judíos
Para los judíos, el sábado es mucho más que un simple día de reposo. Es un recordatorio semanal de la creación del mundo y un símbolo del pacto entre Dios y el pueblo de Israel. El sábado es un tiempo sagrado dedicado a la oración, a la reflexión espiritual y a la comunión familiar y comunitaria.
La observancia del sábado implica abstenerse de todo trabajo, participar en los servicios religiosos en la sinagoga, preparar comidas especiales y celebrar en familia. Es un momento para desprenderse de las preocupaciones materiales y concentrarse en lo espiritual, fortaleciendo así los vínculos con Dios y con los seres queridos.
El sábado en tiempos de Jesús
En tiempos de Jesús, el sábado tenía una gran importancia religiosa y social. Las leyes del sábado se observaban escrupulosamente, y los fariseos, así como los escribas, vigilaban de manera especial el cumplimiento estricto de estas leyes. Habían elaborado un conjunto detallado de reglas para determinar lo que se consideraba «trabajo» prohibido en día de sábado.
Jesús, sin embargo, desafió a menudo estas interpretaciones rígidas de las leyes del sábado. Por ejemplo, sanó enfermos en sábado, lo que provocó controversias con las autoridades religiosas de su tiempo. Jesús enseñó que el sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado (Marcos 2.27), subrayando así la importancia de la compasión y de la humanidad frente a las reglas estrictas.
La actitud de Jesús ante el sábado ponía de relieve la idea de que las leyes religiosas debían servir al bienestar de las personas, en lugar de convertirse en cargas opresivas. Esta perspectiva contribuyó a las tensiones entre él y las autoridades religiosas, y desempeñó un papel en los conflictos que finalmente condujeron a su crucifixión.
El sábado es una institución central del judaísmo, símbolo del reposo, de la santificación y del vínculo con Dios. Desempeña un papel esencial en la vida religiosa y social de los judíos, ofreciendo una pausa semanal dedicada a la reflexión, a la oración y a la comunión con los seres queridos.