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El sermón del monte (17), no juzgar a los demás

Este artículo examina el sermón del monte de Jesús, especialmente la prohibición de juzgar a los demás. Al destacar Mateo 7.1-6 y Lucas 6.37-45, aboga por la misericordia y la reciprocidad en las relaciones interpersonales.

8 min juicio misericordia justicia reflexión 9 versículos 6 libros

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Textos bíblicos

Mateo
San Mateo 7.1-6 (Reina-Valera 1909)

NO juzguéis, para que no seáis juzgados.

Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir.

Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu ojo?

O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota, y he aquí la viga en tu ojo?

¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces mirarás en echar la mota del ojo de tu hermano.

No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.

Marcos
Marcos (Reina-Valera 1909) no citado en el libro
Lucas
San Lucas 6.37-45 (Reina-Valera 1909)

No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir.

Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y la viga que está en tu propio ojo no consideras?

¿O cómo puedes decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en tu ojo? Hipócrita, echa primero fuera de tu ojo la viga, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.

Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.

El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca.

Juan
Juan (Reina-Valera 1909) no citado en el libro

Detalles técnicos

Gráfico de barras del año 31

Lugar: En la meseta al pie de una montaña cerca de Cafarnaún, en Galilea

Fecha: Después de la peregrinación de Pascua a Jerusalén, el 5 de abril del año 31

Método de trabajo: Continuaremos con Mateo, aunque Lucas también trata este tema

Nota sobre el método de trabajo: Mateo y Lucas describen este pasaje sobre el juicio, aunque Lucas ofrece un relato más detallado

Cafarnaún

La manera en que Jesús el Mesías aborda el juicio sobre los demás.

El sermón del monte, no juzgar a los demás

La multitud

Comentarios

Examinamos el sermón del monte, dividido en 21 secciones.

Mateo y Lucas comienzan abordando el tema de juzgar a los demás. Aunque este pasaje critica el comportamiento de los de la época, también sirve de advertencia para todos los discípulos.
Queremos destacar tres puntos:

- La advertencia contra el juicio: Jesús el Mesías nos advierte que no juzguemos a los demás, pues al hacerlo nos exponemos al mismo tipo de juicio. Esto significa que, si juzgamos a los demás con severidad o injusticia, seremos juzgados de la misma manera.

- La reciprocidad: el principio de reciprocidad ocupa un lugar central en este versículo. La manera en que tratamos a los demás, incluida nuestra tendencia a juzgar, será la manera en que nos tratarán. Esto nos anima a ser misericordiosos y comprensivos con los demás.

- La humildad y la reflexión personal: este texto nos invita a adoptar una actitud humilde y a practicar la reflexión personal. Antes de emitir un juicio sobre los demás, es fundamental examinar nuestro propio comportamiento y nuestras actitudes. Jesús el Mesías nos anima a reconocer nuestras imperfecciones y a tratar a los demás con la misma benevolencia.

Mateo recuerda las enseñanzas del Maestro sobre el juicio mediante la célebre alegoría de la paja y la viga. Curiosamente, termina esta sección con una recomendación que parece alejarse del tema central.

Los versículos anteriores revelan una evidente falta de discernimiento al mostrar una preocupación excesiva por las imperfecciones ajenas, mientras que San Mateo 7.6 nos invita a adoptar la perspectiva opuesta. Pensar que todos los seres humanos son buenos y capaces de comprender las verdades espirituales sería otra forma de error.

En definitiva, el discípulo debe encontrar un equilibrio sabio y cultivar su discernimiento para actuar conforme a la voluntad divina.

La exposición de Lucas parece un poco diferente, en la medida en que desarrolla más el principio de reciprocidad. ¡Serán tratados como hayan tratado a los demás!

Da a entender el siguiente principio universal: lo que el hombre siembre, eso cosechará (Gálatas 6.7-8, Job 4.8, Oseas 8.7, 2 Corintios 9.6). Estos versículos ilustran el principio moral y espiritual según el cual nuestras acciones tienen consecuencias, y cosechamos los resultados de lo que hemos sembrado, sea para bien o para mal.

Para comprender plenamente estas palabras, hay que recordar la hipocresía de los , que manipulaban al pueblo. Se creían superiores a sus conciudadanos, a quienes consideraban ignorantes (San Lucas 18.11). A partir de ahí, Jesús desarrolla la noción de la verdadera justicia que debe guiar a todos sus discípulos.

Es esencial examinar cada aspecto de esta exposición y contrastarlo con las acciones de los . Por un lado, tenemos la justicia de los y, por otro, la de Dios, tal como la anuncia Jesús el Mesías (San Mateo 5.20).

Por tanto, es fundamental reconocer que Jesús el Mesías no se dirigía a personas sin conocimiento espiritual, sino a individuos profundamente influidos por los errores de sus dirigentes religiosos.