Étude 1 sur 5 · Seconde déclaration de Pierre

  1. Étude 1 : Seconde déclaration de Pierre
  2. Estudio 2: La transfiguración
  3. Étude 3 : Les recommandations du Maître
  4. Étude 4 : Question des disciples au sujet du prophète Elie
  5. Étude 5 : Un démon difficile à chasser
  • Segunda declaración de Pedro

    El artículo aborda la segunda declaración de Pedro, que reconoce a Jesús como el Mesías. Examina los relatos bíblicos que sitúan este acontecimiento en Cesarea de Filipo, destacando la dificultad del público judío para aceptar la filiación divina. Jesús pide a sus discípulos que no declaren abiertamente su mesianidad.

    Marcos 8.27-30 (Reina-Valera 1909) :
    Y salió Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó á sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?Y ellos respondieron: Juan Bautista; y otros, Elías; y otros, Alguno de los profetas.Entonces él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo.Y les apercibió que no hablasen de él á ninguno.
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  • La transfiguración

    El artículo explora la transfiguración de Jesús, en la que resplandece con luz divina junto a Moisés y Elías en el monte Hermón. Pedro, Santiago y Juan son testigos de ella. Este acontecimiento manifiesta la divinidad de Jesús.

    San Lucas 9.28-36 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó á Pedro y á Juan y á Jacobo, y subió al monte á orar.Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías;Que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual había de cumplir en Jerusalem.Y Pedro y los que estaban con él, estaban cargados de sueño: y como despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él.Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesús: Maestro, bien es que nos quedemos aquí: y hagamos tres pabellones, uno para ti, y uno para Moisés, y uno para Elías; no sabiendo lo que se decía.Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.Y vino una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; á él oid.Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.
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  • Las recomendaciones del Maestro

    El artículo explora el mandato de Jesús a sus discípulos de guardar en secreto su transfiguración, destacando la importancia de la fe y de la preparación de los apóstoles para sus futuras responsabilidades.

    San Lucas 9.36 (Reina-Valera 1909) :
    Y pasada aquella voz, Jesús fué hallado solo: y ellos callaron; y por aquellos días no dijeron nada á nadie de lo que habían visto.
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  • Pregunta de los discípulos sobre el profeta Elías

    Después de la transfiguración, los discípulos interrogan a Jesús sobre la profecía de Elías. Jesús revela que Juan el Bautista cumple esta profecía, un vínculo que los Evangelios desarrollan progresivamente.

    Malaquías 4.5-6 (Reina-Valera 1909) :
    He aquí, yo os envío á Elías el profeta, antes que venga el día de Jehová grande y terrible.El convertirá el corazón de los padres á los hijos, y el corazón de los hijos á los padres: no sea que yo venga, y con destrucción hiera la tierra.
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  • Un demonio difícil de expulsar

    El artículo examina el intento fallido de los discípulos de exorcizar a un demonio de un muchacho, lo que requirió la intervención de Jesús después de la transfiguración. Los relatos de Mateo, Marcos y Lucas señalan la debilidad de su fe como causa de su fracaso.

    San Lucas 9.37-45 (Reina-Valera 1909) :
    Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro.Y he aquí, un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote que veas á mi hijo; que es el único que tengo:Y he aquí un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza y hace echar espuma, y apenas se aparta de él quebrantándole.Y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.Y respondiendo Jesús, dice: ¡Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.Y como aun se acercaba, el demonio le derribó y despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo volvió á su padre.Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo á sus discípulos:Poned vosotros en vuestros oídos estas palabras; porque ha de acontecer que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.Mas ellos no entendían esta palabra, y les era encubierta para que no la entendiesen; y temían preguntarle de esta palabra.
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