La última semana antes del arresto 2 estudios
Milagros 1 estudio
La última semana antes del arresto
-
PER294
Las preguntas de los fariseos y de los herodianos
Fariseos y herodianos intentan tender una trampa a Jesús preguntándole si hay que pagar el impuesto al César. Su respuesta —«Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios»— frustra la trampa y establece la distinción fundamental entre la autoridad civil y la soberanía divina, recordando que el hombre, que lleva la imagen de Dios, le pertenece por entero.
San Lucas 20.20-26 (Reina-Valera 1909) :Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, para sorprenderle en palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del presidente.Los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no tienes respeto á persona; antes enseñas el camino de Dios con verdad.¿Nos es lícito dar tributo á César, ó no?Mas él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de Dios, á Dios.Y no pudieron reprender sus palabras delante del pueblo: antes maravillados de su respuesta, callaron.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER295
Las preguntas de los fariseos y de los herodianos
En el Templo de Jerusalén, los saduceos intentan tender una trampa a Jesús con una pregunta sobre la resurrección que involucra a una mujer que tuvo siete maridos. Jesús responde revelando su ignorancia de las Escrituras y del poder de Dios: en la vida futura ya no se casan. Prueba la resurrección desde la Torá citando Éxodo 3.6: Dios es el Dios de los vivos, no de los muertos. Sus adversarios quedan reducidos al silencio.
San Lucas 20.39 (Reina-Valera 1909) :Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Milagros
-
MIR010
Sanidad del hombre de la mano seca
El artículo explora el milagro de Jesús sanando a un hombre de la mano seca, que ilustra su confrontación con los fariseos sobre el sentido del sábado. Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas relatan cada uno este acontecimiento con matices, subrayando la compasión de Jesús y la rigidez de las autoridades religiosas.
Marcos 3.1-6 (Reina-Valera 1909) :Y OTRA vez entró en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía una mano seca.Y le acechaban si en sábado le sanaría, para acusarle.Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate en medio.Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábado, ó hacer mal? ¿salvar la vida, ó quitarla? Mas ellos callaban.Y mirándolos alrededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituída sana.Entonces saliendo los Fariseos, tomaron consejo con los Herodianos contra él, para matarle.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org