Étude 1 sur 2 · Le sermon sur la montagne (15), un trésor dans le ciel

  1. Étude 1 : Le sermon sur la montagne (15), un trésor dans le ciel
  2. Étude 2 : Le salut et les richesses

De la segunda a la tercera fiesta de Pascua

  • El sermón del monte (15), un tesoro en el cielo

    Este artículo analiza un pasaje del sermón del monte en el que Jesucristo trata la importancia de elegir entre las riquezas terrenales y las espirituales, y subraya que el verdadero tesoro se encuentra en el reino de Dios. Jesús pone de relieve la incompatibilidad de servir a la vez a Dios y al dinero y aboga por dar prioridad a los valores espirituales.

    San Mateo 6.19-24 (Reina-Valera 1909) :
    No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan;Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso:Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.
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Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana

  • La salvación y las riquezas

    Este artículo explora las enseñanzas de Jesús sobre la riqueza y la salvación, a partir de acontecimientos bíblicos entre Janucá y Pascua. Relatos de curaciones y llamamientos, como la historia de Bartimeo y Zaqueo, arrojan luz sobre la misión de Jesús en Jericó, marcada por la resurrección de Lázaro y sus profundas implicaciones.

    Marcos 10.23-27 (Reina-Valera 1909) :
    Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas!Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.Y ellos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse?Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
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