Étude 1 sur 4 · Guérison d’un paralytique

  1. Étude 1 : Guérison d’un paralytique
  2. Estudio 2: Un paralítico llevado por cuatro hombres
  3. Étude 3 : Guérison du paralytique
  4. Étude 4 : Guérison du paralytique de Bethesda

El comienzo del ministerio en Galilea

  • Curación de un paralítico

    El artículo aborda la curación de un paralítico por Jesús en Cafarnaún, destacando su divinidad proclamada mediante el perdón de los pecados, lo que escandaliza a los especialistas de la ley y ensancha el abismo entre Jesús y las autoridades religiosas.

    San Mateo 9.1-8 (Reina-Valera 1909) :
    ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.Y viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; ó decir: Levántate, y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.Entonces él se levantó y se fué á su casa.Y las gentes, viéndolo, se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los hombres.
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Las contradicciones

  • Un paralítico llevado por cuatro hombres

    El artículo explora las diferencias en los relatos de Mateo y Marcos sobre la sanidad del paralítico por Jesús. Aunque los relatos varían, el artículo subraya que son complementarios, pues reflejan las perspectivas individuales de los autores bajo la inspiración divina, y ofrecen una visión rica de los acontecimientos.

    San Mateo 9.2-8 (Reina-Valera 1909) :
    Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.Y viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; ó decir: Levántate, y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.Entonces él se levantó y se fué á su casa.Y las gentes, viéndolo, se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los hombres.
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Milagros

  • Curación del paralítico

    El artículo analiza el milagro de la sanidad del paralítico, presente en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas. Jesús, ante el escepticismo de los escribas, demuestra su autoridad divina al sanar a un paralítico bajado por un techo por sus amigos. Este relato subraya la fe de los portadores y la capacidad de Cristo para perdonar y sanar, lo que provoca el asombro y la alabanza de la multitud.

    Marcos 2.1-12 (Reina-Valera 1909) :
    Y ENTRÓ otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa.Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabían ni aun á la puerta; y les predicaba la palabra.Entonces vinieron á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.Y como no podían llegar á él á causa del gentío, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico.Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones,Decían: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué pensáis estas cosas en vuestros corazones?¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decirle: Levántate, y toma tu lecho y anda?Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.
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  • Curación del paralítico de Betesda

    Este artículo trata de la sanidad del paralítico de Betesda por Jesús, que ilustra la compasión y la autoridad divina de Jesús. El milagro, ocurrido en sábado, provoca un conflicto con las autoridades judías, rígidas en cuanto a las leyes del sábado. Con este acto, Jesús subraya la importancia de la fe, de la sanidad espiritual y de la redención más allá de las restricciones legales.

    Juan 5.1-15 (Reina-Valera 1909) :
    DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.Y hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.
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