La concepción excepcional de Jesús, descrita en los Evangelios de Mateo y Lucas, provoca inevitablemente diversas interpretaciones, especialmente desde nuestro enfoque racionalista. Según estos evangelistas, que probablemente se basan en el testimonio de María, la madre de Jesús, su nacimiento sería fruto de un acontecimiento milagroso. Esta noción de milagro, difícil de integrar en nuestro razonamiento lógico, llevó a algunos, ya desde el primer siglo, a buscar explicaciones más convencionales.
Una teoría popular sugiere que, si José no es el padre biológico de Jesús, como indica la genealogía de Mateo, otro hombre debe serlo. Esta hipótesis implica que María habría cometido adulterio, convirtiendo al niño en un «mamzer».
Según la ley religiosa judía, un mamzer es una persona nacida de una unión prohibida, como el adulterio de una mujer casada o el incesto. Un mamzer y sus descendientes hasta la décima generación quedan excluidos de la congregación religiosa judía.
Este debate, lejos de ser trivial, sigue generando discusiones, como muestran diversas especulaciones en Internet sobre la identidad del supuesto padre de Jesús.
Nuestro objetivo en este anexo es revisar los datos históricos y las leyendas existentes, demostrando a la vez que los textos bíblicos siguen siendo fieles a una verdad profunda pese a las distintas interpretaciones.