La cronología permite, en primer lugar, situar los distintos capítulos en el recorrido de Daniel.
El libro comienza bajo Nabucodonosor y continúa hasta el período persa. Sin embargo, el orden de los capítulos no es estrictamente cronológico: las visiones de Daniel 7 y Daniel 8 pertenecen al reinado de Belsasar y, por tanto, preceden a la caída de Babilonia relatada en Daniel 5.
Esta observación muestra que la organización del libro responde a una lógica literaria y teológica tanto como a una lógica histórica.
La hipótesis adoptada en este estudio, según la cual Daniel habría tenido unos catorce años cuando fue deportado en el 605 a. C., permite también seguir aproximadamente su envejecimiento. No constituye un dato proporcionado explícitamente por el texto, sino un punto de referencia cronológico utilizado para percibir mejor la extensión de su recorrido.
Daniel aparece así como un hombre cuya vida atraviesa varias décadas y varios regímenes políticos.