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El sermón del monte (16), las inquietudes y las preocupaciones

El artículo explora el sermón del monte de Jesús y destaca la fe por encima de las preocupaciones materiales, con enseñanzas tomadas principalmente de Mateo y Lucas, así como la manera en que Jesús exhortó a sus discípulos a confiar en Dios.

6 min fe seriedad Jesús Dios necesidades materiales 7 versículos 3 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 6.25-34 (Reina-Valera 1909)

Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?

Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;

Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.

Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?

No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?

Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas 12.22-34 (Reina-Valera 1909)

Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis afanosos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.

La vida más es que la comida, y el cuerpo que el vestido.

Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?

¿Y quién de vosotros podrá con afán añadir á su estatura un codo?

Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis afanosos de lo demás?

Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, hombres de poca fe?

Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber; ni estéis en ansiosa perplejidad.

Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.

Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.

Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.

Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la meseta al pie de una montaña cerca de Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Después de la peregrinación de Pascua a Jerusalén, el 5 de abril del año 31

Método de trabajo: Continuaremos con Mateo, aunque Lucas también trata este tema

Nota sobre el método de trabajo: Mateo y Lucas nos relatan este pasaje sobre la fe y las inquietudes.

Cafarnaún

La fe y las inquietudes abordadas por Jesús el Mesías.

El sermón del monte, las preocupaciones y las inquietudes

Sermón

Comentarios

Examinamos el sermón del monte, dividido en 21 secciones.

Jesús el Mesías aborda aquí el principio de la fe.

Se trata, pues, de la fe, de esa confianza en que Dios satisface las necesidades materiales. Quien se dedica a la obra divina lo hace a costa de las ganancias de su propio trabajo. Esto ilustra el principio anterior: ¡no se puede servir a Dios y a Mamón al mismo tiempo!

Para quien sirve a Dios, Jesús el Mesías utiliza los pájaros y los lirios del campo como ejemplos para mostrar que Dios cuida de sus discípulos. Conociendo la naturaleza humana, Jesús repite tres veces que no se inquieten y menciona la inquietud una vez.

Este modo de vida puede parecer atípico, pero Jesús el Mesías asegura que el verdadero discípulo nunca pasará necesidad (Salmos 37.25). Además, Jesús el Mesías señala aquí que la inquietud refleja una fe insuficiente. Se lo reprochará en numerosas ocasiones a sus discípulos (San Mateo 8.26, San Mateo 14.31, San Mateo 16.8).

Este principio concuerda directamente con el tema anterior sobre el dinero, y el mensaje es claro: dedíquense con diligencia a promover el reino de Dios. Por consiguiente, no tendrán que preocuparse por sus propias necesidades, pues Dios promete satisfacerlas.

El Salvador Jesús no deja nada sin aclarar y aborda con determinación todas las implicaciones del compromiso de sus discípulos.

De ahora en adelante, el discípulo se apoya en la fe; por tanto, ya no tiene que preocuparse por otras cuestiones. Debe centrarse únicamente en su trabajo y dejar que su Maestro se ocupe del resto.

San Lucas 12.22-34 aborda este tema en otro momento del ministerio de Jesús el Mesías. Está claro que los apóstoles debieron de interrogar al Maestro detenidamente y con frecuencia sobre este asunto, pues estaban acostumbrados desde su juventud a satisfacer por sí mismos todas sus necesidades y ahora debían confiar esa responsabilidad a Dios.

Este cambio supone un desafío importante que puede generar ansiedad.