Los seis capítulos de la sección aramea se corresponden de dos en dos.
Daniel 2 a 7 puede representarse así:
Daniel 2 - Los reinos
Daniel 3 - Los fieles amenazados y librados
Daniel 4 - Un rey orgulloso humillado
Daniel 5 - Un rey orgulloso juzgado
Daniel 6 - Un fiel amenazado y librado
Daniel 7 - Los reinos
Daniel 2 corresponde, pues, a Daniel 7.
Daniel 3 corresponde a Daniel 6.
Daniel 4 corresponde a Daniel 5.
Esta organización permite comprender varios temas esenciales del libro.
1. Daniel 2 y Daniel 7 - Los reinos
Daniel 2 presenta la gran estatua compuesta de diferentes materiales.
Daniel 7 presenta cuatro animales.
Las dos visiones describen una sucesión de potencias terrenales.
Pero finalmente conducen a un dominio que no desaparecerá.
Daniel 2 anuncia:
«El Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido» (Daniel 2.44).
Daniel 7 presenta a alguien semejante a un hijo de hombre que recibe:
«dominio, gloria y reino» (Daniel 7.14).
El mensaje es claro: los reinos humanos pasan; el dominio establecido por Dios permanece.
2. Daniel 3 y Daniel 6 - Los fieles
Daniel 3 relata el horno.
Daniel 6 relata el foso de los leones.
En ambos relatos, siervos de Dios son condenados porque se niegan a abandonar su fidelidad.
Los tres compañeros de Daniel se niegan a adorar la estatua.
Daniel sigue orando a pesar de la prohibición.
En ambos casos, Dios los libra.
Estos relatos muestran cómo permanecer fiel en medio de reinos que no siempre reconocen la autoridad de Dios.
3. Daniel 4 y Daniel 5 - Los soberanos
En el centro de esta organización se encuentran dos reyes.
Nabucodonosor se enaltece en su orgullo y luego es humillado.
Belsasar sabe lo que le sucedió a Nabucodonosor, pero se niega a humillarse. Su reino le es quitado.
Daniel 4 resume la lección:
«El Altísimo domina sobre el reino de los hombres» (Daniel 4.25).
Incluso los soberanos más poderosos no poseen, pues, una autoridad absoluta.