Études 1 à 2
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PER342
El trágico final de Judas Iscariote
Solo Mateo relata el trágico final de Judas Iscariote. Tras la condena de Jesús, abrumado por el remordimiento, Judas arroja las treinta monedas de plata en el santuario del Templo y se suicida. Los sacerdotes compran con ese dinero el campo del alfarero, llamado Acéldama. Este episodio ilustra la irreversibilidad de la traición y la desesperación de un hombre incapaz de aceptar el perdón.
San Mateo 27.3-9 (Reina-Valera 1909) :Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéraslo tú.Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER363
La visita de los representantes del Sanedrín a Pilato
Episodio exclusivo de Mateo, esta perícopa relata la visita de los representantes del Sanedrín a Pilato el sábado por la mañana para obtener una guardia para el sepulcro de Jesús. Temiendo un rumor de resurrección, hacen sellar el sepulcro. Pilato, pragmático, cede a su petición. Este episodio revela las tensiones entre el poder religioso judío y la autoridad romana, y prepara directamente el relato de la resurrección.
San Mateo 27.57-61 (Reina-Valera 1909) :Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,Y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña: y revuelta una grande piedra á la puerta del sepulcro, se fué.Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org