Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana 1 estudio
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas 1 estudio
Desde la 3.ª Pascua hasta el comienzo de la última semana
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PER227
La invitación a casa de un fariseo
La perícopa 227 relata la invitación que un fariseo hizo al Mesías Jesús para una comida, referida únicamente por Lucas (Lc 11.37). Lejos de ser benévola, esta invitación parece una trampa urdida para recoger acusaciones contra Jesús ante testigos. Consciente de lo que estaba en juego, Jesús acepta no obstante la invitación, fortalecido por una certeza espiritual de que su hora aún no había llegado. El acontecimiento tiene lugar probablemente en Jerusalén, durante un viaje que Jesús emprende a pesar de las amenazas de las autoridades religiosas.
Juan 7.51 (Reina-Valera 1909) :¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
Ministerio de Jesús: llamamientos, milagros y enseñanzas
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PAR014
Las bodas del hijo del rey
El artículo trata de la parábola del banquete, comparando los relatos de Mateo y Lucas. Mateo subraya la responsabilidad de los invitados y las consecuencias del rechazo, mientras que Lucas destaca la inclusión de los excluidos. Estas perspectivas ilustran el llamamiento universal de Dios y la necesidad de una respuesta auténtica para participar en el Reino.
San Mateo 22.1-14 (Reina-Valera 1909) :Y RESPONDIENDO Jesús, les volvió á hablar en parábolas, diciendo:El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su hijo;Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas; mas no quisieron venir.Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: He aquí, mi comida he aparejado; mis toros y animales engordados son muertos, y todo está prevenido: venid á las bodas.Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios;Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.Y el rey, oyendo esto, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó á aquellos homicidas, y puso fuego á su ciudad.Entonces dice á sus siervos: Las bodas á la verdad están aparejadas; mas los que eran llamados no eran dignos.Id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos hallareis.Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron á todos los que hallaron, juntamente malos y buenos: y las bodas fueron llenas de convidados.Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido de boda.Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? Mas él cerró la boca.Entonces el rey dijo á los que servían: Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org