Algunos pasajes de los textos bíblicos pueden plantear dificultades de interpretación, y ciertos investigadores atribuyen estas dificultades a posibles errores de los autores. En efecto, parece que cierta información contenida en los Evangelios estudiados en este sitio contradice a veces los datos históricos. En este contexto surge la pregunta: ¿quién tiene razón?
La doctrina de la inerrancia podría aportar una solución poniendo fin a estos debates. Según esta doctrina, los creyentes aceptan como verdadera la información de los Evangelios, mientras que los no creyentes la rechazan. Esta perspectiva implica la existencia de dos historias distintas: la de la Biblia y la del mundo.
Este documento propone analizar los textos bíblicos pertinentes, así como las diversas posturas defendidas por los exégetas de la Biblia. Nuestro objetivo es demostrar una posible armonía entre la información bíblica y la historia secular, así como una complementariedad dentro del texto bíblico, en lugar de contradicciones.