De la segunda a la tercera fiesta de Pascua 1 estudio
La última semana antes del arresto 1 estudio
De la segunda a la tercera fiesta de Pascua
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PER135
Parábola de los dos siervos
Este artículo trata de la parábola de los dos siervos contada por Jesús, que ilustra lo que se espera de los fieles y el juicio severo de los infieles. Aborda las responsabilidades proporcionales al conocimiento divino y evoca también las parábolas de los talentos y de las minas.
San Mateo 24.45-51 (Reina-Valera 1909) :¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su familia para que les dé alimento á tiempo?Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su señor viniere, le hallare haciendo así.De cierto os digo, que sobre todos sus bienes le pondrá.Y si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor se tarda en venir:Y comenzare á herir á sus consiervos, y aun á comer y á beber con los borrachos;Vendrá el señor de aquel siervo en el día que no espera, y á la hora que no sabe,Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org
La última semana antes del arresto
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PER306
Parábola de los siervos y las recompensas, de los talentos
El artículo trata de la parábola de los talentos de Jesús, que ilustra la importancia de administrar fielmente los dones al servicio de Dios mientras se espera su regreso.
San Mateo 25.14-30 (Reina-Valera 1909) :Porque el reino de los cielos es como un hombre que partiéndose lejos llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes.Y á éste dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno: á cada uno conforme á su facultad; y luego se partió lejos.Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org