Estudios 1 a 2
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PER085
El Sermón de la Montaña (1), las bienaventuranzas
El artículo analiza el Sermón de la Montaña, destacando las diferencias entre las versiones de Mateo y Lucas. Explica cómo estas enseñanzas de Jesús, dirigidas principalmente a los discípulos, fueron repetidas y recopiladas con frecuencia. Se presta especial atención a las bienaventuranzas y a su alcance espiritual.
San Lucas 6.20-26 (Reina-Valera 1909) :Y alzando él los ojos á sus discípulos, decía: Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.Bienaventurados los que ahora tenéis hambre; porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre.Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo.¡Ay de vosotros, los que estáis hartos! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis.¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER094
El sermón del monte (10), amar a los enemigos
La décima sección del Sermón del monte trata del amor a los enemigos (Mt 5.43-48 ; Lc 6.27-36). Jesús va más allá de la interpretación farisaica al invitar a sus discípulos a amar incluso a los paganos, a imagen de Dios, que ama a todos los hombres. La 'regla de oro' (Mt 7.12) completa esta enseñanza. El objetivo último es la perfección divina: 'Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto'.
San Mateo 7.12 (Reina-Valera 1909) :Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org