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El ministerio de Juan el Bautista

El artículo examina el papel de Juan el Bautista en la preparación de la venida de Jesús. Presente en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, Juan bautiza y predica en el desierto de Judea. Considerado precursor de Cristo, nunca afirmó ser el Mesías. Sus enseñanzas prepararon al pueblo para recibir a Jesús, el Mesías real.

8 min Juan el Bautista ministerio Jesús Mesías 6 versículos 6 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 3.1-12 (Reina-Valera 1909)

Y EN aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,

Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

Porque éste es aquel del cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, enderezad sus veredas.

Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.

Entonces salía á él Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán;

Y eran bautizados de él en el Jordán, confesando sus pecados.

Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos, que venían á su bautismo, decíales: Generación de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de la ira que vendrá?

Haced pues frutos dignos de arrepentimiento,

Y no penséis decir dentro de vosotros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras.

Ahora, ya también la segur está puesta á la raíz de los árboles; y todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

Yo á la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; mas el que viene tras mí, más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego.

Su aventador en su mano está, y aventará su era: y allegará su trigo en el alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Marcos
Marcos 1.1-8 (Reina-Valera 1909)

PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti.

Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus veredas.

Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados.

Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados.

Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre.

Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos.

Yo á la verdad os he bautizado con agua; mas él os bautizará con Espíritu Santo.

Lucas
San Lucas 3.1-18 (Reina-Valera 1909)

Y EN el año quince del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia,

Siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra del Señor sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.

Y él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados;

Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, haced derechas sus sendas.

Todo valle se henchirá, y bajaráse todo monte y collado; y los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados;

Y verá toda carne la salvación de Dios.

Y decía á las gentes que salían para ser bautizadas de él: ¡Oh generación de víboras, quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham.

Y ya también el hacha está puesta á la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es cortado, y echado en el fuego.

Y las gentes le preguntaban, diciendo: ¿Pues qué haremos?

Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.

Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?

Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.

Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No hagáis extorsión á nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestras pagas.

Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo,

Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego;

Cuyo bieldo está en su mano, y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará.

Y amonestando, otras muchas cosas también anunciaba al pueblo.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Lugar: El templo de Jerusalén y después el desierto de Judea

Fecha: La fiesta de Pascua del lunes 19 de abril del año 26 (comienzo del ministerio de Juan el Bautista)

Método de trabajo: Volvemos a Mateo

Nota sobre el procedimiento: Mateo es el primero de los Evangelios

Mapa de la perícopa 30
Mapa de la perícopa 29

Juan el Bautista es una figura importante en la vida de Jesús, el Mesías.

El ministerio de Juan el Bautista

El ministerio de Juan el Bautista

Comentarios

Gracias a los escritos del profeta Daniel y a la información proporcionada por los Evangelios, podemos estimar que el ministerio de Juan el Bautista comenzó en abril del año 26. Estas fuentes sugieren que abandonó el hogar familiar tras la muerte de sus padres, que ya eran ancianos cuando nació, para establecerse en el desierto de Judea.

Según algunas interpretaciones, es posible que Juan el Bautista predicara a la multitud en la explanada del templo durante las grandes fiestas de Jerusalén. Parece que al final de su ministerio dejó de realizar estas peregrinaciones a Jerusalén, un punto que examinaremos con más detalle a continuación. Su vida y su vestimenta recordaban a sus contemporáneos al gran profeta Elías, lo que suscitaba numerosos interrogantes. Buscando respuestas, muchos lo encontraron predicando en la región de Betania al otro lado del Jordán.

Mateo precisa que Juan el Bautista comenzó su ministerio en el desierto de Judea, y el apóstol Juan indica que después se estableció a orillas del Jordán, en Betania al otro lado del río, instaurando un nuevo bautismo. Aunque muchos ven en él al mesías, afirma claramente que se equivocan y que su ministerio consiste únicamente en preparar su próxima venida.

Esta explicación aclara la afluencia de personas en torno a él. La gente creía encontrar en él al Mesías. Así, se convirtió naturalmente en la voz que clamaba en el desierto, anunciando la llegada del Mesías tan esperado y anhelado. Encarnaba al Mesías sacerdotal que precede al Mesías real.

Sería erróneo pensar que el éxito de Juan el Bautista se debía a la propuesta de una nueva doctrina. Su predicación se basaba en anunciar la venida del Mesías real, Jesús. Por tanto, este debía encontrarse necesariamente con Juan el Bautista.

Marcos comienza su relato citando las palabras de varios profetas, en particular Malaquías 3.1 y Isaías 40.3. Esta referencia constituye la única alusión a profetas en su texto, aparte de las citas directas de Jesús.

Para Marcos, autor del segundo Evangelio, todo comienza con la llegada de Juan el Bautista. Menciona a Juan principalmente porque anunciaba la venida de Jesús. Así, Juan el Bautista sirve de introducción a la figura central del relato de Marcos: Jesús, el Mesías.

Se documentan tensiones entre los discípulos de Juan el Bautista y los de Jesús (Juan 3.25). Marcos señala que la misión de Juan se limitaba a anunciar la llegada de quien era mucho mayor que él: Jesús, el Mesías.

Así, Marcos sitúa a cada uno en el lugar que le corresponde dentro de la historia de la salvación. Plantea indirectamente una pregunta fundamental a los discípulos de Juan el Bautista: ¿seguirán al siervo que anuncia la llegada del Maestro o elegirán seguir a Jesús, el único y verdadero Maestro?

Lucas es el único que nos proporciona estos detalles históricos esenciales para situar los acontecimientos que relata en el contexto de la historia secular. Busca demostrar que la cronología de la vida de Jesús, el Mesías, se integra armoniosamente en la historia mundial.

Por tanto, no hay dos cronologías distintas: la del mundo con sus dirigentes, reyes y emperadores, y la de Jesús, el Mesías. Existe una única realidad histórica en la que el Mesías se integra de forma natural.

Parece que Lucas disponía de documentos hoy perdidos. Los casi dos mil años que nos separan han borrado pruebas en las que se apoyó para redactar su texto. Sin embargo, eso no significa que su información contenga errores, ya sea en las fechas o en los nombres.

Teófilo, al igual que los primeros lectores, no se escandalizó por estas referencias, que conocían y todavía podían verificar en aquella época. Al contrario, esto pone de relieve la calidad de la investigación realizada por Lucas.

La precisión de estos datos permite confirmar la veracidad de los escritos del profeta Daniel y establecer una cronología de los hechos relatados. Profundizamos en esta información en los anexos mencionados al principio de este pasaje.