Étude 1 sur 5 · Seconde déclaration de Pierre

  1. Étude 1 : Seconde déclaration de Pierre
  2. Estudio 2: La transfiguración
  3. Étude 3 : Les recommandations du Maître
  4. Étude 4 : Question des disciples au sujet du prophète Elie
  5. Étude 5 : Un démon difficile à chasser
  • Segunda declaración de Pedro

    El artículo aborda la segunda declaración de Pedro, que reconoce a Jesús como el Mesías. Examina los relatos bíblicos que sitúan este acontecimiento en Cesarea de Filipo, destacando la dificultad del público judío para aceptar la filiación divina. Jesús pide a sus discípulos que no declaren abiertamente su mesianidad.

    San Mateo 16.13-16 (Reina-Valera 1909) :
    Y viniendo Jesús á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, Jeremías, ó alguno de los profetas.El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy?Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
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  • La transfiguración

    El artículo explora la transfiguración de Jesús, en la que resplandece con luz divina junto a Moisés y Elías en el monte Hermón. Pedro, Santiago y Juan son testigos de ella. Este acontecimiento manifiesta la divinidad de Jesús.

    Marcos 9.2-13 (Reina-Valera 1909) :
    Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.Empero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
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  • Las recomendaciones del Maestro

    El artículo explora el mandato de Jesús a sus discípulos de guardar en secreto su transfiguración, destacando la importancia de la fe y de la preparación de los apóstoles para sus futuras responsabilidades.

    Marcos 9.9-10 (Reina-Valera 1909) :
    Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.
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  • Pregunta de los discípulos sobre el profeta Elías

    Después de la transfiguración, los discípulos interrogan a Jesús sobre la profecía de Elías. Jesús revela que Juan el Bautista cumple esta profecía, un vínculo que los Evangelios desarrollan progresivamente.

    San Mateo 11.13-14 (Reina-Valera 1909) :
    Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir.
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  • Un demonio difícil de expulsar

    El artículo examina el intento fallido de los discípulos de exorcizar a un demonio de un muchacho, lo que requirió la intervención de Jesús después de la transfiguración. Los relatos de Mateo, Marcos y Lucas señalan la debilidad de su fe como causa de su fracaso.

    San Lucas 9.37-45 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro.Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único que tengo:Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole.Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre.Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.
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