ANX011

El tercer año de Joacim y el cuarto año de Jeremías

Daniel abre su relato con una indicación precisa: «En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, marchó…

29 min 38 versículos 3 libros

1. El problema cronológico

Daniel abre su relato con una indicación precisa:

«En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, Nabucodonosor, rey de Babilonia, marchó contra Jerusalén y la sitió.» (Daniel 1.1)

Jeremías, por su parte, ofrece otro punto de referencia:

«En el cuarto año de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, que era el año primero de Nabucodonosor, rey de Babilonia.» (Jeremías 25.1)

Jeremías 46 asocia también la batalla de Carquemis con este cuarto año:

«… Nabucodonosor, rey de Babilonia, derrotó al ejército del faraón Necao en el cuarto año de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá.» (Jeremías 46.2)

Tomados aisladamente, los textos parecen, pues, situar los acontecimientos en dos años distintos del reinado de Joacim.

Sin embargo, la dificultad debe formularse con precisión: Jeremías 46.2 fecha explícitamente la batalla de Carquemis, mientras que Daniel 1.1 habla de una intervención contra Jerusalén. Los dos textos no describen, pues, exactamente el mismo acontecimiento, aunque pertenezcan al mismo contexto histórico.

2. Las tres indicaciones que hay que relacionar

Hay que considerar conjuntamente tres datos.

Daniel 1.1: tercer año de Joacim e intervención de Nabucodonosor contra Jerusalén.

Jeremías 25.1: cuarto año de Joacim, que corresponde al primer año de Nabucodonosor.

Jeremías 46.2: derrota del ejército egipcio en Carquemis durante el cuarto año de Joacim.

La cuestión presenta, pues, dos aspectos distintos.

El primero se refiere a la diferencia entre el tercer y el cuarto año de Joacim.

El segundo se refiere a la articulación histórica entre la victoria de Carquemis y la intervención babilónica contra Judá.

Estos dos problemas deben distinguirse antes de ser relacionados.

3. El año 605 a. C.: una sucesión de acontecimientos

El año 605 a. C. constituye un giro decisivo en la historia del Cercano Oriente.

Sin embargo, no hay que tratarlo como si todos los acontecimientos que se le asocian hubieran ocurrido simultáneamente.

La secuencia general puede reconstruirse así:

1. Nabucodonosor comanda el ejército babilónico mientras su padre Nabopolasar sigue reinando en Babilonia.

2. Las fuerzas babilónicas se enfrentan al ejército egipcio en Carquemis, junto al Éufrates.

3. El ejército egipcio es derrotado y los babilonios prosiguen su avance hacia el sur.

4. Siria-Palestina pasa progresivamente bajo el dominio babilónico.

5. Judá, hasta entonces sometido a la influencia egipcia, queda directamente expuesto a la nueva potencia dominante.

6. La muerte de Nabopolasar lleva a Nabucodonosor a regresar rápidamente a Babilonia para tomar posesión del trono.

Daniel 1.1-2 debe situarse dentro de esta transformación política general.

4. Carquemis no es la invasión de Jerusalén

Por tanto, la batalla de Carquemis y la intervención contra Jerusalén deben distinguirse con claridad.

Carquemis se encuentra junto al Éufrates, muy al norte de Judá.

La batalla enfrenta principalmente a Babilonia y Egipto.

Jerusalén no es el escenario de este enfrentamiento.

Daniel 1.1 describe una etapa diferente:

«Nabucodonosor, rey de Babilonia, marchó contra Jerusalén y la sitió.»

Sería, pues, incorrecto escribir que Daniel 1.1 relata la batalla de Carquemis.

Es más exacto decir que la victoria de Carquemis crea las condiciones geopolíticas que permiten la intervención babilónica contra Judá.

5. De Carquemis a Judá

La victoria sobre Egipto modifica de inmediato la correlación de fuerzas en toda la región.

Judá había quedado bajo dominio egipcio tras la muerte de Josías.

El faraón Necao había depuesto a Joacaz y puesto a Joacim en el trono (2 Reyes 23.33-35).

La derrota egipcia en Carquemis significa, pues, para Joacim la pérdida de la potencia extranjera de la que dependía su reino.

La expansión babilónica hacia el sur sitúa entonces a Judá en la esfera de dominio de Nabucodonosor.

Es en esta transición donde conviene situar Daniel 1.

6. ¿Qué significa entonces la «invasión» del 605?

El término «invasión» debe emplearse con precisión.

No hay por qué imaginar necesariamente en el 605 a. C. la destrucción completa de Jerusalén que tendrá lugar varios años después.

Daniel 1.1-2 describe una intervención contra Jerusalén en la que Joacim pasa bajo dominio babilónico y se llevan una parte de los objetos del Templo.

Daniel 1.3-6 sitúa también en Babilonia a jóvenes judíos pertenecientes en particular a la familia real y a la nobleza.

Esta intervención constituye, pues, una primera etapa del dominio babilónico sobre Judá.

Debe distinguirse de la deportación mucho más importante del 597 a. C. y de la destrucción de Jerusalén en el 586 a. C.

7. Tres etapas principales del dominio babilónico sobre Judá

Para evitar toda confusión, conviene distinguir tres grandes etapas.

Hacia el 605 a. C.: tras Carquemis, Babilonia impone su dominio en la región; Daniel 1 sitúa en este contexto la intervención contra Jerusalén, el traslado de ciertos objetos del Templo y la presencia de Daniel y sus compañeros en Babilonia (Daniel 1.1-6).

597 a. C.: Jerusalén es tomada bajo Joaquín; el rey, su familia, los dirigentes, los artesanos y una parte importante de la población son deportados (2 Reyes 24.10-16).

586 a. C.: tras la rebelión de Sedequías, Jerusalén y el Templo son destruidos y tiene lugar una nueva deportación (2 Reyes 25.1-12).

La intervención relatada en Daniel 1 pertenece, pues, al comienzo del proceso, y no a su desenlace.

8. Por qué el 605 sigue siendo el punto de referencia principal

Con todo, la fecha del 605 a. C. sigue siendo esencial.

Corresponde al momento en que el equilibrio político de la región se inclina a favor de Babilonia.

Carquemis constituye el gran acontecimiento militar que hace posible esta transformación.

Jeremías confirma que esta batalla se desarrolla en el cuarto año de Joacim (Jeremías 46.2).

Jeremías 25.1 asocia también este cuarto año con el primer año de Nabucodonosor.

Daniel 1 sitúa precisamente al comienzo de este nuevo período la intervención babilónica contra Jerusalén.

La fecha del 605 no debe entenderse, pues, como la fecha de un solo acontecimiento, sino como el punto de referencia cronológico de una secuencia de trastornos militares y políticos.

9. La muerte de Nabopolasar y la ascensión de Nabucodonosor

Otro acontecimiento importante tiene lugar durante este mismo período: la muerte de Nabopolasar, padre de Nabucodonosor.

Nabucodonosor, que comanda los ejércitos babilónicos, debe regresar a Babilonia para asegurar su sucesión.

Entonces llega a ser oficialmente rey.

Esta situación explica por qué el 605 es un año particularmente complejo para la cronología.

Nabucodonosor puede aparecer sucesivamente en los acontecimientos de este año como príncipe heredero al mando del ejército y luego como rey de Babilonia.

Daniel 1.1 lo designa con el título con el que es conocido en el relato: «rey de Babilonia».

10. «Tercer año» y «cuarto año»

Una vez aclarada esta secuencia histórica, la diferencia entre Daniel y Jeremías puede examinarse con mayor precisión.

Daniel habla del tercer año de Joacim.

Jeremías habla de su cuarto año.

Esta diferencia puede explicarse por dos métodos de cómputo de los años reales.

En un sistema con año de ascensión, el período comprendido entre la llegada del rey al poder y el comienzo del nuevo año oficial constituye un año de ascensión que no se numera como primer año.

En un sistema sin año de ascensión, ese mismo período puede contarse inmediatamente como el primer año.

Resulta entonces posible un desfase de una unidad.

11. El mismo intervalo puede recibir dos numeraciones

El principio puede representarse de manera sencilla.

En un cómputo con año de ascensión:

año de ascensión → primer año → segundo año → tercer año.

En un cómputo que cuenta inmediatamente el año de ascensión:

primer año → segundo año → tercer año → cuarto año.

Un mismo intervalo histórico puede, pues, llamarse «tercer año» en un sistema y «cuarto año» en el otro.

Esta explicación permite relacionar Daniel 1.1 con Jeremías 25.1 y Jeremías 46.2 sin suprimir la diferencia real de formulación entre los textos.

12. Una distinción indispensable para la cronología de Daniel

La cronología debe, pues, evitar una formulación demasiado simplificada como:

«En el 605, Nabucodonosor vence en Carquemis e invade Jerusalén.»

Esta frase podría dar la impresión de que se trata de un único acontecimiento militar.

Una formulación más precisa sería:

«En el 605 a. C., la victoria babilónica de Carquemis provoca el hundimiento del dominio egipcio en Siria-Palestina. En el movimiento de expansión que sigue, Judá pasa bajo dominio babilónico; Daniel 1 sitúa en este contexto la intervención de Nabucodonosor contra Jerusalén y el traslado de Daniel y sus compañeros a Babilonia.»

Esta formulación respeta mejor la sucesión histórica de los acontecimientos.

13. Lo que es cierto y lo que sigue siendo reconstrucción

La distinción entre los datos y su reconstrucción sigue siendo indispensable.

Datos bíblicos ciertos:

Daniel 1.1 sitúa la intervención contra Jerusalén en el tercer año de Joacim.

Jeremías 46.2 sitúa la victoria de Carquemis en el cuarto año de Joacim.

Jeremías 25.1 asocia el cuarto año de Joacim con el primer año de Nabucodonosor.

Daniel 1.2 menciona el traslado de una parte de los objetos del Templo.

Daniel 1.3-6 presenta a Daniel y a sus compañeros en el marco de la corte babilónica.

Reconstrucción histórica:

la puesta en relación de estos datos lleva a situar Daniel 1 en la secuencia política abierta por Carquemis en el 605 a. C.

Esta distinción permite mantener una argumentación académica sin pedir a las fuentes más de lo que dicen.

Conclusión del anexo

La fecha del 605 a. C. debe entenderse como el marco de una secuencia histórica, y no como la fecha de un acontecimiento único.

La batalla de Carquemis constituye, en primer lugar, el gran giro militar. La victoria de Nabucodonosor provoca el retroceso de Egipto y permite a Babilonia extender su dominio hacia Siria-Palestina.

Judá, hasta entonces bajo fuerte influencia egipcia, se encuentra entonces frente a la potencia babilónica. Es en este contexto donde Daniel 1 sitúa la intervención contra Jerusalén, el traslado de ciertos objetos del Templo y la llegada de Daniel y sus compañeros al mundo babilónico.

Esta primera intervención no debe confundirse con la gran deportación del 597 a. C., ni con la destrucción de Jerusalén y del Templo en el 586 a. C.

La diferencia entre el «tercer año» de Daniel y el «cuarto año» de Jeremías puede entenderse entonces a partir de los diferentes métodos antiguos de cómputo de los reinados.

La reconstrucción más coherente puede resumirse, pues, así:

Carquemis en el 605 a. C. → retroceso de Egipto → avance babilónico hacia el sur → paso de Judá bajo dominio babilónico → intervención contra Jerusalén relatada en Daniel 1.

Esta articulación permite situar Daniel 1 en su contexto histórico sin confundir la batalla de Carquemis, la intervención del 605, la deportación del 597 y la destrucción final del 586 a. C.

Referencias bíblicos citadas

2 Reyes 23.33-35 ; 2 Reyes 24.10-16 ; 2 Reyes 25.1-12 ; Jeremías 25.1 ; Jeremías 46.2 ; Daniel 1.1 ; Daniel 1.1-2 ; Daniel 1.1-6 ; Daniel 1.2 ; Daniel 1.3-6.