ANN081

El cumplimiento de las profecías

El artículo examina cómo las profecías del Antiguo Testamento se cumplen en la vida de Jesús e identifica veinticuatro puntos marcados por acontecimientos clave. Al relacionar los textos proféticos con los Evangelios, el autor explora el cumplimiento y el alcance mesiánico oculto de los escritos sagrados.

52 min profecías Mesías Jesús Evangelios Antiguo Testamento 42 versículos 15 libros

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Introducción

En el capítulo «La profecía» identificamos doce puntos específicos de la primera parte de nuestras Biblias, el Antiguo Testamento, que se refieren indudablemente al Mesías.

También recogimos otros doce puntos que, aunque al principio no parecían relacionados con el Mesías, fueron esclarecidos por diversos acontecimientos de la vida de Jesús. Son profecías porque describen al Mesías varios siglos antes de su llegada al mundo.

Algunas de estas profecías tuvieron un primer cumplimiento en el contexto político en que fueron anunciadas y una segunda interpretación con la llegada del Mesías. Parece claro que sus autores no eran plenamente conscientes del alcance mesiánico de sus escritos.

En este estudio examinaremos estos textos y los compararemos con la información de los Evangelios sobre Jesús. Queremos determinar si sus contemporáneos podían relacionar las profecías del Antiguo Testamento con los detalles concretos de la vida de Jesús, el Mesías.

I. Recordatorio de las veinticuatro profecías

Comparamos los veinticuatro puntos proféticos definidos en el capítulo «La profecía» con los acontecimientos narrados en los Evangelios. Queremos evaluar la coherencia y la precisión entre estas profecías y los hechos históricos relatados.

Nos apoyaremos únicamente en la información disponible, sin añadir interpretaciones personales. Observaremos que los autores de los Evangelios, especialmente Mateo, ya establecieron algunas de estas relaciones.

Los primeros doce puntos se refieren específicamente al Mesías:

1-El anuncio de un Mesías futuro

2-Su filiación divina

3-La llegada de un mensajero precursor

4-Su nacimiento en Belén

5-Sus títulos y funciones mesiánicos

6-La realización de milagros mesiánicos

7-Su entrada mesiánica en Jerusalén

8-Su experiencia de sufrimiento y rechazo

9-La fecha profetizada de su muerte

10-Su entierro en el sepulcro de un rico

11-Su plan de redención y sus bendiciones universales

12-Su resurrección anunciada

La segunda lista de doce puntos se relaciona con el Mesías por acontecimientos específicos de su vida:

1-Su nacimiento virginal

2-Su establecimiento en Nazaret

3-La matanza de los inocentes

4-Su regreso de Egipto

5-Su traición

6-El precio de la traición

7-El uso del dinero de la traición para comprar el campo del alfarero

8-El vinagre que bebió

9-Sus manos y pies perforados, sin huesos rotos

10-La oscuridad en pleno día

11-La luna teñida de sangre

12-Su ascensión al cielo

Nuestra tarea será trazar paralelismos entre los escritos de los profetas y los relatos evangélicos, apoyándonos especialmente en Mateo, que ya realizó gran parte de este análisis. Intentaremos identificar las fuentes de las asociaciones que estableció.

II. Primera parte

Retomaremos los primeros doce puntos que, a nuestro entender, se refieren directamente a Jesús, el Mesías.

Punto n.º 1: Un Mesías anunciado en los textos judíos

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

La denominación «Dios poderoso»:

El profeta Isaías llama al Mesías «Dios poderoso», y el apóstol Juan aporta precisiones sobre la naturaleza divina de Jesús en su prólogo.

Juan 1.1-5 describe la Palabra como existente desde el principio, junto a Dios y siendo ella misma Dios. Todo fue creado por ella, y en ella reside la vida, fuente de luz para los seres humanos.

En Juan 1.14, esta Palabra se hace carne y habita entre nosotros, llena de gracia y verdad, revelándonos la gloria del Hijo único del Padre.

Juan comienza su evangelio afirmando la divinidad de Jesús y atestiguando que es a la vez Hijo de Dios y Mesías anunciado por los profetas. Señala que comprender al Mesías exige reconocer la encarnación de Dios como hombre.

Así, Jesús, el Mesías, no se presenta solo como un gran hombre, sino como Dios mismo.

Punto n.º 2: Será Hijo de Dios

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Durante el bautismo de Jesús ocurrieron acontecimientos sobrenaturales. Juan el Bautista, testigo de la escena, relata una manifestación notable: una voz celestial que proclama que Jesús es el Hijo de Dios.

Esta declaración podía percibirse como blasfema en el contexto judío de la época, donde la idea de un Dios con un hijo contrariaba la comprensión tradicional de su naturaleza.

Sin embargo, Juan relata fielmente lo que vio y oyó, pese al desafío que supone para su propia interpretación de los hechos.

Punto n.º 3: Un mensajero anunciará su venida

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Jesús, el Mesías, afirmó que el mensajero anunciado para precederlo era Juan el Bautista. Esta declaración tuvo eco entre los judíos de su tiempo, que esperaban la llegada de dos Mesías.

Según esta creencia, el primer Mesías sería sacerdotal, función que ahora se asocia con Juan el Bautista. El segundo se concebía como un rey, figura que Jesús vino a encarnar.

La distinción entre un Mesías sacerdotal y otro real era habitual en la expectativa mesiánica judía de la época.

Punto n.º 4: Nacerá en Belén

a) El texto

El profeta Miqueas, contemporáneo de Isaías y Oseas, ejerció su ministerio en el siglo VIII a. C., durante los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías en Judá. Este período, unos ciento cincuenta años antes de la deportación babilónica, estuvo marcado por amenazas crecientes contra Judá con el ascenso de los babilonios.

En sus profecías, Miqueas va más allá de las advertencias inmediatas a sus dirigentes y se proyecta hacia un futuro lejano. Predice un tiempo de restauración y evoca el nacimiento de un rey en Belén, el pueblo natal de David.

También destaca la antigüedad del origen de este futuro rey y sugiere un linaje que se remonta muy atrás. Estos anuncios describen acontecimientos muy posteriores a su propia época.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Los religiosos judíos comprendieron bien esta palabra de Miqueas. Cuando Herodes el Grande preguntó a estos sabios por el lugar de nacimiento de aquel rey, respondieron sin vacilar: Belén.

Mateo y Juan confirman expresamente que Jesús nació en Belén de Judea, lo que corrobora la profecía de Miqueas sobre el nacimiento del Mesías. José y María, como otros judíos de la época, probablemente conocían esta profecía.

El anuncio de Miqueas de que el origen de este rey se remonta muy atrás puede interpretarse de dos maneras.

Por un lado, puede indicar que el Mesías procede de un linaje real y es sucesor de la dinastía de David.

Por otro, como evoca Juan en su prólogo, ese origen lejano también podría significar que el Mesías existía antes de la creación del mundo y destacar así su naturaleza divina y eterna.

Punto n.º 5: Tendrá el título de rey

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Este salmo de autor desconocido era inicialmente una advertencia a las naciones para que no se rebelaran contra el rey recién establecido.

Con el tiempo, fue asociándose en la memoria colectiva al futuro rey mesiánico tan esperado, el Siloh o Mesías.

Los Evangelios emplean frecuentemente expresiones como «rey de los judíos» e «Hijo de David» para designar a Jesús y confirman así su identidad mesiánica según la comprensión de la época.

Estos términos reflejan el reconocimiento de Jesús como Mesías prometido, figura central en la expectativa escatológica judía.

Punto n.º 6: Realizará milagros

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Juan el Bautista conocía la profecía de Isaías 34.4-5. Al referirse a ella, Jesús vincula directamente su misión con los escritos de Isaías y se proclama abiertamente el Mesías prometido.

Esta afirmación era especialmente significativa porque los judíos conocían bien los escritos de Isaías. También lo reconocieron los dirigentes religiosos, como atestigua Juan 3.2, donde se dice que nadie puede realizar tales milagros sin la ayuda de Dios.

El reconocimiento de la función mesiánica de Jesús se apoyaba en los milagros, considerados prueba de su conexión divina.

Punto n.º 7: Entrará en Jerusalén montado en un pollino

a) El texto

c) La realidad histórica de los Evangelios

La escena en la que Jesús entra en Jerusalén montado en un pollino aparece en los cuatro Evangelios: San Mateo 21.1-5, Marcos 11.1-10, San Lucas 19.28-44 y Juan 12.12-14.

Nos centramos especialmente en Juan porque destaca un punto crucial: los discípulos no comprendían lo que sucedía ante sus ojos.

Entonces no supieron relacionar este acontecimiento con la profecía de Zacarías 9.9, que probablemente conocían. Esto indica su dificultad para asociar las acciones de Jesús con las profecías del Antiguo Testamento.

Solo después, como menciona Mateo, los discípulos comenzaron a percibir y comprender estas correspondencias entre la vida de Jesús y los escritos proféticos.

Punto n.º 8: Será martirizado

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Los cuatro evangelistas tratan la crucifixión, pero Lucas es quien ofrece más detalles.

Además del sufrimiento extremo de la crucifixión, observamos que la multitud no muestra compasión, sino que se burla de Jesús. Así se cumple al pie de la letra el texto de Isaías.

Esta escena cruel descrita por Lucas ilustra de forma conmovedora el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento sobre los sufrimientos del Mesías.

Punto n.º 9: Deberá morir durante la Pascua del año 33

a) El texto

Aclaramos e interpretamos este texto complejo en el capítulo El profeta Daniel y en los anexos ANN005 : Cálculo de las fechas de la vida de Jesús, el Mesías, ANN006 : La fecha exacta del decreto y ANN067 : Las teorías de Anderson y Denney.

A partir de estos análisis concluimos que Jesús, el Mesías, fue crucificado el 1 de abril del año 33. Estos documentos ofrecen una visión detallada y profunda de los cálculos e hipótesis que sustentan esa fecha.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Constatamos que las profecías de Daniel permiten deducir con precisión la fecha de la crucifixión de Jesús, el Mesías.

Esta conclusión notable solo resulta evidente tras estudiar cuidadosamente las profecías. El resultado es sorprendente y sugiere una Autoridad Superior que organiza los acontecimientos históricos para cumplir exactamente su plan preestablecido.

Jesús, el Mesías, murió conforme al tiempo determinado por Dios, como indican Romanos 5.6 y Daniel 8.19.

Punto n.º 10: Será colocado en el sepulcro previsto para un rico

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Los cuatro autores de los Evangelios mencionan el entierro de Jesús en un sepulcro (véanse San Mateo 27.59, Marcos 15.47, San Lucas 23.50 y Juan 19.38.

Habitualmente solo los ricos eran enterrados en sepulcros, mientras los cuerpos de quienes tenían menos recursos solían depositarse en fosas comunes. Por eso parecía poco probable que se cumpliera esta predicción específica de Isaías.

Sin embargo, José de Arimatea colocó el cuerpo de Jesús en su propio sepulcro y llevó al notable cumplimiento de esta profecía. Es poco probable que pensara en Isaías 53.9 al decidirlo. Aun así, su acción involuntaria contribuyó al cumplimiento e hizo memorable su nombre hasta hoy.

Punto n.º 11: Volverá a la vida al tercer día

a) El texto

Oseas 6.2 no indica expresamente la resurrección del Mesías, pero la coincidencia con la resurrección de Jesús al tercer día es notable.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Los cuatro Evangelios describen de manera notable la resurrección de Jesús, el Mesías (véanse San Mateo 28.1, Marcos 16.1, San Lucas 24.1 y Juan 20.1.

Pese a las enseñanzas expresas del Maestro, los discípulos no esperaban semejante milagro. Veremos que les costó aceptar esta realidad, aunque las profecías la habían anunciado y el propio Jesús los había advertido directamente.

Punto n.º 12: Vendrá a redimir a la humanidad

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

La muerte de Jesús, el Mesías, se distingue de todas las demás porque ofrece al mundo la posibilidad de redención. Por eso a veces se habla del «sacrificio de la cruz».

Este concepto se inscribe en la tradición judía, donde la muerte de una víctima inocente expía los pecados humanos. La gran diferencia es que el sacrificio de Jesús se considera definitivo y universal, y cubre las faltas de todos los que lo reconocen.

III. Segunda parte

Abordamos ahora profecías que ya tuvieron un cumplimiento específico en el pasado y que, por extensión, también conciernen al Mesías.

Las comprendemos relacionándolas con la historia de Jesús, el Mesías. Sin estos acontecimientos históricos habrían permanecido desconocidas o malinterpretadas.

Punto n.º 13: Un hijo nacido de una virgen

a) El texto

Este texto procede de una declaración de Isaías a Acaz, rey de Judá. Su primer objetivo es advertir al soberano rebelde. La profecía no tendría sentido sin un cumplimiento concreto que interpelara a Acaz.

Isaías anuncia que una joven virgen dará a luz y llamará al niño Emanuel, que significa «Dios con nosotros». Este nacimiento es totalmente natural y ocurre en el contexto de un matrimonio con la intervención de un hombre.

La señal dada a Acaz reside en el nombre del niño y en el momento de su nacimiento. Unos tres años después de esta profecía, en 732 a. C., la alianza entre Acaz, rey de Judá, y Rezín, rey de Siria, se derrumba al destruir Damasco el emperador asirio Tiglat-Pileser III.

Acaz deberá entonces pagar un fuerte tributo al imperio asirio. El nacimiento y las precisiones del versículo 16 se concretan literalmente en aquella época. Probablemente Acaz conocía a esta mujer y a su hijo y comprendió la señal anunciada por Isaías.

Sin embargo, no podía prever lo que sucedería 730 años después. Observamos a menudo este principio profético: un primer cumplimiento en el tiempo del anuncio y otro en el futuro.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Estos versículos de Isaías adquieren un significado especial con el nacimiento de Jesús. Mateo establece una relación entre esta profecía y la concepción excepcional del niño Jesús.

Es importante recordar que Mateo se dirigía a judíos familiarizados con Isaías. Sus contemporáneos habrían identificado y criticado fácilmente cualquier interpretación errónea o sesgada.

Aceptamos las conclusiones de Mateo, que interpreta a Isaías como una profecía del nacimiento excepcional del niño Jesús. En este caso vemos un primer cumplimiento en tiempos de Isaías y otro unos 730 años después.

Resulta evidente que esta profecía no podía comprenderse plenamente sin las circunstancias del nacimiento de Jesús vividas por María. Así, la historia reveló el cumplimiento de la palabra profética.

Punto n.º 14: Vivirá en Nazaret

a) El texto

Aunque no encontramos un texto concreto del Antiguo Testamento que sostenga la afirmación de Mateo sobre Nazaret, él menciona expresamente a «los profetas». Parece, por tanto, una interpretación de distintos pasajes veterotestamentarios.

Une hypothèse est que Matthieu ait fait le lien entre le mépris envers Nazareth, un village dont le développement dépendait directement de la ville romaine de Sépphoris toute proche, donc associé à l'occupant , et le rejet que le Messie Jésus allait subir.

Esta perspectiva podría relacionarse con Isaías, que habla del desprecio y sufrimiento del siervo de Dios. Nazaret, como lugar despreciado, se convierte en símbolo del rechazo que experimentaría Jesús, originario de allí.

Natanael resume claramente la situación de la época con estas palabras tajantes.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Mateo afirma sin vacilar que, conforme a las profecías, Jesús debía residir en Nazaret. Aunque es difícil hallar fuentes proféticas directas, la historia bíblica confirma que, al volver de Egipto, la familia, que quería establecerse en Belén, optó finalmente por regresar a su pueblo natal, Nazaret.

La revelación de un ángel a José influye en esta decisión. La alusión de Mateo a Nazaret no se apoya en una profecía concreta, sino que se interpreta en el marco de su intento de relacionar la vida de Jesús con los escritos proféticos.

Nos parece evidente que Mateo no se equivocó al citar este pasaje, sino que eligió una interpretación teológica para destacar el significado de la vida de Jesús en relación con las Escrituras hebreas.

Punto n.º 15: Se matará a niños en torno a su nacimiento

a) El texto

Jeremías alude aquí a un acontecimiento trágico y doloroso. Menciona Ramá, unos ocho kilómetros al norte de Jerusalén, mientras Belén está a unos ocho kilómetros al sur. Raquel, madre ancestral de José y Benjamín, representa simbólicamente a las madres de Israel. Vivió casi diez siglos antes del acontecimiento señalado por Jeremías.

La referencia a Raquel que llora por sus hijos parece una del dolor y la desolación de las madres durante la deportación de 722 a. C., cuando los asirios conquistaron el reino del norte y deportaron a muchos israelitas. Aquello causó sin duda sufrimientos indecibles, incluida la muerte de niños, y podría explicar el llanto de Raquel.

Probablemente Jeremías se refiere mediante Raquel al dolor colectivo e histórico de Israel, simbolizado por una madre que llora la pérdida de sus hijos. Esta imagen conmovedora ilustra la profundidad de la aflicción nacional tras las tragedias y convulsiones sufridas.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Mateo vincula expresamente la profecía de Jeremías 31.15 con la matanza de los niños de Belén y sus alrededores narrada en su evangelio.

Parece interpretar el dolor de Raquel por los hijos perdidos en la deportación como una prefiguración simbólica de la desesperación de las madres de Belén ante la matanza ordenada por Herodes.

Esta interpretación refleja un enfoque tipológico de la Escritura: un acontecimiento del Antiguo Testamento se entiende como prefiguración o símbolo de otro del Nuevo. Aquí, el sufrimiento de Raquel anticipa el dolor de las madres de Belén. Así, Mateo relaciona a los profetas veterotestamentarios con la vida de Jesús y destaca la continuidad y el cumplimiento de las profecías bíblicas en su persona.

Está claro, por tanto, que Mateo no usa literalmente a Jeremías, sino para relacionar simbólicamente los sufrimientos del pasado con los de tiempos de Jesús.

Su interpretación de Jeremías respecto a la matanza de Belén ejemplifica el enfoque tipológico de los autores del Nuevo Testamento: ver acontecimientos del Antiguo como prefiguraciones simbólicas de hechos posteriores del Nuevo.

En su evangelio Mateo relaciona expresamente la matanza de niños varones judíos por Herodes con Jeremías 31.15, donde Raquel llora a sus hijos perdidos. Aunque Jeremías no preveía específicamente este suceso trágico bajo Herodes, Mateo lo interpreta como cumplimiento simbólico de la profecía.

Desde la perspectiva de Mateo, el dolor de Raquel en Jeremías anticipa el de las madres de Belén. Es importante señalar que esta interpretación tipológica es propia de Mateo y no se desprende directamente del texto de Jeremías.

Así, reconociendo la validez de la interpretación en el contexto del Nuevo Testamento, también debemos admitir que Jeremías no anunciaba expresamente tal acontecimiento futuro.

Punto n.º 16: Deberá regresar de Egipto

a) El texto

Mateo cita a Oseas, que recuerda aquí la gran liberación de los hebreos con Moisés. Retomará el tema varias veces en su libro: Oseas 12.10, Oseas 12.14 y Oseas 13.4.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Mateo retoma esta observación del profeta para aplicarla a Jesús, el Mesías, que efectivamente regresará de Egipto.

Solo la historia de Jesús, el Mesías, permite vincular las palabras del profeta Oseas 11.1 sobre «llamar a mi hijo de Egipto» con el regreso de la familia después de su exilio. Mateo evoca este pasaje sin vacilar como prueba adicional de la condición mesiánica de Jesús.

Es poco probable que José y María interpretaran el acontecimiento como Mateo lo hace después. Él traza un paralelismo entre la liberación del pueblo hebreo, al que Dios sacó de Egipto, y la liberación que aporta Jesús, fuente de bendición. Esto muestra cómo los hechos del pasado adquieren nuevos significados a la luz de otros más recientes.

Punto n.º 17: Será traicionado por un allegado

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

El paralelismo entre el salmo de David y la traición de Judas Iscariote parece manifiesto. David se refiere a hechos concretos de su propia vida, pero curiosamente sus palabras resuenan en la traición de Judas, allegado de Jesús, el Mesías.

Esta relación solo se aprecia conociendo los acontecimientos que llevaron al arresto de Jesús. Sin ese contexto, el alcance profético del texto de David permanecería oculto.

Punto n.º 18: El precio de la traición será de treinta monedas de plata

a) El texto

El profeta Zacarías precisa incluso la suma asignada a la traición. Equivale al precio de un esclavo.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Mateo relata la traición de Judas Iscariote y especifica la suma que el ofreció por ella.

La traición de Judas Iscariote y lo que recibió esclarecen Zacarías 11.12. La suma coincide con el precio de un esclavo establecido en Exodo 21.28-32.

La exactitud de esta profecía resulta sorprendente. No es evidente que Judas conociera ese pasaje de Zacarías. Nada indica que lo relacionara con sus acciones, pues continuó por un camino destructivo que terminó en suicidio.

Punto n.º 19: Esta suma será arrojada en el Templo

a) El texto

El versículo 13 de Zacarías ofrece revelaciones notables. Destaca dos elementos: el dinero arrojado al Templo y la intrigante mención de un alfarero.

Estos detalles parecen prefigurar hechos concretos de la traición de Judas: según los Evangelios, arroja el dinero al Templo y después se utiliza para comprar el campo del alfarero.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Mateo relaciona los hechos con el texto profético de Zacarías 11.12, pero cita a Jeremías como fuente. ¿Pudo confundir a los dos profetas?

Parece poco probable, sobre todo porque se dirigía a lectores familiarizados con esos textos, que habrían reconocido fácilmente cualquier error.

Aunque Jeremías trata temas similares (véanse Jeremías 19.4 y Jeremías 6.11, el pasaje está más estrechamente relacionado con Zacarías 11.12. Probablemente Mateo citó intencionadamente al más conocido Jeremías para destacar la importancia y el alcance del acontecimiento, mientras aludía implícitamente al pasaje concreto de Zacarías.

El texto profético de Zacarías 11.13, escrito siglos antes de los acontecimientos del Nuevo Testamento, predice con notable precisión detalles que se concretarán en la traición de Judas Iscariote.

Describe una cantidad específica, el gesto de arrojarla al Templo y la posterior compra del terreno de un alfarero. Estas predicciones de Zacarías se cumplen concretamente en las acciones de Judas relatadas en los Evangelios.

Pese a la claridad retrospectiva de la profecía, los sabios religiosos de la época no parecen haber relacionado a Zacarías con la traición de Judas. Esa relación podría haber influido en sus interpretaciones y reacciones.

Punto n.º 20: El dinero servirá para comprar el terreno del alfarero

a) El texto

El versículo 13 de Zacarías ofrece revelaciones notables. Destaca dos elementos: el dinero arrojado al Templo y la intrigante mención de un alfarero.

Estos detalles parecen prefigurar hechos concretos de la traición de Judas: según los Evangelios, arroja el dinero al Templo y después se utiliza para comprar el campo del alfarero.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Las autoridades religiosas judías recuperaron el dinero que Judas había arrojado al templo, pero decidieron no devolverlo al tesoro, pues se había utilizado para conseguir la traición de Jesús.

Decidieron destinar esa suma y, si era necesario, completar el importe para adquirir un terreno que sirviera de cementerio para extranjeros.

El terreno pertenece a un alfarero, en exacta correspondencia con Zacarías 11.12-13. Los detalles se cumplieron con precisión. Sin embargo, los expertos en la ley, como los , no lo advirtieron; de lo contrario habrían adquirido otra parcela.

Es posible que los no conocieran estos hechos al comprar el terreno. Esta información se reveló después. Lucas la menciona en Hechos 1.16-19.

Solo retrospectivamente los apóstoles comprobaron la exactitud de Zacarías. Estos detalles probablemente provocaron descontento entre los , que no comprendieron inmediatamente las implicaciones de su decisión.

Punto n.º 21: En su muerte le ofrecerán vinagre y hiel

a) El texto

David habla aquí de sus propias pruebas y adversidades. Sus palabras expresan sus sufrimientos y desafíos personales.

b) La realidad histórica de los Evangelios

El salmo de David evoca la amargura mediante imágenes de veneno y vinagre. Estos elementos reaparecen de forma conmovedora en la crucifixión de Jesús, el Mesías, relatada por Mateo.

Mientras sufre en la cruz, ofrecen a Jesús vinagre mezclado con hiel, probablemente una sustancia amarga o tóxica. Esta concordancia entre David y la vida de Jesús destaca el carácter profético del Antiguo Testamento.

Pone de relieve al Mesías como figura central de toda la Biblia, cuyos sufrimientos habían sido predichos mucho antes de cumplirse.

Punto n.º 22: Le perforarán las manos y los pies, pero no le romperán los huesos

a) El texto

En Salmos 22.1-29, David aborda temas que prefiguran la crucifixión del Mesías: manos y pies perforados, ropa repartida y la túnica sorteada; también precisa que no se romperá ninguno de sus huesos.

Estos detalles, sorprendentemente específicos, corresponden estrechamente a los relatos evangélicos de la crucifixión.

Además, Zacarías usa «traspasado» y alude a un «hijo único» y un «primogénito». Estas expresiones, escritas siglos antes, parecen evocar de forma sorprendente las circunstancias de la muerte de Jesús y subrayan el carácter profético y anticipatorio del Antiguo Testamento respecto al Mesías.

b) La realidad histórica de los Evangelios

Puede consultar estas referencias bíblicas: Exodo 12.46, Salmos 34.19, Zacarías 12.10 y Apocalipsis 1.7.

El apóstol Juan destaca el cumplimiento de Zacarías y señala detalles específicos que se concretaron en los acontecimientos de la vida de Jesús.

Esta precisión en el cumplimiento de tantas profecías antiguas nos lleva a considerar una dirección divina que organiza estos acontecimientos.

Desafía nuestro razonamiento lógico habitual y sugiere con fuerza una intervención o previsión sobrenatural que guía la historia conforme a los escritos proféticos.

Punto n.º 23: Una noche singular llegará en pleno mediodía

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Amós predice una oscuridad anormal en pleno mediodía el día de la muerte del Mesías. La profecía resulta especialmente pertinente para la crucifixión de Jesús, durante cuyo suplicio se relata que el cielo se oscureció.

Exploraremos este fenómeno y su correspondencia con los «tres días y tres noches» de Jonás en el anexo ANN035 : Los tres días y tres noches.

El análisis permitirá comprender cómo los acontecimientos de la muerte de Jesús concuerdan con Amós 8.9, reforzando la idea de correspondencia entre las Escrituras y los hechos históricos de su vida.

Punto n.º 24: Habrá fenómenos atmosféricos anormales el día de su muerte

a) El texto

b) La realidad histórica de los Evangelios

Cuando Pedro cita a Joel y alude a fenómenos atmosféricos, parece referirse directamente a los acontecimientos del 1 de abril del año 33, que la mayoría de los presentes habría observado.

Profundizamos en esta interpretación en el anexo ANN036 : El discurso del apóstol Pedro. Allí analizamos cómo vincula las profecías de Joel con las circunstancias excepcionales de la crucifixión, lo que aclara el contexto bíblico e histórico de su mensaje.

Punto n.º 25: Será llevado al cielo

a) El texto

El rey profeta David evoca la ascensión del Mesías.

b) La realidad histórica de los Evangelios

La ascensión de Jesús, el Mesías, acontecimiento capital para los apóstoles, solo la describe Lucas en sus dos obras, el Evangelio según Lucas y los Hechos de los Apóstoles. Después de la resurrección, los discípulos se preguntaban constantemente por el desenlace del ministerio del Maestro.

Durante cuarenta días, el Mesías resucitado se manifestó varias veces, no solo a las mujeres que lo habían seguido, sino también a los apóstoles y otros discípulos.

La incertidumbre terminó inesperadamente. El jueves 12 de mayo del año 33, un día que comenzó como tantos otros, iba a entrar en la historia.

Reunidos con su Maestro en el , los apóstoles recibieron sus últimas instrucciones. Después, ante sus ojos asombrados, Jesús, el Mesías, se elevó al cielo. Aquella escena extraordinaria, cargada de significado y emoción, quedaría grabada para siempre en su memoria.

Este momento marca no solo el final físico de la entre sus discípulos, sino también el comienzo de una nueva era de su misión.

La fecha precisa, el 12 de mayo del año 33, subraya la importancia del acontecimiento en el calendario cristiano y marca un punto de inflexión en la propagación de su fe.

Conclusión

Acabamos de recoger del modo más exhaustivo posible las profecías que evocan a Jesús, el Mesías. Algunas se relacionan directamente con él y otras aluden a él pese a haberse cumplido ya en el tiempo de su anuncio.

De las veinticinco profecías citadas, al menos doce se relacionan directamente con este Mesías. Intentamos calcular la probabilidad de que doce hechos anunciados de antemano se cumplan al mismo tiempo.

Este cálculo imposible revela, sin embargo, la imposibilidad de que toda esta información se cumpla en una persona, Jesús, el Mesías, durante un período limitado a tres años y medio.

Estudiar estos textos nos impulsa a considerar a alguien al mando de la historia mundial, que ordena los hechos para realizar su plan.

Comprender estos hechos supera la inteligencia humana y deja entrever una dimensión que se nos escapa por completo.

El profeta Daniel llega en sus investigaciones a una conclusión sorprendente que compartimos: