• La deliberación y la sentencia del Sanedrín

    Ante el desconcierto del Sanedrín por un milagro realizado por Pedro y Juan, las autoridades religiosas prohíben la predicación en el nombre de Jesús, con la esperanza de que las amenazas comprometan el mensaje cristiano. Pedro y Juan responden afirmando que su obediencia a Dios es prioritaria, lo que ilustra una transformación espiritual sostenida por el Espíritu Santo.

    Hechos 4.15-22 (Reina-Valera 1909) :
    Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y conferían entre sí,Diciendo: ¿Qué hemos de hacer á estos hombres? porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria á todos los que moran en Jerusalem, y no lo podemos negar.Todavía, porque no se divulgue más por el pueblo, amenacémoslos que no hablen de aquí adelante á hombre alguno en este nombre.Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.Entonces Pedro y Juan, respondiendo, les dijeron: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer antes á vosotros que á Dios:Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.Ellos entonces los despacharon amenazándolos, no hallando ningún modo de castigarlos, por causa del pueblo; porque todos glorificaban á Dios de lo que había sido hecho.Porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, era de más de cuarenta años.
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