Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
Hechos de sociedad 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER218
El Mesías Jesús es la luz del mundo
Durante la fiesta de Sucot en Jerusalén, Jesús se proclama «luz del mundo» (Juan 8.12-58), inscribiéndose en el simbolismo de las grandes iluminaciones del Templo. Va revelando progresivamente su identidad divina a través de debates con los fariseos, que culminan con la fórmula «Antes que Abraham fuese, YO SOY», afirmación explícita de su preexistencia y de su divinidad. Creer en él es entrar en la luz, la verdad y la vida eterna.
Juan 8.37-47 (Reina-Valera 1909) :Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra.Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.Y porque yo digo verdad, no me creéis.¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Hechos de sociedad
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Los hechos de la sociedad
El artículo aborda los hechos de la sociedad y las enseñanzas de Jesús, ilustrando las tensiones entre la libertad individual y la seguridad espiritual. Se utilizan ejemplos literarios y bíblicos, como Victor Hugo y la parábola del hijo pródigo, para explorar estos dilemas.
San Lucas 15.11-32 (Reina-Valera 1909) :Y dijo: Un hombre tenía dos hijos;Y el menor de ellos dijo á su padre: Padre, dame la parte de la hacienda que me pertenece: y les repartió la hacienda.Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió lejos á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo perdidamente.Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una grande hambre en aquella provincia, y comenzóle á faltar.Y fué y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió á su hacienda para que apacentase los puercos.Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comían los puercos; mas nadie se las daba.Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti;Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como á uno de tus jornaleros.Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies.Y traed el becerro grueso, y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta:Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.Y su hijo el mayor estaba en el campo; el cual como vino, y llegó cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;Y llamando á uno de los criados, preguntóle qué era aquello.Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso, por haberle recibido salvo.Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.Mas él respondiendo, dijo al padre: He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos:Mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso.El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.Mas era menester hacer fiesta y holgarnos, porque este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org