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¿1 día o 2 días, quién dice la verdad?

La cuestión es saber si la cena en casa de Simón el leproso tuvo lugar seis días antes de la Pascua, como indica Juan 12.1, o…

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¿1 día o 2 días?, ¿quién dice la verdad?

La cuestión es saber si la cena en casa de Simón el leproso tuvo lugar seis días antes de la Pascua, como indica Juan 12.1, o dos días antes, como escriben Marcos 14.1 y Mateo 26.2.

Los tres evangelistas relatan el mismo episodio, pero sus referencias temporales no coinciden, lo que muestra que no toman el mismo punto de partida.
Juan da la cronología real: el Mesías Jesús llega a Betania seis días antes de la Pascua, y es en ese marco donde se sitúa la unción. Marcos y Mateo, en cambio, no fechan la unción, sino el complot de las autoridades.

Mateo 26.1 5 confirma exactamente la perspectiva de Marcos: el Mesías Jesús termina sus discursos, anuncia su Pasión inminente, y luego Mateo relata que los jefes se reúnen para conspirar «dos días antes de la Pascua».

Como Marcos, Mateo sitúa luego la unción en un relato intercalado, sin fecha propia, entre el complot y la traición de Judas. Los dos sinópticos utilizan, pues, la misma técnica narrativa: no buscan situar la unción en el tiempo, sino colocarla literariamente entre el odio de los jefes y la traición del discípulo para crear un contraste teológico.

La referencia «dos días antes de la Pascua» concierne al complot, no a la cena en casa de Simón. La cena pudo, pues, haber tenido lugar varios días antes, como relata Juan, pero Marcos y Mateo la desplazan para reforzar la tensión dramática.

Esta libertad redaccional se explica también por el contexto: si Marcos escribe muy pronto, entre los años 46 y 50, en una época de persecución, mantiene en el anonimato a la mujer para no exponer a una cristiana todavía viva, y Mateo, que sigue la misma tradición, hace lo mismo. Juan, que escribe mucho más tarde, a finales del siglo I, en un contexto en que los testigos ya han fallecido, puede nombrar a María de Betania y restituir la cronología exacta.

Así, los tres evangelistas hablan del mismo acontecimiento, pero Marcos y Mateo lo sitúan literariamente para subrayar el contraste entre el amor que honra a Jesús y el odio que lo entrega, mientras que Juan da su fecha histórica y la identidad precisa de la mujer. La aparente discrepancia entre las cronologías desaparece en cuanto se comprende que Marcos y Mateo fechan el complot, mientras que Juan fecha la cena.