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PER154
La curación de la mujer con pérdida de sangre
La perícopa 154 relata la curación de una mujer que sufría una hemorragia desde hacía doce años, según la narran Mateo, Marcos y Lucas. En Cafarnaún, ella toca discretamente el manto de Jesús, que iba de camino a casa de Jairo. Sanada al instante, es reconocida públicamente por Jesús, quien declara: «Tu fe te ha salvado». El artículo compara los tres relatos sinópticos y explora el alcance teológico, cristológico y social de este milagro de fe.
Levítico 15.25-27 (Reina-Valera 1909) :Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, ó cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, será inmunda como en los días de su costumbre.Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre.Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org